jueves, diciembre 27, 2012

Es navidad


FELIPE HERNÁNDEZ G.

La Navidad en Venezuela, al igual que en la mayoría de los países que la celebran, es motivo de encuentros familiares, brindis por la paz y la prosperidad, interpretación de música especial: -aguinaldos y gaitas, en nuestro país- y preparación de elaborados manjares y bebidas.

Infaltables en la Navidad, son las Misas de Aguinaldo, celebraciones Litúrgicas propias de la novena de Navidad celebradas entre el 16 y el 24 de diciembre, como característica propia de la iglesia venezolana, ya que en este período de espera penitente no se permiten cantos alegres dentro de las celebraciones, sin embargo solamente para Venezuela la Iglesia Católica ha hecho una excepción, principalmente por ser estos cantos una tradición de veneración al nacimiento de Jesucristo arraigada en los fieles por generaciones, permitiendo los cantos de aguinaldo como animación de la misa sustituyendo todos los cantos litúrgicos con su música habitual por aguinaldos. Como única condición, la iglesia impone que las misas de aguinaldo sean celebradas de madrugada o al despuntar el alba.

En las principales ciudades, las conmemoraciones religiosas se han ido reduciendo al recinto de las iglesias católicas, en las cuales se instalan elaborados pesebres y grandes arreglos de flores de Navidad y se celebran las misas dominicales y la misa de media noche el 24 de diciembre, con música de aguinaldos y fuegos artificiales. Los centros de compras, avenidas principales, plazas y zonas comerciales, son adornados con múltiples luces y grandes pinos artificiales profusamente decorados.

En lo que a Valle de la Pascua refiere, hoy la navidad tiene características diferentes a las de la ciudad bucólica de hace treinta o cuarenta años, solo se mantienen algunas tradiciones de otrora, otras se perdieron o fueron sustituidas por nuevas formas de expresión del regocijo popular.

Se fueron las patinatas en la Plaza Bolívar y en las calles del centro de la ciudad, así como las comparsas de muchachos de los diversos sectores que de madrugada se movilizaban para en grupos llegar a la plaza donde se confundían en actitud festiva. Hermosa tradición navideña que la delincuencia y la inseguridad despacharon a los anales del recuerdo que pervive en la mente de quienes la vivieron. Hoy la plaza ha perdido ese encanto y el temor acosa a quienes osan transitarla.

Las misas de aguinaldo se mantienen por la participación de las instituciones y algunas organizaciones públicas y privadas, entre ellas: Alcaldía, Concejo Municipal, Cuerpo de Bomberos, Contraloría, Circuito Penal, Prefectura, Instituciones de Educación Superior, La Feria de la Candelaria 2013, Sociedad Socorro Mutuo, Cámara de Comercio, Asociaciones Agrícolas, entre otras. La inseguridad le ha robado el público a esta tradicional actividad religiosa, aunque sigue manteniendo su fuerza expresiva de alegría y creatividad.  
En todas las iglesias católicas de Valle de la Pascua, una vez más, este 2012 se realizaron tan singulares misas, especialmente hermosas y magistrales fueron las de la Catedral de Nuestra Señora de la Candelaria, oficiadas por el párroco Pedro Gijs, y en la Iglesia Santísima Trinidad de Guamachal, oficiadas por los padres Virgilio y Miguel Ángel.

Los fuegos artificiales de ayer: triquitraque, bengalas, luces de colores, estrellitas, salta pericos, cebollitas, entre otros, aunque prohibidos por las autoridades, han quedado para niños de corta edad, ante la potencia sonora y el poder destructivo de “artefactos” como los llamados fosforitos, tumba ranchos, mata suegras, cohetes y bim laden que contaminan y aturden a los ciudadanos, amén de las muchas víctimas, especialmente niños y jóvenes, que deja el uso irresponsable de dichos fuegos artificiales, sin contar el sufrimiento que padecen las pequeñas mascotas, especialmente los perros y los gatos.

Mucho del sabor de la navidad de antaño se ha perdido. La condición de pueblo permitía a sus habitantes conocerse, visitar y brindar con familiares y amigos en fiestas particulares o en locales como el Club de Leones y el hotel San Marco, con agrupaciones musicales locales o nacionales, como la Orquesta Los Melódicos de Renato Capriles, entre otras.

Sin embargo, mucho de la navidad queda todavía, además de los grupos de aguinaldo, para compartir hemos ganado los intercambios de regalo y los amigos secretos, tan populares en muchos hogares y en instituciones públicas y privadas. Un indicio, de que el fervor por la navidad se ha tornado en una actividad económica, son la celebración del día de Santa Bárbara, los estrenos, el espíritu de la navidad, el Niño Jesús y los Reyes Magos, los regalos, junto con el árbol de navidad y San Nicolás o Santa, que han desplazado al tradicional Pesebre, aunque se mantiene el Nacimiento, cuyas benefactoras son fundamentalmente las instituciones educativas, que como actividad pedagógica realizada por alumnos y maestros, promueven en las escuelas, con entusiasmo, gran creatividad y esfuerzo.

En la gastronomía navideña, a pesar de lo costoso de sus ingredientes, la hallaca es la reina del plato navideño, al que se suman como infaltables integrantes, la ensalada de gallina, el pan de jamón y el pernil horneado y/o el asado negro, así como el dulce de lechosa, la torta negra y el panetone.

En Navidad al igual que en el resto del país, Valle de la Pascua se viste de fiesta y se engalana con su mejor ambiente, es época de sabor y festejo, de reuniones y encuentros, de calidez y felicidad, y se adecúa a los tiempos que vivimos, porque lo que se ha ido pervive en el recuerdo.


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miércoles, diciembre 12, 2012

Las mil y una historias


Por Adolfo Rodríguez 


Todo hace presumir que cuanto colma la paciencia de Andrés Oppenheimer en su libro !Basta de historias! La obsesión latinoamericana con el pasado y las 12 claves del futuro (Bogotá, 2010), no es más que esa larga tradición discursiva que  distrae de la realidad y pospone, hasta más nunca, las alternativas para un desarrollo autosostenido y sustentable. Esa manipulación del pasado  a la medida del prestidigitador de turno y que, en América Latina, según dicho autor, retarda el acceso a la  economía del conocimiento y su mascaron de alta tecnología  (software y patentes de industria). La nueva tierra prometida que, de acuerdo a sus reportajes y entrevistas,  subyuga, por igual, al  este y al oeste, norte y sur, izquierdas y derechas, socialistas y capitalistas, democracias y dictaduras. Considerando Oppenheimer que un llamado al futuro desoído en la casi total vastedad hemisférica, con excepción de Chile y Brasil. Recomendando, a quienes resuelvan alcanzarlos, proveerse de “una dosis de humildad para darse cuenta acerca de la verdadera posición” en que se encuentran nuestras “grandes universidades y centros de investigación en el contexto mundial”  Sus modelos óptimos, a su entender, la China comunista y Corea del Sur, entre otros. Despliega información acerca de rankings  publicados  en el Suplemento de Educación Superior del Times de Londres o en China, que exhiben, según aquél, cómo de un total de 200 universidades, apenas la UNAM de México figura en el puesto 190. Destacando, el otro, solamente la de Sao Paulo y la UBA argentina, en el numeral 140.  Rezago que atribuye al prurito atascador de preferir el pasado antes que el presente.  Acotando que países con éxitos en el desarrollo sugerido, como  India y otras zonas asiáticos, poseyendo “historias milenarias”, no las  magnifican, ya que de un millón doscientos y pico mil estudiantes cursando ingeniería en China, sólo 16.300 lo hacen  en  historia y  1.520 en filosofía. Que, en mi parecer, no implica ignorancia por parte de aquella juventud orientada a la ciencia y la tecnología, en cuanto al poderoso patrimonio  étnico y natural que los circunda. Si no que éste opera de manera implícita, insinuándose desde el hogar y emanando de cada cosa, palabra, compostura,  adscribiendo, de buen grado, casi siempre, a cuantos las rozan. Saberes y sensaciones que infiltran los más soberbios revestimientos. El mismo Openheimer  historiza y hasta apela al recurso emocional, al sugerir, en la búsqueda de las alternativas postuladas, paranoias que remiten a  dogmatismos históricamente recurrentes. Su experticia, a través de un largo periplo mundial,  la condensa en 400 páginas, de las cuales cuarenta son para referencias bibliográficas y acerca del modo de insertarse en una onda, que, según cifras que suministra, generan el setenta por ciento del producto mundial bruto, en términos de servicios y patentes industriales, frente al decreciente valor de las materias primas. Las claves finales de su propuesta son: educación como “tarea de todos” (programa brasilero), conceptualizar el desarrollo a partir de un PIB educativo, invertir en educación preescolar, capacitar y mejorar el estatus social de los maestros, incentivarlos salarialmente, propiciar pactos de buena voluntad entre actores nacionales (por más que se tuerzan la vista), estimular praxis hogareñas en función educativa, superar el  aislamiento, captar inversionistas de alta tecnología, edificar una “educación internacional”, etc. Estrategias que, a mi parecer,  serán cada vez más pertinentes, válidas, funcionales y atractivas, si se inscriben en los intransferibles marcos culturales de cada país.
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domingo, diciembre 02, 2012

Henrique Avril: El fotógrafo de la misión del mapa nacional (año 1901)


Don Luis Avril perteneció al movimiento impreso de Barinas en el siglo XIX, y trabajó para el general Ezequiel Zamora en los inicios de la Guerra Federal en 1859, como su consejero político le dio la idea y le diseñó el sistema de trincheras que hicieron posible el triunfo de Zamora en la batalla de Santa Inés.

 POR FELIPE HERNÁNDEZ G
Considerado el primer reportero gráfico y corresponsal viajero de Venezuela, el fotógrafo Henrique Avril nació en Libertad de Barinas, estado Barinas en 1866, fue hijo del francés Emilio Avril y de María Bauden, dama de origen suizo. Su abuelo, Luis Avril, vino de Francia a Venezuela cuando Napoleón III restableció el imperio francés en 1852.
Don Luis Avril perteneció al movimiento impreso de Barinas en el siglo XIX, y trabajó para el general Ezequiel Zamora en los inicios de la Guerra Federal en 1859, como su consejero político le dio la idea y le diseñó el sistema de trincheras que hicieron posible el triunfo de Zamora en la batalla de Santa Inés.
Al mismo tiempo, Henrique tenía dos tíos, Felipe (quien fundó la Sociedad Francesa de Fotografía en 1851) y Edward quien como fotógrafo participó en una exposición organizada por la asociación. Estos dos familiares son los que involucran al joven Henrique en la fotografía, cuando su padre lo envía a París para realizar estudios que se desconoce si llegó a culminar.
Henrique Avril publicó sus primeros trabajos en la revista Photo–Gazelle de la cual recibe sus primeros reconocimientos. También trabajó para su hermano Emilio en la revista capitalina “El Cojo Ilustrado”, donde publicó su extenso trabajo durante veintitrés años. Aquí publica aproximadamente trescientas veintitrés imágenes, entre las cuales se encuentran varias pictografías.
Interesado en conocer el territorio nacional, recorrió los veinte estados del país, registrando en su lente los inicios del desarrollo de las ciudades, costumbres, personajes y paisajes. En este vasto trabajo artístico, Avril capturó imágenes por el Centro, el Llano y el Oriente del país, ganando el título de “Primer Reportero Gráfico de Venezuela”.
A raíz de la desaparición de “El Cojo Ilustrado”, Avril siguió ejerciendo su labor reporteril en la revista de “Actualidades” de don Rómulo Gallegos y en “El Nuevo Diario”.
En 1901, el presidente Cipriano Castro creó La Misión del Mapa Nacional, para levantar los planos y mapas geofísicos de las pequeñas localidades de Venezuela. Como director de dicha Misión, el presidente Castro designó al ingeniero Santiago Aguerrevere y entre los funcionarios que la integraron estuvo el fotógrafo Henrique Avril, quien entre los años 1902 y 1906, en cumplimiento de las obligaciones propias de su trabajo, visitó algunas localidades de la Sección Guárico del Gran Estado Miranda.
La obra de Henrique Abril constituye un importante legado a la posteridad, de la cual se conservan en archivos de la capital de la República y en archivos particulares, muchos testimonios fotográficos del paisaje y de los pueblos del Guárico, especialmente de: Altagracia de Orituco, Tucupido, Valle de la Pascua, Zaraza, Santa María de Ipire, vistas de los ríos Orituco y Unare, y el pueblo de El Chaparro en el estado Anzoátegui, entre otras poblaciones. Las fotografías del Guárico corresponden al período 1902-1906.
Henrique Avril murió en Puerto Cabello, el 27 de junio de 1950 a los 84 años.
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viernes, octubre 19, 2012

18 de octubre de 1945: Golpe de estado o revolución





Felipe Hernández G.
UNESR / CRONISTA DE VLP
felipehernandez457@yahoo.es

Este 18 de octubre de 2012 se cumplieron 67 años de un hecho que cambió la política venezolana. El 18 de Octubre de 1945 culminó una crisis política que se gestó en los últimos años del período del presidente Isaías Medina Angarita. Ese día cayó la dinastía andina que gobernaba desde el 22 de octubre 1899, -finales del siglo XIX-, con la llegada de Cipriano Castro y los Andinos al poder. Es el inicio de una nueva etapa donde estarán presentes nuevos actores políticos.

El hecho se inició con una insurrección cívico-militar liderada por Rómulo Betancourt y Marcos Pérez Jiménez que llevaría a deponer al general Medina Angarita. Aunque los dirigentes de Acción Democrática lo bautizaron como "revolución", para muchos historiadores fue un golpe de Estado cívico-militar, que tuvo como principales cabecillas a Rómulo Betancourt y Marcos Pérez Jiménez.

El 17 de octubre de 1945, Medina es informado de los preparativos del complot, lo cual parecía confirmar el mitin realizado el mismo día por AD en el Nuevo Circo de Caracas, el cual constituía un virtual llamado a la insurrección. Las órdenes impartidas de acuartelar las guarniciones de Caracas y Maracay y de arrestar a tres de los cabecillas militares (Pérez Jiménez, Julio César Vargas y Horacio López Conde) desencadenan el alzamiento.

En la mañana del 18 de octubre de 1945, estalla la revuelta en el Escuela Militar de La Planicie en Caracas. Por la tarde, se había extendido a los cuarteles de San Carlos, La Planta y Miraflores, en Caracas y la guarnición de Maracay. El cuartel de San Carlos es retomado por el gobierno, mientras se generalizan los tiroteos en las calles de Caracas. En la noche de ese día, al analizar la situación Medina se niega a atacar la Escuela Militar y así evitar la muerte de los cadetes, muchos de los cuales habían sido sus alumnos años atrás. Por la mañana del 19 de octubre, las noticias de que la aviación y la plaza de Maracay se encontraban en manos de los alzados y de que el Cuartel San Carlos había sido tomado por grupos de civiles insurrectos determinan la decisión de Medina de rendirse. Esa misma noche se constituye en Miraflores una Junta de Gobierno presidida por Rómulo Betancourt, la cual inició una nueva etapa en la vida política del país y para muchos la entrada de Venezuela en el siglo XX.

El Presidente Medina fue la víctima de una insurrección contra un sistema de gobierno que él heredó, democratizó y modernizó. Pocos presidentes venezolanos han podido repetir desde entonces las palabras que tradicionalmente dirigía Isaías Medina Angarita al Congreso, año tras año: «...que por su causa no había en Venezuela ni un solo exiliado, ni un preso político, ni un partido disuelto, ni un periódico clausurado, ni una madre que derramara lágrimas por la detención o el exilio de un hijo...». Expresiones de un gobernante de profunda vocación y convicción democrática, no conocida por Venezuela hasta ese momento.
Tal como comenta el historiador Manuel Caballero, “el 18 de octubre de 1945 más que una fecha es una incitación al desencadenamiento de las pasiones”. Por esto, a pesar de los años transcurridos, este acontecimiento que dividió la historia contemporánea venezolana en dos, sigue y seguirá generando polémicas.

En sus cuatro años de gobierno Medina Angarita llevó a cabo importantes reformas en el orden económico y administrativo. Instituyó el Seguro Social Obligatorio; promulgó la Ley de Impuesto sobre la Renta, las repúblicas escolares, y emprendió la construcción de importantes obras urbanísticas en las principales poblaciones del país. Asimismo, llevó adelante la Reforma Petrolera de 1943, hizo aprobar una Ley de Reforma Agraria, y dio inició a importantes obras públicas. Su gobierno coincidió con los años de la Segunda Guerra Mundial, circunstancia que resultó decisiva para su orientación política, tanto en el orden interno como en el internacional, en ese sentido, firmó la Carta de las Naciones Unidas y se alineó con los países democráticos del mundo y con la Unión Soviética, frente a las potencias del Eje nacifascista formado por Alemania, Italia y Japón.

Fueron profundas las vinculaciones del presidente Medina Angarita con el estado Guárico y con su gente, puesto que fue casado con la dama zaraceña, doña Irma Felizola Fernández de Medina Angarita, quien lo acompañó como primera dama de la república durante su gestión. Fue doña Irma Felizola, hija del inmigrante italiano Guillermo Felizola y de doña Angelina Fernández Toro de Felizola, próspera familia ganadera establecida por generaciones en la ciudad de Zaraza y extendida por todo el Oriente del Guárico, especialmente en los municipios Zaraza, El Socorro, Santa María de Ipire y Valle de la Pascua, constituyendo una estirpe que con ahínco y amor a la tierra se ha dedicado por siempre a la producción agrícola y pecuaria.  
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domingo, octubre 14, 2012

El cerro de Boves. Un Topónimo del Municipio Santa María de Ipire


FELIPE HERNÁNDEZ G.
UNESR/Cronista de Valle de la Pascua
felipehernandez457@yahoo.es




La toponimia tradicionalmente se ha definido como el estudio y significación del nombre de los lugares localizados en un espacio geográfico. Es una rama de la onomástica que se ocupa del estudio integral, en el espacio y en el tiempo de los aspectos históricos, geográficos, lingüísticos, antropológicos, sociológicos y económicos, que permitieron y permiten que un nombre de lugar o sitio se origine y subsista en el tiempo.
En este sentido, existen en Venezuela, fundamentalmente, topónimos de tres orígenes: indígenas, hispanos y africanos, dichas denominaciones recuerdan la memoria de personas, lugares o hechos que tienen significación histórica o social para el pueblo venezolano, los cuales se han integrado al patrimonio geoespacial, en distintas etapas del desarrollo histórico nacional.
Las consideraciones hechas, sirven de fundamento para exponer que en la geografía del municipio Santa María de Ipire del estado Guárico, subsiste el topónimo Cerro de Boves, posiblemente en alusión al lugar de alguno de los combates que libró el sanguinario jefe realista, José Tomás Boves, en su suelo. Entre ellos, el combate de “El Salado” sitio localizado en las sabanas de Santa María la Vieja, en el cual el asturiano derrotó al general patriota Manuel Carlos Piar, el 16 de octubre de 1814.
En el lapso 1813-1814, la actuación protagónica de Boves en las acciones bélicas fueron determinantes para la caída de la Segunda República. Los historiadores J. A. De Armas Chitty (1978) y Adolfo Rodríguez (1998), informan que en el sitio de La Corona, a dos kilómetros del pueblo de Santa María de Ipire, Boves logró uno de sus primeros triunfos,… y “en el Chaparral de El Manguito corrió más de una vez sangre de republicanos. No lejos del pueblo, en el Cerro de Boves, el asturiano cometió degüellos sin cuento”.
De esas acciones, en suelo santamarieño existió el topónimo La Corona. Sitio que se localizaba en inmediaciones de la aguada “El Guamo”, donde probablemente acampó Boves con sus huestes, en marcha de Barcelona a San Fernando de Cachicamo. En la actualidad el sitio está urbanizado y son puntos de referencia, la calle “El Merecure” y el “Matadero Viejo” en la vía hacia el sector “Taparito” a la entrada de la población.
El llamado Cerro de Boves es una pequeña altura o loma localizada en las inmediaciones del caserío “Juan Domingo” al suroeste de Santa María de Ipire, en cuya cima está o estuvo colocada una cruz de tamaño mediano, que tradicionalmente ha sido llamada la “Cruz de Boves” y/o el “Ánima de Boves”. Supuestamente en algún tiempo, los lugareños celebraban en el sitio velorios de cruz de mayo.
Al caserío Juan Domingo se llega, desviándose en la carretera nacional El Socorro-Santa María, por una carretera de granzón que está después del puente Santa Inés, que conduce hasta el caserío Los Garzones, al pueblo de Altamira, a San Fernando de Cachicamo y Puerto Requena en las márgenes del río Orinoco, etc. A pocos kilómetros de dejarse la carretera nacional está la finca “Piedras Blancas”, un poco más adelante la vía se bifurca en una “ye”, a la izquierda conduce a Altamira y demás sitios, y a la izquierda a los caseríos Las Bateas, Las Burras, Juan Domingo, entre otros.
El “Cerro” se localiza en la sabana de las llamadas “tierras felizoleras”, a un lado de un viejo camino real ganadero que desapareció cuando construyeron la carretera que une a Santa María de Ipire con la Faja Petrolífera del Orinoco. Dicho camino llegaba a la población de El Socorro, pasando antes por el cerro Buena Vista y los sitios de Los Muerticos, El Varguero y Las Araguatas.
Se infiere que el topónimo pudiera devenir del sangriento combate de El Salado, ocurrido en las mismas sabanas aunque en lugar distante del mismo, donde ante la superioridad de las fuerzas del cruel asturiano y sus huestes realistas, muchos patriotas ofrendaron su vida por la libertad de la patria, quedando su sangre derramada en las sabanas del suroeste santamarieño, y dejando para la posteridad, en un punto de la sabana el topónimo que recuerda al sanguinario Boves.
En el proceso de transferencia de la propiedad territorial, las llamadas tierras felizoleras, a través de la figura de compra-venta fueron propiedad del productor agropecuario José Manuel Panzarelli y en la actualidad son un parcelamiento surgido de una invasión de campesinos de los caseríos vecinos. En las inmediaciones de las sabanas de El Salado o “El Salao” se encuentra ubicada la Estación Experimental “La Iguana” de la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez.
FUENTES
Bibliográficas
DE ARMAS CHITTY, José Antonio. (1978): Historia del Guárico. 1532-1800. San Juan de los Morros: Publicaciones de la Universidad Rómulo Gallegos.
HERNÁNDEZ G. Felipe. (2011): Aportes Históricos sobre el pronunciamiento de los cabildos y los pueblos del Guárico a favor de la causa patriota. San Juan de los Morros: XI Congreso Nacional de Historia Regional y Local: Ministerio de la Cultura / Centro Nacional de Historia / Archivo General de la Nación / UNERG.
HERNÁNDEZ G. Felipe. (2007): El Núcleo Valle de la Pascua de la UNESR. Apuntes históricos. Valle de la Pascua: Talleres de A.C. Estampas Llaneras SRL. p. 44.
LÓPEZ CONTRERAS, Eleazar. (2004): Bolívar conductor de tropas. Caracas: Ediciones de la Presidencia de la República. pp. 219 ss.
RODRÍGUEZ, Adolfo. (1998): Historia de la Tierra de Ipire. San Juan de los Morros: Gráficas Los Morros, CA. Fundación Guariqueña para la Cultura. Ediciones Sabaneras Nº 3. pp. 42, 43.
ZARAZA, Lorenzo. (1933): La Independencia en el Llano. Caracas: Editorial Elite. pp.214 ss.
Testimonios
Sr. Antonio Apodaca.
Sr. Arturo González y sus hijas: Diana Gabriela y Keila González Zamora.
Lic. Feliamar Torrealba.
Sr. Rafael Quintana (Caballo).
Sr. Tarsicio Gil Guillen.
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