sábado, mayo 28, 2022

Francis Fukuyama vuelve a la carga

Hace poco más de 30 años, el politólogo estadounidense proclamó fallidamente el fin del conflicto ideológico como motor de la historia. En un artículo reciente retrocede a aquella idea, aunque con matices, ambigüedades y lagunas de información.
Francis Fukuyama se hizo famoso tras la publicación de su obra "El fin de la historia", hace tres décadas (Getty Images).


Ramón Cota Meza

Circula en redes sociales el ensayo “The long arc of historical progress” (The Wall Street Journal, 29/04/22), cuyo autor, Francis Fukuyama, no necesita presentación desde la publicación de su ensayo “The end of History?” (1989) y su extensión en el libro The end of History and the Last Man (1992), ambos de inspiración hegeliana y con repercusión mundial. En México fue enarbolado por liberales y neoliberales que, más o menos a partir de entonces, emergieron como la corriente de opinión principal.

En el intervalo de la publicación de ambas piezas ocurrió el derrumbe de la Unión Soviética, que se presentía desde 1984 por las reformas de Gorbachov. Este acontecimiento histórico dio gran fuerza al argumento principal de Fukuyama, a saber: que el liberalismo económico y político navegaba sin enemigo al frente, lo cual anunciaba el fin del conflicto ideológico como motor de la historia, de modo que el mundo marcharía hacia una nueva era signada por el progreso económico, científico y tecnológico y la adopción de las ideas e instituciones políticas liberales.

Sin pretensión de restregar el fracaso de esta predicción en la cara del autor y de los gobiernos y comentaristas que la abrazaron, es bueno recordar que esta fue la ecuación ideológica que dominó la escena mexicana hasta 2018, cuando la historia dio el vuelco que ahora tiene al país en vilo. Los pasos en la azotea se escuchaban desde la primera presidencia de Hugo Chávez en Venezuela en 1999, su influencia en casi todo el resto de América Latina en las dos décadas subsiguientes y la trepidación de una xenofobia agresiva en Estados Unidos y Europa.

A lo largo de este periodo, Fukuyama ha publicado ocho libros, todos orientados a enmendar carencias y mitigar ideas absolutistas del primero, advertir los nuevos desafíos a la hegemonía liberal y proponer ideas para la creación de estados más eficientes y justos. Pero ahora, con “The long arc of historical progress”, retrocede a su idea original, ciertamente matizada y no exenta de ambigüedades y lagunas de información.

Su mensaje principal es que “las sociedades están evolucionando claramente hacia la igualdad y la libertad individual [pero] no hay un mecanismo histórico fundamental que nos conduzca inexorablemente hacia un orden mundial liberal, similar a la creencia marxista de que la historia culminaría en el comunismo.” Para que ese orden liberal mundial sea realidad “urge la acción”, pero “si adoptamos […] una visión amplia de la evolución social humana, claramente hay un arco de la historia.” Esto es estructural.

Con el arco así tensado, Fukuyama lanza la flecha a diez mil años de evolución, de modo que su arco parece un saco en el que todo cabe. Uno se pregunta si lanzar la flecha tan lejos tiene alguna utilidad cognoscitiva. El mismo Fukuyama parece descartar esta amplitud al concentrar su argumento en la evolución del capitalismo a partir de fines del siglo XVIII, con énfasis en la aplicación del método científico, el desarrollo de la tecnología, la revolución industrial y el transporte marítimo a gran escala. Esto produjo, según su argumento, “el crecimiento económico continuo (steady) que ha caracterizado a la economía mundial desde entonces.”

El adjetivo steady tiene varias acepciones, todas relacionadas con lo estable, lo permanente. Es claro que este no ha sido el caso del desarrollo capitalista, cuya característica más notoria ha sido la discontinuidad por las crisis recurrentes con su cauda de desgracias para las sociedades y los capitalistas mismos. Esto no parece importar a Fukuyama; lo que le importa es que “el liberalismo siempre vuelve”. Bueno… también vuelve la reacción contra él, de modo que podemos hablar de una dinámica signada por la expansión económica y las reacciones defensivas de la sociedad. Esto es lo que Karl Polanyi (en La gran transformación) llamó “doble movimiento” del mundo moderno.

Fukuyama pasa por alto esta realidad tan evidente y documentada. Para él, todo progreso humano del mundo moderno es atribuible al liberalismo, cuando los hechos indican que el avance de la justicia social ha costado sangre, sudor y lágrimas de los desposeídos, casi siempre contra los intereses económicos y políticos creados por la expansión económica misma.

Fukuyama parece ignorar la dinámica del desarrollo capitalista y la historia social relacionada. Este desarrollo conduce inevitablemente a la concentración de la riqueza porque está basado en la competencia, la cual engendra ganadores y perdedores. Por definición, los ganadores terminan concentrando la riqueza. Por eso Schumpeter, cuyas credenciales capitalistas son indudables, dijo que el crecimiento económico es una sucesión de concentraciones y que su característica principal es la inestabilidad.

La competencia económica también demanda reducir costos, cuyo efecto cae casi siempre sobre la fuerza de trabajo porque su oferta generalmente supera a la demanda. Los epígonos del capitalismo suelen responder: “Pero el nivel de vida de los trabajadores ha aumentado a lo largo de los años.” Sí, pero no por la bondad del capitalismo, sino por luchas contra sus condiciones.

Fukuyama pasa por alto esta realidad, documentada por montañas de libros y reportes. Por ejemplo, La situación de la clase obrera en Inglaterra de Friedrich Engels (1845), reporte de las condiciones de vida y la resistencia fragmentada de los trabajadores. Engels era industrial textil de Manchester, así que sabía de lo que hablaba. Después de leer toda la documentación disponible, dedicó 21 meses a convivir con trabajadores y sus familias para conocer sus condiciones de vida y percepción del mundo en que vivían, lo cual es narrado con suma objetividad, sin la carga ideológica de escritos posteriores del autor. En esta línea, pensemos en las grandes novelas realistas del siglo XIX, desde Los miserables de Víctor Hugo hasta Tiempos difíciles de Charles Dickens, cuyo trasfondo es la miseria económica, el abuso de los poderosos y sus consecuencias de degradación moral.

Más cerca de nuestra época, Los condenados de la tierra de Franz Fanon (1961), que describe los estragos, económicos, sociales, psicológicos y morales del colonialismo francés en Argelia. O la célebre novela El primer hombre de Albert Camus (1960), cuya descripción de la pobreza en su hogar y el entorno argelino nos deja sin habla. Podrían añadirse De las ruinas de los imperios: la rebelión contra Occidente y la metamorfosis de Asia, Pankaj Mishra (2012), o Explotación, colonialismo y lucha por la democracia, Pablo González Casanova (2017), solo para nombrar unos cuantos de los cientos, quizá miles de libros, ensayos, antologías y panfletos.

Respecto de la independencia de los pueblos colonizados, Fukuyama admite en otra parte la dificultad de estos para adoptar plenamente el liberalismo y afirma que tal dificultad reside en la forma de su descolonización. “Estados Unidos ha sido un mal constructor de naciones […] no como Inglaterra lo hizo en la India”. Está claro que la India de Narendra Modi refuta esta apreciación de la descolonización inglesa.

Fukuyama atribuye al liberalismo la conversión de la clase trabajadora de Estados Unidos en clase media, sin mencionar que este avance proviene del progresismo de fines del siglo XIX, que sentó las bases del New Deal y de la notable mejora de las condiciones de vida de los trabajadores del periodo de posguerra hasta los setenta. Ninguno de estos avances fue concesión graciosa del capitalismo; todos fueron producto de luchas políticas que hallaron eco en diversas administraciones demócratas y republicanas.

En suma, la atribución del progreso humano y la justicia social al liberalismo por Fukuyama es insostenible. Su afirmación de que “el liberalismo siempre vuelve” debe ser matizada: “El liberalismo ha vuelto hasta ahora.” Creo que Fukuyama estaría de acuerdo con esta precisión. Lo que siempre vuelve o siempre está presente es la tensión entre el liberalismo económico y la resistencia social concomitante.

Respecto de otros artículos y entrevistas recientes de Fukuyama, quedan algunas cuestiones a precisar. Por ejemplo, su afirmación de que “Latinoamérica es la única región del mundo que luce bien al día de hoy […] De hecho, la desigualdad económica disminuyó en la región en la última década. Es la única región del mundo donde esto sucedió. Este proceso fue posible en parte gracias a los movimientos populistas, que al mismo tiempo han sido funestos para la democracia […] Pero ha habido elecciones en Argentina, Venezuela y Bolivia, y muchos votantes han rechazado a los populistas […] Me parece que, en general, Latinoamérica está haciendo lo correcto…” (“El desafío más importante de nuestro tiempo es lograr un Estado moderno”, entrevista con Ángel Jaramillo, Letras Libres, 15/10/2016).

Parece que en este tema Fukuyama necesita más información. Cuando hizo esta declaración, Nicolás Maduro tenía tres años en la presidencia de Venezuela (hoy lleva nueve). Y está claro que la desigualdad económica y la pobreza han aumentado. La mayoría de la gente en los países de América Latina y otras partes vive un sentimiento de agravio moral, como el que constató Friedrich Engels en la Inglaterra de su tiempo.

Este sentimiento ha sido capturado y es manipulado descaradamente por demagogos cuya ambición es mantenerse en el poder a toda costa. La destrucción económica e institucional que están causando terminará derrotándolos. Si el liberalismo regresa sobre las ruinas que los demagogos están dejando, esperemos que sea un liberalismo social.

(Texto publicado originalmente en la Revista Letras Libres, en su página online, el 25 mayo 2022)

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jueves, mayo 26, 2022

Conmemorado Bicentenario de la Batalla Pichinca en Calabozo

La actividad auspiciada por el Centro Nacional de Historia, la Red de Historia Memoria y Patrimonio Capítulo Guárico , la Supervisión Escolar Circuital nº 2 del Municipio Francisco de Miranda ,Inces Guárico, el Grupo de Historia Regional y Local Efraín Hurtado, entre otras instituciones que se encargan de difundir los procesos históricos.
El profesor Ubaldo Ruiz durante s conferencia (Foto cortesía)

FC

Realizado con todo éxito en la mañana del día 24 de mayo, el Foro denominado “Participación de los Llaneros en la Batalla de Pichincha”, para conmemorar el bicentenario de esta epopeya, de gran importancia para la independencia suramericana, en el auditorio de la Unidad Educativa Monseñor Salustiano Crespo, de Calabozo, con la asistencia, de estudiantes, docentes, personal administrativo de la institución educativa e invitados especiales.

La actividad auspiciada por el Centro Nacional de Historia, la Red de Historia Memoria y Patrimonio Capítulo Guárico , la Supervisión Escolar Circuital nº 2 del Municipio Francisco de Miranda ,Inces Guárico, el Grupo de Historia Regional y Local Efraín Hurtado, entre otras instituciones que se encargan de difundir los procesos históricos.

La apertura de la actividad estuvo a cargo de la subdirectora del plantel, licenciada Natali Schettino, quien resaltó la importancia de esta actividad con la finalidad de afianzar los procesos históricos. Seguidamente la moderadora licenciada Geidys Jiménez Medina, realizó la presentación de los expositores: Msc Jesús García, historiador Ubaldo Ruiz y el licenciado José Manuel Aquino, quienes disertaron sobre la participación activa y decidida de los llaneros en la gesta independentista por tierras suramericanas, al lado del Mariscal Antonio José de Sucre. Los presentes siempre estuvieron atentos a los planteamientos esbozados por los panelistas y prestos a realizar comentarios de este hecho histórico, para quedar todos satisfechos de esta jornada académica.

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Bicentenario de la Batalla de Pichincha y la participación de los soldados llaneros en independencia en la campaña del sur del continente

Esta victoria fue de gran significación, porque fortaleció en su momento la unificación de la Gran Colombia, al incorporar a estas dos Provincias: Guayaquil y Quito para esta unión latinoamericana; de igual manera, el Libertador Simón Bolívar pudo seguir su Campaña en el Perú cumpliendo con la Tercera Etapa o paso propuesto por Braudel, en cuanto tiempo social de larga duración, para ir acabando el dominio del imperio español por esta parte del continente, durante un periodo histórico que empezó en 1810.
La Batalla de Pichincha fue un enfrentamiento bélico ocurrido el 24 de mayo de 1822, entre el ejército independentista comandado por el general Antonio José de Sucre (Foto vía web)

José Manuel Aquino

Estamos en una fecha estelar del proceso de la Independencia suramericana como es la del 24 de mayo de 1822, pero hay que verla no solamente desde el acontecimiento bélico, en el cual el ejercito republicano encabezado por el Mariscal Antonio José de Sucre, derrota a las tropas del imperio español, encabezada por el general realista militar español Melchor Aymerich, en las inmediaciones del volcán Guagua Pichincha, territorio perteneciente a la nación ecuatoriana .Por tanto, hay que estudiar dicho momento histórico, desde la dimensión temporo espacial, a partir de la historia total, planteada por el Historiador Fernand Braudel, en cuanto a la pluralidad del tiempo histórico, sobre los momentos cronológicos. En tal sentido, vamos a estudiar este acontecimiento desde los ciclos expuestos por este destacado científico social a: cortó , intermedio y el de larga duración.

Entendemos por el ciclo de corta duración, tomando en cuenta análisis histórico social desarrollado por el historiador francés, con el acontecimiento trascendental en territorio ecuatoriano, cuando los insurrectos guayaquileños y los venezolanos: León Febres Cordero, Luis Urdaneta y Miguel de Letamedi, desertores del batallón realista Numancia, deciden no seguir siendo gobernados por los representantes de la Corona Española, al declararse independiente nuevamente por estos espacios, después que el movimiento insurgente fuese sometido en 1810 . A partir este acontecimiento ocurrido en 1820, comienza la cruenta guerra de independencia. Los lideres proclives a este proceso de autonomía, desarrollan los enfrentamientos por consolidar sus fines y propósitos emancipadores. Los cuales atravesaron una serie de problemas que impidieron consolidar sus posiciones durante más de un año; divergencias en el liderazgo, incertidumbre en cuanto alinearse con los patriotas peruanos, para integrarse a los mandos del General San Martín quien aspiraba congregar una confederación distinta a los interese bolivarianos.

En Momentos en cuanto el Libertador Simón Bolívar, con una visión geopolítica integral, para la liberación suramericana del yugo Español, comienza después de ganar la Batalla de Carabobo en junio de 1821, prepararse para esa gran Campaña del Sur; consideraba importante y trascendente, lanzarse a una nueva empresa bélica, para preservar la estabilidad de la Gran Colombia; para comienzos de ese año había encargado al Mariscal Antonio José de Sucre, como comandante del Ejército del Sur, en la región de Pasto y Popayàn , en reemplazo del general Manuel Valdés, más tarde le asigna otra misión más importante, ir a Guayaquil a relevar al oficial José Mires . Por tanto, inicia los planes para avanzar a territorio de la Provincia de Quito, con otro contingente militar, con la firme disposición de reforzar a ese contingente castrense. Organiza un ejército para estos fines y darles un apoyo a los insurrectos de esta región ecuatorial, desde las Provincias de Coro y Maracaibo, jurisdicción correspondiente al Departamento de Venezuela, se van alistar los contingentes de soldados provenientes de distintas regiones de esta parte de la Gran Colombia, provisiones y pertrechos militares con la finalidad de transitar por el istmo de Panamá, para llegar por vía marítima por el océano Pacífico a tierras ecuatorianas .La historiografía da cuenta de la incorporación de muchos llaneros a esta empresa liberadora (Dàvila,1924).Del mismo modo, se aglutinan los miembros de las tropas por los lados del Departamento de la Nueva Granada, para esta arriesgada campaña. Esta empresa bélica, emprendida por el Libertador, de llevar las tropas a la Provincia de Quito, no fue fácil; aquí entramos en se segundo ciclo para la comprensión de la dimensión del tiempo histórico de este hecho trascendente de independencia suramericana, en cuanto a llevar los distintos contingentes militares a estas regiones del Ecuador. Este trayecto estuvo lleno de obstáculos, motivo por el cual el General Antonio José de Sucre, atravesó numerosos inconvenientes para lograr su empresa liberadora, mientras el Libertador Simón Bolívar, transitaba también con grandes dificultades para estar presente en el campo de batalla. Ante esta imposibilidad de llegar por vía marítima, tuvo que tomar el arriesgado paso por el bastión realista de Pasto y Popayàn, donde logra contrarrestar a su enemigos con el enfrentamiento del 7 de abril de ese año 1822,en la refriega de Bomboná, atascando a sus oponentes, sin poder estos avanzar hacia la ciudad de Quito, manteniendo de esta manera, al margen al ejército realista, encabezado por el brigadier Basilio García, competente jefe español, quedando encerrado por los dos ejércitos patriotas de Bolívar por territorio neogranadino y el Mariscal Antonio José de Sucre por territorio ecuatoriano ;logrando operar el oficial cumanés con mayor desenvoltura en el campo de batalla de esta región ecuatorial.

En consecuencia de lo antes expuesto, el hijo ilustre de Cumaná Mariscal de Campo, Antonio José de Sucre, pudo organizar sus fuerzas con soldados provenientes de distintas procedencias además de los neogranadinos, venezolanos y ecuatorianos, incorporando también, chilenos, argentinos, peruanos, bolivianos, al igual que alemanes e irlandeses pertenecientes de la Legión Británica, entre otras nacionalidades, y avanzar victorioso hacia Quito, con los encuentros en Yaguachi y luego Riobamba el 21 de abril de 1821, a pesar de la costosa derrota en Huachi en septiembre de 1820,donde logró sobreponerse con pundonor en el 1820,de este fatídico enfrentamiento y poder alcanzar sus objetivos en pro de la libertad. Luego del merecido descanso del largo transitar hacia la capital del Departamento de Quito, realiza días antes del enfrentamiento, un merecido descanso luego de llegar de Guayaquil, en Turubamba el día 22 de ese mes de mayo, hace 200 años, con dos divisiones bien organizadas en su caballería e infantería: una conformada por neogranadinos y venezolanos, al mando del General José Mires, y la otra en su mayoría de peruanos, y comandada por el boliviano Andrés de Santa Cruz y Calahumana, en un lugar ubicado en las inmediaciones del volcán de Pichincha con la finalidad de enfrentar a sus enemigos.

Entre la noche del día 23 y la madrugada de la siguiente fecha un día como hoy hace 200 años, tras una copiosa lluvia, emprende una intrépida maniobra para alcanzar el valle de Iñaquito, en dirección al norte de la ciudad Quito, movimiento circundante para lo cual sus soldados debían pasar por las faldas del volcán Pichincha con la finalidad de envolver a sus enemigos.

Haciendo caso omiso a la copiosa lluvia, entre la noche del 23 y la madrugada del 24 de mayo, el célebre hijo de Cumaná ordena una audaz maniobra para alcanzar el valle de Iñaquito, al norte de Quito. Se trataba de un movimiento envolvente para lo cual sus hombres debían desfilar por las faldillas del volcán Pichincha .Realizando intrépidamente el paso de sus tropas republicanas, por quebradas y precipicios, comandadas por el oficial colombiano José María Córdova, para llegar al sitio conocido por los ecuatorianos como El Cinto, transitando por terrenos resbaladizos a consecuencia de la copiosa precipitación. Entretanto sus contrarios dirigidos por el oficia Melchor Aymerich, se da cuenta de la acción republicana y ordena un operativo para contrarrestar la maniobra, utilizando uno de sus batallones. En este cruento enfrentamiento bélico, tras una larga astucia en la conducción de los patriotas, realizan las distintas maniobras para someter a sus oponentes con el resultado favorable, por medio de su audaz ardid y la pericia de sus soldados logró someter a sus oponentes con el contundente triunfo para el Comandante Antonio José Sucre y su Ejercito Unido Libertador. En el parte de Guerra de ese enfrentamiento, los españoles dejan 400 cadáveres y 190 heridos, mientras que los independentistas solo tuvieron 200 muertos y 140 heridos y en poder de los ganadores más de 1200 prisioneros, entre ellos 160 oficiales de alta jerarquía. Permitiendo con esta acción entrar triunfante por las calles de Quito con esta victoria, que sella prácticamente la independencia en este territorio suramericano.

Esta victoria fue de gran significación, porque fortaleció en su momento la unificación de la Gran Colombia, al incorporar a estas dos Provincias: Guayaquil y Quito para esta unión latinoamericana; de igual manera, el Libertador Simón Bolívar pudo seguir su Campaña en el Perú cumpliendo con la Tercera Etapa o paso propuesto por Braudel, en cuanto tiempo social de larga duración, para ir acabando el dominio del imperio español por esta parte del continente, durante un periodo histórico que empezó en 1810. Entre tanto, el que se llevo los elogios por su disposición y liderazgo fue el Joven oficial venezolano, al vestirse de gloria con tan solo 27 años, obteniendo estos laureles como buen estratega militar, conductor de tropas, del mismo modo, de su excelenteactuación diplomática de altos quilates, al estar en sintonía con el ambiente político ecuatoriano, para que Guayaquil perteneciera a dicha unión, tal como se lo ordenara el Libertador en condiciones difíciles para cumplir este petitorio, de manera meritoria y ejemplar.

El Mariscal Sucre, de gran actuación durante el armisticio en San Ana de Trujillo en 1821, entre las fuerzas Patriotas encabezada por el Libertador Simón Bolívar y el General realista Pablo Morillo , se coronó de gloria con su gran desempeño en dichos acuerdos para la regularización de la guerra, y además con este triunfo tiene el galardón como precursor del derecho internacional Humanitario, en respeto a los oponentes rendidos , y aceptando la capitulación, de allí su célebre frase “ Gloria al Vencedor y Honor al Vencido “ durante ese encuentro bélico en el que estamos celebrando su Bicentenario, Del mismo modo hay que realizar un reconocimiento a los soldados que arriesgaron sus vidas por ser libres y ciudadanos de una República, tal como lo planteara el Padre de la Patria en el Discurso de Angostura en 1819, en la ciudad de Angostura,

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domingo, mayo 22, 2022

Se nos fue don Oldman Botello

El periodista e historiador escribió alrededor de 82 obras en 170 publicaciones desde 1971 hasta 2016, sin contar las 36 obras sin publicar, dejando un legado para futuros investigadores e historiadores.
El profesor Odman Botello durante una ponencia en el Complejo Cultural Juan Germán Roscio en el municipio Ortiz (Foto JOP)

A la edad de 75 años, falleció en la ciudad de Maracay Oldman Botello, Cronista de Maracay, oriundo de Villa de Cura, municipio Zamora, con su historia de escritor, periodista y educador venezolano, que se dedico a la investigación histórica de los pueblos de Aragua, Guárico y Apure.

Escribió alrededor de 82 obras en 170 publicaciones desde 1971 hasta 2016, sin contar las 36 obras sin publicar y los dos que a fecha de 2018 escribió. Entre los que destacan: La historia de Maracay, Maracay noticias del viejo valle, Toponimia antigua de Maracay, La historia de la Maestranza, El toreo en Aragua, Los Bolívar en Aragua, El 4F en Maracay, Las Guerrillas de Maisanta, La historia de Camaguán, Apuntes para la historia de Ortiz, La historia del Calvario, La historia de Manaparo, La historia de Guayabal, Calabozo, Santos y demonios y muchas otras más.​

Sus más de 30 años de investigación histórica, en el año 2018, fue merecerdor del Premio Nacional de Historia otorgado por el presidente de la República Nicolás Maduro. Recibió numerosos premios de periodismo desde 1969, puesto que su profesión inicial fue el periodismo activo,  Desde muy jovencito comenzó como reportero del diario El Imparcial, luego ingresó a la docencia y la investigación histórica que obviamente ha sido muy fructífera lo cual lo llevó a viajar a varios países y hacer cursos internacionales en busca de información, hasta llegar a ser miembro de la Academias de la Historia y de la Lengua.

Oldman Botello, acompañado por el profesor e historiador Ubaldo Ruiz (Foto JOP)

Botello fue miembro de la Academia Nacional de la Historia, del Instituto Nacional de Genealogía y la Academia Nacional de la Lengua; también fue fundador del Ateneo de Maracay, así como de la Asociación Venezolana de Periodistas; formó parte del equipo de redactor del Diccionario de Historia de Venezuela de la Fundación Polar y fue colaborador en el Atlas de Venezuela del diario El Nacional, entre otros.

Tambien, formo parte de los centros de Historia de La Victoria y del municipio Vargas. Así mismo, es miembro de Número del Instituto Venezolano de Genealogía e Individuo de Número de la Academia de Historia de Aragua. Trabajó en el Instituto de Antropología e Historia del Estado Aragua. Miembro de la Asociación de Cronistas Oficiales de Ciudades de Venezuela. Fue presidente un bienio de la Asociación Nacional de Cronistas de Venezuela. Ha recibido numerosos premios de periodismo desde 1969. 

Desde la redacción de la Revista Fuego Cotidiano - donde también colaboró- lamentamos la partida física de un gran hombre, maestro e historiógrafo. Nuestas más sinceras condolencias a su esposa Jennifer de Botello y sus dos hijos Sus restos serán velados en la funeraria Valles en la ciudad de Maracay y su sepelio se realizará en la Ciudad de Villa de Cura..

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Instalado con éxito Diplomado de Cronistas Comunales en Calabozo

En este primer encuentro participaron los destacados Historiadores:Doctores Erlinda León Abreu y Rafael Delgado, este ultimo, Cronistas oficial del Municipio Francisco de Miranda;e igualmente estuvo presente reafirmando la importancia del acto,el Presidente de los Cronistas Comunales en el Municipio, licenciado Isnardo Conigliaro

Tal como estaba previsto, el pasadp día sábado 21 de mayo,en la Aldea Universitaria de la Misión Sucre,ubicada en el Barrio Cruz del Perdón de la ciudad de Calabozo,Estado Guárico,fue instalado el Diplomado de Cronistas Comunales, auspiciado por el Centro Nacional de Historia y la Red de Historia,Memoria y Patrimonio del Estado Guárico.

La organicion de la actividad estuvo a cargo del coordinador de curso Alejandro Morillo, docente de este centro educativo universitario y Cronista Comunal en esa comunidad

En este primer encuentro participaron los destacados Historiadores:Doctores Erlinda León Abreu y Rafael Delgado, este ultimo, Cronistas oficial del Municipio Francisco de Miranda;e igualmente estuvo presente reafirmando la importancia del acto,el Presidente de los Cronistas Comunales en el Municipio, licenciado Isnardo Conigliaro, quie destacó la significación de este programa de formación para losmiembros de la comunidad.

Finalmente, la actividad culminó con una acto cultural y con palabras de clausura a cargo del Msc Arduino Méndez.

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