martes, enero 29, 2008

EL BILLETE DE 5

Eduardo López Sandoval*
eduardolopezsandoval@cantv.net
No tenemos los conocimientos para leer, menos para escribir acerca de la llamada Reconversión Monetaria. Intentemos, entonces, hablar: entiendo que el objeto de quitarle 3 ceros a la denominación de la moneda es para quitarle el efecto de la inflación, -por lo menos el efecto aparente, porque el efecto de desvalorización es imborrable, entiendo.-, porque la capacidad, o más bien nuestra incapacidad de compra, queda inalterada, y en eso creo que estamos todos de acuerdo, los oficialista, los de la oposición y nosotros los niní; los economistas y nosotros los legos, todos estamos de acuerdo en que la Reforma Monetaria es una medicación cosmética que sólo tiene la pretensión de quitarle tres números a las cantidades que todos los días sumamos y restamos. Este periódico costaba mil doscientos, ahora le quitamos los tres ceros vale un bolívar con 20, y listo.
(Antes de entrar a tratar el tema principal de este escrito, cual es el billete de 5 y el Prócer de la Independencia que lo engalana, Pedro Camejo, vale este paréntesis: Informan que esta no es una reforma nueva, ya en otros países que han visto afectado su sistema financiero, incluso más que el nuestro, se han visto en la necesidad de recurrir al viejo truco de quitar ceros a la moneda para simplificar las operaciones contables de todos los días. La experiencia de otros países indica que han tenido mucho éxito al aplicar esta solución simplificándola de la siguiente manera: A partir de una fecha empiezan a considerar ausentes la cantidad de ceros acordada y a darle la nueva denominación en las transacciones, sólo quitándole los ceros. Tachándole, incluso, los ceros con un marcador para adaptarse a la nueva denominación. Esto mientras se introduce la nueva moneda paulatinamente, mientras se retira la moneda que pasa al desuso. Sin duda una metodología que le hubiera ahorrado un montón de petrodólares a nuestra economía. Pero ya no lamentemos más la leche derramada).
Hablemos del billete de cinco y de la deuda que tenemos para con quien engalana este papel, nos referimos a Pedro Camejo, el mismo a quien llamaban el Negro Primero por ser el primero en entrar en combate, el mismo que para referirse a la Batalla de Carabobo decía que era lacisiva para decir que era la batalla decisiva, nos cuenta Páez en su autobiografía, como también nos cuenta el diálogo que este grande hombre tuvo con el Libertador, como sigue:
“─ ¿Pero qué le movió a V. a servir en las filas de nuestros enemigos?
Miró el negro a los circundantes como si quisiera enrostrarles la indiscreción que habían cometido, [les había pedido que no le dijesen al Libertador que había peleado bajo las órdenes de Bóves] y dijo después:
─Señor, la codicia.
─ ¿Cómo así preguntó Bolívar?
─Yo había notado, continuó el negro, que todo el mundo iba a la guerra sin camisa y sin una peseta y volvía después vestido con un uniforme muy bonito y con dinero en el bolsillo. Entonces yo quise ir también a buscar fortuna y más que nada a conseguir tres aperos de plata, uno para el negro Mindola, otro para Juan Rafael y otro para mi”.
A este Negro Primero no le saldamos la deuda histórica de 200 años cuando lo colocamos en el billete de cinco. No. Le debemos una biografía que diga los datos mínimos que indiquen dónde nació, fecha de nacimiento aunque sea aproximadamente, sus familiares, padres, hijos. Se conoce como su esposa a Petra Andrea Solórzano, ¿Tuvo descendientes? Sus haberes militares, que sí los hubo y sí se registraron en el Estado Barinas, ¿Qué sería de ellos? Una última pregunta que no tiene respuesta, por ahora, ¿Dónde reposan sus restos mortales? ¿No deberían estar en el Panteón Nacional? Pregunto.
En este sentido, en el de intentar saldar la deuda histórica de más de 200 años, se realiza en estos momentos –viernes y sábado- un Encuentro de Historiadores en la ciudad de San Juan de Payara, capital del Municipio que lleva el nombre del Negro en el Estado Apure. Proponemos en este Encuentro que se lleve a cabo una investigación histórica que determine los pormenores básicos de la vida de este Prócer de la Independencia, y si producto de esta incursión científica se determina que Pedro Camejo no nació en Apure, en ningún caso esto puede tener la consecuencia antihistórica de arrebatarle el Negro Primero a San Juan de Payara. Más que eso proponemos que este primer Encuentro sirva para sembrar aún más a Pedro Camejo en el corazón de los apureños. Proponemos que este Encuentro de Historiadores se institucionalice y se realice todos los años, y que tenga como tema único la vida de Pedro Camejo, por los años que sea necesario, hasta que saldemos parte importante de la deuda que tenemos esta generación para con el Negro.
*Abogado. Investigador e historiador guariqueño.
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jueves, enero 24, 2008

ANIMALEJO PREHISTÓRICO DENTRO DE MÍ

Lo mío pues es una especie de evasión y un escapismo sanos y este terreno arbolado que aun conserva restos de una época prehispánica es perfecto para mis propósitos. Corrí y corrí, dejando deliberadamente mi mente en blanco, suprimiendo toda idea o pensamiento. Aquí y en este momento el raciocinio es un estorbo y está fuera de lugar.
............................................................................................................................................. Por Daniel R Scott Amanecí vigorizado, fresco, renovado. La mente y las ideas, rebeldes y beligerante con todo lo que a diario analizan, gozan hoy de buen humor y paz. Pude purificar y enderezar todo pensamiento turbio y torcido. Sucedió que ayer en la noche me evadí de toda rutina y lo hice de la manera más insólita y risible: aparté lejos de mí todo libro, cerre dentro de la gaveta de mi escritorio este "Diario VI", me disfracé del deportista que nunca he sido y me retiré con un sentimiento de culpa a unos solitarios y espaciosos terrenos baldíos dispuesto a trotar y mejorar por un solo día en la vida mi condición física. Bueno, realmente no me mueve el noble ideal del deportista: quiero más bien huir corriendo temporalmente de un país que en seis años no ha terminado de salir de la crisis social, política y económica que le aqueja desde el "Sacudón" de 1989 y quizá desde mucho antes, desde el "viernes negro" de 1983, o incluso desde aquel memorable Jueves Santo de 1810 cuando Emparan exclamó resignado o encolerizado: "¡Pues yo tampoco quiero mando!". Quizá me quedo corto y la "Crisis" se remonta al tercer viaje de Colón, cuando el 2 de Agosto de 1498 arribó con su embarcación a Paria. Es posible que los culpables no sean los gobiernos anteriores, ni el propio Colón, sino los Reyes católicos financiando al navegante el proyecto que ya sabemos.
Lo mío pues es una especie de evasión y un escapismo sanos y este terreno arbolado que aun conserva restos de una época prehispánica es perfecto para mis propósitos.
Corrí y corrí, dejando deliberadamente mi mente en blanco, suprimiendo toda idea o pensamiento. Aquí y en este momento el raciocinio es un estorbo y está fuera de lugar. De nada sirve y se ocupa. La civilización con todos sus logros, la política, la cultura y todas las majestuosas y elevadas catedrales del pensamiento que el hombre ha levantado en los dilatados valles de los siglos y de la Historia fueron sorbidos en la nada sin fondo del hombre que trota y huye rumbo al pasado. Quería de veras que el agotamiento acabara conmigo. En mi carrera casi hipnótica esquivaba ramas, sorteaba rocas, saltaba troncos podridos y jadeaba ruidosamente por el esfuerzo físico. Solo se oía el sonido veloz de mis pies al trotar y la respiración agitada envolviendo como una niebla mi cuerpo y mis sentidos. ¡Lo logré! No existo. Dejé de ser un ente que desempeña un rol concreto en el embadurnado entramado de la sociedad moderna. Repentinamente me encontré convertido en un animal grotesco, libre y extinguido que corría desbocado por valles perdidos y remotos de una Era Geológica irrecuparable que no aceptaba en sus espacios calendarios, ni horas, ni fechas; un animal prehistórico que observa sin observar la noche, las estrellas, la luna. No sabe si estan cosas son bellas porque sus sentidos son muy rudimentarios para darle significado y significante a su propio Ecosistema. La palabra "Internalizar" es muy avanzada y técnica. Más aun: las palabras no existen .
En estas selvas no se conocen los conceptos, ni las ideologías , ni la moral. No hay Budas, ni Cristos, ni Mahomas. Aquí no interesa que Platón o Aristóteles hayan sido luminarias de la cultura griega. ¡Fuera con Bonaparte, Madame Curie, Luther King y otros tantos de la galería de los famosos! Solo soy un animalejo cuadrúpedo, sin identidad y extinguido cuyos restos fósiles seran descubiertos por la piqueta del naturalista dentro de algunos millones de años. Un animal, en fin, que habita y galopa dentro de una Era Geológica donde el hombre no ha sido creado ni evolucionado: no encontrarás en mi Era toscas armas de piedra, ni flechas con puntas de silex, ni la invención de la rueda. Es que por mucho que trote jamás podré llegar a los dominios del Paleolítico Superior.
Vencido por el cansancio me tiré boca arriba sobre la tierra. Tengo una hoja seca en la comisura de los labios. Veo las estrellas, oigo el canto nocturno de alguna ave. Tambien se oye no tan a lo lejos el rumor y el cornetazo de un automovil. He regresado ya. Pronto tomaré conciencia de mi mundo, de la Edad Contemporánea.
Regreso a casa, me doy un buen baño, me acuesto y despierto al día siguiente vigorizado, nuevo, renovado, como ya lo dije al principio del relato. Enciendo el televisor y sintonizó un programa de opinión. El tema es espeluznante: la guerrila colombiana atacó un puesto fronterizo del ejercito venezolano, asesinando y degollando a jovenes soldados que ni siquiera sabían que estaba sucediendo. Sucedio en un lugar llamado Carababo. Es que en esta cosas el venezolano es inocente y sin malicia. Tétrico dato: le sacaron la lengua a los cadaveres por la herida de las gargantas, a manera de macabras corbatas.
Será mejor arrasar con este ensayo o experimento llamado "Hombre" y reconstruirlo de nuevo desde el Precámbrico, partiendo de la célula más elemental. Solo asi puede que sirva de algo.
Febrero de 1995.
................................................... *Escritor y bibliotecario de la Biblioteca Pública Central de San Juan de los Morros.
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sábado, enero 19, 2008

PROFESORA DE TAQUIGRAFÍA YACENTE

Por Daniel R Scott* Una aparatosa caída decembrina obliga a mamá guardar reposo absoluto por treinta días; debe permanecer acostada boca arriba, sin moverse ni a diestra ni a siniestra. Hubo fractura a la altura de la pelvis, lo que a su edad y con osteosporosis complica aún más su recuperación. Siendo la mujer activa e inquieta que siempre ha sido, sé que su convalecencia le será un verdadero suplicio, así que me acerco y le digo: "Este es el momento oportuno para que me des las clases de taquigrafía que te pedí". Mis palabras obraron magia: esbozó una sonrisa y los ojos se le iluminaron. La taquigrafía fue para ella su pasión y profesión. En ocasiones entro a su cuarto y la sorprendo escribiendo con su dedo índice sobre la cama signos invisibles e indescifrables. Quien no la conozca diría al verla en eso que son cosas propias de orates. Pero cuando le preguntas por qué mueve su dedo contesta que está escribiendo taquigráficamente alguna palabra, nombre, frase u oración que acaba de oír en televisión. A mí, me da vergüenza confesarlo, lo único que me trae a la mente la taquigrafía es un largometraje del cómico mejicano Mario Moreno Cantinflas. Cuando se le preguntó si sabía taquigrafía, el inmortal Cantinflas contestó: "Lo hablo muy bien pero no lo escribo".
En la década de los cincuentas mamá era profesora en el Instituto "Carabobo", situado frente a la antigua clínica "Mérida" del Dr Guerra Mora, en la calle Salias. Más tarde el sr Carlos Hurtado Fonseca (cuñado de papá, buen esposo y hombre agrio como un sorbo de vinagre) compró el Instituto y lo trasladó a su casa de la avenida Cedeño, donde funcionó con el nombre de "Dr Jodé Gregorio Hernandez" hasta su clausura, a finales de los años ochenta. Dos habitaciones, una sala y el garaje fueron aulas donde se impartieron las materias de contabilidad, castellano, mecanografía y taquigrafía. Mamá se encargaba de las últimas dos. Con el paso de los años mamá abandono el Instituto y con la masificación de la grabadora de periodista y otras tecnologías la taquigrafía cayó en desuso, pero resulta intelectualmente atractivo que mamá domine a la perfección un sistema de escritura que "se remonta a la época del historiador griego Jenofonte, que se valió de esa técnica para transcribir la vida de Sócrates" (Wikipedia. La Enciclopedia Libre). También se usó mucho en el antiguo imperio romano.
Mamá me pidió que abriera una de sus gavetas secretas y olvidadas. Me dio las señas de un libro y dijo que lo sacara de allí. Tras revisar un desorden de cuadernos, papeles viejos y adornos anónimos carentes de significado encontré lo que me pidió: un libro viejo empastado en cartón y en tela de un rojo que ya perdió su color por la acción del uso y del tiempo. Su portada fue artísticamente decorada en un oro que ya se le cayó. El libro se titula "Taquigrafía Gregg" de Jhon Robert Gregg, adaptado al español en 1904 y 1921. En su segunda página se puede leer la caligrafía preciosista de mamá: "Pertenece a María A. de Scott. San Juan de los Morros. 22-5-58". Vaya... ¡Un libro de medio siglo!
Estoy en casa, cuaderno y lápiz en mano, luchando con la primera clase: planas del alfabeto en taquigrafía Gregg. Ya domino las consonantes G, K y R. Creo que estas lecciones me serán provechosas porque si bien se ve, no siempre se lleva una grabadora a todos lados. Es una ventaja sustituirla por neuronas, manos, lápiz y papel, ya que este sistema permite escribir las palabras con la misma rapidez con que son pronunciadas. Cuando Oskar Schindler anunció que le hablaría a los obreros judíos de su fábrica, dos prisioneras taquígrafas pudieron recoger sus palabras. Gracias a eso su discurso quedó registrado en la famosa obra "La lista de Schindler", que posteriormente inspiraría la no menos famosa película de Steven Spielberg. Y lo mejor de todo: recibiré de mamá como herencia un conocimiento que le es muy íntimo y querido. *Escritor y Bibliotecario. Funcionario de la Biblioteca Pública Central de San Juan de los Morros.
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lunes, enero 14, 2008

EL ÚLTIMO BOHEMIO

Tuve la oportunidad de compartir con Adriano González León en mi época de estudiante, precisamente en los pasillos de la Escuela de Comunicación Social de la UCV. Quizás una vez lo busque para fuese mi tutor, desesperado por presentar mi tesis de grado. No pudo, estaba ocupado y ya había adquirido responsabilidad con otros alumnos. Lo cierto de la anécdota es que don Adriano, aunque no fue mi profesor, fue uno de esos seres extraños, de una generación de bohemios y románticos que contó nuestra escuela, junto con nuestro querido amigo el poeta Argenis Daza. Sí, don Adriano González León, de pluma nostálgica y de la crónica menuda, deja un vacío en las letras nacionales. Nosotros que también amamos la literatura, el lenguaje de las palabras, sentimos tristeza. El pasado sábado se fue para no volver, mientras leía la prensa en el restaurante Amazonia Grill, al que se había vuelto habitué en los últimos tiempos.


En homenaje transcribo fragmentos de una entrevista publicada en Espéculo, por María Luisa Páramo (1998).

- Algunos críticos han definido su literatura como formalista, ¿está usted corroborándolo?
- No se trata de formalismo, es que el idioma es por sí sólo un contenido, es una anécdota y una verdad. Cada palabra cuenta y puede contar por sí sola una historia, si el lector tiene imaginación. Las palabras están llenas de emociones, de paisajes y de vidas interiores que el lector puede construir. Esto es lo que pretendo mostrar en mi último trabajo, en el que el personaje prácticamente es la palabra junto con la luz.
- ¿Palabra y luz?
- Sí, palabra y luz, porque en este relato tengo como punto de partida la figura de un pintor que trabajó extraordinariamente con la luz del Caribe y , en su continuo combate por conseguir un proceso de síntesis, llegó a reducir los cuadros solamente al blanco. A mí me impresionó esta idea y he tratado de reconstruir la perspectiva del pintor, añadiéndole todo lo que me ha hecho imaginar esta figura, para escribir con ello un relato largo que va a sorprender a mucha gente. No es una novela con intriga, no se podrá llevar al cine ni a la televisión para satisfacer el gusto mediocre, a pesar de que esté hecha fundamentalmente de imágenes.
- Aparente paradoja.
- El lenguaje puro de la imagen no tiene cabida en la industria porque no es comercial: el mar batiendo, las palmeras que se mueven, aquellas muñecas de trapo que el pintor utilizaba como modelos no son formas reconocibles y fáciles, se mueven más bien en la abstracción. Yo me sentiría perfectamente instalado en estos cauces de expresión, si llegara un día en que pudiera darse en los medios audiovisuales la misma batalla que a principios de siglo dieron los pintores abstractos o gran parte de los pintores surrealistas, que eran excesivamente imaginativos y distorsionaban la realidad, o mostraban una que estaba más allá de la de todos los días.
- ¿Será una novela este nuevo texto?
- Será un relato largo difícil de etiquetar, al que de momento le he encontrado el título de Viento blanco. Las cosas pasan con gran rapidez y son blancas.
- La plástica forma parte de su mundo, tan plagado de imágenes. En los libros, sus palabras aparecen acompañadas de ilustraciones notables, dibujos, acuarelas, serigrafías. ¿También son importantes para usted los sonidos?
- Muy importantes. Las palabras y sus uniones son válidas en la medida en que crean una eufonía. Mi único prejuicio con respecto a modismos tomados de otros idiomas es precisamente éste. En las páginas de internet y en la nomenclatura informática general encontramos términos como "accesar" o "formatear", que me parecen horrorosos; sin embargo, encuentro bello eufónicamente "escanear", porque me sugiere "esquilar", y entonces la palabra adquiere para mí una categoría poética superior. En este sentido, creo que el problema no es que una palabra sea correcta o no, es que sea o no bella, y esto los académicos lo deberían tener en consideración.
- ¿Y los olores?
- En País portátil la ciudad huele a gasolina y a fruta fermentada; el mundo rural huele a vejez, a antigüedad. Las mujeres parientes del personaje huelen a alcanfor, a remedios, a santos y a velas quemadas. Por cierto, recuerdo como uno de los juicios más lindos sobre la novela el de mi hermana, que me dijo cuando iba por la mitad del libro que por fin había encontrado una mujer que oliera bien, Delia, porque yo digo allí que está "enmandarinada". Tiene una enorme dificultad plantearse cómo hacer sonoros los olores y visibles las esencias. La pintura puede sugerir los olores, pero en el cine, la televisión y la radio es mucho más difícil; las escenas campestres de los pintores flamencos huelen, las vírgenes y los cazadores de los renacentistas también huelen, pero las películas no.
- Hueso de mis huesos es, "oficialmente", su primer libro de poemas, pero ¿no resulta esta clasificación en el contexto de su obra, cuando menos, discutible?
- Se trata de un texto orgánico, de organización poemática, teñido de imágenes y metáforas, y en el que curiosamente la narrativa y la dramática influyen bastante, porque tiene unidad, porque en él utilizo el artificio de los actos para organizar parte de la estructura, cinco actos como una tragedia, y porque además tiene anécdota. De pronto un hombre está observando la ciudad desde una ventana, absorbiéndola, captándola. Él parte de la observación de la ciudad-madre, Caracas, pero se le juntan todas las ciudades de su experiencia y su imaginación, de su propia historia.
- Las ciudades colaboran en la estructura de la obra y muy relacionadas con ellas aparecen las mujeres. ¿Pero aquí las mujeres son algo más?
- Personajes de ficción, personajes de la mitología como la diosa Ishtar, Dulcinea, Ofelia o Isolda, van conformando lo que podríamos llamar el núcleo femenino por excelencia, que es lo que yo trato de alcanzar aquí. Pero también hay mujeres de carne y hueso, que transcurren por Buenos Aires o por el propio museo del Prado, transformadas mediante la idealización; nacen en la realidad , pero en la memoria esa realidad se agiliza, se magnifica, se convierte en homenaje, se hace carne y se hace hueso. Siempre he pensado que hay un elemento universal en el trasfondo femenino que va más allá de la "compañera" que Dios da a Adán. Coatlicue, por ejemplo, representa a la madre tierra en la mitología azteca, es la engendradora, la que contiene todas las verdades de la existencia, y lo mismo ocurre en otras mitologías, griega, latina, púnica. Esta presencia de lo que yo llamaría lo femenino inmortal es la que quise plasmar en mi libro, pero a través de una experiencia absolutamente humana: "Por eso obedecí a tu voz y omití el ángel. Me tendiste tus brazos desde el árbol. Yo me sentía el primer caballero y no podía desairarte. Ese cambio de cortesías quebrantó las ordenanzas, pero nos hizo conocer el bien y el mal. Ni ángeles, ni demonios, ni dioses, nos volvimos humanos… Y comenzamos a comernos la tierra con amor". ¡Poder levantar la condición de uno!
- ¿Y las rosas, qué encierran las múltiples y diversas rosas del texto?
- Las rosas son el elemento menos trágico. Pueden comunicar olores, pueden dar la sensación de primavera, de jardín, y sobre todo son la ternura, la infancia. Son capaces, además, de trasponer cada uno de los colores y las texturas de la realidad y de la imaginación: rosa frágil, rosa de plata. Las rosas introducen frescura en la tragedia, tamizan lo sensitivo.
- "Hueso de mis huesos" es una frase con la que Adán se refiere a Eva, pero también la llama "carne de mi carne". ¿Por qué esa elección para el título?
- Primero, por una cuestión de eufonía y, segundo, porque los huesos son más perdurables y son la estructura que sujeta esa carne que es perecedera en la tradición cristiana. Un milagro de la arqueología podría hacer que se encontraran los huesos de Adán y de Eva, pero no sus corazones.
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sábado, enero 05, 2008

Centenario de su nacimiento/(Re)lectura de Juan Pablo Sojo

Se trata de uno de los autores sustantivos en la historia de la investigación antropocultural en Venezuela, el cual adelantó aportes significativos sobre un tema en que sólo existían breves y muy escasos trabajos 

POR JOSE OBSWALDO PEREZ
Uno de los primeros propulsores endógenos de origen afrodescendiente que se dedicó a los estudios del africanismo en Venezuela fue, sin duda, Juan Pablo Sojo (1908-1948), hijo. Se trata de uno de los autores sustantivos en la historia de la investigación antropocultural venezolana, el cual adelantó aportes significativos sobre un tema en que sólo existían breves y muy escasos trabajos[1].

Juan Pablo Sojo, hijo, había nacido en Curiepe, primer pueblo de africanos y sus descendientes libres en la historia de Venezuela durante el siglo XVIII, quien percibió una gran riqueza histórica, cultural y natural. A la edad de 23 años escribió su novela Noche Buena Negra, la cual recoge la barloventeñidad con sus esperanzas, sus sufrimientos, la cotidianidad cacaotera y sobre todo sus valores y mitos que siempre han caracterizado esa región central.

Esta novela pueda ser analizada como una propuesta literaria para interpretar la situación social y política de Barlovento con su propio lenguaje. Allí el personaje es el afrodescendiente que actúa como un sujeto histórico. Muchas de las investigaciones de Sojo tuvieron cabida en los medios de comunicación de circulación nacional.

En su ensayo Temas y Apuntes Afrovenezolanos (1943) se aproxima entorno a lo afro con interrogantes y comparaciones con el resto de América, reconociendo su influencia notable en la literatura, la música y el arte. El pasado mes de diciembre, en homenaje a sus 100 años de su nacimiento, tres investigadores reconocidos en el ámbito nacional e internacional abordan su obra intelectual.

El blog de Jeroh Montilla, Historiografías, es el espacio donde concurre la (re)lectura sobre el primer propulsor de los estudios de africanismos en Venezuela. Irma Mendoza, Doctora en Historia de Venezuela, profesora venezolana del Postgrado en Historia de Venezuela de la Universidad "Rómulo Gallegos” nos presenta Juan Pablo Sojo. En el Centenario de su Natalicio (23-12-1907 / 23-12-2007).

Arturo Álvarez D´ Armas, Poeta e investigador de temas negroides hace una bibliografía de Juan Pablo Sojo (23 de Diciembre de 1907 – 23 de Diciembre de 2007) , José Marcial Ramos Guédez, Historiador venezolano, doctor en Historia de Venezuela, habla de Juan Pablo Sojo Pionero de los Estudios Afrovenezolanos. Y William W. Megenney, profesor de la University of California, Riverside, presenta a Juan Pablo Sojo y el Modernismo Latinoamericano.

NOTA

[1] Aunque son fragmentarios y casi desconocidos en los espacios académicos se pueden mencionar el trabajo de J.A. Rodríguez para la revista De Re Indica, en 1918: “Folklore venezolano” y Una visión de Barlovento (1969), de Fernando Madriz Galindo, muy rico en materia léxica y paremiológica.
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