viernes, marzo 04, 2022

Fray Salvador de Cádiz y su empeño en fundar pueblos en la Mesa de Calabozo

Fray Salvador de Cádiz, no fue un religioso más que vino de la península ibérica solamente ha desarrollar su labor netamente misionera, en cuanto a cristianizar a los aborígenes, para deslastrarlos de sus creencias ancestrales ; sino también reducirlos en espacios donde podrían asentar poblados e imponerles nuevas formas de convivencia sedentaria a través de nuevos modos y relaciones de producción
queseras

IMAGE Minube | Calabozo, una calle histórica de la ciudad.

José Manuel Aquino G

La fundación de pueblos durante el periodo colonial, en especial las localidades de los llanos de la otrora Provincia de Caracas, se conformaron de varias formas para el establecimiento de centros urbanos, en función la ocupación de las actividades económicas puestas en práctica en concordancias con las políticas de la corona española, principalmente en el siglo XVIII, bajo la dinastía de los borbones de ocupar espacios desolados con el propósito de preservarlos ante el asedio de piratas, contrabandistas y la apetencia de ingleses ,holandeses y franceses en invadir territorios tomados por los ibéricos después de 1492 . Durante diferentes periodos se buscó integrar principalmente las comunidades aborígenes con actividades productivos en condición de minusvalía. En la región centro norte costera de esta entidad provincial se fueron formando mayormente núcleos poblacionales por parte de los colonos peninsulares, tomando en cuenta el sistema de encomiendas en las cuales los aborígenes fueron sometidos en condición de servidumbre por parte del encomendero, para realizar las actividades productivas en las grandes extensiones de tierras otorgadas a estos ocupantes, a cambio de darles vivienda, vestido y alimentación e incorporarlos a los patrones de la cultura imperial en calidad de siervos.

Con esta caracterización las localidades ubicadas en la parte noroeste de los llanos altos de esa jurisdicción provincial, fueron fundándose a raíz de la conformación de los hatos y haciendas que contaban con grupos de aborígenes en condición de encomendados, a los que se les fueron agregando a mano de obra para las labores a agrícolas a los zambos, mulatos, pardos, negros esclavos y libertos, que luego formarían las parroquias eclesiásticas para convertirse en pueblos bajo la egida de las autoridades civiles y militares de esta jurisdicción caraqueña. Después de la Fundación de San Sebastián de los Reyes en 1585, de inicia el poblamiento de San Rafael de Orituco en 1670, seis años más tardes Altagracia de Orituco en 1676, luego Lezama por 1688 y posteriormente Macaira a finales del siglo XVIII. Posteriormente por ese mismo periodo, de los grades hatos se fueron estableciendo los pequeños centros poblados en los llanos centrales, bajo el amparo de las parroquias eclesiásticas; al tiempo nacerá Ortiz conformada por los blancos: peninsulares, de orilla y criollos, además de los aborígenes y los demás de estratos sociales que conformaban la estructura social durante el periodo colonial, dedicadas a las actividades agropecuarias en la denominada región o Partido de Paya, al igual que Parapara que también se fundó por ese mismo lapso de tiempo. Mientras que en los extensos llanos bajos de esta entidad provincial estaban despobladas, con una actividad floreciente de la cría de bovinos, equinos, mulares y asnos, y una gran cantidad de indígenas que transitaban por estos espacios, para aprovecharse de la pesca, caza y recolección de frutos en cierta época del año.

Por tanto, en estos llanos bajos de Calabozo, van entrar en las políticas de poblamiento en la Provincia de Caracas, impulsadas por la corona Española a mediados del siglo XVII, al igual que las jurisdicciones de Cumaná y Guayana. Serán los misioneros capuchinos en su mayoría provenientes de Andalucía, quienes realizarán una intensa labor no solamente en el adoctrinamiento religioso a los aborígenes, sino también, de cambiarles las formas de vida errante, con el establecimiento de misiones y villas, donde aprenderían una nuevas formas de convivencia, mediante la sustitución de la cultura ancestral por una impuesta por estos colonos europeos. Fray Salvador de Cádiz, religioso que durante su estancia en estas jurisdicción, va cumplir con estos acuerdos entre las autoridades monárquicas y eclesiásticas, a través de su manera particular de ver la realidad para encausarlos a través de los cambios, mediante su desempeño gerencial en la fundación de pueblos de misiones y villas en la jurisdicción asignada a estos misioneros desde 1658, por parte de las autoridades coloniales.

Fray Salvador de Cádiz, no fue un religioso más que vino de la península ibérica solamente ha desarrollar su labor netamente misionera, en cuanto a cristianizar a los aborígenes, para deslastrarlos de sus creencias ancestrales ; sino también reducirlos en espacios donde podrían asentar poblados e imponerles nuevas formas de convivencia sedentaria a través de nuevos modos y relaciones de producción, por tal motivo, aparece realizando estas actividades en esta extensa jurisdicción provincial como fundador de misiones y villas , desde su llegada en 1718, junto al Ándalus Fray Miguel Olivares (Carrocera,1972).Ocupando los cargos de Prefecto y Procurador, permitiendo de esta manera, organizar los distintos poblados de nativos errantes con la denominación de pueblos misión y villas para los españoles con el único propósito de darle apoyo a las comunidades aborígenes que con anterioridad habían instaurado un poblado en 1694 y habían fracasado. Por tal motivo, este religioso junto a los demás miembros de su congregación piadosa, emprenden un nuevo proyecto poblacional, caso particular en la región de los llanos bajos, en las riveras del rio Guárico, con el establecimiento de las Misiones de La Santísima Trinidad y los Ángeles, al igual que la urbe de Calabozo entre los años 1723 y 1724.

El contexto histórico donde se desenvuelve el proceso de fundación de los citados centros urbanos, no solamente estaba el interés de poblar esa región anegadiza en casi mitad del año, sino también planificar y desplegar actividades productivas que le generaran dividendos a las debilidades arcas de la corona española, mediante impuestos tanto en la península como en las posesiones coloniales de ultramar y de esta manera subsanar las deudas ocasionadas por los gastos de guerra contra Inglaterra a la llegada de la nueva dinastía reinante en España, a comienzos del siglo XVIII; en consecuencia, la monarquía adoptó prácticas de corte liberal, con el propósito de mejorar la recaudación de la Real Hacienda, al igual que combatir el contrabando que impedían tener un mayor control de la evasión fiscal por parte del gobierno provincial a instancias de los intereses del imperio peninsular.

Esto motivo a las autoridades provinciales y a los misioneros capuchinos, impulsar sus políticas de poblamiento en la mesa de Calabozo, proyectando un asentamiento urbano en las adyacencias del rio Guárico, con el fin de reducir a los aborígenes que deambulaban por todo extenso territorio realizando sus actividades de pesca y recolección de frutos silvestres durante ciertas épocas del año, en espacios donde se habían instalados hatos a comienzos del siglo XVI, en su mayoría pertenecientes a las grandes familias que formaron en ese tiempo, la nobleza territorial a instancias de la corona española como premio por sus servicios prestados, a los primeros conquistadores y colonos, mediante mercedes reales y composiciones de tierra. El lugar seleccionado por los padres misioneros, contaba con las condiciones geofísicas para realizar todo tipo de actividades agropecuarias con el fin de estabilizar a un numeroso contingente de indios pertenecientes a las distintas comunidades originarias de este continente americano.

Es necesario resaltar los intentos, de Fray Salvador de Cádiz, al igual que el otro compañero religioso Bartolomé de San Miguel, en establecer los núcleos poblacionales en la mesa de Calaboceña, ante el fracaso de fundar en esos predios el poblado de Jesús Nazareno de Calabozo,durante el año 1694, por parte de esta congregación mística durante la Segunda Etapa, comprendida entre 1678 y 1702 ,en la cual encontraron grandes dificultades para el establecimiento de villas por estos llanos bajos de la provincia caraqueña ( Carrocera,1972).Entre los obstáculos presentados se encuentran enfrentamiento entre las distintas comunidades aborígenes, incomodidad para realizar una vida sedentaria entre otras razones que obligaron a estos nativos a desertar y seguir realizando las mismas actividades tradicionales, dedicarse a la pesca y recolección de frutos silvestres. Ante esta situación en común acuerdo con las autoridades civiles, planifican una nueva estrategia con el fin de poblar estas estepas. Llegan a la conclusión de que el establecimiento de pueblos de indios debe estar acompañado de villas para los españoles y las demás castas con el fin de que estas urbes apoyen a la consolidación de los pueblos de misión.

Es a partir de 1720, cuando se comienzan a dar los preparativos para fundar pueblos de misión en los llanos bajos de esta Provincia de Caracas, previa autorización de las autoridades civiles y militares con el fin de reunir el mayor número de colaboradores para convencer y trasladar comunidades aborígenes: caribes, güires apones, atapaimas, amaibas, entre otros grupos (De Armas, 1982). Contando también un nuevo contingente de sacerdotes misioneros provenientes de la península ibérica para realizar las actividades propuestas. Es en abril de 1723, cuando se instalan dos pueblos de misiones: del lado este de la meseta calaboceña, con el nombre de los Nuestra Señora de los Ángeles y al oeste de la planicie la poblada de la Santísima Trinidad y en el Primero de febrero de 1724, la villa de españoles Todos los Santos de Calabozo.

Bajo la tutela de este religioso, que desplegó una intensa labor con el fin de organizar estos centros urbanos de gran importancia para región durante ese tiempo histórico, cercadas estas localidades por una red hidrográfica (Guárico, Orituco, Tiznados, Apure), navegable durante la mayor parte del año, tuvo el apoyo de las autoridades de gobierno de la Provincia de Caracas, que siempre le dieron la razón en cualquier pedimento, caso particular con la propuesta de designación de los Tenientes Justicia de Mayor por parte de las autoridades religiosas, con el propósito de conocer la reputación del candidato y no entorpecer la labor fundacional, pedimento fue aceptado; pero este sacerdote y los demás presbíteros encargados siempre mantuvieron dispuestos a consolidar estas comunidades, al igual que les autorizaran la residencia de artesanos para que adiestraran a las comunidades aborígenes en los pueblos de misiones a las distintas actividades, petición que fue parcialmente concedida ,autorizando a hombres casados con familia y no solteros, en vista de que estaban prohibidos la convivencia de los blancos y las demás castas en los poblados de misiones, por tal motivo, fue entusiasta defensor de los pobladores ante las apetencias de los dueños de los hatos circunvecinos en querer desconocer la instalación de estos centros urbanos en la mesa de Calabozo, tras un largo litigio que al final las autoridades de justicia le dieron la razón, por cuanto las políticas de estado y leyes establecidas estaban en consonancia con la creación de pueblos y misiones en lugares deshabitados (Castillo,1996).

Esa no fue la única controversia que tuvo por estos llanos bajos de esta provincia caraqueña, en la que Fray Salvador de Cádiz estuvo actuando en defensa de los intereses, tanto de la orden misionera al que representaba, como de los aborígenes sometidos a su dominio, para darle educación , enseñarles a una nueva convivencia a través de unas nuevas formas de producción tal como estaban estipulados los acuerdos del poder eclesiástico y la monarquía española , mantuvo unas largas disputas con los misioneros de orden Jesuita y las autoridades del gobierno de las provincias de Guayana y Cumaná a partir de 1736 con las pretensiones de estos de ocupar espacios pertenecientes de la provincia de Caracas, para la reducción de los indios que transitaban el rio Orinoco , competencias que habían sido otorgadas con anterioridad a los misioneros Capuchinos desde 1758, por parte de las autoridades monárquicas, para que adoctrinaran a los aborígenes y fundaran pueblos en esa espaciosa jurisdicción (Aquino,202).

Este misionero, durante su larga estadía por 34 años en esta otrora provincia de Caracas, adoctrinando los nativos fundando pueblos, tanto en los llanos, como en lugres de la región montañosa pertenecientes al sistema de la Costa, cumplió con los fines y propósitos estipulados en los acuerdos de la Iglesia Católica en cristianizar a los indios a los que catalogaban de infieles, y al gobierno español, ávido de obtener beneficios económicos, con la producción agropecuaria y el comercio de parte de sus colonos, se vieron reflejados en un aumento de los distintos rubros y bienestar para los hacendados en detrimento de los demás sectores sociales, sumidos en la explotación y aprovechamiento de fuerza de trabajo.

De igual manera, este religioso con su empeño de instaurar una relación hombre- medio, sociedad –naturaleza ,para intervenir el espacio de la mesa de Calabozo, encerrada en una red fluvial, estratégica para intensificar la navegación, con el fin de establecer núcleos urbanos con vocación agropecuaria, vio cristalizar su empeño conjuntamente con los demás sacerdotes de su compañía, lograr construir un polo de crecimiento económico aprovechando las capacidades de emprendimiento de sus primeros colonos, casi al mismo nivel que San Carlos de Austria ( Brizuela, 2013), en un periodo de tiempo relativamente más corto que esta villa fundada en 1678, ubicada en las cercanías del rio Cojedes. Incorporando mano la de obra de esos indios cristianizados, a los que convirtieron en la mano de obra barata para la acumulación de capital de los dueños de hatos y haciendas y rendirle beneficios al gobierno español para consolidar no solamente la integración y control territorial, sino también generar ingresos a la Real Hacienda, a través de impuestos a sus súbditos. En consecuencia, se instala una factoría de la Compañía Guipuzcoana en la Villa de Todos los Santos de Calabozo, unos lustros después de su fundación, para controlar la gran actividad comercial. Finalmente 1752 termina su labor misionera, de fundar pueblos por toda la provincia de Caracas, de las cuales la historiografía de cuenta, en sus largos años de recorrer en esta jurisdicción cumpliendo esta misión. Terminando también en ese mismo lapso, a las autoridades de la Diócesis Caracas, la administración eclesiástica en la Mesa de Calabozo, para luego viajar a la península Ibérica a la edad de 69 años, a continuar con su actividad sacerdotal. Cumpliendo de esta manera los compromisos adquiridos al llegar a estas tierras americanas de mantener la hegemonía imperial .

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

Aquino, José M. (2022).Ideas y mentalidades en los dos siglos de existencia de la Villa de Todos los Santos de Calabozo. https://fuegocotidiano.blogspot.com/2022/02/ideas-y-mentalidades-en-los-dos.html.

Brizuela, Jean Carlos (2013) La villa de San Carlos de Austria en las relaciones históricos- geográficas e informes misioneros (siglos VII y XVIII) Aspectos para su estudio http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1315-94962013000100007.

Carrocera, Buenaventura, (1972). Misión de los Capuchinos en los Llanos de Caracas. Tomos I y II, Fuente para la Historia Colonial. Academia Nacional de la Historia, Caracas

Castillo Lara, (1996), Villa de Todos los Santos de Calabozo. El derecho de existir bajo el sol. Ediciones Fundación Carlos del Pozo, Calabozo, Estado Guárico.

De Armas Chitty. (1982). Historia del Estado Guárico. Ediciones de la Presidencia de la República

_____________.(1978),Historia del Guárico(1807-1874).San Juan de los Morros. Impreso en los Talleres de Gráfico los Morros. Tomo II

Rodríguez, Adolfo (1994). El Estado Guárico: Orígenes Mundo y Gente., Comisión Regional del V Centenario del Encuentro de Dos Mundos, San Juan de los Morros.

* Docente e Historiador venezolano
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jueves, febrero 17, 2022

El mozo José González, el mancebo patriota

batalla de boyaca

IMAGE | Batalla de Boyacá (Martín Tovar y Tovar).


A su paso por Calabozo en febrero de 1818, Simón Bolívar recibe al mozo José González para integrarse al ejército patriota. Desde entoces, una vez admitido al ejército libertador, este noble soldado partidario de la república, siguió cumpliendo su compromiso adquirido ante sus padres al prestar servicio a la causa independentista

José Aquino

La historiografía da cuenta de la intervención de adolecentes durante el proceso independentista en territorio venezolano, la más comentada fue la participación de jóvenes en Batalla de La Victoria, el 12 de febrero de 1814, donde jóvenes estudiantes de la Universidad Real de Caracas y alumnos del Seminario Santa Rosa de Lima ,de la misma ciudad, al mando del prócer José Félix Rivas, impidieron por momentos el vertiginoso avance las tropas realistas comandadas por el general Francisco Morales, con el firme propósito de este militar y el sanguinario José Tomás Boves de ocupar no solamente los valles de Aragua y Valencia, sino también entrar triunfante a la ciudad de Caracas . Del mismo modo, los cronistas e historiadores hacen mención también a la participación activa del mozo de 15 años, Antonio José de Sucre en 1810, al ejército patriota con el grado de subteniente de infantería en la ciudad de Cumaná, jerarquía ratificada también por la Junta Suprema de Caracas, el mes de agosto de ese mismo periodo de tiempo.

Además existen muchos otros jóvenes que participaron en este periodo independentista luchando con valentía y arrojo por la causa republicana que los historiadores se han ocupado de resaltar su trayectoria en dicho proceso, mientras que otros han sufrido el olvido historiográfico, como es el caso particular de José González nativo de la Villa de Todos los Santos de Calabozo, hijo de Pedro González y Rita Vidal, que a la edad de 14 años, su madre lo presentó al contingente militar independentista el mes de febrero de 1818, encabezado por el propio Libertador Simón Bolívar a su paso por esta población villatodosantina, con motivo a la llamada Campaña del Centro, que tenía como destino tomar a la región central de la Provincia y llegar victorioso a la ciudad de Caracas. Es el día 12 de ese lapso de tiempo, cuando el ejército republicano derrota al general realista Pablo Morillo y su milicia, obligándolos a estos partidarios del imperio español a huir hacia la población de El Sombrero para salvarse del asecho patriota ( Velasco y Vergara,2004) .

Es necesario estudiar esta entrega al contingente militar patriota de este calaboceño, desde una perspectiva global y no verlo desde un contexto netamente heroico. Hay que tratarlo desde una dimensión integral desde su contexto histórico. A partir del momento en que la mayoría de calaboceños, un pueblo próspero económicamente y de gran actividad comercial entre las décadas de los años treinta y cuarenta del siglo XVIII, deciden no seguir siendo súbditos del rey hispano y convertirse en ciudadanos republicanos, junto a los habitantes de Chaguaramas fueron los adalides del movimiento insurgente en esta región de los llanos de la Provincia de Caracas. Esto motivó que a partir de 1813, las actividades bélicas se trasladaran por estos predios, ocasionando no solamente las pérdidas materiales y de semovientes, sino también humanas. En momentos en que emergen en el escenario por estos lados de los llanos de Calabozo, los defensores de la monarquía española, sanguinarios Eusebio Antoñanzas y José Tomás Boves, realizando sus crueldades contra los partidarios de la independencia, a través de torturas , asesinatos y demás vejaciones a los defensores de la causa republicana de la cual la historiografía resalta las distintas atrocidades, ocasionando la dispersión de muchos de los habitantes leales a los principios independentista ante estos hechos.

Por tal motivo, vemos que la propia madre de José González, Rita Vidal hace la entrega de su hijo al jefe máximo del ejército republicano Simón Bolívar (AGN,1926), para que forme parte de la milicia con la esperanza de que llegase nuevamente la paz y la prosperidad a estas tierras .De esta manera ,este mozo González, comienza no solo su participación militar, sino también su rol como agente de cambio político y social, por medio del cual va a sufrir los embates del conflicto armado. Al mes de asumir su compromiso como independentista, participa el 16 de marzo en el enfrentamiento donde el ejercito insurgente encabezado por el Libertador, y reciben una contundente derrota por parte los partidarios de la corona española, encabezados por los generales Pablo Morillo , que comandaba la operación militar, junto a los brigadieres Miguel de la Torre y Francisco Tomás Morales .En este encuentro bélico, este soldado es hecho preso y obligado a prestar servicio militar a las fuerzas realistas, hasta el mes de junio de 1821, cuando deserta y retoma la causa independentista (AGN) ,como muchos militares antes de consumarse la batalla de Carabobo, ingresaron a las filas patriotas (Velasco y Vergara, 2004).

Una vez admitido al ejército libertador, este noble soldado partidario de la república, siguió cumpliendo su compromiso adquirido ante sus padres al prestar servicio a la causa independentista, estuvo desde ese momento a la disposición del general Judas Tadeo Piñango, con el fin de tratar de reducir los últimos focos defensores de la monarquía hispánica en el occidente de la nación. En su hoja de servicio castrense a la edad de 18, con el grado de sargento participa en el enfrentamiento por los lados de Debajuro, el 6 de junio de 1822, población ubicada al occidente de Coro, donde el brigadier español Francisco Tomás Morales (Bencomo,2004 ), derrota a los patriotas ,donde su Jefe es arrestado , luego acompañó al General en Jefe José Antonio Páez, en la toma de Puerto Cabello, los días 7 y 8 de noviembre de 1823, donde rescatan al general Piñango, con esta acción se entrega el último reducto y bastión realista en territorio venezolano, logrando en ese mismo lapso de tiempo por su arrojo y disciplina militar, ascender al grado de subteniente.

En su hoja de servicio como militar perteneciente a la Gran Colombia , durante los años 1826 y 1827, le reconocen sus méritos como buen soldado y asciende a los grados de teniente 2º y 1º respectivamente ; luego en 1830, escala al rango de Capitán de Caballería, con el cual se retira como miembro activo del ejército de la nueva República de Venezuela (Dàvila,1926), a la edad de 25 anos, durante el Primer gobierno del General José Antonio Páez Herrera. En el año 1839, contrae nupcias en la ciudad de Valencia, con María del Carmen Crespo y el 13 de marzo de 1840 muere este destacado soldado que dio su aporte por la instauración de un nuevo orden político y social en este territorio, a su corta edad supo estar al lado de los constructores de la República, tener también la satisfacción de ser entregado por su madre al Padre de la Patria, Simón Bolívar, para formar parte del ejercito patriota , a su paso por Calabozo, en el mes de febrero durante la Campaña del Centro. Motivo por el cual, es necesario reivindicar su trayectoria militar de este soldado que la historiografía regional y local ha arrinconado, por tanto, es necesario seguir investigando sobre este y otros héroes con el fin de que sus coterráneos los conozcan y le den su debida valoración.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

Archivo General de la Nación .Ilustres próceres de la Independencia,1810-1824.

Bencomo Barrios, Héctor (2004).Héroes de Carabobo .Ediciones de la Presidencia de la República .Caracas.

Da Silva, Miguel (2018), Próceres de Carabobo.www Carabobo en sus Personajes. Periodo de La independencia. Calameo .con .Brooks

De Armas Chitty. (1982). Historia del Estado Guárico. Ediciones de la Presidencia de la República

_____________.(1978),Historia del Guárico(1807-1874).San Juan de los Morros. Impreso en los Talleres de Gráfico los Morros. Tomo II.

Dávila Vicente,(1926). Diccionario Biográfico de ilustres Próceres de la independencia Suramericana. Tomó I y Tomo II

Estévez G, Edgard (2007), Batallas de Venezuela 1810 a 1824.Editoial.C SA. Caracas.

Vergara y Velasco, Francisco Javier (1960).1818 Guerra de Independencia. Bogotá: Editorial Nelly.

* Docente e Historiador venezolano
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miércoles, febrero 09, 2022

Los Chaya: Una pequeña genealogía familiar

En Puerto Cabello les espera un numeroso grupo de paisanos amigos, son múltiples sus anfitriones; pero sus principales cicerones serán sus amigos Asís, Salomón y José Mucci Abraham. Ellos estaban residenciados en la ciudad de Valencia con prósperas empresas mercantiles y además poseen hatos ganaderos en el extremo sur del Estado Guárico, en un modestísimo pueblito llamado Guayabal.

A la memoria de mis bisabuelos maternos: José Abraham Chaya y Rosa Sirgan Dipp de Chaya. chaya

IMAGE Los Chaya | De izuierda a derecha:José Abraham Chaya y Carlos José Chaya Dipp.

Rebeca Del Valle Chaya

Durante el último cuarto del siglo XIX nace en el lejano Líbano del Medio Oriente, una pareja compuesta por José Abraham Chaya y Rosa Sirgan Dipp (ambos de religión católica). En la alborada del siglo XX contraen matrimonio y deciden, de mutuo acuerdo, gastar parte de su apreciable fortuna en un viaje de “Luna de Miel” alrededor del mundo. El joven Continente Americano, ya para entonces famoso en los países árabes, es tentador para ellos; muchos de sus paisanos amigos se encuentran establecidos en estas tierras y sus constantes cartas relatan maravillas de este paraíso rodeado por el Atlántico y el Pacífico. Después de visitar Panamá, México, Centro América, Cuba, Martinica y Haití (aparte de su arábiga lengua materna, dominaban el francés) llegan a la escala Venezuela (1.905). En Puerto Cabello les espera un numeroso grupo de paisanos amigos, son múltiples sus anfitriones; pero sus principales cicerones serán sus amigos Asís, Salomón y José Mucci Abraham. Ellos estaban residenciados en la ciudad de Valencia con prósperas empresas mercantiles y además poseen hatos ganaderos en el extremo sur del Estado Guárico, en un modestísimo pueblito llamado Guayabal. Los jóvenes esposos Chaya Dipp ya tiene fecha naviera para abandonar Venezuela y continuar su viaje a Brasil, Chile y Argentina, países que anhelan conocer y donde los aguardan otros amigos, pero los hermanos Mucci Abraham los convencen para que aprovechen los días que faltan para zarpar, acompañándoles en el viaje quedeben realizar desde Valencia hasta Guayabal – verdadera odisea en aquella época – y al llegar a estos parajes se enamoraron de sus tierras, olvidando su itinerario y dando la espalda a sus lejanos intereses, en este Guayabal se sembraron para siempre. Allí adquirieron tierras, familia y bienes. Allí sembraron su amor, admiración y respeto. Cuenta la oralidad familiar que el bisabuelo decía: “A Guayabal hay que amarla por generosa… por noble y por madre… La buena tierra es madre”.

Según oralidad familiar de quienes tuvieron acceso a los documentos de identificación de nuestros ancestros, el Bisabuelo era proveniente del pueblo de Basum (Líbano) y la bisabuela del pueblo de Darayya (Siria), estos se conocieron en un viaje de negocios del bisabuelo en el que se enamoraron y prontamente se casaron.

De esta hermosa pareja nacieron 8 hijos todos acá en Venezuela y en el pueblo de Guayabal donde se criaron:

1. Petra Rosa Chaya Dipp F.N. 01/08/1907

2. Josefa Emilia Chaya Dipp (la negra)

3. Carlos José Chaya Dipp (mi abuelito)

4. María Josefa Chaya Dipp (tía Mery) F.F 11/12/2009

5. Abraham de Jesús Chaya Dipp

6. Rosa Salime Chaya Dipp (tía Sasá)

7. María de Lourdes Chaya Dipp (tía Lula)

8. Rosa Gilene Chaya Dipp. Año de (Nac. 1925)

La bisabuela Rosa Sirgan Dipp de Chaya falleció de parto en 1.925 dando a luz a su última hija. Por lo que Más tarde su viudo (José Abraham Chaya) formo nueva familia con una señora de apellido Pantoja con quien tuvo 5hijos más: Amado, Elio, Edmundo, Susana y Alicia Pantoja. Con lo que acrecentó su descendencia. chaya

IMAGE Los Chaya | De izuierda a derecha:Nelly Aurora Chaya Crespo y Rebeca del Valle Chaya.

Carlos José Chaya Dipp, el tercer hijo de este matrimonio contrajo nupcias el 02 de Agosto de 1945 con la señorita Dilia Elena Crespo González, quien también era de guayabal y de padres adinerados y herederos de grandes extensiones de tierras en el Estado Guárico. Hija de Herminia González Ojeda de Crespo y José Filadelfo Crespo. De esta unión nacieron 4 Hijos:

1. Rosa Herminia Chaya crespo F.N: 03/05/1946 F.F:11/08/2019

2. Dilia Esperanza Chaya Crespo F.N: 1947 (Fallecida a los pocos días.)

3. Nellys Aurora Chaya Crespo F.N. 16/10/1948 – F.F: 02/03/2011 (Mi madre)

4. Carlos José Chaya Crespo F.N. 1950 F.F:22/08/2019

Este matrimonio (Chaya Crespo) llego a su fin tras una demanda de divorcio, interpuesta por la conyugue Dilia Elena Crespo G. De Chaya, emanada según consta en documento H-73- N° 0645902, por auto de fecha 25 de Febrero de 1954 y finiquitada y sentenciada en la Sala de Audiencias del Juzgado Superior de la Novena Circunscripción de Estado Guárico, en el Palacio de Gobierno de San Juan de los Morros el 29 de septiembre de 1955. Según consta en acta de divorcio.

Yo, Rebeca del Valle Chaya, hija de Nelly Aurora Chaya, nieta de Carlos José Chaya y Bisnieta de José Abraham Chaya, hoy me siento orgullosa de poder reconstruir y contar esta hermosa historia de amor de mis ancestros inmigrantes, quienes se sembraron para siempre en esta mi amada patria para formar familia y plasmar esta dulce y hermosa huella. Agradeciendo amis familiares por todos esos aportes en documentos, libros, escritos y narraciones hoy aquí plasmadas con algo de melancolía por todos esos bellos y nobles seres que ya físicamente no están, pero que dejaron en nuestras almas el más profundo afecto y orgullo familiar.

*Cronista Comunal

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viernes, febrero 04, 2022

Ideas y mentalidades en los dos primeros siglos de existencia de la Villa de todos los Santos de Calabozo

Para comprender el desarrollo histórico de la Ciudad de Calabozo, el historiador José Aquino nos aproxima a la relación hombre medio–sociedad-naturaleza, con el fin de entender las transformaciones de su espacio en los diferentes órdenes: económico, político, social y cultural a partir de desde su conformación como villa hasta el presente.
Casco histórico

IMAGE | Casco Histórico de la Ciudad de Todos los Santo de Calabozo.

.José M Aquino H.

Estamos acercándonos a la celebración de los 300 años de la fundación de la ciudad de Calabozo. Por tal motivo, es necesario darle su importancia en cuanto a su desarrollo histórico y abordarlo para su estudio desde la relación, hombre medio –sociedad -naturaleza, con el fin de entender las transformaciones en los diferentes órdenes: económico, político, social y cultural a partir de desde su conformación como villa hasta el presente. Asimismo, tomando en cuenta la acción de sus pobladores en la búsqueda del anhelado bienestar, mediante un estudio de la historias de las mentalidades, como motor indispensables para comprender el grado de compromiso social en el largo transitar de las relaciones humanas y sus incidencias no solo desde la dimensión regional sino también su integración en el ámbito nacional y mundial. Todas estas consideraciones son necesarias acotarlas, más allá del análisis de las distintas corrientes historiográficas, con el fin darle una consideración científica desde una dimensión global. Examinando la actuación de las personas que asumieron un liderazgo en momentos trascendentales para colocar a la ciudad y sus habitantes en un centro de referencia obligado para la comprensión de los hechos históricos en las diferentes épocas.

En este sentido, es necesario considerar que antes de la llegada de los colonos españoles a la mesa de Calabozo y sus alrededores, estas tierras bajas y anegadizas, conformada con vegetación en gramíneas, acompañadas de ríos que van en dirección hacia el sur, para desembocar sus aguas al Apure y luego este espejo hídrico se traslada al Orinoco para descansar en el océano Atlántico. Por este territorio vivían y transitaban muchas comunidades aborígenes por esta red fluvial para aprovecharse de la pesca, la caza y la recolección de frutos de acuerdo a las condiciones de la temporada lluviosa o seca. Estas actividades de subsistencia se va intensificar en la la medida en que se acentúo el proceso de conquista y colonización en los territorio de la región costera y montañosa de las Provincias de Caracas, Barcelona y Cumaná, motivo por el cual, muchas comunidades autóctonas tuvieron que abandonar su territorio ancestral para no estar bajo dominio del colono español ,por tal motivo llegan a esta región en condiciones de seguir su vida nómada, a pesar que desde comienzos del siglo XVII, se fueron asentando los grandes hatos para la cría de ganado vacuno, mular, caballar y asnal. En estos territorios ubicados en los llanos de Calabozo, se encontraron familias apones, cumanagotos, guires, caribes y otomacos entre otras (Armas Chity,1970 p,24) ,procedentes de los llanos del Apure y Guayana en busca de alimentos para su subsistencia.

Esta realidad va a cambiar notoriamente a finales del siglo XVII, en lo concerniente a la fundación de pueblos, tanto en las zonas costeras del territorio de la provincias de Cumaná y Barcelona, al igual que la extensa y despoblada región de los llanos perteneciente a la jurisdicción de la entidad de Caracas. Apesar de contar con una actividad económica que se generaba en los hatos, los aborígenes andaban dispersos por ese territorio. Motivado a cambios en la política del gobierno español ,como consecuencia, en primer término , el incremento del contrabando ,el ataque de corsarios, piratas y bucaneros en zonas del litoral, así como la pretensión de Inglaterra y otras potencias europeas de ocupar territorios pertenecientes a esta colonia hispana .Esto asociado al interés de la nueva dinastía reinante en España ,los Borbones en realizar los cambios con el fin de obtener mejores ingresos a la corona por parte de sus súbditos en este lado del océano Atlántico a las actividades productivas ,ante el enorme gasto de de dinero en encuentros bélicos contra el gobierno inglés que dejó agotadas las arcas de la Corona. En consecuencia, el gobierno colonial que de antemano le había dado autorización a la congregación de los misioneros capuchinos en el año 1647, con su llegada a Cumaná después de no haber sido posible establecerse en la islas caribeña de Granada, con la finalidad de adoctrinar a los aborígenes a la fe católica y también cumplirían con la obligación de fundar pueblos o misiones e incorporarlos a un proceso de vida sedentaria como súbditos productivos para la realeza ibérica ,mediante oficios al servicio de la colectividad organizada.

Esta congregación religiosa durante su estadía en territorio venezolano ,fundaron más de 200 misiones y villa, específicamente en las localidades de las extensas llanuras pertenecientes a la Provincia de Caracas, tuvo dificultades de toda índole para realizar su cometido, a través de 7 Etapas, desde 1658, hasta comienzo del siglo XIX, (Carrocera,1972).Siendo en el Ciclo cuarto, desde 1720 a 1745, cuando en ese lapso, se funda la villa de Todos Los Santos de Calabozo , a pesar de los intentos realizados en el Segundo periodo (1678 a 1702) en fundar una urbe en 1694, en ese mismo lugar, con el nombre de Jesús Nazareno de Calabozo, lo que motivó a realizar nuevas estrategias para fundar esta población. Será bajo las gestiones del religioso Fray Salvador de Cádiz, unas de los interesados en cumplir los compromisos adquiridos en cuanto a la reducción, población y evangelización, en sus informes desde 1718 hasta 1752, destacan su comportamiento por cumplir los acuerdos con la corona española, en la sedentarización de los aborígenes de este vasto territorio, durante las difíciles condiciones de las temporadas lluviosas por las inundaciones y los intensos días soleados en el periodo seco. Cabe señalar, que ante la imposibilidad de agrupar a los aborígenes traídos de las riveras del Orinoco y demás ríos tributarios, vio la necesidad de buscar los aliados para el cumplimiento de esta empresa. Pobladores que trabajaban en los hatos en su mayoría canarios, realizaban trabajos como: alarifes, herreros, mayordomos en dichas unidades productivas, con su colaboración buscaban a los los nativos que desertaban (Carrocera, 1972).

Del mismo modo, este sacerdote fue adquiriendo relevancia en su desempeño por cumplir con su misión, destacando no solamente en el buen trato con los aborígenes, de los cuales la historiografía da cuenta a través de los informes que realizaba a sus superiores provinciales, sino también, fue uno de los religiosos que se enfrentó a las autoridades militares contra los atropellos que se realizaban contra estos nativos. Motivo por el cual, solicitaron ante los entes de gobierno español, la propuesta de designación por parte de estos mismos misioneros los tenientes de Justicia Mayor. con la finalidad de no enturbiar el trabajo que estos religiosos estaban realizando en las comunidades. Del mismo modo, en su amplia trayectoria misional, discutía propuestas con el fin de fundar pueblos y misiones donde había resistencia de las comunidades para establecerse como pueblos de misión, es el caso específico con la intensión de crear una urbe para los colonos origen europeo por esta parte de los llanos de Provincia de Caracas . Sugirió de esta manera la propuesta de crear un pueblo de españoles, con la finalidad de darle estabilidad y apoyo a las misiones fundadas antes de haber establecido villas. Por tal consideración las misiones de los Ángeles y la Santísima Trinidad, se fundaron el 13 de abril de 1723, nueve meses antes que este fraile conjuntamente con Bartolomé de San de San Miguel, levantara el acta fundacional del citado pueblo de españoles en la mesa de Calabozo el 1 de febrero de 1724.

Esta acción no fue la única realizada en pro de la consolidación de estos pueblos de misión y la reducción de las comunidades aborígenes deambulando por distintos lugares de la jurisdicción, con el fin de sustituirle los patrones culturales ancestrales e incorporables nuevas formas de vida sedentaria para convertirse en unos verdaderos súbditos de la corona hispana integrados a las actividades de la realidad económica colonial, especialmente como mano de obra en la actividad productiva y disminuir el robo y abigeato muy común en estos espacios. Le tocó entonces reclamar con ímpetu desde 1741, ante las autoridades de la corona, los fines expansionistas de la congregación Jesuita, comanda por los Padres Bernardo Rotella y Josa Gumilla, al cruzar la margen izquierda del Rio Orinoco, donde habían sido autorizados los capuchinos desde 1658. También combatió las intensiones de los dueños de los hatos ubicados alrededor de la mesa de Calabozo y las dos misiones con la anuencia de un gobernador, al tratar de desconocer los permisos que le habían otorgado las autoridades reales a los pobladores en combinación con algunos gobernadores. Después de largos y tedioso Juicio, el Consejo de Indias les dio la razón a los misioneros y a sus habitantes, permitiendo acabar con la incertidumbre creada por los propietarios de no dejar instalar en esta parte de los llanos el asentamiento poblacional. Entre tanto Fray Salvador de Cádiz, siguió su actividad encomendada por todos los confines de la jurisdicción, fundando pueblos en dirección occidental a la villa San Carlos de Austria, al igual que urbes más allá de Araure y más hacia el noroccidente de San Felipe. Donde los reportes de los capuchinos resaltan la labor mediadora de tratar de rendir al insurrecto zambo Andresote ante de las autoridades (Carrocera, 1972) .Por último cabe destacar la sensibilidad social, para atender a sus compañeros religiosos en solicitar ante las autoridades religiosas y del gobierno colonial, un hospicio para tratar a los sacerdotes misioneros enfermos con avanzada edad. Así termina en 1752, la provechosa labor social de este religioso en cumplir fielmente con lo establecido en los acuerdos (Iglesia y Gobierno de España) para la fundación de pueblos en la provincia de Caracas, y en especial para los hijos de esta urbe villatosantina, motivando a los migrantes emprendedores, asentarse en estas tierras en la búsqueda del bienestar individual y familiar.

En este mismo orden, debemos tener en cuenta que una vez hecha la titánica labor de fundar la villa de Calabozo y sus misiones aledañas por estos frailes Cádiz y San Miguel en 1724, el comportamiento de los pioneros en asentarse en esta localidad villatodosantina es de suma importancia destacarlo. Aspiración natural de todos los migrantes en cuanto al beneficio social, al igual del progreso económico y cultural. Por tanto, nace como una necesidad sentida aspiración del bienestar en otras tierras. Porque donde estaban residiendo le había sido esquivo. En los documentos recopilados por los misioneros antes señalados en diferente cartas, tanto para las autoridades eclesiásticas, al igual para los jefes gobierno, resaltan la intensa labor de estos religiosos por promocionar los beneficios de llegar a esta mesa del bajo llano de la Provincia de Caracas ,en especial para personas pobres. En vista de que los españoles que trabajaban en los hatos, no estaban ganados para esta empresa, al igual que los negros libres, zambos y mulatos, que preferían estar viviendo dispersos en las extensas unidades de producción, de cuyos dueños en su mayoría vivían en la capital de la provincia de Caracas y sus adyacencias ( Castillo,1996).

Encontramos referencias en la obra del historiador Castillo Lara, al igual que otras fuentes documentales, la procedencia de las 12 familias pionera en la fundación de esta villa, venidas de distintas localidades ,entre los cuales podemos mencionar la procedencia de La Victoria, San Luis de Cura, al igual de Parapara , El Pao, San Carlos de Austria y hasta de Caracas en su mayoría blancos de orilla, canarios, al igual que algunos pardos , que aspiraban enrumbar sus vidas en esta localidad llanera fueron llegando al correr de los días, con la garantía de ser adjudicado el terreno para construir su vivienda y composiciones de tierras para dedicarse a la actividad agropecuaria. Todo estas esas condiciones fueron satisfactorias hasta que algunos propietarios de hatos, entre los cuales estaba el señor Diego Domínguez y otros hacendados en combinación con el gobernador, trataron de acabar con las fundaciones realizadas entre 1723 y 1724 por este comarca . Tras largos litigios se impuso la racionalidad y los nuevos colonos con la colaboración de los misioneros ya citados, Cádiz San Miguel y demás miembros del poder eclesiástico, que en todo momento apoyaron esta iniciativa contra esta nobleza territorial que argumentaba que el abastecimiento de carne para la ciudad de Caracas, estaba amenazado por parte de estos colonos que habían llegado a establecerse en estos predios.

A pesar de estos problemas con los hacendados, la comarca va adquiriendo relevancia en la actividad económica, social, política y cultural. Los colonos fueron venciendo las adversidades de las inclemencias del clima tanto en los periodos lluviosos como de verano, para realizar sus actividades productivas con éxito. Con una caracterización especial, desde el mismo momento en que llegaron estos emprendedores con un sentimiento de pertenencia para este espacio les trajo prosperidad a muchos de estos pioneros y a sus descendientes. Explorando o intensificando nuevas formas de comercio que le dará gran notoriedad a esta villatodosantina con repercusión en todo el radio de acción en cuanto a la integración de los espacios desolados al circuito económico colonial. Modelo planificado a comienzo del siglo XVIII, con la llegada de la dinastía Borbón al reinado español. Por tal motivo, La actividad agropecuaria integrada a la actividad comercial, potenciada una red fluvial que se podía acceder del rio Guárico al Apure, Orinoco y de allí al océano Atlántico, rindió frutos. En consecuencia, la Villa de Todos el Santos de Calabozo, tuvo un crecimiento vertiginoso, casi de la misma magnitud de San Carlos de Austria, no solo en el orden económico, sino también, social y cultural.

Muchos de primeros pobladores de esta villa y sus descendientes pudieron ver que su migración les rindió benefició individuales y colectivos en medio siglo. Su urbanismo al estilo colonial andaluz en las principales calles de la urbe, es la muestra de la forma de vida de estos grandes propietarios y comerciantes, que tenían un mercado seguro, no solamente en los valles de Aragua y las islas del caribes para sus caballos, mulas, asnos; animales necesarios para las actividades de carga en los ingenios azucareros que habían proliferado durante todo el siglo XVIII. También aportarían las carnes de vacunos para la alimentación de la región centro -norte de la Provincia de Caracas. Alejandro Humboldt, es uno de cronistas que detalla el desarrollo de la vida realizadas por los calaboceños en su viaje por estas tierras, al igual que mostró la desigualdad social imperante al comienzo del siglo XIX, la pobreza de indios, zambos, negros y mulatos. En contrastes con la bonanza de los hacendados y comerciantes que buscaron expandir sus espacios ocupando territorios del otro lado del rio Apure.

Por tanto, esta urbe recibiría la distinción de Villa Eximida en 1774, poseer el privilegio de usar un Escudo de Armas, Picota y Horca, 2 Alcaldes y 6 Regidores, y tener gobierno local, para no depender de la municipalidad de San Sebastián de los Reyes. Es necesario resaltar también la importancia del gobierno español con esta ciudad por ser lugar estratégico para la actividad comercial. A mediados de ese mismo siglo XVIII, se creó una factoría de la Compañía Guipuzcoana, con el fin de controlar el contrabando y asegurar la producción para el gobierno colonial, de esta manera se trató de ejercer un estricto monopolio comercial que motivó grandes protestas en la localidad como en toda la Provincia. Desde el mismo momento de su fundación, la localidad calaboceña vio aumentar su población, en vista al dinamismo de su actividad agropecuaria, en tal sentido, vio incrementar la cantidad de fieles cristianos para el servicio religioso en especial en sector este de la villa, creando un nuevo urbanismo y una parroquia eclesiástica: Nuestra de las Mercedes a finales del siglo XVIII, edificando posteriormente su templo con estilo artístico bien definido. De igual manera, se empieza a proyectar otra iglesia a instancias de sus devotos, especialmente por el señor Demetrio Montiel, durante ese periodo de tiempo.

El vertiginoso ascenso económico, social y cultural, se verá truncado en momentos en que se empiezan a dar los gritos de emancipación, la mayoría de las fuerzas vivas se entusiasmaron por instaurar un sistema republicano, ser los responsables de su propio destino, por tanto, no seguir siendo súbditos de la realeza española. Siempre interesados porque su localidad estuviese bien representada por los mejores personalidades, postula al eminente abogado Juan Germán Roscio ,nacido en San Francisco de Tiznados, cerca de esta tierras, para que sea su representante como diputado en las deliberaciones del Congreso el 5 de julio de 1811,que declara la independiente del gobierno español. Desde las autoridades civiles como los miembros del poder municipal, se aventuran a esta empresa, al igual que una parte de la institución militar, como el teniente de Justicia Mayo y un grueso de soldados, los Regidores y gran parte de la colectividad de esta villa, ven con beneplácito ser considerados ciudadanos con todos sus derechos y deberes, tal como lo establece los postulados de la Revolución Francesa: igualad, libertad y fraternidad.

Esta posición de la mayoría de ciudadanos de esta, villatodosantina, se verían envuelto en el proceso de guerra de independencia, de graves consecuencias para esta comunidad que junto a Chaguaramas, bastiones patriotas a comienzo de la reyerta por esta entidad guariqueña. Con saldo nefasto a partir del mes de mayo de 1812, con la incursión del jefe realista Eusebio Antoñanzas por Calabozo y sus alrededores, luego vendrían las crueldades de José Tomas Boves y su sed de venganza contra los patriotas locales, muchos de sus principales líderes militares independentistas mueren tras sus envestidas y atrocidades, dando un duro golpe a las aspiraciones del ejército republicano hasta finales de 1813. Apellidos de familia que comulgaban con esta causa, como los hermanos Parpacen en que varios de ellos perecieron en la contienda emancipadora; otros tuvieron ir rumbo a los llanos apureños, allí encontramos a calaboceños luchando contra los defensores del Rey, muchos de ellos la historiografía hacen mención, que siguieron a los orticeños hermanos Mujica que residían en esta villa, el caso de Diego Parpacen, mientras existen otros próceres que han sufrido un olvido historiográfico, como son los casos del General Pedro Pérez, Manuel Figueredo, Fernando Pérez entre otros, sacrificaron sus vidas por la instauración de la República ,libre y soberana.

Entrando en el periodo republicano en 1830, después del fallido intento del Libertador Simón Bolívar de formar la Gran Colombia, los hombres y mujeres de esta villa, les tocó seguir con la larga tarea de la reconstrucción social, económica y cultural bajo el manto de un orden constitucional que privilegiaba con derechos a los que tenían bienes de fortuna. Dentro de un ambiente marcado por la inestabilidad política, muchos militares siguieron inicialmente al general José Antonio Páez, como hombre fuerte de los gobiernos pertenecientes a la oligarquía conservadora, pero se agarbaron los problemas sociales a consecuencia de las leyes de que beneficiaban a los grandes hacendados y al sector comercial en detrimento a la masa campesina que había luchado por la independencia, endeudada y arruinada al igual que a pequeños ganaderos por la Ley de Espera y Quita, ocasionando grandes revueltas rurales. Uno de esos insurrectos por esta localidad guariqueña en 1845, fue Pedro Aquino, que reclamó el desamparo gubernamental y aspiración de una mejor sociedad inclusiva. (Pérez, José, 2007).

En el año 1848, después de una reforma territorial pasa a ser capital de Provincia, que le va a dar no solo una significación política, sino que también va a recuperar el empuje económico a través de la ganadería de importancia y el comercio perturbados por la guerra de independencia. Luego vendrán los tiempos de la Guerra Federal, donde los Calaboceños tuvieron un rol importante, con la llegada de Guzmán Blanco al poder. Uno de sus más connotados seguidores Pedro Bermúdez Cuasin, fue gobernador en esta entidad durante la llegada al poder del referido Ilustre Americano, luego estuvo encargado del gobierno en el Estado Carabobo, durante el Periodo de gobierno llamado Septenio. Calabozo en ese lapso pierde su estatus de capital 1874, pero lo retoma en 1888 .Es en ese último cuarto del siglo XIX, cuando esta comarca mantiene su importancia económica y comercial, para adquirir una relevancia social y cultural, gracias al trabajo de sus habitantes, a pesar de momentos críticos de la agitación política por las constantes pugnas entre los partidarios del liberalismo amarillo y los caudillos locales, durante ese periodo de tiempo. Calabozo en esa última década de ese siglo, siempre estuvo en ese periodo bajo los fundamentos del pensamiento positivista, destinado a desarrollar bajo el lema del orden y progreso un nivel científico, artístico y cultural de calidad. Teniendo instituciones como un Colegio de Primera Categoría con grado universitario, una Escuela Episcopal, Colegio Nacional de Niñas, periódicos para cumplir con los requerimientos sociales, gracias a gran cantidad de médicos, abogados, educadores, intelectuales ,escritores, como :Tomás Domínguez, Francisco Monroy, Narciso López Camacho, Luis Sanojo, Francisco Lazo Martí entre otros dando a esta localidad una relevancia en este mundo de las ideas y vinculada al mundo académico para cerrar con broche de oro estos 200 años.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS.

De Armas Chitty. (1982).Historia del Estado Guárico. Ediciones de la Presidencia de la República

_____________.(1978),Historia del Guárico(1807-1874).San Juan de los Morros. Impreso en los Talleres de Gráfico los Morros. Tomo II.

Carrocera, Buenaventura, ( 1972).Misión de los Capuchinos en los Llanos de Caracas. Tomos I y II, Fuente para la Historia Colonial. Academia Nacional de la Historia, Caracas

Castillo Lara, (1996), Villa de Todos los Santos de Calabozo. El derecho de existir bajo el sol. Ediciones Fundación Carlos del Pozo, Calabozo, Estado Guárico.

Pérez José O. (2007), Manuel Aquino. https://fuegocotidiano.blogspot.com/2007/05/manuel-aquino-delgado.html .

Rodríguez, Adolfo (1994). El Estado Guárico: Orígenes Mundo y Gente., Comisión Regional del V Centenario del Encuentro de Dos Mundos, San Juan de los Morros

*Docente e historiador venezolan
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martes, febrero 01, 2022

Casas Muertas y el petróleo

Algunos mal informados o con sesgo político interpretan la novela como una crítica a la actividad petrolera, la cual habría producido casas muertas en el medio rural. Otros, como el nacimiento de una nueva Venezuela.

Por Eddie Ramirez

Casas Muertas, la conocida novela de Miguel Otero Silva, fue el tema de una extraordinaria conferencia de la distinguida escritora, periodista y profesora Milagros Socorro, organizada por Venamérica y la Venezuelan American Petroleum Association (VAPA). Estas organizaciones programan semanalmente conferencias sobre tópicos técnicos. La semana pasada enriquecieron nuestro acervo cultural con la discusión de una obra que no es sobre el petróleo, pero que lo toca tangencialmente.

Algunos mal informados o con sesgo político interpretan la novela como una crítica a la actividad petrolera, la cual habría producido casas muertas en el medio rural. Otros, como el nacimiento de una nueva Venezuela. Milagros nos hizo el milagro de pasearnos amenamente por las noventa páginas de la novela, en la que solo al final, en la página 81, aparece la palabra petróleo. No pretendemos referirnos a la acertada visión de la conferencista sobre la novela, sino a un punto discutido en la sobremesa entre ella y los participantes.

Mientras en Ortiz morían las casas, sus pocos habitantes se limitaban a rivalizar con sus vecinos de Parapara de Ortiz, quienes alegaban ser de Parapara de Parapara. Paralelamente, en el oriente de Venezuela nacían ciudades gracias al oro negro. El desplazamiento del medio rural al urbano ha ocurrido en todos los países, con o sin petróleo. En el nuestro, lo atípico fue la velocidad de esa migración, como consecuencia de la actividad y renta del petróleo. Lógicamente, este hecho ocasionó grandes distorsiones. Corresponde a los gobiernos, establecer políticas para lograr cierta nivelación.

La sociedad venezolana no ha valorado adecuadamente la importancia de la contribución de las empresas petroleras al desarrollo del país. Los petroleros tienen gran parte de culpa porque, como lo recalcó Milagros Socorro, no se han preocupado por divulgar lo que hacen en su trabajo, ni sus contribuciones a la comunidad.

Sin duda que, en los primeros años de la producción petrolera, las empresas extranjeras evadieron impuestos y no trataron bien al personal obrero. Por eso se produjeron huelgas en 1925 y 1936. Gradualmente, respetaron las leyes, aumentaron los salarios, otorgaron beneficios sociales a los trabajadores, construyeron viviendas, campos deportivos, escuelas y comisariatos para suministro de alimentos subsidiados.

Además, ejecutaron programas de responsabilidad social. Así, por ejemplo, la Shell creó El Servicio Shell para el Agricultor, que tuvo un impacto importante en la producción de hortalizas, frutales, control de malezas, insectos y enfermedades, a través de la investigación aplicada en las fincas de los agricultores y de la asistencia técnica. La Creole tuvo programas culturales y también agrícolas. Además, construyeron escuelas, carreteras, acueductos y dispensarios médicos.

Esta política de responsabilidad social la intensificaron las empresas nacionalizadas Maraven, Lagoven, Corpoven y Pequiven, quienes por medio de convenios con el sector privado realizaron una importante contribución al desarrollo de sus áreas de influencia. Estas empresas manejaron eficientemente el negocio petrolero y petroquímico, y realizaron programas de responsabilidad social con los recursos que aprobaba el accionista.

Además, bajo la presidencia de Juan Chacín, Pdvsa creo a la filial Palmaven para contribuir a un desarrollo más armónico entre la actividad petrolera y el medio rural, constituyendo empresas mixtas en el sector agrícola, prestando asistencia técnica y realizando trabajos de evaluación y remediación ambiental.

Pdvsa fue una empresa petrolera y petroquímica que tenía programas de responsabilidad social. Chávez-Maduro la transformaron en una empresa de responsabilidad social mal entendida, que marginalmente realiza alguna actividad petrolera. Para ello, le ordenaron que se quedara con gran parte de los ingresos que antes iban al fisco. Irresponsablemente, Pdvsa creo las filiales Industrial, Agrícola, Naval, Desarrollo Urbano, Ingeniería y Construcción y una PdvsaTV. Por cierto, todas están quebradas y los casos de corrupción son conocidos.

Pdvsa funcionó bien mientras se respetó la meritocracia en la designación del personal. Desde luego, con alguna que otra excepción. Como en todas partes, había algunos engreídos. Ahora está destruida. ¿Se podrá recuperar, aunque no sea como la anterior? Se esté o no de acuerdo, será necesario cambiar la legislación para incentivar mayor participación del sector privado.

No es cierto que los petroleros éramos apáticos ante el acontecer nacional. Lo demostramos con nuestro trabajo y cuando promovimos el paro petrolero de abril en defensa de la meritocracia y cuando nos sumamos al paro cívico en defensa de la democracia.

Perdimos nuestra carrera, prestaciones y fondo de ahorros, pero no nos arrepentimos. Seguimos presentes y comprometidos con el país. Los sueldos y salarios del personal, al menos antes de la destrucción roja, estaban dentro del 75 percentil de los existentes en el país. Los planes, presupuestos y resultados de Pdvsa eran aprobados por el accionista representado por el ministro del área; los convenios internacionales eran aprobados por el Congreso de la República y la Contraloría General de la República tenía una Contraloría Delegada en Pdvsa, además había una auditoría interna y otra externa. Los Informes se presentaban puntualmente y eran públicos. Ahora, el último es el de 2016.

Tiene razón la distinguida Milagros Socorro cuando nos reclama que los petroleros no escribimos para divulgar nuestras vivencias. Una de las pocas excepciones es el incansable Gustavo Coronel. Otros colegas son articulistas sobre la situación actual, pero hace falta el testimonio de la generación anterior.

Como (había ) en botica: Vergonzosa la escena en Iquique, Chile, donde grupos de malandros rompieron cunas, coches de niños y carpas de refugiados venezolanos, ante la indiferencia de los carabineros. Probablemente esta acción se debió a un abuso de algún compatriota nuestro, pero esa no es razón para esa acción vandálica, que no es la manera de ser de la mayoría del pueblo chileno. Felicitaciones al padre Ugalde por el premio Fundación Arana ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados! eddiearamirez@hotmail.com ,

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