Son historias escritas sobre sábanas. Las vi extendidas en alambres, como si se estuvieran secando a sol, entre las ruinas de lo que alguna vez fue el barrio. Muy cerca se alzan los muros del Centro de Desarrollo Cultural, la entidad que promovió este bello experimento. Las historias las escribieron Elena, Aurora, Patricia, Deyanira, Libia, y Luz Mery, seis amas de casa que hablaron largamente con la artista Elizabeth Mejía.

por Juan José Hoyos

La primera historia dice: "Organizar mi casa es como una forma de limpiarme. Me levanto temprano. Lavo todo, luego me baño. Cuando termino de limpiar la casa, me siento y la miro. Hay una nueva vida. Me siento limpia por dentro y por fuera. Me gusta mantener las ollas brilladas. Lo he aprendido de mi mamá. En las cajoneras, bien dobladas las blusas. Aprecio toda mi ropa, en especial la ropa interior. Es lo más sagrado. Es la intimidad de uno. Tengo lo que me ha quedado después de la separación de mi esposo". La cuenta Libia Largacha, habitante del Barrio "Chocó Chiquito", uno de los tantos que nacieron alrededor del antiguo basurero de Moravia.