Guapiar para alcanzar el éxito
Guapiar para alcanzar el éxito
De la docencia en el Táchira al arraigo en España: la travesía de una educadora que convirtió la reinvención y el emprendimiento en su motor de vida.
Yo me llamo Consuelo Florez. Emigré, como a muchas les ha tocado, ¿verdad? En mi caso fue diferente porque vine por un motivo especial de asilo y situaciones personales. No se me concedió, pero bueno, me dieron la residencia humanitaria y aquí estoy con mi hija, su pareja y mi nieta.
Mi padre es venezolano. Soy licenciada en educación, me gradué en la ULA-Táchira y trabajé felizmente, gracias a Dios, durante 22 años en la docencia hasta que salí incapacitada.
El trabajo me parece muy importante porque nos hace sentir evolucionar, crecer, además de permitirnos tener amistades y sentirnos completas. Pienso que no sé cómo hace la persona que no trabaja y está siempre en casa, porque aun cuando yo estuve en casa, siempre estuve buscando qué hacer.
Siempre, desde muy joven, me ha gustado emprender: comprar ropa, vender, el comercio. Antes de ingresar a la universidad trabajé en una tienda donde preparaba regalos y vendía cosas; siempre buscaba el trabajo, aunque de niña decía que quería ayuda para hacer anillos, cosa que nunca se me dio.
Hago crochet; solo me falta ver qué clientes hay para venderles, pero me encanta[cite: 1]. A veces empiezo a crear y a crear, y me digo: «Bueno, estoy haciendo mucho, en algún momento saldrá».
«No es depender de nadie, sino depender de mí misma. Guapiar, guapiar, para alcanzar el éxito.»
Para mí, la palabra «desempleo» no existe; creo que voy sacando esa palabra de mi vocabulario. Porque si lo sabemos, lo atendemos; y si lo sabemos, lo repasamos.
Cuando yo llegué aquí, vine a ayudarle a mi hija con mi nieto. Y cuando se dio la oportunidad de tener permiso de trabajo, de ser mi propia patrona, yo dije: «Bueno, tengo la capacidad, tengo las ganas y el deseo».
Trabajar con ganas es no quedarme en casa. Pienso que si gano y me esfuerzo, puedo aportar y sentirme bien. No es depender de nadie, sino depender de mí misma. Guapiar, guapiar, para alcanzar el éxito. ♦