domingo, diciembre 28, 2008

El Diario de Rufino Blanco Fombona

Diarios de mi vida" abarca un turbulento período de unos casi treinta años que recoge las peripecias íntimas, políticas, diplomáticas y literarias del controversial autor, siendo a mi ver lo más interesante el injusto presidio que sufrió luego de ser nombrado gobernador del distrito federal Amazonas, al oponerse al odioso y denigrante monopolio del caucho.
.................................................................................................................................. Por Daniel R Scott "Hay, sobre todo incesantes contradicciones, ataques de mal humor, caprichos que le llevan a atacar hoy a Jesús para alabarlo mañana, tan repetidas veces como para que el propio autor concluya descubriendo, gracias al diario, lo que sus contemporáneos supieron desde siempre, que era un ser contradictorio, en perpetua oscilación, un ser extremado, de rápidas pasiones, gobernado por esta inclinación a confiar en el espontáneo furor, en el espontáneo goce y a volver de ellos bruscamente" ( Angel Rama ) Acabo de leer y releer "Diarios de mi vida" de Rufino Blanco Fombona. He remarcado citas, pensamientos, frases o palabras incomprensibles y casi en desuso que en el texto abundan por doquier. En la contraportada de esta edición impresa por Monte Avila Editores Latinoamericana a un módico precio ( hay que aplaudir esta iniciativa de abaratar el costo de los libros al Estado ) una sucinta semblanza del autor: "Fue una de las personalidades más atractivas de la cultura hispanoamericana de la primera mitad del siglo XX. Escritor de múltiples inquietudes e invenciones -diplomático, editor, anarquista, novelista, poeta-, crítico en todos los frentes, su personalidad avasallante eclipsó, en muchos casos, la importancia de su obra, contribuyendo a la creación de una leyenda acerca de su vida" Hombre de temperamento bilioso, cuesta creerlo poseedor de un espíritu sensible capaz de labrar buena poesía o libros tan bien escritos como sus "Mocedades de Bolivar", una delicia para leer. "Diarios de mi vida" abarca un turbulento período de unos casi treinta años que recoge las peripecias íntimas, políticas, diplomáticas y literarias del controversial autor, siendo a mi ver lo más interesante el injusto presidio que sufrió luego de ser nombrado gobernador del distrito federal Amazonas, al oponerse al odioso y denigrante monopolio del caucho. Estos largos meses de cautiverio, lejos de ser malgastados en ayes, quejas y lamentos inútiles, fueron dedicados a la acción racional, productiva y creadora. En efecto: No solo enseñó a leer y a escribir a sus humildes compañeros de infortunio, además escribió la que fue una de sus novelas más conocidas: "El hombre de hierro", demostrando asi que para el hombre de temple la adversidad es terreno abonado y fértil para sembrar y cultivar las flores más bellas del espíritu humano. El mismo Rufino escribiría meses después: " El hombre de hierro ha sido un éxito colosal. Un exito colosal... en Caracas satisface a los autores locales" Una buena parte del diario abarca los días de Cipriano Castro, al que le interesó el poder por el poder, el que no pensaba sino en bailar y bailar, el mismo que se acostaba con mujeres cada día más bellas y jovenes, el que, en fin y para no alargar más la lista, manoseaba y besuqueaba a niñas de escuela vestidas de blanco. Bueno, no me lo creáis a mí, que tan solo soy lector, eso lo decía el propio Rufino Blanco Fombona. Que se nos presente alguien que desmienta las páginas de su diario. Cierto o falso, lo cierto es que el caudillo andino cuenta con las glorias de reposar en el Panteón Nacional y tiene en su haber el asesinato sumarial de Antonio Paredes, a "aquella esperanza, aquella gallardía, aquella dignidad, aquella protesta, aquella hermosura moral y física" ( Rufino Blanco Fombona ) Pero ese es otro capítulo de nuestra historia del cual otro día hablaremos con más calma. No deseo seguir analizando esta obra porque considero más provechoso que sea el propio Rufino Blanco Fombona el que haga oir su voz, el que hable de sí mismo, como lo hizo con otra obra suya titulada ¿Bolivar visto por sí mismo? No recuerdo. Quiero que hable él y que se le oiga a él. Que exprese sus preocupaciones políticas y sus inquietudes literarias, para que se vea cuan poco o mucho ha avanzado la intelectualidad y la sociedad venezolana: "En nuestro país tenemos, hoy, un imperativo máximo. Hay que crear ciudadanos. Hay que crear gobernantes. Hay que crear ideales. Hay que encarnar esos ideales en la masa que pueda comprenderlos y en las élites que puedan realizarlos" "No debemos fabricar leyes y leyes, en serie. Basta con que las que existen se cumplan. Una ley mediocre que se aplica es preferible a un ideal que todos burlan" "Alejarnos política y económicamente de los Estados Unidos, mientras se pueda, pero sin dejar de estudiarlos" "...que son en Venezuela los de doblar el espinazo, aceptar sin discutir la voluntad del amo, de sus queridas, de sus paniagudos, sacrificar todo y a todas horas la dignidad propia y los ideales... "Se vive creyendo que la política no es una ciencia experimental que debe estudiarse, sino un menester bajo, de ciegos e impreparados, que saben sonreir, adular, engañar, o tomar trincheras" "La política de esta gente se reduce a inquirir y comentar lo que hacen o dejan de hacer, lo que piensan o dejan de pensar el Presidente y los de su entourage" "Nuestra gran revolución futura será la revolución del pan y de la escuela" "Y un gran pueblo piensa en la trascendencia de sus actos" "Nadie está contento con su suerte. Todo es lamentaciones. Detrás de las querellas contemplo el porvenir, tan brumoso, de este desgraciado y fragente fragmento de tierra, donde sólo sonrie la naturaleza" "En un país desgraciadamente personalista como el nuestro, cada grupo busca, no una bandera sino un hombre" "En Venezuela el peor gobierno es preferible a la mejor de las revoluciones" "A Gil Fortoul le sobra talento, no le falta carácter y el patriotismo no está del todo ausente de su corazón. Pero el amor a los empleos públicos, de que ha vivido durante toda su vida, y el temor de perderlos, priva en él sobre lo demás" "Cambiar el ambiente, revolucionandolo, por cuantos medios logren nuestra inteligencia y nuestras manos, es preparar un mundo mejor" "No existe en estos seres altruismo alguno, ni siquiera en forma de amor al terruño. Nada sino apetitos vulgares, rastreros. ¡Qué ausencia de nobles propósitos!" "La poesía está en la vida y no en las canciones; en lo que otros llaman prosa y no en lo que otros llaman poesía. En la vida de todo hombre superior, en lo que él hace, piensa, goza y sufre; en sus emociones, en sus ambiciones, en sus ideas, y sobre todo en sus actos hay poesía" Es necesario que los sueños se conviertan, por obra y gracia de nuestra voluntad, en realidades" "¿Será cierto que los poetas estamos condenados a la soñación, mientras los fuertes obran y crean? No. No. El ensueño es noble, entre otras cosas, por cuanto puede traducirse en acción. El mayor poeta es aquel que se expresa en actos nobles, trascendentales" "Me levanto, enciendo la vela, cubriendo la luz con libros para que no la vean de fuera y me pongo a escribir. Escribir es el consuelo de los escritores" "Es increible lo que gozo con la bella expresión literaria, sea en verso, sea en prosa, que la haya escrito yo, que la haya escrito otro" "¡Me parece todo con tal derecho a existir! ¡Me parece todo tan necesario y bello, para la suprema armonía del mundo! ¡Qué bueno es comprenderlo todo, amarlo todo: poetas, músico, filósofos, vinos, civilizaciones, pueblos, razas! ¿Por qué vamos a cerrar nuestra alma a nada que pueda enriquecerla?" Rufino Blanco Fombona moriría en 1943 mientras viajaba a la Argentina. El 23 de Junio de 1975 sus restos fueron trasladados al Panteón Nacional, sitio de próceres y gente eminente. Mucho después, a principios del 2003, el "bailómano" de Cipriano Castro fue a hacerle compañía en el mismo sagrado recinto patrio. Ya sabéis, por aquello de "La planta insolente del extranjero ha profanado el sagrado suelo de la patria". En este país, no hay nada que suene y funcione mejor que las frases grandilocuentes.

3 comentarios:

  1. Yo también leí los diarios editdos por Monte Ávila. recomiendo también la publicación de la Biblioteca ayacucho sobre Blanco Fombona

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  2. siempre interesante lo que destila la pluma de Daniel en su afan de escudriñar lo insondable del hombre

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