martes, octubre 06, 2020

Julián Mellado Lineros, sombrereño, paladín de la Independencia

Julián Mellado participa activamente en  La  Campaña  del  Centro, en los primeros días  del mes de febrero, con la acción de la toma de las Flecheras, en Apure, a las órdenes del comandante Julián Infante; con el grado de capitán participará seguidamente en la batalla de Villa de Calabozo, cuando los patriotas logran sorprender y  vencer  al  mariscal Pablo Morillo

Por José Manuel Aquino H

 

 E stamos  celebrando  230 años del nacimiento de este  prócer  de la independencia, nacido  en  Barrancas, predio aledaño a la población de El Sombrero, el 14 de septiembre de 1.790. En tiempos en que dicho poblado, fundado en las primeras dos décadas del siglo XVIII, gozaba de un relativo bienestar para los propietarios de las tierras a las márgenes del río Guárico, tal como lo describe el historiador José Antonio De Armas Chitty y también  el obispo Mariano Martí  en su  visita pastoral a esta localidad durante el mes de febrero de 1.783, cuando daba cuenta de  no solamente del acontecer religioso, sino también en el orden social referente a la convivencia de las distintas castas. Así como también el desarrollo de la actividad económica representada en  producción agrícola, donde se destacaba el cultivo del tabaco entre otros rubros y la cría de ganado, que va a ser de gran utilidad para comprender las aptitudes y comportamiento  personal de este destacado patriota durante  el desarrollo de su  vida.

    Este destacado patriota, hijo de José Julián Mellado y de Ana Josefa Lineros, perteneciente a la condición  social de los  pardos, la cual tenía sus limitaciones de acuerdo al orden estamental, impuesto durante el período colonial; por lo cual, se  forma en un ambiente de trabajo  agropecuario desde temprana  edad en las riberas del río Guárico,  que le permitió  aprender las  faenas de ese ambiente llanero, especialmente en manejar con destreza la conducción de los caballos para los distintos trabajos del quehacer diario, que le van a ser de  gran utilidad cuando se convierta en  soldado de la causa republicana.

Julian Mellado

     Llegamos al año 1.813, en plena guerra de independencia, una vez consumada la pérdida de la Primera República por parte del ejército patriota y los intentos de Simón Bolívar por retomar la lucha por la independencia con la Campaña Admirable, ganando batallas sucesivas  sobre la  fuerza armada realista, dirigida por Domingo Monteverde, obligándolo  a replegarse y reagruparse. Nos  encontramos con el Capitán Francisco Rosete, de origen canario que  va a cumplir  órdenes  de sus superiores por el bando de los partidarios de la Corona de reclutar soldados para su causa, así llega a la población de El Sombrero  a  cumplir con  esa misión. Mellado tenía la firme convicción de permanecer en las filas de los representantes del Rey de España, ingresa a dicha tropa, pero ese  mismo día de presentarse al batallón militar, ocurre un hecho inesperado que va cambiar con sus planes, como miembro de la milicia monárquica.

     El altercado de un oficial de la tropa realista con un anciano, que en ese momento se estaba despidiendo de sus dos  hijos  de dicha milicia. Mellado reaccionó de inmediato a detener la acción del soldado  agarrándole su mano, al momento de  agredir al señor entrado en años y asestarle un fuetazo al agente y salir con los dos jóvenes del sitio de concentración, tal como lo reseña la historiografía de  dicho incidente. Este hecho digno de resaltar el alto grado de sensibilidad  social de este patriota, contra el maltrato físico y demás  vejámenes realizados por los partidarios de la  corona española al pueblo para intimidarlo. Actos como estos y muchos más atroces y sanguinarios motivaron durante ese tiempo al Libertador, Simón Bolívar, a emitir el Decreto de Guerra a Muerte el  15 de junio de 1.813 contra los partidarios de la Corona Española.

    A consecuencia de  esta acción, Julián Mellado  y los dos jóvenes del altercado se incorporan  al ejército patriota, a la orden en primera instancia para ese tiempo del capitán  Julián Infante, oficial   perteneciente a las fuerzas de combate del coronel Pedro Zaraza, donde aprenderá todo  lo relacionado con la organización militar, empezando por obtener el valor de la lealtad al código  castrense, expresado en la fidelidad a sus jefes, y a las leyes establecidas en el estamento marcial; de  igual manera, adquirió el compromiso con sus compañeros del ejército por la causa republicana y esto va a contribuir a  elevar su patriotismo por una causa justa, la independencia de España y el  bienestar social  para los  conciudadanos.

    Este accionar cotidiano generó en este prócer el deseo de luchar incansablemente por esos ideales. Su primera incursión guerrera fue en la batalla de San Marcos por los predios de la población de Villa de Calabozo, en diciembre de 1.813, donde el ejército republicano es vencido por José Tomás Boves, que comienza a tomar protagonismo a partir de ese encuentro bélico,  mediante asesinatos, saqueos y quema de propiedades por parte su tropa conformada por llaneros de  El Rastro  y luego de distintos lugares por donde pasaba  con su ejército. Esta derrota no amilana a este destacado soldado sombrereño. Sigue a las órdenes  del comandante Infante y luego  del coronel Zaraza  incursionando con valor y coraje por tierras del  oriente  venezolano  en 1.814, donde participa activamente en la Batalla de Urica, obteniendo el grado de alférez. En  ese encuentro bélico las fuerzas republicanas son vencidas por el sanguinario militar  asturiano Boves, que muere en  el  enfrentamiento de un lanzazo que impacta su cuerpo.

    En el año 1.815, después de haberse perdido la Segunda República los partidarios de la independencia se dispersan. Los principales jefes militares estaban  exilados  en las islas del Caribe esperando el mejor momento para continuar sus propósitos liberadores. Mellado, por su parte, sigue a las órdenes en ese momento del coronel Pedro Zaraza. Se refugian por las riberas del Orinoco. En esa zona se enfrentan a la tropa realista en Manapiare, sitio perteneciente al hoy Estado Amazonas, obteniendo una victoria en dicha incursión. Luego  cumpliendo órdenes de su superior acompaña  al comandante  para esa época Julián Infante en las distintas actividades bélicas  por dicho territorio. El siguiente año lucha con arrojo y valentía  al lado de los generales   Gregorio Mac Gregor y Manuel Piar en los combates de Quebrada Honda y los Alacranes respectivamente que le permitieron ganar  el grado de teniente, por su  alto desempeño en  dichos encuentros, luciéndose y destacándose este héroe de la patria por sus habilidades para manejar la lanza contra sus enemigos.

       Una vez consumada la victoria del ejército patriota en la provincia de Guayana, con la batalla de San Félix en el mes de abril de 1.817, el Libertador, Simón Bolívar, se propuso como meta la Campaña del Centro, para  llegar a la ciudad de Caracas. El operativo se dio inicio en los primeros días de septiembre, Julián Mellado estaba  en ese entonces a  las órdenes del general Pedro Zaraza, que se encontraba por los lados de  Villa de Calabozo, con la misión de esperar la entrega de caballos y municiones provenientes de Angostura, hoy Ciudad Bolívar. Pedro Zaraza desobedece la orden del Libertador  de no atacar a sus contrarios, se enfrenta en los primeros días del mes de  diciembre  al  comando  realista, en La Hogaza, dirigido por el brigadier Miguel de La Torre, que le imprime una costosa derrota para los patriotas con la pérdida de soldados y arsenal  de guerra. Obligado  con  este  percance el ejército partidario de la independencia retarda  los planes propuestos de la Campaña del Centro  de  llegar a la ciudad de Caracas, hasta comienzos del nuevo año.

 

    Este destacado patriota de la independencia, Julián Mellado participa activamente en  La  Campaña  del  Centro, en los primeros días  del mes de febrero, con la acción de la toma de las Flecheras, en Apure, a las órdenes del comandante Julián Infante; con el grado de capitán participará seguidamente en la batalla de Villa de Calabozo, cuando los patriotas logran sorprender y  vencer  al  mariscal Pablo Morillo, hasta  hacerlo huir  y presentarle  breve combate  en el sitio de La Uriosa, para luego enfrentarse con el  ejército realista en su  lugar de nacimiento,  El Sombrero, en la  zona del Samán, a orilla del río Guárico; también tomará acción en los encuentros bélicos de la Cuesta en Ortiz y Semen; igualmente estuvo presente en el intento de asesinato del Libertador,  en  el  cuartel general  instalado en el hato  denominado Rincón de los Toros, cerca del poblado de  San José de Tiznados, el 16 de abril de ese mismo 1.818.

   Una vez fracasada la Campaña del Centro, con el intento  de llegar a la ciudad de Caracas con su ejército, el Libertador, Simón Bolívar, regresa a Guayana. Julián Mellado queda a partir del mes de julio a las órdenes del general José Antonio Páez, en  los llanos apureños. Esa estada por esa región va a ser productiva para este héroe,  porque compartirá con   la tropa patriota todas las estrategias y tácticas puestas en práctica por Páez, para dominar a sus enemigos en las batallas de El Yagual, Mata de Miel y Mucuritas, entre otros encuentros destacados. El sombrereño Julián Mellado aportará su experiencia como soldado usando su lanza en los distintos encuentros bélicos, donde sus superiores reconocieron  su gran empeño en el campo de batalla que le permitió ganarse el ascenso de capitán.

    Llegamos al mes de abril del año 1.819, el general Páez acantonado en la región apureña con el fin de contener la arremetida del ejército realista comandado por el general Pablo Morillo, que intenta aplastar al ejército patriota con su poderoso ejército. En tal sentido, organiza  un ejército  de lanceros a caballo con el fin de atacar a sus contrarios, en ese grupo estará Julián Mellado, junto a los destacados guariqueños, Juan José Rondón y Hermenegildo Mujica y más de un centenar de soldados, que tendrán destacada actuación en el sitio de las Queseras del Medio.

     Después de realizar incursiones de despiste y desgaste el ejército patriota comandado por el general Páez, decide el día 2 de abril de 1.819 entrar en combate una vez adiestrados sus lanceros a caballo; Mellado y los demás soldados tratan de iniciar un ataque, para luego  huir en grupos; después devolverse rápidamente, al grito de vuelvan caras sorprender al ejército enemigo, causándole cuantiosas pérdidas humanas y la huida despavorida del resto de la tropa realista que temían morir de esas armas afiladas; esta operación fue recompensada por el Libertador, Simón Bolívar, al oficial a cargo de la operación y a los 152 soldados al conferirles  la orden de los Libertadores, por tanto este sombrereño se ganó tan distinguida condecoración, según el boletín oficial del Estado Mayor del ejército  que sale publicado en el diario Correo del Orinoco,  el día 4 de abril de ese mismo año y  es  reseñado por Páez en su Autobiografía (1.867 p.186 ).

    Esta acción bélica desplegada por estas milicias, mayormente llaneros, fue considerada  por el Libertador, Simón Bolívar, para sus próximos  objetivos independentistas. Un gran número de estos lanceros fue tomado en cuenta en la conformación de su ejército, para la Campaña de liberación de la Nueva Granada. Julián Mellado y los demás soldados partieron  para tan arriesgada misión; a comienzos del periodo lluvioso, el 27 de mayo de ese mismo 1.819 parten de Mantecal, rumbo a Guasdualito y luego pasan  el río Arauca, para entrar en territorio neogranadino en condiciones difíciles, soportando las      inundaciones  en  las praderas del Casanare; luego toman la decisión estratégica para enfrentar al enemigo de atravesar el páramo de Pisba, en la región andina, pero esta milicia no estaba preparada para transitar tan difíciles condiciones embarazosas por el frío y el ascenso del terreno.

    Luego de haber ascendido las alturas del páramo, el ejército se repone de las inclemencias del viaje, presenta batalla en el sitio de Pantano de Vargas, en  los predios del Municipio de Paipa, el día 25 de julio de 1.819, logra una gran victoria el ejército patriota, en los últimos momentos  del combate, donde el  capitán Julián Mellado tuvo destacada participación al estar entre  los 14 jinetes lanceros que inician la remontada dirigida por el coronel Juan José Rondón, para definir la contienda a favor del ejército patriota y  la retirada apresurada de la milicia defensora de la causa realista.

    Este importante triunfo patriota en este encuentro bélico fue de gran significación, porque el ejército libertador descolocó las intenciones de la milicia defensora de la corona española de contener el avance de los patriotas, que después alcanzaría el triunfo definitivo  de la independencia neogranadina,  días más tarde en la batalla de Boyacá. Debido a su importancia histórica, en  el  sitio de la  confrontación en la ciudad de Paipa, la  república de Colombia construyó el monumento más grade de esa nación, para rendirle honor a los héroes de  tan importante gesta; es un monolito dedicado a Juan José Rondón que comandó la irrupción y a los  14 lanceros que le acompañaron, por tanto, entre estos jinetes está el nombre del capitán Julián Mellado, para honra de los sombrereños, por su destacado valor y coraje por alcanzar la emancipación en esas tierras suramericanas.

    El ejército patriota verá cumplida la Campaña por tierras neogranadinas, cuando el día 7 de agosto intercepta a las milicias defensoras de la causa realista y las derrotan, en el puente de Boyacá que cruza el rio Teatino muy cerca de la ciudad de Tunja, hoy capital del Departamento que  lleva el nombre de la acometida gloriosa que pone fin al mandato del virrey Juan de Sámano. Julián Mellado por pertenecer al grupo de lanceros a caballo,  entró en combate cuando al coronel Juan José Rondón, se le ordenó confrontar al enemigo entrando por el centro de la refriega, dando punto final al choque con la rendición y el desmantelamiento del ejército realista, según el parte oficial del boletín  número 4, emanado por la institución castrense el día 8 de agosto de 1.819, citados por  Franceschi y Domínguez (p.183). Como consecuencia de esta gesta, el Libertador ordenó conferirle tanto  a este soldado, Juan José Rondón y a los demás miembros de la tropa  pertenecientes a los batallones y escuadrones actuantes la orden Batalla de Boyacá, la máxima  distinción por tan importante victoria.

    Una vez terminada la exitosa  Campaña de Nueva Granada, Julián Mellado Lineros está a las órdenes del general Bartolomé Salom, con quien estará combatiendo por los  lados  de San Antonio del Táchira a  finales de diciembre de 1.819. En ese lapso de tiempo, se le reconoce por su sacrificio y abnegación en el campo de batalla por la independencia, al ser ascendido al grado de Teniente Coronel. Sigue luchando con más ahínco por la causa republicana y lo conseguimos luchando por la región andina en la batalla de Carache, a pocos días antes de firmarse el Armisticio y acuerdo de regularización  de la Guerra, en la ciudad de Santa Ana de Trujillo, los días 25 y 26 de noviembre de 1.820 , por el Libertador Simón Bolívar representando a la Gran Colombia y el General Pablo Morillo de parte del Reino de España.

      Estos acuerdos de Armisticio firmados en Santa Ana de Trujillo se mantienen hasta finales de enero de 1.821, cuando el ejército patriota ocupa Maracaibo, para declararla entidad provincial anexada al gobierno de la Gran Colombia, lo que motivó el desacuerdo con el ejército realista, a pesar de las intensas  negociaciones, convienen el reinicio de las hostilidades el 28 de abril de ese año; el transcurso de ese tiempo fue aprovechado por los independentistas para no solamente reagrupar su tropa, sino fortalecer un gran ejército  a través de la recluta de milicianos para  la causa republicana, con el fin de darle el golpe definitivo a los defensores de la Corona española.

    Este tiempo lo aprovecha el Libertador en concentrar su ejército por los lados de Tinaquillo, con más de 6.500 soldados agrupados en tres divisiones enfrenta el 24 de junio de 1.821 al ejército  realista comandado por el Mariscal de Campo, Miguel de  La Torre  que se encontraba en la inmediaciones de la llanura de Carabobo; aquí el héroe Julián  Mellado  estará bajo el mando del general caraqueño Ambrosio Plaza, que comandaba varios  batallones a su mando, incluyendo el regimiento especial de lanceros, creado con el nombre de Escuadrón de  Dragones, donde estaba adscrito el sombrereño; en tenaz lucha la victoria se estaba decidiendo para los independentistas, obligando a sus contrarios a  retirarse. En ese momento Mellado  recibe la orden  de perseguir junto a los demás lanceros a los soldados del batallón Expedicionario 1 de Valencey, que  intentaba  huir por disposición del Teniente Coronel Andrés Riesco, para cubrir la retirada del general La Torre, y al tratar  de darles alcance fueron alcanzados y heridos de muerte por  el fuego enemigo gran cantidad de soldados, incluyendo a los jefes de las divisiones, generales Manuel Cedeño y Ambrosio Plaza, así como también queda tendido  en las  inmediaciones de la quebrada de Barrera, el cuerpo del héroe sombrereño; sus restos fueron enterrados en Tocuyito el día siguiente del encuentro bélico que selló definitivamente la independencia de Venezuela; su nombre aparece en el monumento más grande de la República de Colombia, también en el Arco de Carabobo,  el monolito más grande de la República Bolivariana de Venezuela.  

    En la magna historia está bien significado el calificativo que la historiografía le ha dado a Julián Mellado, paladín de la independencia, porque su desempeño como militar fue excelente. En el campo de batalla demostró su capacidad para afrontar con éxito, todas y cada una de las misiones al servicio de la patria, de las cuales podemos destacar, en primer término, el honor en el cumplimiento de sus deberes no solamente en el renglón castrense, sino también en ocuparse por los problemas del prójimo; un ejemplo de ello es  el episodio  en el día de  incorporación  a las filas españolas  en 1.813, deteniendo la acción de un  oficial realista que intenta vejar a un anciano en un acto público, dando  muestra de rectitud y respeto al desvalido, mediante  tal acto de insurgencia.

     Como segundo aspecto, resaltamos la lealtad por los ideales republicanos desde el mismo momento que asumió esta causa, al incorporarse al bando patriota bajo las órdenes de Julián Infante, expresados en los principios de igualdad y libertad para actuar en los asuntos que le competan a todos los ciudadanos y no para un estamento social en particular. Por último, destacamos su patriotismo representado en cada vez que ascendía de rango tanto de capitán o de teniente coronel, sentía más amor y compromiso por servir a la patria y  dispuesto para afrontar con  éxito, cualquier acción o sacrificar su vida por los intereses del país; expresadas significativamente en las operaciones realizadas en las batallas de Las Queseras del Medio, Pantano de Vargas y Boyacá, demostrando de esta manera el alto sentido de abnegación por los logros  del  colectivo nacional.

    Debemos destacar también su gran muestra de  arrojo en el manejo de la lanza, en los distintos combates en los cuales se enfrentó a sus oponentes. Por esta habilidad  siempre fue tomado  en cuenta para realizar estas intrépidas  acciones, llegando a comandar antes del momento de su deceso, en las sabanas de Carabobo una compañía  especial  denominada Escuadrón  de Dragones; por estas acciones gallardas Julián Mellado se ha ganado un lugar en la historiografía por ser un valeroso soldado que luchó por los ideales de libertad e igualdad social para los ciudadanos de la patria.

    Cabe destacar que estos atributos expuestos de su personalidad, se deben también por su condición de haber nacido y vivido en los espacios de la región llanera, en las  que tuvo que  afrontar en  difíciles condiciones  realizar  actividades productivas de la zona, lo que le permitieron  ser un excelente jinete a caballo y transitar por los diferentes lugares de la geografía colombovenezolana al lado de tantos soldados de estas pampas, entre los cuales podemos destacar al coronel Juan José Rondón, a su coterráneo teniente coronel Juan Ángel Bravo y otros valientes que realizaron un aporte heroico a la causa independentista, en busca de esos esperados estándares  de  bienestar general a través de mejores condiciones de la gente.

    Estas líneas tienen misión no solo para recordar la epopeya, sino también para destacar la voluntad  del teniente coronel  Julián Mellado, por ser un  hombre útil a su región y a la gente en cualquier actividad que se le presentó, con el fin de obtener el máximo bienestar posible para sus conciudadanos, tal como afirmara el Libertador, en el discurso de  instalación del Congreso de Angostura, el  15 de febrero de 1.819; estuvo en el sentir de Julián Mellado su tenacidad y empeño en conseguir el bienestar social, económico y cultural de su patria independiente y soberana y este debe ser el legado a seguir por nosotros sus paisanos.     

          

  

 

 

 

 

Referencias bibliográficas

 

Aquino, José.( 2.019) Bicentenario de la Batalla de las Queseras del Medio, 2 de abril de 1.819, Fuegocotidianoblogspot.com.2019/03.

De Armas Chitty (1.982) Historia del Estado Guárico. Ediciones de la Presidencia de la República.

Bencomo Barrios, Héctor (2.004) Héroes de Carabobo. Ediciones de la Presidencia de la República. Caracas.

 Da Silva, Miguel (2.018) Próceres de Carabobo.www. Carabobo en sus Personajes. Período de La independencia.  Calanéo.com.books.   

Estévez  G., Edgard  (2.007) Batallas de Venezuela 1810-1824. Editorial C. S. A. Caracas.

Franceschi, Napoleón  y Domínguez, Freddy (2.020) Antología Documental para el estudio de la Historia de  Venezuela 1.776-2.000. Universidad Metropolitana. Caracas, Venezuela.

Ministerio del Poder  Popular para la Cultura (2.018) Correo del Orinoco 1818-1821. Fundación del Centro Nacional de Historia: Caracas.

Páez, José Antonio (1.867) Autobiografía del General Páez. Reedición de Petróleos de Venezuela  en colaboración con la Academia Nacional de la Historia  Caracas, Venezuela, tomo I.

Vergara y Velasco, Francisco Javier (1.960). 1.818 Guerra de Independencia. Bogotá: Editorial Nelly.

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sábado, septiembre 12, 2020

La Familia de Daniel Mendoza entre archivos y consejas (Sesquicentenario de su muerte)

 Debió conocer esta ciudad, teniendo 14 años de edad, en 1837, cabalgando hacia Caracas a emprender estudios universitarios. Malestares reumáticos y otras afecciones lo regresan, a menudo, antes de graduarse. Abrigo la conjetura de que su madre visitaba familiares en Ortiz cuando le sobreviene el parto y allí lo presenta. Residía en El Rastro o Calabozo.

 

Adolfo Rodríguez 



I. Introducción 

P or Ortiz y Parapara andan los orígenes de uno de los más famosos escritores venezolanos del siglo XIX: Daniel Mendoza, connotado costumbrista y precursor de esta tendencia literaria en Hispanoamérica.  Nativo de Ortiz o Calabozo (13 de mayo de 1823), fallecido en Calabozo el 4 de septiembre de 1870. He aquí el sucinto relato acerca de ascendientes suyos en esa región,  descendientes familiares esparcidos por Guárico y Apure.

 

II. Su paso por Ortiz

 

Debió conocer esta ciudad, teniendo 14 años de edad, en 1837, cabalgando hacia Caracas a emprender estudios universitarios. Malestares reumáticos y otras afecciones lo regresan, a menudo, antes de graduarse. Abrigo la conjetura de que su madre visitaba familiares en Ortiz cuando le sobreviene el parto y allí lo presenta. Residía en El Rastro o Calabozo. Aquí se forma Daniel y tendrá siempre como su ciudad natal. Pasa de nuevo por Ortiz, en 1841, 1842 y en 1849 licenciado ya en ciencias políticas. Aunque también en 1853 y 1855, en cuestiones ganadera. Y en 1858 para representar al Guárico ante la Convención de Valencia. Y quizá en 1860 en que su prima Josefa María Hurtado[1], le confiere poder para vender una casa en Ortiz, probablemente la misma que Santiago García Requena[2], antepasado de ambos, inventariaba en 1826 como suya. Una fe de bautismo asegura que allí nace el 13 de mayo de 1823:

 

En el expediente de Bachiller en Filosofía existente en el archivo de la Universidad Central de Venezuela, el nombre que aparece es el de Pedro Mendoza, y el lugar de nacimiento Calabozo. Pero al tramitar la beca para colegial pensionista del Seminario Tridentino, su nombre resulta Pedro Damián Mendoza, y  la partida de bautizo expedida el 24 de octubre de 1825 por el pbro. José Francisco Quintana, cura coadjutor de este pueblo de Santa Rosa de Lima de Ortiz. Certifica "en debida forma, que en uno de los libros parroquiales de los que se bautizan en esta Santa Iglesia al folio 85 se encuentra uno cuyo tenor es el siguiente: en esta parroquia de S. R. de Lima de Ortiz: en 27 días del mes de mayo de 1823, el Pbro. José Ignacio Polanco con mi licencia bautizé solemnemente y puse óleo y crisma, y dio bendiciones según el Ritual Romano a Pedro Damián de la Santísima Trinidad que nació el trece de los corrientes, hijo del señor José del Sacramento Mendoza y de la señora Ana Antonia García, yo mismo he sido el padrino de que certifico". La expide el padre Pedro P. Payares en SR de Lima el 24-10-1835

 

Aunque su tío Andrés Avelino García quien tramita la beca y los testigos Pedro Juan Mujica[3], Juan Ignacio Rodríguez y Fermín Rodríguez, lo reconocen ya como Daniel[4]

 

III. Ascendientes más lejanos

 

Procedía de esos mundos:

 

Uno de los tatarabuelos paternos era de Santa Catalina de Siena de Parapara: Don Pedro Hurtado, padre de Antonia María, bisabuela, así como de Domingo, Juan Francisco, Feliciano, Francisco, Juana, María y Ambrosia; dueño de derechos en Gálvez, a uno y otro lado del río Orituco, donde es propietario también el caraqueño Don Joseph Rodríguez de Mendoza, yerno de Don Pedro y bisabuelo de Daniel[5]. Según Jesús Loreto (1990) habría cc Emiliana Marcela (era Antonia) Hurtado de Parapara y son los padres de Juan Romualdo Mendoza H, don Juancho y Ana Antonia cc en 1769 con José Sebastián Requena, de Parapara, h. l  Juan Manuel y Juana María Torrealba. Otra cc con un vecino de apellido Baliente (quizá los padres de Petronila, cuyos hijos atendió don Juancho).

 

Dos de sus bisabuelos maternos también son de Parapara:

 

Modesto García y Juana Requena, padres de JSGR[6], a quien llamarían, en la Independencia, "Santiaguito Plata" porque y que dio a Boves en plata el equivalente a su peso para que le concediera la libertad[7] .

 

 

IV. Bisabuelos paternos que también son maternos

 

Isidro Ramos y Luisa García, ambos del Pao de San Juan Bautista, eran padres de Juan José Ramos, a cuyos herederos compra Juancho un solar en El Rastro.

 

En los orígenes de Ortiz andan Tomás y Joaquín Ramos, días en que N Muxica cc Leonor en Ortiz. 

 

Juan Romualdo Mendoza Hurtado, Don Juancho, hereda en Gálvez o Galviz y contrae nupcias en la Iglesia Parroquial de Calabozo con María Leonor Ramos García, donde casa también su hermana Ana Antonia Mendoza Hurtado con J. S. Requena y otra hermana con un vecino de apellido Baliente[8].

 

Cuando se casa, Juan Romualdo aporta 250 reses así: 100 vacas mansas de vientre y el demás de toda clase, un atajo de burros arreglados con 25 yeguas, su burro echor y un pollino; dos atajos castizos, uno de 25 yeguas y otro de 20 cada uno con su parote; 50 caballos mansos de servicio y un sable engastado en plata. Mientras su mujer aporta 110 vacas de todo ganado manso, un atajo de 20 yeguas con su padrote y diez caballos mansos, su ajuar de misa y ropa necesaria.

 

Por poco don Juancho da muerte al T. de J. interino de Calabozo sr. Carlos del Pozo, por andar éste sacando "de los campos los vagos y demás sujetos que carecen de bienes de qué mantenerse" y mandó "salir de G. un sambo nombrado carmen que no tenía mas bienes que dos o tres animales, "por lo que a las 9 de la noche, se presento sable en mano y sombrero calado, y tuvo el T. que sufrirlo por no tener mas armas que una pluma en la mano ni "mas compañía que la de la luz de una vela"[9] (**).

 

Don Juancho se asentó en el sitio de El Rastro[10] y dono las tejas para la iglesia y en una esquina de la plaza tuvo "casa buena de bahareque y pala" que incendiaron "las tropas de Boves, por lo cual hizo otra con tres cuartos de habitación, cinco puertas, cocina, despensa, cuarto de peones con su cerca y platanar en el sitio de El Banco, del mismo pueblo; mensuró don C. del Pozo por despacho de la Junta de Almoneda. Doña Leonor fallece en 1815 y don Juan cuando Daniel tiene cinco años, en 1828.

 

La destrucción total de su caudal fue la obra de "La Revolución y las bicisitudes", que apenas lo dejaron con quince reses, pues las demás se le malmurieron y se perdieron por andarlas escondiéndolas y cambiándolas de lugar; de las 100 formadas de las 15 vacas paridas que quedaron,  hay como 30 de vientre;  26 yeguas de 21 atajos castizos que había; 8 o 10 caballos, 14 mulas de arriá y 3 sillas, 3 esclavas mujeres útiles morenas (Sesilia como de 30 y pico, Lorenza domo de 30 y Antolina como de 27) , otra morena Jacinta como de 50 y enferma  y un varón viejo y enfermo (Pedro José Sosa, tres prófugos  (Cipriano Polanco casado con Sesilia, comprado a Domingo Bolcán; Apolinario profugo desde 1821 en Guayana, compardo al ser Florencio Arias de Coro e Isidro Arráez, sambo natural del Tocuyo, comprado al Sr, José del Rosario Asuaje), un sable engastado en plata, una legua de tierra, parte de dos que a 1.000 pesos compramos en la Isla de Apurito yo y el finado mi compadre y cuñado SG , al sr Tadeo Cortes en el sitio denominado La Palomera, por Guayabal, y otro en el sitio llamado Laguna de Begonia, en la posesión de Matiyure. Al otro lado de Apure, comprados a Fernando Blanco y su hijo Pablo José B. de San Carlos; derechos en la Isla de Achaguas comprados a Casiano Blanco, confirmados por Don Carlos IV en el s. XVIII;  derechos en el Polvero comprados en 100 pesos a Nicolás Hurtado, heredado de sus padres; un derecho en el sitio de Gálvez a uno y otro lado de Orituco heredado de José Mendoza;  otra casa de bajareque y palma con 3 cuartos de habitación, 5 puertas, cocina , despensa, cuarto de peones con su cerca y un corto platanar en el sitio de El Banco, que denunció en el siglo pasado y ganó despacho de la Junta de Almoneda concedido al subdelegado Don Carlos del Pozo para su mensura. Enviada al Tribunal vino la guerra y paralizó todo;  106 pesos entregados a Gabriel Valderrama, tejero, para la fallido fábrica de la iglesia parroquial del Rastro; 200 pesos José Manuel Jaspe, muerto en Apure;  y un mesón de caoba con un filete embutido por la orilla, que se salvó del incendio de la casa en El Rastro y que conserva Sacramento, un solar en El Rastro cercado de paredes comprado a los herederos de Juan Jps Ramos haciendo esquina en la plaza donde fabrique una casa buena de bahareque y palma incendiada por loa tropas de Boves, ahora nueva casa y mande a fabricar 3 cuartos con 4 puertas de tablas[11] (***)

 

Crio a sus tres sobrinos: Feliciano, Nicolás y Ramón Ramos, hijos de su sobrina Petronila Valiente.

 

Desea dejar libres a Pedro José Sosa y Jacinta, por su edad como por la constancia con que nos han servido (****)[12]

 

“Las competentes escrituras se me perdieron con motivo de la guerra”

 

Los otros abuelos JSGR y ARG refirieron también incendios y vicisitudes, propiedades arruinadas y los ocho hijos:

 

José Santiago García Requena casa en Calabozo con su prima Antonia Ramos García y son los padres de José Antonio, José Ramón, María Leonor,  Rita (esposa del Cnel JFH, hijo de Casimira H y Petronila Polanco de Ortiz[13] (*****), Concepción, Ana Antonia, Abelino, Carmen y Francisco. Este último se fue a la guerra y nunca más se supo de él

 

Rita Sierra García, esposa del lic. José Ramón Núñez, hija de Críspulo S. y Natalia G., quizá eran de esta misma parentela.

 

José Antonio cc Evangelista Hurtado (hija de Manuel José y Silveria Hurtado), padres quizá de Antonia, cc Juan Belisario García, padres del cronista F. Manuel Belisario.

 

José Ramón cc Josefa González (hija de Esteban González y María de Jesús Mujica) y luego con Eleana García, edificador de la Iglesia del Carmen de Calabozo y de casi todas las casas del casco histórico. Abuelo de los Ascanio García y los Ascanio Rodríguez de Calabozo.

 

Concepción cc Luis Rodríguez (hijo de LR y Josefa Díaz Padrón)

 

(Testamento de JSGR el 23-06.1826, RS de Cal, menciona entre sus bienes  Mata Oscura, queseras blanqueras en Achaguas; isla Apurito, Las Palomeros; Las Coturas (¿Cotúas?), entre Laguna Mendocera y matas de Aguaverde; y casa en Ortiz y en El rastro.

 

 

V. Los Hijos de Juan R Mendoza H. con M. Leonor

 

Micaela cc Pedro Moreno de Ortiz, fallecidos en 1868 y 1869, respectivamente. Padres de Pedro, Leonor, Miguel, Genaro, Dámaso, Rita, Francisco José, Juan Teodoro, Angel María y Juan Manuel. Partidor Daniel Mendoza. No he determinado el parentesco con Evarista Moreno Vilera, hija de Antonio Moreno Sierra y nieta del prócer Roso Vilera, cc Fernando Rodríguez Vargas, de donde desciende Nicanor Rodríguez, padre del profesor Fernando Rodríguez Mirabal.

 

Morenos residentes en Ortiz en 1874: Santiago A., Vicente, R. Adolfo y José M. En 1861 vive Rita (madre de Evaristo, Adolfo y Ana Julia, hijas impúberes en 1861), viuda de Antonio moreno, hermano de José María y Juana, hijos de Juan José Moreno y Dolores Sierra.

 

Obsérvese que Pedro María Ramos, nieto del bisabuelo de Daniel Mendoza, vende  en 1860 a Fernando Antonio Rodríguez Moreno una casa de alto en Ortiz, de 4 varas de frente y 13 de largo, que había sido de Juan José Ramos, padre de Pedro María.

 

-María Leonor Mendoza casada el 16.6. 1816 con Evaristo Montenegro de Calabozo o San Luis de Cura y  son los padres de  Isidra, Trinidad, Samuel, Manuel, Juan Vicente y Juan Evaristo. Este último padre de Primitivo Montenegro [14], padre a su vez de Josefa Peña, esposa de Mauricio Martínez, bisabuelos del historiador Oldman Botello.

 

A dicho matrimonio aportó don Juan 20 novillos,  10 toros, 20 potrancas, 10 potros con su hierra de marca que es éste-

 

-Ana María Mendoza cc Zeferino  Espinoza de los Monteros de Calabozo. Solo “adornados de las ropas y prendas necesarias a su porte y herencia, llevando además camas para dormir, sus ajuares de misa y algunas otras muy pequeñas cosas necesarias a su servicio y cada una un cubierto de plata Ana Maria y Micaela)

 

-Francisco José, emancipado del padre en 1818. Y mientras Juan Andrés y Teodoro se mantenían con él les dio una mula de silla a cada uno en recompensa.

 

-Juan Andrés cc en 1833 en El Baúl con Juana Martínez Montes.

 

-Sacramento[15], casado en El Rastro el 6.11.1816 con su prima Ana Antonia García Ramos, siendo testigos José Evaristo Montenegro, Micaela Mendoza y Vicente Quintana.

El cura José Miguel Fernández Feo expide la constancia el 12-10-1835.

 

Le fue entregado 20 novillos, 10 toros, 5 potros, ni pudo igualarlo porque la guerra no dio lugar a ello

 

VI. Los hijos de Sacramento y Ana Antonia

 

Sacramento Mendoza y Ana Antonia García casan el 6 de noviembre de 1816 en El Rastro

 

-Sacramento, que murió de ocho días de nacido

 

-Isabel. Célibe, nacida en 1818

 

-Ana Antonia cc el General Pedro Advíncula Unceín, nacida en 1823

 

-Rafaela cc Antonio Eduardo, licenciado que gobernó en Guárico, nacida en 1832

 

-Leonor (+ en 1863) cc Fortunato Vautrai[16], francés, padres del escritor costumbrista F. Vautrai Mendoza, de Próspero  y del sacerdote Augusto V. M.

 

-Daniel cc Trinidad González Delgado [17] y son los padres de

 

Daniel Severo, nacido en 1862.

 

Eduardo, nacido en 1865. Nombre éste que aparece por primera vez en la familia, probablemente en honor al cuñado Antonio Eduardo, quien fue gobernador del Guárico.      

 

VII. Los Mendoza en Ortiz

 

Un hermano de Sacramento Mendoza: Juan Andrés, cc la bauleña Juana Martínez Montes, con quien se residencia en el sitio de Morrocoyes en Ortiz y son los padres de Sacramento, Francisco José, Rosa María, Félix María, Juan Félix, Santiago, Rita y Andrés.

 

Juan Andrés compra, el 1840 en El Sombrero, la esclava Lucía, que en 1842 vende a su compadre y cuñado Pedro Moreno, residente en Ortiz.

 

 

VIII. Descendientes en Apure

 

De acuerdo con lo informado por González Gamarra (1970) fueron tres los hijos  de Juan Andrés Mendoza y Juana Martínez Montes  establecidos en Arichuna durante el último tercio del siglo XIX: Félix María, Juan Félix y Andrés (*)[18]. El primero de éstos casa con Rosarito Plaz Tovar y son los  padres de Mercedes, María Amparo, María de Jesús, Félix y Carlos Mendoza Plaz, este último conocido con el seudónimo de Pluma Brava y quien fue contendor de Andrés Eloy Blanco en 1920 en un famoso contrapunteo. En 1938 dirige El Vocero de las Verdades. Andrés no habría tenido descendencia (p. 47).

 

Según información recabada en Registro de Ortiz, los hijos de Juan Andrés eran Sacramento, Juan Félix y Andrés, Francisco José, Félix María, Rosa María y Rita residentes en Morrocoyes en 1876, época en que en Ortiz reside también un Santiago García.

 

Hermógenes Mendoza, entrevistado por mi en San Juan de los Morros en mayo de 2000, refiere que su bisabuelo Félix María Mendoza, orticeño y con propiedades en Tiznados, emigró al sur del Guárico por una desavenencia con las autoridades de Ortiz, que pudo ocasionarla la pugnacidad política, en virtud de la filiación conservadora (paecista) de los Mendoza[19].  Le atribuye los siguientes descendientes a Félix:

 

Francisca Mendoza, la mayor,  casada con musiú Abraham: padres de Luis, Mileni,  José Muci Abraham Mendoza, quien fuera Contralor General de la República; el pintor Asís Muci Mendoza, los científicos Fidias y Rafael.

 

Luis Felipe Mendoza, quien estudió teneduría de libros, fue el padre de Arquimedes Araujo, famoso ebanista, radicado en San Juan de los Morros desde 1941, hijo de Mercedes Araujo

 

Felipe Antonio, ebanista, armero y buen herrero,  establecido en Guayabal y casado con una  Hernández (hija de Fermín Hernández), padres de Hermógenes.

 

Miguel y Dominga Flores.

 

Narciso Mendoza, llamado Maestro Sopla, muy conocido en La Rubiera.

 

Rosa Mendoza, casada con un francés (Dr. Collins).

 

Eduardo Mendoza, padre de José y Teodosia Acevedo.

 

Araujo aseguraba su parentesco con Eduardo Mendoza, padre de los Acevedo (José, famoso arpista guariqueño y, Teodosia, célebre, entre otros hechos, por ser la madre del poeta Angel Eduardo Acevedo). El nombre Eduardo en la familia Mendoza data del que en 1865 tiene el escritor costumbrista Daniel Mendoza con Trinidad González Delgado.

 

Según José Acevedo (enero de 1998), su padre Eduardo Mendoza procedía de Arichuna, comerciaba con pieles de caimán y después con plumas de garza que vende a un musiú de apellido Panza, quizá por Paso e Guariquito, llamado también El Algodonal.  La madre de Eduardo se llamaba Juliana (¿esposa o hija de Juan Félix?), mujer blanca de pelo largo,  madre también de Antonio, Pulido, José Andrés y Leocadia. Un hijo de ésta, llamado José, residía en Cabruta.

 

José Acevedo rememora el arpa vieja que le regala en 1932 Juan Pantoja, con la cual aprende a los 13 años y toca en un baile en Garcita y lo brindan con una bebida llamada  Rosa María, su mamá se entera, le quiebra el arpa a manazos de pilón, Don Eduardo lo encuentra en el basurero recogiendo las cuerdas y las clavijas y es entonces que le construye otra "y muy buena".

 

Véase que Hermógenes Mendoza es uno de los más famosos constructores de arpa de Venezuela, ya que las del sello Banco Largo son de su creación. Aún las fabrica.

 

IX. Apéndice

 

Otros parientes de Daniel Mendoza

 

1) En Ortiz:

 

-María Josefa y María Rita, hijas legítimas de Silvestre Ramos y María Hurtado, residenciadas en Ortiz en 1759.

 

-Pedro María Ramos, hijo de Juan José Ramos, quien a su vez es hijo de Isidro Ramos, bisabuelo de D, Mendoza, vende en 1859

 

-En 1862 Josefa María Hurtado, esposa de Salomé Hernández, viuda, vecina de Calabozo y residenciada en Ortiz, confiere poder al licenciado DM, era descendiente del Tcnel José Felix Hurtado Polanco, hermano del Cnel JFH.

 

2) En Cazorla

 

-Andrés María Mendoza cc Juana Felicia Díaz y padres del profesor Ricardo Mendoza, José Dolores, Heraclio, Nicolás Andrés, María Felicia y Panchita. 

 

3) En Apure

 

María Amparo Mendoza Plaz casa con Antolín Arana y son los padres de Antolín Segundo Arana Mendoza, notable educador arichunense y del ganadero  Félix Antolin Arana Mendoza, Chiquito Arana, autor del libro "La desesperación de un llanero" (1988), del cual he podido consultar un ejemplar mimeografiado gentilmente facilitado por el historiador Argenis Méndez Echenique.

 

Hermógenes Mendoza menciona entre los Mendoza establecidos en Arichuna: José Ramón Mendoza, Rosa (?), la madre de Chiquito Arana.

 

En Cunaviche: Francisco Valeriano Mendoza, gran cantador, hombre de mundo.

 

Véase además la obra "Arichunenses Notables" , del profesor Elisur Emilio Lares Bolívar. San Fernando de Apure, 1984.

 

4) En Guayabal

 

La posesión de Pirital, propiedad de Daniel Mendoza, estaba situada en jurisdicción del antiguo Distrito de Guayabal, Departamento Crespo, y contaba con la casa, corrales, sementeras y tapiz o malecón de dicho hato, y el derecho opción a ganado orejanos desmadradas, al haber ocasión de ejercerlos. 47 millones, 411 mil ciento cincuenta y 7 varas cuadradas.  Lo vendió la viuda  por 2.400 venezolanos. En 1866 Enriqueta Cousin de García y Carmen García de Delgado solicitan amparo en la posesión de El Frío, contra Pedro Advíncula Unceín y el licenciado Daniel Mendoza, dueños de Pirital.

 

Reside o residía en Guayabal, a fines del siglo XX,   Juan Tomás Mendoza, vendedor de leche.

 

5) En Parapara

 

Félix Manuel Belisario era hijo de Juan Belisario García, hijo éste de Antonia García, probablemente la Ana Antonia hija de José Antonio García y Evangelista Hurtado

 



[1] Un tío de Josefa María Hurtado, el prócer José Francisco Hurtado, casa con (cc) Rita García Requena, abuela colateral de Daniel Mendoza.

[2] Los Mujica Ramos (José Antonio, Antolín, Hermenegildo) eran parientes de la madre de Daniel Mendoza (Ana Antonia García Ramos), progenie de la cual debía proceder este PJM, presidente de la municipalidad calaboceña en 1839.

 

[3] Los Mujica Ramos (José Antonio, Antolín, Hermenegildo) eran parientes de la madre de Daniel Mendoza (Ana Antonia García Ramos), progenie de la cual debía proceder este PJM, presidente de la municipalidad calaboceña en 1839.

[4] Expediente 28, Libro 42, Grado de Bachiller en Filosofía de 1840, Archivo de la Universidad Central de Venezuela.

[5] Testamento de Juan Mendoza y Ana Antonia García, Registro Subalterno de Calabozo.

[6] Modesto García y  Juana Requena eran residentes del sitio de Totumito en Parapara. Casan en 1758 y son padres de José Santiago y de Rita. Esta última nacida en 1758. Una abuela colateral de DM (Ana Antonia Mendoza Hurtado) cc el parapareño José Sebastián Requena, hijo de Juan Manuel Requena y Juana María Torrealba.

[7] LORETO LORETO, Blas. "Daniel Mendoza: datos para su biografía", en Alborada, pie de luz para medio siglo. Caracas: ediciones Paraguachoa S. A., 1950.

 

[8] En su testamento J. R. Mendoza asegura que los hijos de Petronila Baliente quedaron a su cuidado.

[9] CARRASQUEL, Fernando. Historia Colonial de Algunos Pueblos del Guárico. Caracas: Imprenta Nacional, 1941.

[10] Ana Antonia García, yerna de don Juancho, madre de Daniel, era nativa de El Rastro, de donde quizá eran también los otros García Ramos, entre los cuales: Rita, casada luego con otro rastreño, el prócer Coronel José Francisco Hurtado, hijo de Casimiro Hurtado y Petrona Polanco, padre del futuro General y licenciado Francisco Elías Hurtado García, el único Gobernador del Guárico muerto en acción de armas oponiéndose a la Revolución de Abril en 1870.

 

[11]En 1828 Sacramento Mendoza, Alcalde Principal Municipal informa que Juan José Paredes el encargado que tengo del cuido de mi casa de campo en el sitio del Banco, de que el Sr Juan Francisco Acosta vecino de Mantecal en la Provincia de Apure, se introdujo en ella el día trece a mano armada acaudillando una partida de 3 o 4 hombres de su séquito con el objeto de allanarla por suponer que en ella se ocultaba no sé qué hombre a quien él profesa rivalidad: lo cierto es que no lo encontró y desengañado de esto convirtió su ira feroz en la violencia más desconocida o rara dirigiéndose a la Aguada en busca de mi criada Jasinta una morena que allí tengo en el mismo ejercicio, y sin consideración alguna la toma con aquellos sallones, la ata con una soga, descarga sobre su avanzado cuerpo algunos planazos y consuma su obra dando un castigo de azotes a cuerpo limpio y puesta a la publica vergüenza de sus espectadores, saciando en tan ridícula escena la violencia de su genio... (Informe médico de Juan Antonio Castellanos) (RRPP del EG, SJM, Expedientes Penales).  

[12]El capitán Domingo Polanco testó en 1844.

 

[14]Primitivo Montenegro Fuentes cc con su prima Manuel Requena Fuentes, de los Fuentes que fueron dueños del Tucutunemo y de los Requena de Parapara. Son los padres de Clemencia y Margarita Montenegro Requena. Esta última bisabuela de Andreina y Adriana Adames Arteaga de Villa de Cura.

Mauricio Martínez hijo natural de Primitivo Montenegro, es el bisabuelo de Oldman Botello.  Casó con Josefa Peña.  Rafael Montenegro, residente en San Luis de Cura, presunto hermano de Feliciano Montenegro y Colón y presunto padre de Manuel y Carmelo.

Evaristo Montenegro fallecido en 1832, hijo de Vicente Montenegro y de Leonor Ramos cc el 16-6-1816 con Leonor Mendoza y son los padres de Ana Isidra, Trinidad, Samuel, Manuel, Juan Vicente y Juan Evaristo.  

[15] (**) Sacramento Mendoza, en febrero de 1828, era alcalde principal municipal de Calabozo y su cantón. En marzo alcalde principal. En agosto de 1821 da fianza carcelaria por parte de Maria del Rosario Ledezma, quien hirió a Faustino Flores en la puerta de la pulpería pública de Martin Cortés. Su padre lo instruye en 1829 para que el coronel Juan Antonio Mirabal aprese al mulato Apolinario, prófugos desde 1821.  Compra Pirital en 1830: hato lindando por el naciente desde la Cruz de las quebraditas al médano del Merecure y al taparo con tierras que fueron de Don Carlos Plaza; por el Norte y Poniente el Río Guárico y por el Sur, con terrenos de los herederos de Don Eugenio Blanco. Deja derechos de tierras de potrero en la Isla Apurito. Vendió en 1844 posesión “Bartolomé” en la jurisdicción de Chaguaramas, heredada de don JRG. Pirital, situado en jurisd del dtto Guayabal del Depto Crespo, con la casa, corrales, cementeras y tapiz o malecón de dicho hato, y el derecho acción a ganados orejanos desmadrados, al haber ocasión de ejercerlos, cual venta la ha hecho por 2.400 venezolanos.

Son 47 millones 411 mil 157 varas cuadradas. 

Murió en 1832 y dejó  las siguientes propiedades:

-22 reses y 10 bestias, destruido todo por la guerra de este país.

-En 1827 ella heredó el criado Pio, etc.

-tres cuartos de legua en Santa María

-Proción en Isla Apurito (Guayabal)

-Compra derechos a Antonio Camacho en Pirital.

-200 reses donadas por padrinos a sus hijos.

-una casa que él construyó.

Partidor: Luis Rodríguez

Albaceas: Ana Antonia García, Evaristo Montenegro y P. García.

Testigos: J. A. Silva, Esteba Delgado y el sr Juez Letrado Ldo. J. S. Rodríguez. 

[16] F. Vautrai vecino de El Rastro en 1832.

[17]Doña Trinidad habría muerto de cien años, en el siglo XX. Don José Rafael Viso Rodríguez habría conseguido para ella una pensión.

[18] Desde mediados del siglo XVIII los Mendoza y los García, eran propietarios en Apure: Juan Romualdo Mendoza en su testamento declara haber comprado dos leguas de tierra en la posesión de Matiyure, en el sitio nombrado La Laguna de Begonia al otro lado del Apure, a Fernando Blanco y su hijo Pablo José Blanco de San Carlos. Y declara, asimismo, derechos en la Isla de Achaguas, adquiridos ante Casiano Blanco, quien recibe confirmación de los mismos por parte del Rey Don Carlos IV. Sacramento dejo a su descendencia derechos de tierra de potrero en la Isla Apurito, probablemente la posesión denominada "La Palomera". 

La Gaceta de Venezuela 1157 del 24.9.54, trae "Denuncio de tierras baldías emitido por el Gobierno Superior de la Provincia, Achaguas, mayo 2 de 1854: Elías Hurtado, apoderado de José Ramón García, denuncia y propone la compra de una porción  de terrenos baldíos, propia para la cría, sito en la parroquia de Arichuna, cantón San Fernando, con los linderos siguientes: por el Naciente el Orinoco, por el Poniente una posesión de los herederos del comandante Francisco Carrasquel, por el  Norte el Apure, y por el Sr una posesión de los herederos de Sacramento Mendoza. Probablemente el potrero Santa María de la jurisdicción de Arichuna, antiguo departamento del Bajo Apure y La Palmira (Arichuna), que Ana Antonia García heredó de sus padres. 

[19] Arana Mendoza (1988) atribuye el traslado de los Mendoza hacia Apure a "cuestiones de política entre los liberales y los Azules",  época en la que las propiedades mendoceras en Ortiz habrían sido invadidas. Agrega que su abuelo casado ya con Rosarito Plaz en unión de cuñados y hermanos huyeron al Apure, "con el ganado y sus propiedades en arreo de burro y bestias donde conducía la familia, tomó el rumbo guiado por el Río Guárico, de estación en estación...hasta Guayabal de Apure, mi abuelo tuvo que detenerse en Pirital, punto apropiado para el escondite”. Relato que coincide con el trasmitido oralmente al autor de estas páginas por Hermógenes Mendoza. Refiere HM que el prefecto de Ortiz obligaba a Félix Mendoza a recoger con el caballo, a rastras, los burros muertos. Se hartó, compró un revolver fino por nueve pesos (32 bolívares) y mató al prefecto, al comandante y unos policías. Y huyó rumbo a Mata Gorda, pegado del río Rabanal, habitado por los Román (Feliciano y José Anastasio) que cazaban los tigres enlazaos, y se instaló en La Fundación, cerca de Guayabal.

En los años sesenta del siglo XIX se estableció el escritor Daniel Mendoza en San Fernando, también por razones políticas. Por otra parte, Pirital era propiedad de los Mendoza (Véase mi libro sobre Daniel Mendoza, aún inédito). 

 

 

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