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La Historia del petróleo en Guárico

El petróleo tiene su historia en Guárico, en este ensayo escrito por el fallecido profesor Darío Laguna nos habla de ese hecho reciente y que, ahora ha vuelto replántearse  en la entidad con la frase de "agropetrolera", como una oferta tentadora con los anuncios de explotación de la Faja del Orinoco.


Por Darío LagunaCulturales de El Nacionalista. Suplemento Cultura, El Nacionalista, 01 demarzo de 1993

En el Estado Guárico la búsqueda del petró­leo se desplazó desde el oriente del país hacia los altos llanos centra­les. A partir de la déca­da del cuarenta se in­tensificó la búsqueda a lo largo del piedemonte del ramal interior de la cordillera central, me­diante levantamiento de mapas y estudios geológicos. "El área del Guárico presenta en to­tal 20 acumulaciones distintas de petróleo, entre las cuales se en­cuentran tres campos mayores en su parte oriental o zona de Ruíz-Tucupido. Posee además importantes reser­vas de gas que no han sido adecuadamente cuantificadas hasta el presente, pero que no pueden ser olvidadas en el futuro en la estima­ción de producción de energía en el país".


En un recuento cronológico sobre los descubrimientos petro­leros habidos en el Esta­do Guárico, entre los años 1946 y 1949, ano­tamos textualmente los siguientes datos toma­dos de la obra Cronolo­gía del petróleo vene­zolano, (1946: 27 de febrero). Las Mercedes termina el pozo exploratorio GRICO I, como un pequeño pro­ductor (Cuenca de Maturín, 40 km al O del campo de Las Mercedes, Estado Guárico). 26 de noviembre: Las Mercedes termina el pozo Mercedes-33 como des­cubridor del campo Palacio (Cuenca Maturín, 25 km al SO del campo Las Mercedes, Estado Guárico).27de diciem­bre: La Atlantic descu­bre el campo de k Tucupita (Cuenca de Maturín, 25 km al SO del campo Las Merce­des, Estado Guárico). 1947: 7deabril: el pozo exploratorio GXB-6 de la Creóle descubre el campo de gas en El Lechozo (Cuenca de Maturín, 2 5 Km al NO.de Las Mercedes, Estado Guárico). 26 de septiem­bre: Las Mercedes des­cubre el pequeño cam­po de El Punzón (Cuen­ca de Maturín, 30 km al O del campo Las Merce­des, Estado Guárico). 1948: 9 de julio: Las Mercedes descubre el pequeño campo Guavinita (Cuenca de Maturín, 30 km, al SO del campo Las Merce­des, Estado Guárico). 12 de septiembre: Atlantic descubre el campo de gas El Placer (Cuenca de Maturín, 5 0 km. al NE del campo Las Merce­des, Estado Guárico). 1949: 6 de abril: La Atlantic descubre el pe­queño campo de Tamán (Cuenca de Maturín, 60 km. al NE del campo Las Mercedes, Estado Guárico). 9 de julio. La Atlantic y la pancoastal descubren el campo Ruíz al terminar el pozo exploratorio Ruiz 3-1 (Cuenca de Maturín, 43 km. al SE del campo las Mercedes, Estado Guárico). 12 de julio: Las Mercedes descubre el pequeño campo de Pi­ragua (Cuenca de Maturín, 40 km. al SO de Las Mercedes, Estado Guárico)".

Los geólogos habían comenzado a trabajar en las concesiones de las compañías petrole­ras del Guaricó desde 1932. La Creóle Petroleum Corporation, en 1946 llevaba a cabo en dicho Estado uno de sus grandes programas de exploración. Había adquirido 33 concesio­nes de exploración del Gobierno Nacional con un total de 317.392 hec­táreas, agrupadas en dos sólidos bloques con los nombres de Barba­coas y Tamanaco. Ya la compañía petrolera Las Mercedes estaba en­cargada de la explota­ción de las concesiones de la Texas y la Caracas Petroleum había encon­trado petróleo hacia el Sur y el Este de las con­cesiones de la Creóle, cerca de Las Mercedes.

Para realizar su tra­bajo los geólogos hacían toda una movilización. Una vez instaladas las oficinas y buscados los empleados y obreros necesarios, comenzaba la mensura de las tie­rras. Luego las fotogra­fías aéreas para elabo­rar los enormes mapas panorámicos, después los estudios de geolo­gía de las superficies en medio de grandes difi­cultades durante la épo­ca de lluvias .Todo este proceso continuaba con medidas gravimétricas, sondeos sismográficos, examen de muestras estructurales y, final­mente, perforación de pozos. Durante 1945 ti aojaron tres cuadrillas por espacio de 15 me­ses para cubrir una su­perficie de 65.000 hectáreas.

En un reportaje publicado en la revista “El Farol", se dice lo siguien­te: "Actualmente, solo con la esperanza de encontrar petróleo, ya el interior del Guárico bu­lle en nueva vida y trabajo. Los hombres de Ortiz y El Sombrero se trasladan en modernos camiones al campo de la Creóle en Carrizal, donde se está constru­yendo un campamento permanente para 400 personas que trabajan ya con la Compañía en el Guárico y para todos aquellos otros que se­rían empleados en caso de hallarse petróleo".

La presencia de la empresa petrolera en Carrizal alteró notable­mente la vida económi­ca y social de los pue­blos circunvecinos y de manera particular a El Sombrero y Barbacoas. Los propios habitantes de El Sombrero obtuvie­ron empleos en la em­presa como oficinistas o como obreros. Muchos de los residentes en los campos aledaños, en donde tradicionalmente se habían dedicado a la agricultura y a la cría, abandonaron estas la­bores para buscar tra­bajo en la compañía. De otras regiones del país, especialmente del Oriente, llegaron em­pleados y obreros espe­cializados para residen­ciarse en el pueblo. Surgieron nuevos nego­cios: pensiones, botiqui­nes, pulperías, tiendas. Aumentó el tráfico de dinero. Las autoridades tuvieron que tomar medidas para controlar el orden público. Es de­cir, El Sombrero se con­virtió de repente en un pueblo de vida petrole­ra, con todas las carac­terísticas de los del oriente del país. Los automóviles, camiones y autobuses de la comía Plaza Bolívar los transportes esperaban a los trabajadores para llevarlos a Carrizal. En los botiquines se inten­sificaba la venta de cer­veza y las rockolas emi­tían la reiterada estridencia de las can­ciones rancheras de Pe­dro Infante y los bole­ros de Leo Marini. Vinieron mujeres de otras partes. Un día apa­reció un hombre muer­to en la calle como re­sultado de un homici­dio. Nuevos nombres y apellidos se hicieron populares en el pueblo.

En el vecino Carrizal, en plena sabana guariqueña, se cons­truyó un campamento con sus casas, con capa­cidad para alojar 500 o 600 trabajadores. Las casas estaban hechas de ladrillos o de acero prefabricado. El poblado desapareció a los pocos años y tuvo asentado en el mismo sitio donde se halla la Base Aérea Ca­pitán Manuel Ríos. Aún permanece en buen es­tado de conservación las oficinas principales de la antigua Creóle Petroleum Corporation: Superintendencia, Con­tabilidad, Ingeniería, Geología, Correos y Relaciones Industriales.

Un hecho que llama la atención por sus fi­nes sociales fue la cons­trucción de un Hospital en Carrizal para aten­der las necesidades de los trabajadores, el cual fue inaugurado en 1947. Estaba dotado de servi­cios médicos y quirúr­gicos, farmacia, labora­torio y rayos X, con ca­pacidad para 15 camas. El edifico medía 20 metros de ancho por 40 de largo. La armazón era de acero limado, a prueba de incendios, los cuartos a prueba de rui­dos, el piso de granito. Tenía sala de espera, salones para consultas, sala de operaciones, ofi­cinas para los médicos, cocina exclusiva, luz eléctrica continua y agua corriente caliente y fría. El Director funda­dor fue el Dr. Enrique Fierro Herrera. Al acto de la inauguración asis­tió el Presidente del Es­tado Guárico, Ricardo Montilla, Don Gerardo Esáa, Jefe Civil de El Sombrero y los miem­bros del Concejo Muni­cipal del Distrito Mella­do, entre otras persona­lidades.

A finales de 1947 la Creóle inició el desmantelamiento de Carrizal, con la justifi­cación de que la bús­queda de petróleo ha­bía sido improductiva ya que después de una inversión de Bs. 58.000.000 en la perfo­ración de diez pozos solóse obtuvo gas natu­ral en uno de ellos, "pero en conjunto ninguno produjo petróleo". En el informe publicado en la revista "El Farol' se con­signa lo siguiente: "Aun­que los trabajos de ex­ploración resultaban muy costosos, debido a la falta de carreteras, agua potable y el largo acarreo de materiales pesados desde los puer­tos marítimos, la Creóle no escatimó cantidad alguna para iniciar sus actividades en aquel lugar. Desde el comien­zo de las operaciones, en 1944, se han gastado más de Bs. 58.000.000.oo. La Creóle contribuyó con un a gran parte de la construcción de la ca­rretera de 330 km. a través del Guárico des­de El Sombrero hasta Puerto La Cruz.Diez pozos exploratorios fueron perforados a un costo d e Bs. 1.050.000 cada uno.En Carrizal, en las cercanías de El Som­brero, la Creóle levantó un campamento con comodidades moder­nas para sus trabajado­res con escuelas, hospi­tal y pista de aterriza­je". En el citado informe se consigna, además, que la compañía prose-ruirá explicaciones en la zona de Tamanaco, y que los trabajadores de Carrizal serán transfe­ridos para otros lugares con mejores salarios que los devengados cuando ingresaron al campamento debido a la experiencia que ha­bían obtenido como perforadores, mecáni­cos, soldadores, chofe­res, ayudantes en tra­bajos de geología y otras especialidades. Final­mente, el informe se refiere a los beneficios que el Guárico recibió de la compañía a través de la carretera, para el comercio, la agricultu­ra y la cría; por medio del aeropuerto para el transporte de carne para Caracas y en cuan­to a la salubridad y lu­cha contra el paludis­mo.

En la misma forma como llegó la compa­ñía, así también se mar­chó, todo sucedió con asombrosa rapidez. Muchos de los trabaja­dores aceptaron el tras­lado a otros campos, Carrizal serán transfe­ridos para otros lugares con mejores salarios que los devengados cuando ingresaron al campamento debido a la experiencia que ha­bían obtenido como perforadores, mecáni­cos, soldadores, chofe­res, ayudantes en tra­bajos de geología y otras especialidades. Final­mente, el informe se refiere a los beneficios que el Guárico recibió de la compañía a través de la carretera, para el comercio, la agricultu­ra y la cría; por medio del aeropuerto para el transporte de carne para Caracas y en cuan­to a la salubridad y lu­cha contra el paludis­mo.

En la misma forma como llegó la compa­ñía, así se marchó, todo sucedió con asombrosa rapidez. Muchos de los trabaja­dores aceptaron el tras­lado a otros campos, especialmente aquellos que procedían de distintas regiones. Otros se quedaron para em­pezar de nuevo en sus anteriores labores. De repente el pueblo que­dó solo. Ya no se veían los carros de los ameri­canos, veloces por la carretera, ni los auto­buses repletos de tra­bajadores. Cerraron al­gunos negocios. Los improvisados hospe­dajes, divididos por car­tón piedra quedaron vacíos. Se apagaron las rockolas. La presencia de la compañía se fue desdibujando en el tiem­po.

Poco a poco el pue­blo fue recuperando su normalidad, su estado habitual. Su destino no estaba propiamente en el petróleo. Las tierras regadas por el Guárico y el Orituco tenían la ri­queza en la superficie "a flor de tierra" para producir alimentos me­diante las actividades tradicionales de la agri­cultura y la cría. Sólo había que tecnificar los métodos, utilizar los adelantos científicos, renovar los sistemas, aprovechar al experien­cia y vocación de hom­bres venidos de ultra­mar, formar técnicos y universitarios del cam­po, en fin cambiar la mentalidad del antiguo conuquero por la del productor agroindustrial. Desde enton­ces vamos buscando ese camino.


Darío Laguna. El Sombrero, Guárico,. 1925. Biógrafo y cronista. Profesor de Geografía e Historia egresado del IPC. Fue. Director de Publicaciones del IPASME.


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