martes, junio 14, 2011

Borges y Darío: Juego de espejos

Yo conocía al dedo a Darío, porque había sido amamantado en esa leche materna, y así, a veces, como en esos juegos de espejos tan caros a Borges, me parecía que había poemas de Darío que parecían escritos por Borges, como si uno se reflejara en el otro y se fundieran en el tiempo, por ejemplo éste del año 1900, cuando Borges tenía un año de edad


por Sergio Ramírez
Cuando Borges llegó a mis manos en la juventud, me sedujeron por igual su poesía y su prosa. Aprendí de sus cuentos con pasión sedienta, buscando descifrar los arcanos del lenguaje, como él mismo diría, y en su poesía me admiré de hallar la continuidad vital del modernismo, una prolongación sabia de Rubén Darío.

Yo conocía al dedo a Darío, porque había sido amamantado en esa leche materna, y así, a veces, como en esos juegos de espejos tan caros a Borges, me parecía que había poemas de Darío que parecían escritos por Borges, como si uno se reflejara en el otro y se fundieran en el tiempo, por ejemplo éste del año 1900, cuando Borges tenía un año de edad:

La tortuga de oro camina por la alfombra
y traza por la alfombra un misterioso estigma;
sobre su carapacho hay grabado un enigma
y círculo enigmático se dibuja en su sombra.
Esos signos nos dicen al Dios que no se nombra
y ponen en nosotros su autoritario estigma:
ese círculo encierra la clave del enigma
que a Minotauro mata y a la Medusa asombra...


Los números pitagóricos, para Darío, eran creadores de vida, signos imprescindibles del universo. Simbiosis de Darío y Borges en Pitágoras. Y esta primera estrofa de La Noche Cíclica de Borges, a su vez, parece escrita por Darío:

Lo supieron los arduos alumnos de Pitágoras:
Los astros y los hombres vuelven cíclicamente;
Los átomos fatales repetirán la urgente
Afrodita de oro, los tebanos, las ágoras.



Darío, igual que Borges, adoraba la idea de la metempsicosis, la transmigración de las almas de un cuerpo a otro cuerpo, no importa la distancia de las edades, una idea que es pitagórica y es órfica. Pitágoras y Orfeo. Los números y el canto. En el poema que lleva precisamente ese nombre, Metempsicosis, Darío cuenta la historia de Rufo Galo, el soldado que durmió en el lecho de Cleopatra, donde disfrutó un minuto audaz del capricho "de la imperial becerra", y lo paga con la vida:

Yo fui llevado a Egipto. La cadena
tuve al pescuezo. Fui comido un día
por los perros. Mi nombre, Rufo Galo
Eso fue todo.

Es un poema que Borges, por supuesto, admiraba. En el cuento El inmortal, que está en El Aleph, otro Rufo, Flaminio Rufo, salta a través de las edades. El personaje dice: "Yo he sido Homero; en breve, seré Nadie, como Ulises; en breve, seré todos: estaré muerto... ". Y el propio Borges: "Ser inmortal es baladí; menos el hombre, todas las criaturas lo son, pues ignoran la muerte; lo divino, lo terrible, lo incomprensible, es saberse inmortal...". A lo que Darío ya le había respondido desde antes en El coloquio de los Centauros:

La pena de los dioses es no alcanzar la muerte...

Padre e hijo, maestro y discípulo, persiguiéndose y hablándose a través de las edades. Arcades ambos.

Sergio Ramírez es un escritor y político nicaragüense. En 1979 integró la Junta de Gobierno que tomó el poder tras la caída del dictador Anastasio Somoza. Fue embajador, diputado y vicepresidente de su país. Actualmente es crítico del movimiento sandinista del que formó parte. Está retirado de la vida política activa
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domingo, junio 12, 2011

Sobre la memoria histórica

De los empeños de manipulación de la memoria que lleva a cabo el presidente Chávez

por ELÍAS PINO ITURRIETA |  EL UNIVERSAL

El Diccionario Biográfico de la Real Academia de la Historia ha provocado una polémica que traspasó las barreras nacionales. El hecho de que afirmara uno de sus colaboradores que Franco no había establecido un totalitarismo en su país, sino apenas un régimen autoritario, generó justificadas protestas de los círculos intelectuales y del ciudadano común. Los sillones de los académicos aún se estremecen por el terremoto de los comentarios provocados por su diccionario. No se trata ahora de participar en la trifulca, aunque bien se pudiera debido a los nexos de nuestra sociedad con aquella en la cual reinó el Caudillo, sino de referir el asunto de la memoria histórica relacionado con el episodio y traído a colación hace poco por uno de los representantes más calificados de la historiografía escrita en castellano: Ángel Viñas. 

Especialista en el análisis del gobierno de Franco y en los sucesos de la Guerra Civil, en lugar de arremeter contra la institución responsable del debate, llama la atención sobre los problemas que genera la memoria histórica cuando esta se desarrolla después de un conflicto capaz de dejar cicatrices indelebles, como es el caso del enfrentamiento fratricida de los españoles; pero también cuando las partes involucradas en los dos lados del conflicto tratan de escribir su historia según el panorama que quieren observar desde atalayas tendenciosas y parciales. La historia escrita desde cualquiera de esas atalayas no guarda relación con el pasado, especialmente la que escriben los ganadores, afirma Ángel Viñas, sólo repite una operación de patrañas y clichés semejante a la ordenada por Stalin en torno a los hechos de la revolución soviética. Partiendo de tal premisa, el párrafo que dedica a la denominada historiografía franquista es como sigue, palabras más, palabras menos: va esencialmente tras el empeño de ocultar los horrores cometidos entonces por los triunfadores, pero, especialmente, busca la manera de maquillar los motivos que provocaron el alzamiento contra el gobierno legítimo de España. La afirmación del colega español sirve para hablar sobre los empeños de manipulación de la memoria que lleva a cabo el presidente Chávez, según se tratará de sustentar a continuación. La inexistencia en Venezuela de una guerra como la civil española impediría un tratamiento del tema de la manipulación de la memoria según lo maneja Viñas, pero sólo a medias. En realidad aquí no sucedió antes del advenimiento del chavismo un conflicto susceptible de marcarnos con heridas sin restañar, como pasó en la Península, pero el Presidente se ha empeñado en crearlo con su retórica. ¿Cómo reconstruye las vicisitudes de la segunda mitad del siglo XX venezolano? Como una guerra de los explotadores contra los explotados, como una calculada expoliación del pueblo por los adecos y los copeyanos, en alianza con el tenebroso imperialismo; como una generalizada represión de las mayorías y como la empecinada negación de los valores fundamentales del humanismo. Los hechos condujeron, de acuerdo con sus machaconas interpretaciones, al advenimiento de la "revolución". No habla de batallas campales ni del asalto de ciudadelas, sino de un tipo especial de combate convenientemente disimulado cuyas consecuencias serían semejantes a las de las guerras declaradas y libradas a cabalidad. No le ha ido mal en la operación, hasta el punto de producir, hoy día, después de la contienda que jamás existió, las muertes, las dentelladas y las llagas cuya existencia nadie puede negar, pero que no fueron tan multitudinarias ni tan difíciles de curar. En el empeño de manipulación, el Presidente ha llegado a calificar al siglo XX venezolano como "el siglo perdido de Venezuela", como el tiempo dilapidado que él viene a recuperar. El siglo XX es todo lo contrario, desde luego, es la fábrica del país que llegó a estar a la vanguardia de las sociedades del Continente por el repertorio de sus obras: educación masiva, sanidad cada vez más ampliada y satisfactoria, establecimiento de la industrialización, liquidación progresiva de las formas de represión, relaciones políticas cada vez menos erizadas, libertad de pensamiento, comunicaciones eficientes, grandes obras de infraestructura, modernización de los servicios, diversificación de las áreas de esparcimiento, multiplicación de los contactos con el exterior, adelantamiento científico y tecnológico... no tanto como en el paraíso, pero tampoco como para que la obra de nuestros padres y de nosotros mismos sea objeto de una descalificación así de escandalosa e injusta. Porque eso es exactamente lo que hace la manipulación: negar lo que se realizó en un período estelar de la historia por quienes fueron nuestros antecesores más cercanos, pero también por quienes vamos para viejos, con el único objeto de justificar lo que él pretende hacer con la sociedad partiendo de la idea poco o nada respetuosa que tiene de sus miembros. Cuando trata el caso español y el desaguisado de la biografía de Franco, el maestro Viñas habla de la justificación del futuro a través de la tergiversación del pasado como una tentación que se convierte en necesidad cuando se asciende al poder por ruta escabrosa y cuando no se deben dar motivos al escándalo. O cuando alguien quiere permanecer en el trono por motivos inconfesables, se puede agregar. No parece que se trate apenas del problema de un diccionario, ni de algo que sólo incumbe a la Real Academia de la Historia. 


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domingo, junio 05, 2011

Una lección de Historia

Las tres novedades que hicieron posible el Renacimiento europeo, la brújula, la pólvora y la imprenta, habían sido inventadas por los chinos, que también inventaron casi todo lo que Europa reinventó. 


"Una mentira puede estar dando la vuelta a medio mundo, mientras la verdad se está poniendo los zapatos". Mark Twain


Eduardo Galeano en la Feria del Libro de Madrid
en 2008.
por Eduardo Galeano
Cuando fueron desalojados del Paraíso, Adán y Eva se mudaron al África, no a París.
Algún tiempo después, cuando ya sus hijos se habían lanzado a los caminos del mundo, se inventó la escritura. En Irak, no en Texas. También el álgebra se inventó en Irak. La fundó Mohamed al-Jwarizmi, hace 1.200 años.Las palabras algoritmo y guarismo derivan de su nombre.Álgebra deriva de al-Jabr wa-l-Muqabalah.

Los nombres no suelen coincidir con lo que nombra: En el British Museum, pongamos por caso, las esculturas del Partenón se llaman "mármoles de Elgin", pero son mármoles esculpidos por Fidias. Elgin se llamaba el inglés que las vendió al museo. Los Hindúes inventaron el cero.

Las tres novedades que hicieron posible el Renacimiento europeo, la brújula, la pólvora y la imprenta, habían sido inventadas por los chinos, que también inventaron casi todo lo que Europa reinventó.

Los hindúes habían sabido antes que nadie que la Tierra era redonda y los mayas habían creado el calendario más exacto de todos los tiempos.

En 1493, el Vaticano regaló América a España y obsequió el África negra a Portugal, "para que las naciones bárbaras sean reducidas a la fe católica".Por entonces, América tenía 15 veces más habitantes que España y el África negra 100 veces más grande que Portugal.Tal como había mandado el Papa Alejandro VI, las naciones bárbaras fueron reducidas.

Tenochtitlán, el centro del imperio azteca, estaba construida sobre un lago. Ahora Tenochtitlán se llama México DF.Por donde corría el agua, corren los autos.

El monumento más alto de la Argentina se ha erigido en homenaje al general Roca, que en el siglo XIX exterminó a los indios de la Patagonia. A esa guerra de exterminio de los indios de la Patagonia, la Historia de Argentina la llama eufemísticamente "La Campaña del Sur" o "La Campaña del Desierto".

La avenida más larga del Uruguay lleva el nombre del general Rivera, que en el siglo XIX exterminó a los últimos indios charrúas.

John Locke, el filósofo de la libertad, era accionista de la Royal Africa Company, que compraba y vendía esclavos.


Mientras nacía el siglo XVIII, el primero de los reyes Borbones de España, Felipe V, estrenó su trono firmando un contrato con su primo, el rey de Francia, para que la Compagnie de Guinée vendiera negros en América. Cada monarca llevaba un 25 por ciento de las ganancias. Nombres de algunos navíos negreros: Voltaire, Rousseau, Jesús, Esperanza, Igualdad, Amistad.


Dos de los Padres Fundadores de Estados Unidos se desvanecieron en la niebla de la historia oficial. Nadie recuerda a Robert Carter ni a Gouverner Morris.La amnesia recompensó sus actos. Carter fue el único prócer de la independencia que liberó a sus esclavos. Morris, redactor de la Constitución, se opuso a la cláusula que estableció que un esclavo equivalía a las tres quintas partes de una persona.


"El nacimiento de una Nación", la primera superproducción de Hollywood, se estrenó en 1915, en la Casa Blanca.El presidente Woodrow Wilson la aplaudió de pie. Él era el autor de los textos de la película, un himno racista de alabanza al Ku Klux Klan.


Desde el año 1234 y durante los siete siglos siguientes, la Iglesia Católica prohibió que las mujeres cantaran en los templos.Sus voces eran impuras, por aquel asunto de Eva y el pecado original.


En el año 1783, el rey de España decretó que no eran deshonrosos los trabajos manuales, los llamados "oficios viles", que hasta entonces implicaban la pérdida de la hidalguía.


Hasta el año 1986 fue legal el castigo de los niños en las escuelas de Inglaterra, con correas, varas y cachiporras.

En nombre de la libertad, la igualdad y la fraternidad, la Revolución Francesa proclamó en 1793 la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano.Entonces, la militante revolucionaria Olympia de Gouges, propuso la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana. La guillotina le cortó la cabeza.

Medio siglo después, otro gobierno revolucionario, durante la Primera Comuna de París, proclamó el sufragio universal. Al mismo tiempo, negó el derecho de voto a las mujeres, por unanimidad menos uno: 899 votos en contra, uno a favor.


La emperatriz cristiana Teodora nunca dijo ser revolucionaria, ni cosa por el estilo. Pero hace mil 500 años, el imperio bizantino fue, gracias a ella, el primer lugar del mundo donde el aborto y el divorcio fueron derechos de las mujeres.Teodora, que fue esposa del emperador Justiniano el Grande, había sido prostituta en su juventud. Cuando se produjo la revuelta en el estadio de Constantinopla, el populacho llegó a palacio gritándole al emperador que suelte a la emperatriz en estos términos: «la puta, entréganos a la puta».

El general Ulises Grant, vencedor en la guerra del norte industrial contra el sur esclavista, luego fue Presidente de Estados Unidos. En 1875, respondiendo a las presiones británicas, contestó: «Dentro de 200 años, cuando hayamos obtenido del proteccionismo todo lo que nos puede ofrecer, también nosotros adoptaremos la libertad de comercio». Asi pues, en el año 2075, la nación más proteccionista del mundo, adoptará la libertad de comercio.

Lootie Botincito, fue el primer perro pequinés que llegó a Europa. Viajó a Londres en 1860. Los ingleses lo bautizaron así, porque era parte del botín arrancado a China, al cabo de las dos largas guerras del opio. Victoria, la reina narcotraficante, había impuesto el opio a cañonazos. China fue convertida en una nación de drogadictos, en nombre de la libertad, la libertad de comercio.

En nombre de la libertad, la libertad de comercio, Paraguay fue aniquilado en 1870. Al cabo de una guerra de cinco años, este país, el único país de las Américas que no debía un centavo a nadie, inauguró su deuda externa. A sus ruinas humeantes llegó, desde Londres, el primer préstamo. Fue destinado a pagar una enorme indemnización a Brasil, Argentina y Uruguay. El país asesinado pagó a los países asesinos, por el trabajo que se habían tomado asesinándolo.

Haití también pagó una enorme indemnización. Desde que en 1804 conquistó su dependencia, la nueva nación arrasada tuvo que pagar a Francia una fortuna, durante un siglo y medio, para expiar el pecado de su libertad.

Las grandes empresas tienen derechos humanos en Estados Unidos. En 1886, la Suprema Corte de Justicia extendió los derechos humanos a las corporaciones privadas y así sigue siendo. Pocos años después, en defensa de los derechos humanos de sus empresas, Estados Unidos invadió 10 países, en diversos mares del mundo. Entonces Mark Twain, dirigente de la Liga Antiimperialista, propuso una nueva bandera, con calaveritas en lugar de estrellas. Y otro escritor, Ambrose Bierce, comprobó: «La guerra es el camino que Dios ha elegido para enseñarnos geografía».

Los campos de concentración nacieron en África. Los ingleses iniciaron el experimento y los alemanes lo desarrollaron. Después, Hermann Göring aplicó, en Alemania, el modelo que su papá había ensayado, en 1904, en Namibia. Los maestros de Joseph Mengele habían estudiado la anatomía de las razas inferiores en el campo de concentración de Namibia. Los cobayos eran todos negros.


En 1936, el Comité Olímpico Internacional no toleraba insolencias. En las Olimpiadas de 1936, organizadas por Hitler, la selección de futbol de Perú derrotó 4 a 2 a la selección de Austria, el país natal del Führer. El Comité Olímpico Internacional anuló el partido. Después de eliminar al Perú mediante la anulación del partido en la Olimpiada de 1936, Austria llegó a ser sub-campeón olímpico.


A Hitler no le faltaron amigos. La Fundación Rockefeller financió investigaciones raciales y racistas de la medicina nazi. La Coca-Cola inventó la Fanta, en plena guerra, para el mercado alemán. La IBM hizo posible la identificación y clasificación de los judíos y ésa fue la primera hazaña en gran escala del sistema de tarjetas perforadas.

En 1953 estalló la protesta de la clase trabajadora en la Alemania Socialista. Los trabajadores se lanzaron a las calles y los tanques soviéticos se ocuparon de callarles la boca. Entonces Bertolt Brecht propuso: “¿No sería más fácil que el gobierno disuelva al pueblo y elija otro?”

Operaciones de marketing. La opinión pública es el target. Las guerras se venden mintiendo, como se venden los autos. En 1964, Estados Unidos invadió Vietnam, porque Vietnam había atacado dos buques de Estados Unidos en el golfo de Tonkin. Cuando ya la guerra había destripado a una multitud de vietnamitas, el ministro de Defensa, Robert McNamara, reconoció que el ataque de Tonkin no había existido.

Cuarenta años después, la historia se repitió en Irak. Miles de años antes de que la invasión estadunidense llevara la Civilización a Irak, en esa tierra bárbara había nacido el primer poema de amor de la historia universal. En lengua sumeria, escrito en el barro, el poema narró el encuentro de una diosa y un pastor. Inanna, la diosa, amó esa noche como si fuera mortal. Dumuzi, el pastor, fue inmortal mientras duró esa noche.

El Aleijadinho, el hombre más feo del Brasil, creó las más hermosas esculturas de la era colonial americana.

El libro de viajes de Marco Polo, aventura de la libertad, fue escrito en la cárcel de Génova.

Don Quijote de La Mancha, otra aventura de la libertad, nació en la cárcel de Sevilla.

Fueron nietos de esclavos los negros que generaron el jazz, la más libre de las músicas. Uno de los mejores guitarristas de jazz, el gitano Django Reinhardt, tenía no más que dos dedos en su mano izquierda.

No tenía manos Grimod de la Reynire, el gran maestro de la cocina francesa. Con garfios escribía, cocinaba y comía.

PD: el general Rivera -además de traicionar a Artigas, entre otras cosas porque su ejército era de indios, negros y mestizos- como primer presidente de la Republica Oriental del Uruguay, realizó la capitalización de la naciente nación atrayendo inversores, cuyos orígenes eran dudosos como en la actualidad. El rubro que manejaban era importación de “colonos africanos” que luego eran vendidos en el interior de Uruguay, Argentina, y Brasil . Posteriormente muchos de ellos decidieron cambiar de rubro, ya que era un rubro demasiado peligroso y comenzó a ser mal visto, por tanto a medio siglo XIX subyugaron a la próspera República del Paraguay esclavizando y exterminando a sus nativos habitantes y comenzaron a importar de la degastada Europa, trabajadores campestres muertos de hambre, por la inflación que les había provocado las ex -colonias. Inversiones que se realizaron hasta mediados del siglo XX, por ejemplo el señor Añon para su empresa Cutsa, importó sus propios trabajadores del terruño español. El descontrol de tan redondo negocio, la lucha de las clases trabajadoras, desarrolló las dictaduras y provocó el efecto inverso, la inmigración hacia Europa, la descapitalización provocó nuevamente la búsqueda de nuevos inversores para eso crearon el sistema SAFI, capitales de lavado de dinero proveniente de ventas de armas, de la droga, la prostitución, el tráfico esclavista de otras partes del mundo, el contrabando etc., etc.

Ayudando a repoblar las abandonadas ciudades, las inversiones culturales en América latina, cosa de evitar, que siguieran llegando inmigrantes ilegales a la harapienta Europa.

Las normativas son similares a las épocas de Rivera, ya que Inglaterra se preocupaba de la introducción de “colonos africanos”, pero no denunciaban los “colonos nativos” que ellos importaban y exportaban hacia Oceanía. La diferencia que Inglaterra no está sola, el G8 el G20 la OTAN son los encargados de realizar esas maniobras. Hoy todo esto está más reglamentado en las llamadas zonas francas. La gente sigue inmigrando de un lado hacia otro, pero ahora sujeto a las inclemencias de la tan maltratada Tierra, y la descontroladas sociedades armadas hasta los dientes donde tu principal enemigo es tu vecino, la discriminación de todos los colores, y nuevamente el reinado del Caos.

Eduardo Galeano es un periodista y escritor uruguayo, ganador del premio Stig Dagerman. Es considerado como uno de los más destacados escritores de la literatura latinoamericana.Sus libros más conocidos, Memoria del fuego (1986) y Las venas abiertas de América Latina (1971), han sido traducidos a veinte idiomas. Sus trabajos trascienden géneros ortodoxos, combinando documental, ficción, periodismo, análisis político e historia. Niega ser un historiador:
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La crisis de Perijá: momento crucial para la resistencia indígena.

Sé que me toca comprobar lo aquí afirmado y no dudo en aceptar el reto. Luego de más de un decenio de gobierno bolivariano estamos encarando la casi desaparición –ojalá no se trate de la extinción total– de otra cultura de raíz karibe, orgullosa de atesorar una espada del libertador Simón Bolívar. Se trata del pueblo mapoyo, víctima no precisamente de una fatalidad sino del abandono total e injustificable por todos los organismos del Estado, tanto a nivel local como regional y nacional.


Representantes indígenas proponen alternativas para la demarcación de tierras

por Esteban Emilio Mosonyi
Ante todo vayan mis saludos a todos los hermanos y hermanas indígenas y aliados de la causa. Como siempre, es un placer para mí compartir esta importante Reunión, pero tengo que agregar que ese júbilo se ve opacado, adquiere un carácter dramático, ante la serie de circunstancias nada favorables que estamos enfrentando. En principio, nos congrega la lectura y primera discusión pública de un Documento elaborado por el grupo de trabajo aquí presente –constituido por indígenas y aliados– con destino al señor Presidente de la República a través del Vicepresidente Ejecutivo Dr. Elías Jaua. Éste nos recibió amablemente en su residencia, prometiendo actuar a manera de portavoz de nuestros planteamientos que, lejos de ser compulsivos o impositivos, sólo pretendían abrir un debate, presentar nuevas alternativas, “destrancar el juego” en relación con lo que sucede en Perijá y sus pueblos indígenas, especialmente el yukpa. El Documento incluye una serie de aspectos referentes a las políticas indígenas vigentes en el país, cuya ejecución y procesamiento parecen distar cada vez más de lo aprobado y configurado en la Constitución Bolivariana y las Leyes de la República. Creímos en ese momento que se nos abría una pequeña vía de acceso al replanteamiento de los derechos y deberes, tanto del Estado como de los pueblos indígenas y de los demás ciudadanos del país, en lo concerniente a nuestro destino histórico como nación multiétnica, pluricultural y plurilingüe, ya desde antes del comienzo del presente milenio.

A partir de esa fecha han pasado varias semanas; lo importante no es cuantificarlas sino asumir que no ha habido respuesta alguna y sabemos que no la habrá por los canales regulares. Esto parece bastante grave, ya que se está perdiendo una excelente oportunidad para discutir y aun para rectificar muchas cosas, ante una situación que es más delicada de lo que aparenta ser a primera vista. Está en juego el futuro de Perijá, mas también el porvenir de todos los pueblos y comunidades indígenas que por fortuna siguen existiendo en el país; junto con el de los respectivos ecosistemas, es decir, la totalidad del ambiente que los sustenta y que a la vez son sustentados por dichas sociedades milenarias, reconocidas en el papel pero no en la práctica. En efecto, el pueblo yukpa –entre tantos otros– corre un serio peligro de ser víctima de un etnocidio largamente anunciado. Aún no se le reconocen las tierras ancestrales –ya perdidas en un 90%– ni la jurisdicción indígena, ni la especificidad de su cultura, ni el uso público de su idioma y –a modo de corolario– tampoco su derecho a una razonable autonomía de su organización sociopolítica. Se le ha encasquetado un conjunto de Consejos Comunales completamente eurocéntricos y centralizados en la Capital de la República, inclusive en el aspecto financiero. Este nuevo “modelo” nada tiene que ver con el avanzado articulado de nuestra Constitución Bolivariana. Tampoco refleja, en modo alguno, los centenares de años de resistencia indígena hecha operativa a partir de mediados del siglo pasado. Desde allí sirvió de trasfondo ideológico fundamental al actual proceso revolucionario bolivariano aunque –como todo lo indígena– hoy esté sumergido en el olvido, frente a una amenaza de regresión al ya inoperante Socialismo Real del Siglo XX. Ahora nuestros pueblos originarios, en lugar de proporcionar insumos novedosos a una inédita realidad sociopolítica, parecen nuevamente sentenciados a recibir más de lo mismo: un enlatado decimonónico dirigido a suprimir de manera definitiva cualquier rasgo de especificidad y originalidad que les quedan a estos pueblos, al cabo de quinientos años de opresión y exterminio.

Sé que me toca comprobar lo aquí afirmado y no dudo en aceptar el reto. Luego de más de un decenio de gobierno bolivariano estamos encarando la casi desaparición –ojalá no se trate de la extinción total– de otra cultura de raíz karibe, orgullosa de atesorar una espada del libertador Simón Bolívar. Se trata del pueblo mapoyo, víctima no precisamente de una fatalidad sino del abandono total e injustificable por todos los organismos del Estado, tanto a nivel local como regional y nacional. Sería cansón recapitular las múltiples diligencias hechas por ellos mismos y algunos buenos aliados y aliadas, que en ningún momento fueron atendidas ni ha habido un interés verdadero en evitar la disolución sociocultural de uno de los pueblos emblemáticos del sur venezolano. Los mapoyo nunca recuperaron sus tierras –por el contrario todavía las siguen perdiendo– se hizo caso omiso de sus solicitudes por una verdadera Educación Intercultural Bilingüe y un plan compartido de recuperación lingüística y cultural. Pero el tiro de gracia que está acabando con su identidad y existencia como pueblo es haberlos obligado a sustituir su organización tradicional y autoridades legítimas por un Consejo Comunal de naturaleza idéntica a cualquiera que hallamos en el resto del país; vale decir, en nuestras ciudades y en el campo criollizado. Se trata de un golpe mortal a nuestra sociodiversidad y la vigencia de las sociedades indígenas que hacen vida en el país; especialmente si nos percatamos que el mismo recetario oficial se viene aplicando a todas y cada una de nuestras comunidades originarias, tal como sucede en Perijá. Hasta se pretende acelerar el proceso al propiciar enfrentamientos en el seno de las mismas, con pueblos indígenas vecinos y con el mundo no indígena, mucho más fuerte y evidentemente privilegiado por las autoridades civiles y militares del país, al igual que en los tiempos pre-revolucionarios.

No es difícil aducir múltiples explicaciones pero en este momento hay una que trasciende a todas las demás: el ansia febril de explotar al máximo los mal llamados recursos madereros y mineros del país y dedicar a diferentes monocultivos las extensiones obtenidas mediante la deforestación, de manera idéntica a lo que ocurre en otros países del Continente y fuera de él. Ante la acumulación atosigante de planes de esta índole desaparece toda posibilidad de alegar la existencia de modelos alternativos verdaderamente sostenibles como son los indígenas, afrodescendientes y campesinos tradicionales. Permítaseme agregar un inciso tomado de la rica cosmovisión yukpa, algunos de cuyos relatos fundantes recoge el profesor de lingüística Raimundo Medina (LUZ), con la colaboración de múltiples hablantes de este idioma karibe en la publicación “Relatos en la lengua yukpa”. El libro abunda en referencias al mundo natural contemplado a través de la conocida espiritualidad indígena con títulos tales como El diluvio, El pájaro carpintero, El sapo y el espíritu, La piedra brava. Me llamó la atención de modo especial el mito La Hija del Agua (Kuna Wüsünü) que comienza con el trozo siguiente:

Hace tiempo, una mujer ya casada y con hijos se enamoró del agua. Cuentan nuestros antepasados que la mujer siempre iba a buscar agua en el caño, y allí conoció al hombre agua, siempre iba al caño, todos los días, para estar con él y para hacer el amor con él. Cada vez que los vecinos, amigos o cualquier mujer del pueblo iban en busca de agua, ella se ofrecía a hacerlo.

Kasenopa Kumarko wooripa sano pena tücharchano etperat yüwüshnu yüpo. Nopapotkana Kuna, kunatka küpap yoman nikitanak satkanak kasüi or wooripa Kunan tisini. Owaya ikmihpia penarat oirano topo sayuwisha or Kuna yütawo kunatnatka ütütannak penarat ortüsurko Kuna sapüipo. Satainak wooripape Kuna isi penarat or chawurkokar imana itap kayishikoprak awür tosia.

Por el lado que la veamos, no puede ponerse en duda la orientación panteísta y participativa en lo telúrico y cósmico de la cultura yukpa. No obstante, todo conspira contra el mundo indígena, negándole la reivindicación y reconocimiento de sus tierras ancestrales o adquiridas. Se coloca en entredicho la factibilidad misma de un Estado sociodiverso, tal como lo establece no solamente la Constitución sino un amplio cuerpo legislativo y normativo. Si este fuese tan solo mediana o parcialmente aplicado, habría fomentado un vigoroso fortalecimiento de esta nueva Venezuela configurada a comienzos de esta década; en la cual no solamente los pueblos indígenas sino numerosos ciudadanos y ciudadanas revolucionarios y progresistas cifraban sus esperanzas, que poco a poco se nos han ido esfumando, quizás para no volver.

Con este diagnóstico de talante no muy optimista surge inmediatamente la pregunta obligada de qué hacer frente a una situación y una coyuntura realmente hostiles, muy preocupantes y contrarias a las más modestas expectativas. Lo fácil y sencillo sería rendirnos, aceptar la derrota como inevitable ante algo que superaría nuestras fuerzas. Sírvanos de alivio que esto no va a ocurrir, comenzando por el hecho de que el mundo indígena, capaz de resistir durante medio milenio, tampoco esta vez se dejará acallar y apabullar sin dar la pelea oportuna y contundente. Nuestras mejores armas serán la Constitución y las Leyes que continúan favoreciéndonos ampliamente. Sin embargo, hace poco salió el anticonstitucional Decreto Nº 7.855 referente a la reestructuración y reorganización de la Comisión Nacional de Demarcación de Hábitat y Tierras Indígenas, superficialmente modificado por el Decreto Nº 5.274. Estos han sido rechazados por la casi totalidad de los movimientos indígenas del país, mediante documentos hechos con una pericia jurídica incuestionable. Sucede que la nueva normativa, además de reducir al mínimo la participación y disminuir la capacidad decisoria de los pueblos indígenas, contiene una serie de previsiones burocráticas que alargarían por varios años la mera posibilidad de hacer las demarcaciones como tales y dificultarían la articulación consensuada entre las partes involucradas. Para todo fin práctico, se nos sitúa ante un aplazamiento ad infinitum de cualquier solución viable y, sobre todo, aceptable para los pueblos indígenas, además de enmarcada en la Constitución Bolivariana. Ahora bien, el rechazo categórico de este instrumento jurídico no es sino un buen comienzo, del cual derivan numerosas y variadas acciones que habrán de emprenderse con visión estratégica y en forma ordenada.

Afortunadamente, en esta oportunidad los pueblos indígenas y sus legítimas organizaciones actúan al unísono y no se encuentran solas. Contamos –lo digo como aliado– con virtualmente todos los movimientos progresistas y revolucionarios de la Patria, con proyección creciente hacia el resto de América y más allá en el mundo. Tendremos a nuestro favor a los demás pueblos indígenas y afrodescendientes; a los obreros, campesinos, estudiantes y profesionales que han seguido de cerca este proceso; a todas las organizaciones verdaderamente comprometidas, hace más de medio siglo, con las justas reivindicaciones de los pueblos originarios y otros sectores oprimidos. La marcha general de la historia en las últimas décadas favorece ampliamente a los pueblos sometidos, mas también a la mega diversidad ambiental, cultural y lingüística: es difícil ir contra esta tendencia arrolladora. Queremos añadir que los pueblos indígenas si han cumplido con el sagrado compromiso histórico de apoyar estas transformaciones y participar en ellas a plenitud. Pero la Revolución Bolivariana está en deuda con ellos, por lo que le toca rectificar con sinceridad, honestidad, humildad y en el menor lapso posible. En los panteones indígenas y africanos los Dioses y Diosas, lejos de ser perfectos, se equivocan a cada rato, echan bromas por doquier, están sujetos a todas las debilidades, cometen errores y horrores de toda laya. Con todo, son respetados y queridos por sus pueblos, porque saben rectificar a tiempo y sostener en equilibrio sus obras y creaciones; al contrario de algunos humanos que se empecinan en sus fallas y terminan precipitándose al abismo. Esta es otra gran lección que los pueblos no occidentales están en capacidad de seguir confiriendo a nuestros procesos transformadores, llenos de buenas intenciones pero lamentablemente a veces frágiles a la hora de concretar su acción e incidencia en la práctica y el vivir cotidianos. Para finalizar este breve exordio imploro y apelo al buen sentido de todos nosotros, a nuestra voluntad de perfeccionar lo realizable, a unirnos a esa espiritualidad trascendente que nos une a todos y todas y en la que juega un rol tan importante la presencia definitiva e imborrable del mundo indígena, dignamente representado en este Encuentro.

Parlamento Latinoamericano
Caracas, 2 de junio de 2011


Esteban Emilio Mosonyi es profesor de Antropología en la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales UCV,  asesor de la Coordinación Intercultural de Salud con Pueblos Indígenas (Cispi) del Ministerio de Salud y Desarrollo Social.
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jueves, junio 02, 2011

La isla que se va

"No hay sitios más dinámicos y concurridos en este país que los consulados, ni posesión más preciada que un pariente que alguna vez habló con la zeta," dice Yoani Sánchez

Yoani Sánchez
Por Yoani Sánchez
A Jorge le falta la certificación de nacimiento del abuelo canario para recibir su nueva nacionalidad en la Embajada española de La Habana. Solo a dos puertas de su casa, Evarista lleva tres años con los trámites varados mientras espera el acta matrimonial de sus ancestros maternos. El próximo agosto, Maritza -que vive encima de la bodega- partirá con sus dos hijos menores de 21 años a probar fortuna en Oviedo; abordará el avión con su nuevo pasaporte comunitario logrado a través de la llamada ley de nietos. Por todo el barrio la gente hurga en los cajones, busca las viejas fotos familiares, reconstruye un árbol genealógico que hasta ayer era solo pasatiempo de gente obsesionada con el abolengo. Los cubanos miran cada vez más hacia atrás y hacia afuera, desempolvan sus vínculos con la Península. No hay sitios más dinámicos y concurridos en este país que los consulados, ni posesión más preciada que un pariente que alguna vez habló con la zeta.

Somos una isla que se va, que escapa y ni los cantos de las tímidas reformas económicas logran dejarnos amarrados al mástil nacional. Cuando se cancela un camino de huida, la presión interna empuja para que aparezcan otros. Hace un par de años el derrotero pasaba por Ecuador; en aquel tiempo todavía no era necesario que contáramos con un visado para llegar hasta ese territorio sudamericano. Y allá se marcharon miles de compatriotas, de los cuales una parte logró saltar finalmente hacia suelo norteamericano. Otros siguen -aún hoy- atrapados entre su estatus ilegal en aquellas tierras y la imposibilidad de entrar nuevamente como residentes a su propio país. El sendero de la fuga pasó también a través de Rusia. Amigos y conocidos nos contaban que en breve volarían hacia Moscú, cuando bien sabíamos que no tenían a nadie por aquellos lares, ni real interés de quedarse a vivir en la que una vez también fue nuestra metrópoli. Y entonces apareció la ruta inversa de Cristóbal Colón, el turno de la tercera generación nacida en las tierras de ultramar, que retorna ahora a la patria de sus abuelos. La esquina que hacen las calles Cárcel y Zulueta, donde ondea la bandera rojiamarilla, se ha convertido en un sitio de peregrinación para quienes quieren partir. La fila de espera es inmensa, los custodios revisan todos los papeles antes de dejar pasar, el sol del mediodía caribeño no hace desistir a nadie.

Entre las grandes paradojas que marcan nuestra realidad, se destaca la de un discurso oficial sumamente nacionalista en contraposición con los extendidos sueños de emigrar que acaricia la mayoría de los cubanos. Una verdadera obsesión por partir recorre el país y no distingue edades ni filiación política. Hasta en las filas del Partido Comunista se han tomado medidas para detener la estampida, impidiéndole a sus militantes que comiencen los trámites de la nacionalidad española. El resultado no ha sido el esperado: muchos prefieren renunciar a su carné antes que esconder los papeles de la abuela gallega o del padre andaluz. El fracaso tiene así una forma clara de manifestarse en la emigración. A eso le llamamos "votar con los pies", es la peculiar forma de mostrar la inconformidad que hemos encontrado.

Mientras, el mar sigue siendo una opción. Las embarcaciones ya no son tan improvisadas como las que surcaron las aguas en 1994 durante la crisis de los balseros. Un GPS cuesta alrededor de 300 euros en el mercado informal y es la pieza clave para enrumbar proa hacia La Florida. En algunos parajes intrincados de la costa norte, siguen llegando las lanchas rápidas en las que los exiliados mandan a buscar a su familia. El riesgo es enorme para los tripulantes y los tripulados, pero cuando de irse se trata, pocos valoran el peligro. Se sabe de personas que han sido interceptadas -ya sea por los guardacostas norteamericanos o por los cubanos- al menos una docena de veces y no obstante siguen intentándolo. Es como si un potente imán tirara de ellos hacia fuera o, más acertadamente, como si una fuerza de repulsión los empujara desde adentro.

Quienes tienen hijos pequeños o le temen a los tiburones exploran nuevas sendas. Hacerse con la nacionalidad de otro país es una de ellas. Se les ve recorriendo los juzgados, los archivos, las oficinas que expenden certificaciones de nacimientos o actas matrimoniales. Hacen un periplo para el que deberán llevar buena dosis de constancia a prueba de todo tipo de tropiezos.

Pero no importa. Después, cuando todo el dossier del abuelo esté completado, irán a su cita en el consulado de la calle Zulueta. Callados, atentos, esperarán a las afueras del majestuoso edificio hasta que logren entrar. Son decenas, cientos, miles de solicitantes cada semana. Si se mira desde la acera de enfrente, desde el mismísimo Museo de la Revolución que está a solo unos metros, parece que estamos ante una producción continua. Entran a raudales por una puerta siendo cubanos y salen mostrando el documento que los reconoce ciudadanos de otro lugar. Hasta caminan diferente cuando dejan atrás la amplia verja, parecen más ligeros, menos nerviosos, más españoles.

Fuente: DiarioEl país

Yoani Sánchez, periodista cubana y autora del blog Generación Y, fue galardonada en 2008 con el Premio Ortega y Gasset de Periodismo.
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