lunes, octubre 31, 2011

Y ahora Fidel se nos hizo pacifista

por Martín Guevara
Fidel Castro,  líder de la Revolución Cubana

Todos huyen de mi blues, nena, parecía decir en estos días el máximo líder de la revolución cubana.

Y en realidad es que ya está quedándose solo con sus incondicionales.

Otros tiempos corrían en que las huestes cansadas de comer en la misma mesa con el mismo mantel corrían delante de las consignas que desde su tribuna en la isla lanzaban los dirigentes a propios y extraños.

Y por ellas perecían, soportaban dolor, encanecían en una prisión hostil. Consiguiendo en efecto, otro mantel y otra mesa, y no encontrando en el fondo del plato de sopa a ningún Fidel tangible, a ningún discurso salvador que lo fuese a rescatar, ni una arenga alimenticia.

En cada selva una patada en el trasero, y en el babero, El blues del abandono, nena.

En algún medio de difusión propagandista, escuché durante la semana que el máximo líder de la revolución cubana hacía un alegato antibelicista, al juzgar el acoso, asedio y posterior asesinato del tirano Muammar el Gadafi, por los rebeldes libios, apoyados por las tropas de la OTAN, como un acto de destrucción imperialista.

Concediendo que no dejaron correr demasiado tiempo los buenos aliados para, apenas conocida la noticia de la última bocanada de aire de Gadafi a causa de su brutal linchamiento, acudir raudos a cubrir los apetitosos pozos de petróleo, me pregunto:

¿Se trata de los mismos dirigentes, de barba y verde olivo, que encendían cuanta tibia mecha hubiese, cercana a algún barril de pólvora en el Tercer Mundo?

¿Los mismos que mandaban tropas a cuanto país africano las solicitase, fraternal y desinteresadamente?

¿Quiénes abrazaron la carrera armamentista de la URSS, e incluso se plegaron a los modos y modales del poco refinado Jruschov en aquel octubre tormentoso de 1962, y seis años más tarde encubrieron la invasión de tanques en la Primavera de Praga, y apoyaron todos los desmanes que el uso de la fuerza imperialista soviética produjo y amenazó con causar?

Estoy convencido de que me los han cambiado.

Algún truco nacido de la novísima tecnología de los últimos días habrán usado para colocar a unas pésimas réplicas, de los grandes revolucionarios inclaudicables, que cualquier cosa soportarían antes de ver caer los pilares del socialismo estalinista, de la dictadura del proletariado, antes de entregar los principios leninistas a cambio de cualquier solución que los mantenga vivos y en la poltrona.

Siempre fieles a aquel lema marxista, pero no de Carlos sino de Groucho, que rezaba:

- ¡Estos son mis principios!, si no le gustan, tengo otros.

Algo habrá hecho la CIA me temo.

Hoy en Cuba se puede comprar lo que sea con una buena suma de dinero capitalista. Casas, coches, empresas. Campos de golf.

Revolución be bop.

Se prefiere el comprador extranjero.

Es el paraíso de las empresas. No existen huelgas, los salarios son bajísimos, y no hay sindicatos.

Sigue habiendo partido único, y dictadura, aunque ya ni se molestan en decir que pertenece al proletariado.

Y ahora se nos hacen pacifistas.

Solo nos faltan unos comandantes adalides de la democracia, abanderando a los indignados por la escasez de participación de los pueblos, en la oxidada costumbre de votar tan solamente cada dos años.

Un comandante de Wikileaks, y de Green Peace, y de Amnesty levantando su voz por los presos de conciencia.

Y también uno, con una guitarra bajo un framboyán, cantando su blues: Nobody's fault but mine.


  • Martín Guevara es argentino, pero se crió en Cuba donde su familia se refugió huyendo de la dictadura de Videla (1976-1983). Desilusionado por el castrismo que dejó un país arrasado, hoy vive en España. Está escribiendo un libro sobre la situación en la isla y sobre su célebre tío, Ernesto Che Guevara


Publicado originalmente en el blog de Martín Guevara
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miércoles, octubre 19, 2011

Las mulas en los llanos en el tiempo colonial y la gesta de independencia

Recordamos que Luis Jara, nuestro abuelo materno, solía contar las largas jornadas que en su arreo hacía transportando víveres y cosechas desde Paujicito, Uveral, Yacurito, en los campos de Píritu y Turén, estado Portuguesa, hasta Acarigua, Barquisimeto y Valencia, hasta mediado del sigo XX en jornadas que duraban ocho a diez días hasta dos meses de ida y vuelta cuando no existían vehículos de carga.


por Armando González Segovia
Universidad Nacional Experimental de los Llanos Ezequiel Zamora

I
Sobre mulas y arreos
La mula resulta del cruce biológico entre un burro u asno y una yegua; cuando se cruzan un caballo y una burra o asna, resulta unmulo,macho romo, burreño o burdégano. Ambos son creados por el ser humano, se diferencian en que el primero se parece más a burro y el segundo al caballo.La mula posee una resistencia y fuerza superior a sus progenitores y erautilizada en tiempo cuando no había transporte mecánico, para los transportes de carga, para arar los sembradíos, y mover los ejes de las máquinas, ya para sacar agua o para trapiches. Asume características de sus creadores: paciencia, resistencia, valor y fuerza.[1]

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miércoles, octubre 12, 2011

El avance del idioma español en China

En los años 90, y especialmente con la llegada del siglo XXI, el desarrollo de las relaciones bilaterales entre China y América Latina llegó a un apogeo sin precedente en rapidez, profundidad y envergadura, desarrollándose en diferentes terrenos y niveles, tanto gubernamentales como populares.


Por Sun Hongbo
Al principio de la fundación de la República Popular China, poca gente sabía español y América Latina seguía siendo una región desconocida para esa Nación. Así, desde los años 50 y con el propósito de establecer relaciones diplomáticas con los países hispanohablantes, empezó la formación de profesionales de la lengua española. Como testigos, participantes y constructores del desarrollo de diversos terrenos entre China y América Latina, estos profesionales del español han sido un motor intelectual y una parte indispensable del desarrollo de las relaciones bilaterales sino-latinoamericanas.

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Libertad religiosa: el mundo está peor

La investigación ha sido sobre las restricciones a la libertad religiosa en 198 países del mundo: tanto sobre las que imponen los gobiernos, como sobre las producidas por las violencias de personas y grupos.



Por Sandro Magister
Una investigación mundial del Pew Forum registra un aumento de restricciones y violencias. La primacía en lo negativo es para Egipto, Pakistán e India. Entre los países musulmanes, el único en tendencia contraria es Turquía. Los más maltratados: los cristianos.

La investigación del Pew Forum es anterior a las revueltas que sacuden el norte de África y Medio Oriente. Pero no promete nada bueno sobre sus desarrollos futuros. De hecho, ya desde antes del desarrollo de las revueltas, los indicadores señalaban un empeoramiento en todas partes.

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domingo, septiembre 25, 2011

¿Puede el ser humano vivir al margen de la civilización?

El joven hallado en Berlín tras pasar cinco años en el bosque no es el primero que decide apartarse de la sociedad | El cine y la literatura han tratado el tema de diversas maneras

Fotograma de la película "Into the wild" dirigida por Sean Penn
por DIEGO GIMÉNEZ


El 5 de septiembre un joven fue hallado en Berlín tras pasar con su padre cinco años apartado de la civilización. Aparentemente, a la edad de doce años, y tras la muerte de la madre por un accidente de tráfico, el padre decidió llevarse a su hijo a vivir aislado de la sociedad. Según el relato del joven llegaron a vivir en madrigueras que ellos mismos construían.
En las primeras páginas de la Política Aristótelesdefine al ser humano como aquel "animal que habla", "que tiene logos". Para el estagirita la intersubjetividad humana pone de manifiesto que el hombre es un ser social que sólo puede alcanzar la excelencia en convivencia con otros seres humanos. El lenguaje constituye la base de la sociedad y en su historia va plasmando la vida y, concretamente, vida cultural, en un sentido amplio del término, que trasciende el sustrato animal. Es decir, que va más allá de los instintos, para bien y para mal.
La del joven de Berlín, no es la primera historia de personas que viven al margen de la sociedad. El cine y la literatura han tratado el tema de maneras diversas. Unas de las películas más conocidas es L'enfant sauvage de Truffaut que recoge la historia real de Víctor, un niño francés que fue hallado en Saint-Sernin. Aparentemente se crió en el bosque y era incapaz de pronunciar palabra alguna. El doctor Jean-Marc-Gaspard Itard intentó "socializarlo". El caso planteó muchos interrogantes filosóficos como el efecto del contacto social durante los años de formación o si las ideas y características que no definen al ser humano son innatas o adquiridas.
En España, por los años cincuenta, también hubo un caso de enfant sauvage con Marcos Rodríguez Pantoja, que vivió sólo desde los siete años hasta los diecinueve en una zona apartada de Sierra Morena y donde su único referente social fue una manada de lobos. El director de cine, Gerardo Olivares, llevó la historia a la gran pantalla con Entrelobos.
Aunque podríamos decir que éste no es el caso del joven hallado en Berlín, las historias de personas que deciden dejar la sociedad y que terminan con un final trágico tampoco faltan. En 2005 el director alemán Werner Herzog realizó Grizzly Man (atención con los spoilers) un documental sobre Timothy Treadwell, un ecologista entusiasta de los osos grizzly que abandonó la sociedad para ir a vivir en una isla de Alaska. El joven acabó siendo devorado junto a su novia por los osos. En el documental Herzog traza con maestría la líena que separa naturaleza, humanidad, sociedad y locura.
En la misma línea, en 2007 Sean Penn filmó Into the wild, una película basada en la historia de Christopher McCandless (atención con los spoilers), un joven norteamericano que en 1990, tras terminar sus estudios universitarios, decidió alejarse de la sociedad. De forma progresiva el joven se fue aislando socialmente cada vez más hasta que terminar en Alaska sólo. Murió de inanición después de comer unas plantas venenosas.
La película de Sean Penn está basada en un libro que recoge la historia de McCandless. La literatura no carece de ejemplos en este sentido, desde Enkidu en la Epopeya de Gilgamesh a Mowgli en El libro de la selva pasando por Robinson Crusoe, la ficción no ha dejado de reflexionar sobre la relación entre hombre, sociedad y el lugar que ocupa en ella.
En el caso del joven de Berlín, la historia ha acabado bien para él y parece estar adaptándose bien a la sociedad. No es el caso que relata el último premi llibreter de literatura, Sukkwan Island de David Vann que presenta la terrible historia de un padre y un hijo que deciden convivir en una isla solitaria, otra vez, de Alaska. El padre arrastra a su primogénito a una espiral de autodestrucción que marca el ritmo y el tono de la obra. Así, se lee, "tenía miedo de caer, él también, como si su padre lo arrastrara." En el libro, hay una escena en la que el padre, en un ejercicio despreciable de egoísmo, intenta llamar la atención de su hijo fingiendo un suicidio y se lanza por un barranco. No fallece y el hijo lo atiende hasta que se recupera. En la historia presumiblemente real del joven de Berlín, éste decide volver a la sociedaddespués de que el padre falleciera tras una caída. ¿Cómo ha de estar una persona para privar a su hijo de cinco años de sociedad? Cinco años que pueden llegar a ser básicos en la formación y estabilidad de una persona.
En la Ética Nicomáquea Aristóteles afirma que las virtudes no se producen "ni por naturaleza ni contra naturaleza, sino que nuestro natural (esencia) puede recibirlas y perfeccionarlas mediante la costumbre". Para el filósofo, ética y política van de la mano. Sólo en sociedad el hombre puede llegar a la virtud propia de su esencia como animal político. Así, afirma "el hombre es un ser social y dispuesto por naturaleza a vivir con otros... Y si el ser feliz radica en vivir y actuar, y la actividad del hombre bueno es por sí misma buena y agradable -como hemos dicho al principio- y lo que es nuestro es también agradable, somos capaces de percibir a nuestros prójimos más que a nosotros mismos".



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