miércoles, octubre 12, 2011

El avance del idioma español en China

En los años 90, y especialmente con la llegada del siglo XXI, el desarrollo de las relaciones bilaterales entre China y América Latina llegó a un apogeo sin precedente en rapidez, profundidad y envergadura, desarrollándose en diferentes terrenos y niveles, tanto gubernamentales como populares.


Por Sun Hongbo
Al principio de la fundación de la República Popular China, poca gente sabía español y América Latina seguía siendo una región desconocida para esa Nación. Así, desde los años 50 y con el propósito de establecer relaciones diplomáticas con los países hispanohablantes, empezó la formación de profesionales de la lengua española. Como testigos, participantes y constructores del desarrollo de diversos terrenos entre China y América Latina, estos profesionales del español han sido un motor intelectual y una parte indispensable del desarrollo de las relaciones bilaterales sino-latinoamericanas.

Compártalo:

Libertad religiosa: el mundo está peor

La investigación ha sido sobre las restricciones a la libertad religiosa en 198 países del mundo: tanto sobre las que imponen los gobiernos, como sobre las producidas por las violencias de personas y grupos.



Por Sandro Magister
Una investigación mundial del Pew Forum registra un aumento de restricciones y violencias. La primacía en lo negativo es para Egipto, Pakistán e India. Entre los países musulmanes, el único en tendencia contraria es Turquía. Los más maltratados: los cristianos.

La investigación del Pew Forum es anterior a las revueltas que sacuden el norte de África y Medio Oriente. Pero no promete nada bueno sobre sus desarrollos futuros. De hecho, ya desde antes del desarrollo de las revueltas, los indicadores señalaban un empeoramiento en todas partes.

Compártalo:

domingo, septiembre 25, 2011

¿Puede el ser humano vivir al margen de la civilización?

El joven hallado en Berlín tras pasar cinco años en el bosque no es el primero que decide apartarse de la sociedad | El cine y la literatura han tratado el tema de diversas maneras

Fotograma de la película "Into the wild" dirigida por Sean Penn
por DIEGO GIMÉNEZ


El 5 de septiembre un joven fue hallado en Berlín tras pasar con su padre cinco años apartado de la civilización. Aparentemente, a la edad de doce años, y tras la muerte de la madre por un accidente de tráfico, el padre decidió llevarse a su hijo a vivir aislado de la sociedad. Según el relato del joven llegaron a vivir en madrigueras que ellos mismos construían.
En las primeras páginas de la Política Aristótelesdefine al ser humano como aquel "animal que habla", "que tiene logos". Para el estagirita la intersubjetividad humana pone de manifiesto que el hombre es un ser social que sólo puede alcanzar la excelencia en convivencia con otros seres humanos. El lenguaje constituye la base de la sociedad y en su historia va plasmando la vida y, concretamente, vida cultural, en un sentido amplio del término, que trasciende el sustrato animal. Es decir, que va más allá de los instintos, para bien y para mal.
La del joven de Berlín, no es la primera historia de personas que viven al margen de la sociedad. El cine y la literatura han tratado el tema de maneras diversas. Unas de las películas más conocidas es L'enfant sauvage de Truffaut que recoge la historia real de Víctor, un niño francés que fue hallado en Saint-Sernin. Aparentemente se crió en el bosque y era incapaz de pronunciar palabra alguna. El doctor Jean-Marc-Gaspard Itard intentó "socializarlo". El caso planteó muchos interrogantes filosóficos como el efecto del contacto social durante los años de formación o si las ideas y características que no definen al ser humano son innatas o adquiridas.
En España, por los años cincuenta, también hubo un caso de enfant sauvage con Marcos Rodríguez Pantoja, que vivió sólo desde los siete años hasta los diecinueve en una zona apartada de Sierra Morena y donde su único referente social fue una manada de lobos. El director de cine, Gerardo Olivares, llevó la historia a la gran pantalla con Entrelobos.
Aunque podríamos decir que éste no es el caso del joven hallado en Berlín, las historias de personas que deciden dejar la sociedad y que terminan con un final trágico tampoco faltan. En 2005 el director alemán Werner Herzog realizó Grizzly Man (atención con los spoilers) un documental sobre Timothy Treadwell, un ecologista entusiasta de los osos grizzly que abandonó la sociedad para ir a vivir en una isla de Alaska. El joven acabó siendo devorado junto a su novia por los osos. En el documental Herzog traza con maestría la líena que separa naturaleza, humanidad, sociedad y locura.
En la misma línea, en 2007 Sean Penn filmó Into the wild, una película basada en la historia de Christopher McCandless (atención con los spoilers), un joven norteamericano que en 1990, tras terminar sus estudios universitarios, decidió alejarse de la sociedad. De forma progresiva el joven se fue aislando socialmente cada vez más hasta que terminar en Alaska sólo. Murió de inanición después de comer unas plantas venenosas.
La película de Sean Penn está basada en un libro que recoge la historia de McCandless. La literatura no carece de ejemplos en este sentido, desde Enkidu en la Epopeya de Gilgamesh a Mowgli en El libro de la selva pasando por Robinson Crusoe, la ficción no ha dejado de reflexionar sobre la relación entre hombre, sociedad y el lugar que ocupa en ella.
En el caso del joven de Berlín, la historia ha acabado bien para él y parece estar adaptándose bien a la sociedad. No es el caso que relata el último premi llibreter de literatura, Sukkwan Island de David Vann que presenta la terrible historia de un padre y un hijo que deciden convivir en una isla solitaria, otra vez, de Alaska. El padre arrastra a su primogénito a una espiral de autodestrucción que marca el ritmo y el tono de la obra. Así, se lee, "tenía miedo de caer, él también, como si su padre lo arrastrara." En el libro, hay una escena en la que el padre, en un ejercicio despreciable de egoísmo, intenta llamar la atención de su hijo fingiendo un suicidio y se lanza por un barranco. No fallece y el hijo lo atiende hasta que se recupera. En la historia presumiblemente real del joven de Berlín, éste decide volver a la sociedaddespués de que el padre falleciera tras una caída. ¿Cómo ha de estar una persona para privar a su hijo de cinco años de sociedad? Cinco años que pueden llegar a ser básicos en la formación y estabilidad de una persona.
En la Ética Nicomáquea Aristóteles afirma que las virtudes no se producen "ni por naturaleza ni contra naturaleza, sino que nuestro natural (esencia) puede recibirlas y perfeccionarlas mediante la costumbre". Para el filósofo, ética y política van de la mano. Sólo en sociedad el hombre puede llegar a la virtud propia de su esencia como animal político. Así, afirma "el hombre es un ser social y dispuesto por naturaleza a vivir con otros... Y si el ser feliz radica en vivir y actuar, y la actividad del hombre bueno es por sí misma buena y agradable -como hemos dicho al principio- y lo que es nuestro es también agradable, somos capaces de percibir a nuestros prójimos más que a nosotros mismos".



Compártalo:

martes, septiembre 20, 2011

La voz de las mujeres libias

Las mujeres aspiran a incorporarse con plenos poderes en el Gobierno de transición y a desempeñar un papel más relevante en la sociedad


Una maestra sostiene una bandera libia del bando rebelde,
en el primer día de colegio en Trípoli.- JOSEPH EID (AFP)
FRANCISCO PEREGIL /Elpais.com
Respeto. Esa es la palabra que más se oye estos días en la boca de muchas mujeres libias. Dado que muchas arriesgaron la vida y la libertad durante la revuelta, transportando municiones o asistiendo a heridos, ahora intentan organizarse para reclamar su parte en el nuevo Gobierno de transición que se está fraguando estos días en Bengasi. Saben que con el poder será más fácil combatir los agravios.


"Mi problema es que sonrío mucho y los hombres pueden pensar que quiero algo con ellos", comenta Ibtihal el Mgeri, de 21 años. "Tengo que esforzarme siempre en mantenerme seria para que no se malinterpreten mis intenciones". Su amiga Nahla Mukasabi, le dice: "No te preocupes, tú hazte la seria ahora y cuando te cases ya podrás reírte todo lo que quieras".

Nahla, que vivió tres años en el norte de Europa, es una de las pocas mujeres que llevan en Trípoli el cabello descubierto. "Mi sueño es viajar sola por el mundo. Y llegar a Libia y que me respeten, que no me estigmaticen". El de su amiga Sarah Omar, de 24, es hablar sin miedo. "Las mujeres aquí no teníamos derechos. Toda la gente hablaba por nosotras, pero no podíamos decidir. A mí me echaron de la universidad donde estudiaba Turismo porque dije que Trípoli era una ciudad que debería cuidar mejor su patrimonio y limpiar sus calles".
Todas se quejan de lo que llaman una sociedad asfixiante. "Tengo una amiga que cuando ya no puede más en su casa se monta en cualquier taxi y pide que le den una vuelta por la ciudad. Simplemente, para respirar", comenta Nahla. Andar a solas no siempre resulta aconsejable. Hacer deporte, ni se menciona. "Aquí, por el hecho de andar por la calle sola ya te insultan", señala Alaa Murabit, de 22 años. "En estos días la gente trata de ser mejor persona. Por eso ayer nos ocurrió lo que nunca antes había pasado: un hombre nos dijo algo y otro le recriminó su conducta. Antes eso era inconcebible. Aunque vayas tapada de la cabeza a los pies, te dicen algo. Has de ir acompañada, aunque sea por un niño".

Alaa Murabit, de 22 años, y Sofia Alharezi, de 25, registraron el 16 de septiembre una ONG con el nombre de La Voz de las Mujeres Libias. Ambas son creyentes, llevan el velo en la cabeza, se criaron en Canadá, pero viven en Libia desde hace 12 y 3 años. "Aquí a la mujer se la empieza a respetar cuando tiene un hijo, no una hija. Cuando vine de Canadá a los 16 años mi madre me decía que saliera a la calle con mi hermano de cinco años. Y yo me reía, porque él no iba a impedir que nadie me violase. Pero cuando la gente empezó a llamar a casa diciendo que me habían visto en el coche por la ciudad, mis padres les callaban la boca diciéndoles: 'iba con el hermano".

Ahora, Sofia y Alaa pretenden darles un espacio a las mujeres para que cuenten sus casos de violencia machista. "En Libia, una de cada tres mujeres, según la ONU, ha sido golpeada o violada o se ha abusado de ellas. Y muchas no saben siquiera que eso está mal. Si vas a contarle a otra mujer que tu marido te ha pegado te dirá que es por tu culpa. Y en cuanto a las denuncias de violaciones... Esto no es como El Cairo, donde viven ocho millones de personas. Aquí somos seis millones en todo el país. Nos conocemos todos. Si denuncias una violación estás marcando también a tu hermana, que ya no podrá casarse nunca", indica Alaa.
-Tal vez Gadafi no era el culpable de todo esto, -sugiere Sofia-. La situación de la mujer ya era mala antes de que llegase él.
-¡Claro que lo es!-, le contesta Alaa. -Gadafi puso a los hombres en una situación degradante y ellos, para sentirse superiores, degradaban aún más a la mujer. Mi madre me enseñaba fotos de ella, cuando vivía el rey, en las que iba con falda por las rodillas en Trípoli y en la calle nadie te decía nada. Gadafi trajo la cultura del irrespeto.
Farida A. Kobar, de 67 años, esposa de un antiguo diplomático, recuerda que Gadafi siempre hablaba en defensa de la integración de la mujer en todos los puestos de trabajo. "Las ponía de guardaespaldas y hasta nombró a cuatro o cinco ministras. Pero, en realidad, eran sus amantes. En la sociedad nunca se vieron esos cambios", comenta. "Ojalá ahora no ocurra lo mismo. Nosotras somos el 60% de la población de este país. Pero me temo que el presidente Abdel Yalil tiene miedo de los radicales religiosos. Y ellos no quieren a las mujeres. Pretenden que sigamos haciendo las mismas labores de siempre: enseñar en las escuelas y cuidar a los pobres, que es lo que hago yo".
En el mismo discurso público donde el presidente prometió un país con ministras y embajadoras, Mustafá Abdel Yalil anunció que la base jurídica del país iba a ser la sharía, o ley islámica. En principio, la implantación de este código basado en el Corán, implica para las mujeres la prohibición de actos como fumar o viajar sin la compañía de un hombre en distancias largas. A excepción de Farida y Nahla, todas las mujeres consultadas en este artículo se mostraron a favor de la sharía.
Compártalo:

lunes, septiembre 19, 2011

Educación e Historia

por José Obswaldo Pérez
La educación, dentro el devenir histórico, constituyen un fenómeno social enmarcado dentro de una relación sincrónica y discontinua del saber-poder, como proceso del pensamiento originadas de prácticas sociales[1]. Ambas categorías están fundamentadas en las teorías sobre historia epistemológica de las ciencias de Canguilhem y la historia del saber de Foucault. Presupuestos teóricos que nos acercan a una analogía entre la educación y la historia, a través del acontecimiento[2] y el análisis arqueológico como experiencia histórica; que,  a su vez,  plantean  una reescritura y una mirada retrospectiva, geometral y sistemática del hecho educativo a través de su producción historiográfica.

Entre esa relación de ciencia y  saber se recorre un dominio de cientificidad y un territorio arqueológico que busca una nueva vertiente epistemológica para abordar el objeto de estudio a través de lo que hoy llamamos Historia de la Educación como campo disciplinar. Pensando más allá de toda una vanidad de conocimientos, tal como Michel Serres lo ha señalado, después de la bomba nuclear de Hiroshima, la ciencia como fetiche benefactor del género humano se se derrumbó y “por primera vez quedaba cuestionada la ciencia: no era forzosamente productora de bienestar… fue el primer golpe al narcisismo científico[3].

La educación, como episteme del saber, constituye un discurso y un objeto que, según Foucault  conforma un pensamiento implícito en la sociedad, un pensamiento anónimo configurado a partir de ciertas reglas de formación y transformación, y que resulta condición de posibilidad tanto de una teoría como de una práctica o de una ciencia, en particular[4].

Comprender la educación como un fenómeno histórico es concebirla como una de las instituciones encargadas de la preservación de la conciencia social y cultural, por lo tanto, se le debe considerar inserta en la matriz referencial de los pueblos y sociedades. La educación – y debemos reiterarlo- es un hecho socialmente histórico y, como tal, los hechos sociales son en esencia el objeto de investigación de las Ciencias humanas. Es decir,  en la dialéctica del oficio de historiar, nada hay más importante  que el centro de la realidad social, materia prima sobre la cual el científico trabaja para construir los hechos u objetos de estudios[5]. La realidad social -expresada por la vía espiritual o material- son los elementos sobre los cuales actúa el investigador, cuando estos forman parte del entorno de una comunidad.

La educación, también como documento de reflexión y constitución orgánica de sistemas escolares,  no es solamente un espacio para el desarrollo sostenible del saber pedagógico sino que, más bien complementa la noción de sustentabilidad histórica[6]que, más allá de una apreciación semántica, está basada en la necesidad social de una conciencia sobre valores del pasado; es  decir,  un modelo de tipificaciones que justifiquen su institucionalidad a través del tiempo. Esto implica ver a la historia de la educación como una reactualización hermenéutica (interpretación) de las reliquias de su discurso, más allá del mero conocimiento filológico del significado del texto o los archivos estudiados.




Notas Bibliográficas

[1]VILLAMIZAR, CARLOS (2008,17 Abril).El papel de la historia de la educación en la construcción del objeto histórico "relación saber poder" en los subsistemas de Investigación de la universidad venezolana actual. ULA: Revista Evaluación e Investigación - Vol. 002, No. 001
[2] Acontecimiento es aquí definido como herramienta metodológica y crítica del análisis histórico de la arqueología. Ver  CASTRO, EDGARDO (2006).El vocabulario de Michel Foucault. Un recorrido alfabético por sus temas, conceptos y autores. Editorial Prometeo.
[3] SERRES, Michel. (1993) La Travesía de los Saberes. En: Revista de la Universidad Autónoma Latinoamericana, Unaula Nro 13. Medellín, p. 22.
[4]Foucault, MICHEL (1969).La Arqueología del Saber. México: Siglo XXI Editores, p.322-3; ver también su trabajo El Sujeto y El Poder.
[5] BRADUEL, FERNAND (1970). La historia  y las Ciencias Sociales. España  Alianza Editorial
[6] El concepto es desarrollado por el autor como una tesis sobre la preservación de la memoria histórica y como un presupuesto complementario de la noción de desarrollo.
Compártalo: