domingo, septiembre 25, 2016

Pedro Sivira: La escritura es una revolución

A finales de la década de los 90,  entrevisté al escritor Pedro Sivira para la estatal Agencia Venezolana de Noticias (Venpres), donde el intelectual guariqueño converso sobre aspectos de su obra. En homenaje al recordado poeta transcribimos parte de esa conversación inédita.


Por José Obswaldo Pérez


Pedro Sivira Reyes:El petróleo cambio
por metal la mentalidad del venezolano
Pedro Sivira Reyes (Las Mercedes del Llano, 1946), narrador, ensayista y poeta de provincia. Es uno de los intelectuales guariqueños que, con su imaginación y su pluma, entre batallas quijotescas, ha impuesto un estilo literario en la región. Uno de los intelectuales calificados muy bien para hablar del contexto literario local, sin descartar a ningún  otro. Sivira Reyes es de esos cultores de la literatura regional, silenciosos, quienes trabajan con uña y constancia por rescatar y dibujar a un estado abandonado y decadente de políticas culturales. Habrá muchos Pedro Sivira, mejores aún, con cuerpos, almas, rostros y palabras de Llano. Aquí donde el poeta y los sueños se cuajan bajo la luna o con el canto vagabundo y ebrio de la noche.

De su obra literaria cuenta con Extrañas Coincidencias (IUPEM, 1951, Tentativa (Grafi Aragua 1975), El Paso de la Historia (Editorial Los Llanos, 1982),  Los Fantasmas y los residentes (2da ed. 1993) y La W.C. Company (Editorial Cultura, SRL, 1993). Desde un rincón de la redacción de El Nacionalista, su lugar de trabajo,  Sivira accede hablar, sin retórica y sin ínfulas de escritor. Es una conversación sobre el libro Los Fantasmas y los residentes, catalogado como novela de la historia del petróleo, en la que narra a un pueblito pobre alrededor de un campo petrolero, descubriendo sus miserias humanas y las ilusiones de la gente maravillada con el advenimiento del oro negro, el cual para Sivira será un elemento ideológico que cambiará la conciencia histórica del país.

- Encuentro en Los Fantasmas un poco de tu niñez reflejada….

-La niñez, casi toda, está reflejada en la novela del petróleo, en el tomo uno y dos. Son vivenciales; pero,  tomando elementos de la realidad. Se hace una especie de inserción e injerto entre lo que significa un campo petrolero y lo que uno, durante su niñez, fue producto de todas esas alternancias sociales.

_ ¿Entonces, puede considerarse Los Fantasmas y los residentes como una autobiografía?

_ Todo trabajo literario tiene un porcentaje considerable de la biografía del autor. Pero, también, están los elementos… Hay personajes que son tomados de la realidad, más transformado por la sique del autor, novelado, con algo del contexto o  de la imaginación.

-¿Cómo lo explicas?

-Bueno, todo sueño que tiene el autor fluctúa en esos caminos, desde lo claro y lo oscuro. Se narra propiamente el núcleo del nacimiento de un pueblo, como casi todos los pueblos de Venezuela, emergidos gracias a una explotación momentánea de una riqueza minera.

-Pero, dime ¿Cómo es ese pueblo que describes en la novela?

-Hablarte del nacimiento de ese pueblo, producto de la explotación petrolera, es decirte de la existencia de las ciudades que nacen al calor de una riqueza minera o cualquier explotación industrial. Es un pueblo cosmopolita con grupos de extranjeros, un gran movimiento, un índice altísimo de funciones delictivas, muchos juegos… Allí se plantea, concretamente, más que todo, el cosmopolitismo de una pequeña población.

-¿Lo que has hecho te ha valido para ser un hombre crítico?

Yo creo es un reto importante. No crítico, porque la palabra misma es muy seria y académica. Yo considero que crítico es todo buen lector. Yo lo que he hecho, como medio de vida, es acercarme al periodismo para ayudar la sobrevivencia. Sí, he comentado la literatura regional y, ciertamente, no hay un gran movimiento aquí; pero, he tratado cumplir con esos vacíos con la aproximación de la literatura nacional, latinoamericana e incluso, la gran literatura universal, como alimento y estímulo al faltante que tenemos en la región.

-No crítico propiamente. Más bien, un comentarista, alguien que trata de unificar los puentes de lo local, lo regional y lo nacional con lo universal. Especialmente, ese es mi trabajo. Por eso cobro y me pagan.


¿Cree que la novela regional puede ser universal?

-Mira, Antón Chejov dijo que escribas sobre tu región y será universal. Yo creo en esa primicia chejoviana. Claro, está la cuestión del tratamiento lingüístico; es lo que enaltece el tema. Fíjate, la constante de la narrativa, la poesía y el ensayo son primicias fundamentales, como dice Faulkner: el amor, la pasión y el odio. Son principios básicos de la humanidad que nunca han pasado de vigencia como tema. Yo creo que el truco está en lo que te plantees o con qué lenguaje vas a tratar en el tema a desarrollar.

-¿Tú no crees que el escritor de provincia está aislado?
_ Esa pregunta te la respondo robándole  las palabras a José Balza, quien en el Teresa Carreño de Caracas le preguntaba sobre el aislamiento de escritor de provincia y me decía: “A esa vaina no hay que pararle”. Él dice que eso no tiene nada que ver. Ese aislamiento, en ese sentido, no existe y el escritor comprometido o que tiene esta vocación lo que debe hacer es darse un baño de cultura universal e irse a todas las fuentes clásicas. Además, debe tener una consistencia y una personalidad madura. Yo no creo en el aislamiento.
-Ahora, no hay que confundir que a ti te reseñen en los centimetrajes de la gran prensa capitalina; lo significativo es hacer el trabajo porque realmente la gran importancia del escritor viene después de la muerte. En vida no va a pasar nada…
El petróleo como literatura
-Yo he tratado de analizar la influencia del petróleo, esa riqueza negra en la conciencia histórica de nosotros. Esa riqueza invirtió los valores de los venezolanos. Aquí lo que están protagonizando los hechos históricos son otros valores. El elemento que, en la realidad, es el ser pensante, el que puede sembrar una fuerza ideológica para enrumbar y consolida el país no existe.
- En tu novela planteas una ideología del petróleo. ¿Tú crees en el escritor comprometido?
-Eso de pertenecer a adeco o copeyano o bolchevique… el sólo hecho publicar tus ideas en el papel escrito o imprimirlas…

-Pero, eres algo reaccionario en tus ideas

-Bueno, busque la izquierda o la derecha no tiene nada que ver; porque toda, en todo momento en sí, la escritura es una revolución, milites en la izquierda o en el centro o en la derecha. Yo lo que creo, no en un intelectual puro, sino en el poder mismo de la palabra escrita.

Foto Leyenda. Pedro Sivira: El petróleo cambio por metal la mentalidad del venezolano.