martes, enero 18, 2022

Magdalena Reyes de Pinzón: una excelente labor social y educativa

La trayectoria pedagógica educativa de Magdalena Reyes de Pinzón, es digna para un estudio más analítico y riguroso como especialista, para que los guariqueños conozcan la capacidad desplegada en la gerencia de aula, especialmente en los grados iniciales de Educación Primaria

José Manuel Aquino.

Cuando hablamos del desempeño de  los seres humanos ya sea en el contexto local, regional, nacional y mundial, es necesario valorar los distintos roles que cumplen  en la sociedad, ganando los más sobresalientes, una notoriedad  como “Buen Ciudadano”, porque  trabajan eficientemente  para concretar los objetivos en el ámbito  donde interactúan en función de la paz y la armonía social, cumpliendo también  cabalmente con sus obligaciones, respetando los derechos del prójimo. Una de esas personas que ha tenido esta noble distinción en la población del Sombrero, fue Magdalena Reyes de Pinzón, desde que se residenció en esta urbe  a finales de los años sesenta del siglo XX, hasta su deceso en enero del año 2020, cuando pasó  a gozar la vida eterna.

Esta destacada educadora nacida en la ciudad Calabozo, en el momento histórico en que Venezuela, empezaba a consolidar los cambios en todos los órdenes de la vida de la nación, como consecuencia de la  expansión de la industria petrolera .Los recursos económicos que generaba esta actividad los gobernantes de esa época invirtieron cuantiosos recursos para realizar el tránsito vertiginoso  de una sociedad rural a urbana. Por tanto, fue testigo de las transformaciones ocurridas en esta localidad guariqueña que  vio crecer a partir de la construcción del Sistema de Riego Rio Guárico que permitió la llegada de contingente de personas, no solo  provenientes de del medio campestre, sino también de distintas regiones del país, al igual de inmigrantes europeos. De igual manera, empezó a ver los cambios de su espacio local que  vio evolucionar de un ambiente agropecuario, donde sus padres tenían predio para la cría de ganado, a verlo transformando en un asentamiento urbano, a mediados de los años cincuenta del siglo XX, con el nombre del Barrio La Cruz del Perdón.

Tanto Magdalena  como  su hermano Pedro, tuvieron una sólida formación en  valores  donde resaltan: amor, sinceridad, empatía, paciencia y humildad y también virtudes en las que se pueden señalar  la: gratitud , prudencia, fortaleza, fe y generosidad de parte de sus padres: María Vicenta Quiñones de Reyes y José Esteban Reyes, que marcaron grandemente en los temperamentos de estos descendientes en sus desenvolvimientos como   ciudadanos ejemplares, no solo en el ámbito familiar, sino también en el medio laboral y especialmente el social. Contaba Magdalena en  las distintas tertulias con quien escribe esta semblanza, que estos hábitos los reforzaría, cuando acudía a los centros educativos de Primaria y Secundaria en la Villa de todos los Santos de Calabozo. De ese contacto en el sistema educativo, nació su vocación por la enseñanza a sus semejantes; mientras sus compañeras de estudios, Micaela Silva y Felicia León Abreu, viajaron a la ciudad de Caracas, para cursar la carrera de  Ciencias Jurídicas, en la Universidad Central de Venezuela. En cambio esta notable mujer, luego de culminar sus estudios de Educación Media,  se traslada a la capital del Estado Guárico, San Juan de los Morros,  para estudiar en la Escuela Normal que funcionaba El Grupo Escolar “2 de   Diciembre”, posteriormente este centro de formación magisterial cambió de nombre  en honor al Prócer de la Independencia venezolana José Félix Rivas, al ser depuesto el gobierno de Marcos Pérez Jiménez; obteniendo  el título de Maestra Normalista en la citada casa de estudios.

Una vez graduada de educadora Magdalena Reyes en 1960, con un cúmulo  de expectativas para cumplir su labor docente, da sus primeros pasos en el Grupo Escolar  “ Narciso López Camacho “ de la población guariqueña de Tucupido, durante 7 años; en ese  lapso contrae nupcias con el técnico mecánico diesel Luis Pinzón, con quien va procrear 5 hijos, de esta consolidada  unión matrimonial; luego  obtiene el traslado para la localidad de El Sombrero, motivado a estar más cerca de su lugar de procedencia, Calabozo, para  tener mayor contacto con sus familiares. En esa ciudad a las orillas del rio Guárico, no solamente despliega  su meritoria  misión educativa tras laborar por más de 25  años en la Unidad Educativa Julián Mellado, sino también  apreciar su grado de sensibilidad social. Durante su llegada pudo compartir con distinguidos educadores, de los cuales podemos señalar a Juana Chaparro, que dirigía  la institución escolar en ese momento, Alicia Sánchez Esaa, Esperanza Carpio de Orta, Nancy Ron, Tesalia Martínez entre otros docentes, al igual fraternizó también con la eficiente secretaria durante ese tiempo Lilian Tovar Cedeño.

La trayectoria pedagógica educativa de Magdalena Reyes de Pinzón, es digna para un estudio más analítico y riguroso como especialista, para que los guariqueños conozcan la capacidad desplegada en la gerencia de aula, especialmente   en los  grados iniciales de Educación Primaria, a través de un buen manejo del enfoque constructivista, muchísimos años antes de que fuera puesta en práctica este paradigma de pedagógico en la última década del siglo XX, por el Ministerio de Educación a través de la  Reforma Educativa, basados en los postulados de Lev Vygotsky con su orientación sociocultural y David Ausubel con el aprendizaje significativo. Obteniendo excelentes  resultados con sus alumnos principalmente el aprendizaje de lectura y escritura, permitiendo a esta destacada educadora, ser la docente de Primer Grado por varias generaciones de sombrereños que cursaron estudios en la Unidad Educativa Julián Mellado, desde el mes de octubre 1967, hasta que recibiera la jubilación por parte de las autoridades del Ministerio de Educación por los años 1980.


Además de su excelente desempeño académico, Magdalena Reyes de Pinzón,  sobresalió durante su estadía en el Sombrero, su calidad humana, en la práctica del bien de la comunidad. Destacando especialmente  compartimiento altruista, atendiendo a las necesidades de la colectividad; no solo para sus compañeros de trabajo, sino también con todo el  que necesitara alguna ayuda, de manera desinteresada sin buscar alguna recompensa o reconocimiento por su acción filantrópica. Especialmente con las personas de la tercera edad en condiciones de abandono, o de cualquier ciudadano que solicitara alguna  ayuda económica  o tratamiento quirúrgico. Esta digna calaboceña con unos valores cristianos muy sólidos como son la: humildad, abnegación, fraternidad  para con sus semejantes, se ganó el respeto, solidaridad  y admiración de esta comunidad.

Del mismo modo, esta noble mujer con calidad humana, ante cualquier problema que tenía cualquier persona la encomendaba pedirle a Dios y especialmente al seminarista salesiano sombrereño Amílcar Montañez, fallecido en 1952, el cual le tenía gran devoción como  también muchos pobladores de esa localidad llanera y  aconsejaba llevarle un recuerdo a la imagen, por la acción o favores  concedidos, de este joven lleno de virtudes, que alcanzó una vida de religiosidad. Todas esas consideraciones son necesarias recordarlas, para que   las nuevas generaciones de sombrereños conozcan a sus grandes maestros que dieron  lo máximo por elevar el nivel cultural y el progreso de esta localidad guariqueña, sino también de ser un paradigma en el comportamiento ciudadano, y que su nombre no solamente quede reseñado  en el comedor de la Unidad Educativa Julián Mellado, sino también que  otro centro educativo y cultural de esta urbe, lleve su apelativo en reconocimiento a su excelente labor ciudadana.

*Docente e historiador venezolano

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miércoles, diciembre 29, 2021

Jairo Rivero: una trayectoria de vida al servicio de la educación

La trayectoria realizada del recién fallecido Jairo Luis Rivero, natural Camaguàn, Estado Guárico, en el campo educativo es digna de ser estudiada por los investigadores de las distintas áreas de formación educativa de esta entidad guariqueña a nivel universitaria, por sus grandes aportes al proceso de enseñanza durante su desempeño en Educación Básica, Media y Diversificada, así como también a nivel Universitario.

José Manuel Aquino.

Los educadores han asumido a través de los tiempos un rol fundamental, no solamente por su desempeño de la actividad pedagógica en pro de la formación de sus educandos, sino también como promotores sociales de las comunidades, lo que le han merecido respeto por las actividades desplegadas. Estableciendo un vínculo permanente con los estudiantes y los pobladores del perímetro circundante. En la memoria colectiva siempre hay el recuerdo de los que asumieron ese compromiso con esmero. En tal sentido, el proceso histórico hace referencia a destacados maestros de fama universal ,entre los cuales podemos señalar a : María Montessori, con el valioso aporte a la educación que a través los juegos, en que los niños investigan en su entorno y adquieren conocimientos; Lev Vigotsky a través de su gran legado en ayudar a mejorar los procesos de enseñanza mediante estudios basados en la neurosicología ,que permitieron determinar que el ambiente es un elemento clave en el aprendizaje; del mismo modo, John Dewe,máximo representante de la llamada Escuela Nueva, en la que propone un método de aprendizaje basado en distintos ensayos, con el fin de incrementar las competencias necesarias para que los educandos sean capaces de resolver problemas

Desde esta perspectiva, en Venezuela sobresalen educadores que han marcado un trabajo tanto pedagógico como didáctico. Entre los que sobresalen en el siglo XIX: Simón Rodríguez, con su aplicación de un método de enseñanza para todos los educandos sin discriminación social “escuela para todos”, con el fin de que adquiriesen nuevos hábitos y nuevas relaciones sociales; Andrés Bello, formulaba un nivel de instrucción imprescindible e integral para todos los alumnos, con la finalidad de procurar la formación moral; Cecilio Acosta, concebía que un proceso pedagógico optimo era posible , mediante la evolución científica y tecnológica ,con el fin de establecer un pensamiento profundo y coherente, con el propósito de constituir conexiones significativas entre los conocimientos previos y nuevos. En el siglo XX, Luis Beltrán Prieto Figueroa, consideraba que la educación no es solo conservar los bienes y valores, sino promover el cambio, propiciar el progreso, que solo se realiza por el aprovechamiento de los elementos de las creaciones anteriores para crear cosas nuevas, bienes y valores nuevos (Prieto, 1990).Del mismo modo, encontramos al profesor Luis Bigott, con su pedagogía descolonizadora, con la finalidad de generar un pensamiento en los educandos para romper con un modelo educativo hegemónico neocolonial, mediante una enseñanza critica que libere de esos los vínculos del atraso por una sociedad más humano y solidario que preserve las culturas y no depender de los sectores de poder, dueños del capital.

A nivel regional también encontramos docentes que han dejado huella por su praxis en el proceso de enseñanza aprendizaje, sin que se haya estudiado a profundidad su acción pedagógica en forma sistemática. La historiografía hace referencia de abnegados maestros en diferentes localidades de la región guariqueña, entre los que podemos señalar: Ángel del Toro Moreno y Fernández durante el período contemporáneo en Ortiz y otras ciudades de la región; en el siglo XX, los calaboceños Blas Loreto Loreto, Eduardo Viso Rodríguez; Alberto Isaac Padra, natural de Cazorla, de amplia trayectoria educativa en El Sombrero y distintas poblaciones de esta entidad llanera, al igual que Antonio Miguel Martínez en Santa María de Ipire ;del mismo modo, la gestión docente de Pròspero Infante Marrero en Altagracia de Orituco. Por tal motivo, es necesario profundizar la investigación educativa con el propósito de dar a conocer los valiosos aportes de muchos profesores esta ciencia aplicada, mediante un estudio metódico de su camino por la actividad pedagógica y no tratarla como una simple descripción cronológica de su actuación, sino dar a conocer sus herramientas o estrategias empleadas para facilitar la instrucción, y de esta manera estaremos exaltando el trabajo realizado por nuestros coterráneos , no solamente para esta región, sino también para toda la aldea global, tal como lo planteara Marschal Mc Luhan.

Uno de estos pedagogos que es necesario exaltar su eficiente labor, es el recién fallecido Jairo Luis Rivero, natural Camaguàn, Estado Guárico. La trayectoria realizada en el campo educativo es digna de ser se estudiada por los investigadores de las distintas áreas de formación educativa de esta entidad guariqueña a nivel universitaria, por sus grandes aportes al proceso de enseñanza durante su desempeño en Educación Básica, Media y Diversificada, así como también a nivel Universitario. Este hijo de Carmen Rivero emprendió su actividad profesional por la población Achaguas en el Estado Apure y luego el sur del Estado Guárico, en la unidades educativas pertenecientes a los municipios, San Gerónimo de Guayabal y Calabozo. Un ejercicio educativo ejemplar, tomando en cuenta la opinión de sus discípulos al conocer su deceso .El primer criterio en esbozado por estos, es el referente el buen manejo en la gerencia a asumiendo los estándares de calidad, en los cuáles resaltaron su alto grado de pertinencia social conjuntamente con el aspecto académico. Como buen llanero fue un profesor a carta cabal, no solo ejerciendo sus funciones profesionales, sino también consustanciado con el progreso de su región, por tal motivo estuvo muy vinculado con organizaciones sociales, como miembro activo del de Club de Leones entre otras organizaciones benéficas, para satisfacer las necesidades de las colectividades donde ejerció el noble trabajo de educar.

De igual manera este destacado educador, tomó el ejemplo de los grandes maestros camaguanenses Eligio y Elba Maluenga, así como también Ángel López, en dejar una honda huella en su desempeño docente con altos estándares de eficiencia y eficacia. En esta Primera Etapa de su larga trayectoria educativa por estas localidades donde ejerció la docencia: el buen manejo de las destrezas pedagógicas, necesarias en ser estudiadas a profundidad por los estudiosos de la investigación educativa local y regional. Jairo Rivero, no solo usó en su práctica los conocimientos adquiridos en su carrera docente en la Universidad Simón Rodríguez, sino que realizó constantes propuestas innovadoras de la praxis educativa, mediante información suministrada por sus discípulos en diversas tertulias a raíz de su desaparición física. Una de esas consideraciones objeto de un estudio, es la manera de trabajo en su gerencia de aula.

Su trabajo siempre estuvo circunscrito a la búsqueda de excelencia académica, desde su visión particular de enfocar el proceso de enseñanza, por tal motivo encontramos en su práctica educativa una serie de principios entre los cuales podemos destacar: la de tomar en cuenta todas las estrategias adecuadas para que sus educandos llegasen al conocimiento, con el firme propósito para que estos escolares fuesen capaces de ser unos entes transformadores a través del trabajo en equipo desde una formación integral. Para Rivero, en su actividad docente preponderó el manejo del proceso de aprendizaje con una caracterización particular, para este gerente de aula, no solamente bastase con realizar una buena planificación , organización de los contenido a desarrollar con el propósito de presentarlo y ejecutarlo ,sino también realizar una evaluación constante del proceso en el aula para ver los resultados con el fin de conocer las fortalezas y debilidades de sus educandos en el proceso de enseñanza ,a fin de buscar los correctivos .Esta fue la opinión que considera el ex decano del Área de Ciencias de la Educación en la Universidad Rómulo Gallegos , Estado Guárico , Jesús Contreras, que también fue su discípulo en esta misma institución de Educación Superior en varias cátedras. Del mismo modo, considera que tenía una habilidad para establecer una triada didáctica meritoria en los componentes de la acción educativa: facilitador, conocimiento y los educandos con un estilo propio.

La acción motivadora fue un recurso importante que utilizó permanentemente con sus educandos en la actividad docente este consagrado maestro guariqueño cuándo ejerció las diferentes unidades curriculares de formación en docencia universitaria en la región guariqueña , con el firme propósito en el caso específico futuro educador se interesase por tenerle pasión y afecto a esta carrera, a la que debían cumplir la misión de educar, al mismo tiempo exhortaba a sus discípulos a preparase bien para cumplir estos fines, por tanto, todas sus orientaciones y estrategias perseguían estos fines. Jairo Rivero no solamente se destacó por sus habilidades en el buen manejo en la gerencia de aula, con sus novedosas estrategias didácticas. Su buen desempeño como administrador en los diversos cargos de dirección que ocupó, dejando una honda huella en la administración educacional, tanto en los niveles de Educación Básica como a nivel Universitario, en la una Segunda Etapa de desempeño en el campo educativo venezolano.

Este gerente educativo, estableció una manera particular de conducir la organización escolar, específicamente en el manejo de los recursos humanos que estaban a su cargo; mientras que el educador brasileño Adalberto Chiavenato, hace énfasis en el talento humano como responsable del éxito de las organizaciones a través del capital intelectual que aportan, Jairo Rivero, consideraba también que el buen trato y una comunicación efectiva con el personal adscrito permitiría una mayor compenetración de los docentes en todas las actividades planificadas en la organización escolar. Además del establecimiento de canales de comunicación, permitirían crear un buen clima organizacional, por tal motivo, las relaciones cordiales y no punitivas, conduciría al óptimo cumplimiento de los fines y propósitos preestablecidos.

Para el profesor Gilberto Castillo, director de un centro educativo en Calabozo ,Estado Guárico , Jairo Rivero es motivo de admiración y ejemplo a seguir por la manera que ejerció el liderazgo en la actividad gerencial, destacando sus dotes de conciliador no solamente con el personal docente, sino también con los empleados administrativos , obreros y los miembros de la comunidad durante más de dos décadas en que administró los centros educacionales, con estándares de eficiencia y eficacia ,en lo que respecta al manejo los recursos humanos como materiales de los diversos centros educativos en que trabajó, fruto de su solida formación gerencial, adquirida en sus estudios en la Maestría en Gerencia Educativa ,donde pudo consultar y cotejar las diferentes teorías para crear manera particular de abordar la administración escolar. De igual manera la profesora Leída Ruiz, compañera de trabajo desde 1989 en la misma ciudad llanera por más de dos décadas, tanto a nivel de Educación Media y Diversificada y Profesional, así como también en el ambiente universitario, valoró no solo el profesionalismo de este docente; sino también como ser humano: serio, responsable, puntual, servicial, y sobre todo muy organizado. Siendo un ejemplo a seguir por las nuevas generaciones al servicio de la educación de esta región de los llanos.

Por todas estas consideraciones son necesarias estudiarlas de una manera sistemática, tanto en su desempeño pedagógico como gerencial, por parte de los investigadores educativos con el firme propósito de difundir sus aportes a la ciencia educativa, de este hijo del llano guariqueño, que siempre estuvo a la altura para cumplir la noble misión de servir y enseñar a los ciudadanos. De esta manera estaremos contribuyendo con que el legado del profesor Jairo Rivero trascienda a través del tiempo.

*Docente e historiador venezolano

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martes, diciembre 14, 2021

¡Adiós, Bernabé Gómez!

En sus últimos años tenía una agrupación de mariachis que realizaba presentaciones en Tucupido, Chaguaramas, Valle de la Pascua, El Sombrero y su centro de operaciones estaba en la histórica población de Calabozo.

Arturo Álvarez D´ Armas

 

 

Fotografía: . | Bernabé Gómez (primero de izquierda a derecha) con Los Melódicos.

Ha fallecido mi amigo Bernabé Gómez (Tucupido, estado Guárico: 1938 / 13 de diciembre de 2021).


Músico, Promotor Cultural y un honorable hermano mason. Fue alumno del maestro Napoleón Baltodano desde 1949. Su instrumento predilecto fue la trompeta. Hizo estudios de música en Italia, en el Conservatorio Santa Cecilia. Igualmente estudió en la Escuela de Música “José Ángel Lamas”. Formó parte de la Orquesta Los Caribes del cantante Víctor Piñero. Trompetista durante varios años de la Orquesta Los Melódicos de Renato Capriles y de la Orquesta de Óscar D´León


Desde el año 1965 fue miembro de la Banda Marcial Caracas. La misma tenía su sala de ensayos de Cruz a Calle Ciega en la Parroquia La Pastora. Estaba bajo la dirección del recordado Maestro Antonio Narváez, en la subdirección el Maestro Antonio J. Ramos y el maestro José Calixto Morín, quien era el Habilitado de la banda. Allí le conocí cuando apenas tenía yo 14 años.Se hizo amigo de Juanita Blanco, Jesús Manuel Vera, Enrique Rosríguez, Olimpia de Blanco, Rosa de Armas, Manuel, Nerio y Lola Belisario, Aida Barrios, Inés Lara y Mario Laborem entre los que recuerdo en este triste momento.


En sus últimos años tenía una agrupación de mariachis que realizaba presentaciones en Tucupido, Chaguaramas, Valle de la Pascua, El Sombrero y su centro de operaciones estaba en la histórica población de Calabozo.

El extraordinario solo de trompeta del tema “Silencio” de José Luis Rodríguez fue ejecutado magistralmente por Bernabé Gómez.

Hombre de bien y pastoreño por adopción.

*Poeta e investigador cultural venezolano
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viernes, diciembre 10, 2021

Un Hitler poco conocido

De niño Hitler tuvo una educación alemana hasta los siete años. Hitler viaja a Viena en 1907 y 1908 con la idea de convertirse en un pintor famoso; pero fue rechazado las dos veces por la academia de pintura. El jurado en su mayoría eran judíos, lo que se ha visto como una influencia en su antisemitismo; el grupo de académicos que lo evaluó vio en sus cuadros falta de creatividad, originalidad y ausencia de personajes. Sin embargo, le reconocieron el buen empleo técnico con la luz y el color, según era magnifico

Arcadio Arocha

 

 

Foto web. | Adolf Hitler tuvo un hogar disfuncional, con un padre autoritario y violento.

Alfo Hitler (1889-1945) nace en Austria, en la pequeña ciudad de Braunau Inn, frontera con Alemania; hijo de quien tenía por nombre Alois Schilgruber (1837-1903), quien cambiara su apellido materno en 1876 por el de Hitler, llamándose a partir de dicha fecha Alois Hitler y convirtiéndose así en el primer Hitler; lo que significa que los documentos de baustismo fueron modificados, doce años antes de que naciera su famoso hijo.

Adolf Hitler tuvo un hogar disfuncional, con un padre autoritario y violento. De niño Hitler tuvo una educación alemana hasta los siete años. Hitler viaja a Viena en 1907 y 1908 con la idea de convertirse en un pintor famoso; pero fue rechazado las dos veces por la academia de pintura. El jurado en su mayoría eran judíos, lo que se ha visto como una influencia en su antisemitismo; el grupo de académicos que lo evaluó vio en sus cuadros falta de creatividad, originalidad y ausencia de personajes. Sin embargo, le reconocieron el buen empleo técnico con la luz y el color, según era magnifico. También se distinguía por su habilidad de representar los detalles pequeños y la perspectiva en los edificios, por lo que le recomendaron orientarse a la arquitectura.

El padre de Adolf Hitler fue funcionario de administración de aduanas por lo que este y sus hermanos recibieron una pensión y una pequeña herencia paterna generándole mensualmente 83 coronas, lo que significaba un salario del Alférez mensual para cada uno de los hermanos. Murió en 1903. Posteriormente su madre Klara Polzl de Hitler (1860-1907) fallece de cáncer en 1907 y fue atendida por el medico judío de la familia Eduard Bloch (1872-1945) a quien Hitler tras el Anschlus Austriaco le permitió emigrar a Estados Unidos, pero abandonando todos su bienes.

Hitler, estando en Viena, se dedica a la pintura y a asistir a la ópera y diversas obras de teatro. Así pues, tratándose de la ópera, tenía predilección por Richard Wagner (1813-1883). Su presupuesto baja a 25 coronas mensuales de su pensión de orfandad, lo que le alcanzaba para un litro de leche y una libra de pan al día dejándolo sin nada para pagar hospedaje. Por lo que Hitler dormía en las calles, plazas y hospicios de asociaciones filantrópicas; en estas tenían que tomar una ducha al llegar para desinfectar las ropas y luego les servían una sopa con un pedazo de pan, es decir Hitler fue un indigente. Pero, como dice Guanche Castellano (2019, p.10): “Para Hitler, la cultura era uno de los mayores placeres y siempre encontraba un momento para dedicarse a las artes, a la ópera, una obra de teatro o un exposición” .

Entre los cuadros tenemos: Viejo edificio entre arboles 1909, State Opera House 1912 e Iglesia San Pedro 1914.

En la Primera Guerra Mundial (1914-1918) Adolf se presenta como voluntario en las filas del ejército Alemán; fue condecorado en 1914 con la Cruz de Hierro de 2ª Clase, en 1917, con la Cruz del Mérito Militar de 3ª clase y en 1918 con las Cruz de Hierro de 1ª clase, “distinción infrecuente tratándose de un soldado” (Heiber H. pag 32).

El espolio del arte durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) se llevó a cabo en toda Europa por parte de Alemania, solo para dar un ejemplo, en Francia se retiraron 10890 obras de pintura de grandes maestros de todas las épocas.

Al terminar la Segunda Guerra Mundial las pinturas de Hitler fueron confiscadas y llevadas a los Estados Unidos. Se presume que Hitler realizo más de 1000 dibujos, pinturas y acuarelas.

Bibliografía:

Guanche Castellano A. (2019) Los caprichos de Hitler.

Heiber H. (1986) Hitler.

Shirer W. L. (1962) Auge y Caída del Tercer Reich.

*Docente e historiador venezolano.
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jueves, octubre 28, 2021

El parto de la Princesa de Parma

El príncipe de Asturias Carlos Antonio de Borbón y su prima la princesa de Parma, María Luisa de Borbón . | En las imágenes los principes retratados el mismo año de su boda por ANTÓN RAPHAEL MENGS. MUSEO DEL PRADO, MADRID


En 1780 las autoridades calaboceñas celebraron el parto de la princesa de Parma, y en consecuencia el nacimiento del infante Carlos Antonio Eusebio, en un sencillo programa en el que se realizó las acostumbradas rogativas y el Te Deum y tres noches de luminarias.


Por José Obswaldo Pérez

El nacimiento del infante Carlos Domingo Eusebio de Borbón y Borbón, el quinto hijo de la princesa de Parma, María Luisa de Borbón y del príncipe de Asturias Carlos Antonio de Borbón, fue celebrado seis meses después por las autoridades coloniales de la Villa de Todos los Santos de Calabozo, durante tres días de conmemoración en torno a la familia real.


El 23 de agosto de 1780 , una comunicación del Teniente de Justicia de esta ciudad Manuel de Therreros al Gobernador y Capitán General de la Provincia de Caracas y Venezuela comprueba el festejo del “más feliz y dichoso parto” y del  recién nacido miembro de la realeza, a quien calificaba como “un robusto infante” (Carrasquel, 1946; p.168).


El niño bautizado como Carlos Domingo Eusebio- y con otros nombres más como vieja costumbre real- había nacido en El Pardo, en la ciudad de Madrid, el cinco de marzo de 1780 y fue apadrinado por su abuelo paterno, el Rey Carlos III, llamado El Político, rey de España entre 1759 y 1788. Su noticia de tal alumbramiento se expandió a ultramar a cada una de las partes del reino, y en especial a Venezuela, donde ciudades coloniales con sus autoridades civiles y religiosas impusieron esta celebración excepcional como una ceremonia que rendía una fidelidad al rey lejano (Montilla Azuaje, 2011; pp.63-65).


Therreros participa que la celebración en la Villa de Calabozo se hizo con un  sencillo y tradicional ritual civil y religioso. Las autoridades se reunieron en Cabildo y aprobaron tres días festivos. Estos fueron el día 15,16 y 17 de agosto de ese año. Fueron tres días de iluminarias. Es decir, la propulsión de fuegos artificiales y salvas de cañón. El último día, el religioso, culminó con un Te Deum, donde se cantó y se ofició una misa con “ostenta y solemnidad que este país permite”.(ídem,p.169).

El niño Carlos Domingo Eusebio sólo vivió tres años, falleció en Aranjuez (Madrid), el  11 de agosto de 1783 y recibió el título de Caballero de la Orden del Toisón de Oro, y fue sepultado en el Panteón de Infantes del Monasterio de El Escorial.

*Periodista e historiador venezolano
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