martes, octubre 31, 2023

Herencia cerrera

En la foto mi papá Ramón Pérez, cuando cumplía sus 93 años

¡Qué triste fue la muerte de mi abuela!, exclamó todavía sin creer. Y, en pocas horas, armó una red de interconexiones de antepasados que terminaron en la historia de una parte de nuestra familia.


Por José Obswaldo Pérez

Las voces de los recuerdos avivaban en la memoria que surcaba en su mente evocaciones familiares. Entre un soplo de brisa veranera de Pascua de Resurrección, mi padre se ocupó de encender su sano juicio  y echo a volar su mente  como mariposas revoleteando al amanecer. ¡Qué triste fue la muerte de mi abuela!, exclamó todavía sin creer. Y, en pocas horas, armó una red de interconexiones de antepasados que terminaron en la historia de una parte de nuestra familia.


Mi padre Ramón Cenobio de la Santísima Trinidad [Linares] Pérez acabó su vejez discapacitado, gracias a una hipertensión no controlada que lo encegueceó. Pero su trágica condición la superaba por su neurastenia o hipocondría de no cree que le había caído la primavera en un estado de minusvalía que le quitó la mitad de la vida, como gustaba decir. Había nacido el 29 de octubre de 1928, en una Venezuela rural y empobrecida, gobernada por el dictador Juan Vicente Gómez (1908-1935). El hombre de la pezuña, como lo denominó don Rómulo Betancourt— el líder político que papá admiraba mucho—, el fundador del Partido Acción Democrática y que, después, la organización partidista fue catalogado como el Partido del Pueblo. Tiempo en que dos procesos históricos dominaban el período y extiende sus efectos hasta nuestros días: Los sucesos de la Semana del Estudiante y su secuela más perdurable, el surgimiento de un nuevo tipo de oposición en las voces de una generación de jóvenes que debutan en la lucha política. También, con el nacimiento de papá, se produce otro acontecimiento importante en la vida económica del país: el comienzo de la explotación comercial del petróleo, que sella la transformación de Venezuela en una nación minera, creándose una nueva visión de Estado y un modelo rentista que orientará la vida venezolana.
El lugar de su nacimiento fue el caserío Las Patillas, un viejo asentamiento histórico ubicado hacia la parte noroccidental de la población de Ortiz. Allí, en aquel vecindario, donde había echado las raíces fundacionales nuestro pueblo, creció como todo niño campesino aprendiendo y trabajando en las labores domésticas que marcaban la vida lugareña. Desde los 18 años se hizo arriero de ganado, fue su primer trabajo luego de vender dulces y conservas en el pueblo. Con el tiempo se superó, fue ayudante de topografía  y se convirtió en Operador de Maquinarias Pesadas, oficio con que se le reconoció toda su vida y con el cual ayudo honradamente a levantar a su familia.
Fue hijo de María Esperanza Pérez Salvatierra y de Martín Linares Báez, este último el abuelo que nunca conocimos porque murió antes que mis hermanos y yo naciéramos. De este ascendiente nuestro sólo hemos oído su mal carácter y su vida casi déspota. Sin embargo, siento una pena por él aunque sus genes han sobrevivido en dos de sus nietos. Creo que en Aida o en Wilfredo se replica ese mal temperamento de nuestro verdadero abuelo paterno que nunca lo vimos ni siquiera en un retrato o imagen fotográfica. Siempre para nosotros fue Juan Tovar, el segundo marido de nuestra abuela María Esperanza. Él era parapareño, natural de un sitio llamado Las Tunas. Jamás se casaron; pero, vivieron juntos por más de 50 años. Una pareja envidiable que comulgo en el respeto como seres humanos. De esta unión nació mi tío Reyes, cuyo nombre completo es Epifanio de los Reyes [Tovar] Pérez, quien vino al mundo el seis de enero de 1948 y fue bautizado el 19 de enero de ese año. Fueron sus padrinos de bautismo los esposos Narcisa Pérez y Ramón Rodríguez y la tía Victoria, Eligia Victoria [Tovar] Pérez, ya fallecida, quien nació el 23 de diciembre de 1945. Fue bautizada el 10 de febrero de 1946, siendo sus padrinos sacramentales los hermanos Perfecto y Socorro Díaz, o esta última nuestra vecina de casi toda una vida en Bucaral. Hijos de Felix Díaz, propietario del Fundo Corocito, cerca de Puepe. La tía Victoria casó con Pablo Curbelo, fundadores de la familia Curbelo Pérez.
De aquel abuelo retrechero sólo sabemos lo que nos ha contado nuestro padre y familiares cercanos. Como ya dije, se llamó Martín Linares Báez; quizás oriundo de la Villa o, también, de La Platilla o de Parapara; pero, seguro, era cerrero, de esa zona alta y de montaña dedicada a la agricultura donde pasó parte de su juventud. De aquella orografía mestiza, de colores cálidos donde el  paisaje moldea el carácter de sus hombres. Simona Báez, su madre, sí era parapareña (o de los Báez de San Juan de los Morros), perteneciente a familias agricultoras de la región. Fue hacia 1927,  cuando la abuela Esperanza –con 19 años— conoció al abuelo Martín en el Caserío Puepe. En ese entonces, aquella comunidad era un gran vecindario de Ortiz, donde los vecinos se dedicaban a las labores conuqueras. Pero, también, celebraban el tiempo de la abundancia, la fiesta de la cosecha, los tiempos de Cuaresma y la navidad.
De aquel rejunte, como decía en el Llano, nació mi padre Ramón Pérez (como ya dije su nombre de pila fue Ramón Cenobio de la Santísima Trinidad [Linares] Pérez), siendo su padrino don Nicanor Rodríguez—el famoso monaguillo Nicanor de Casas Muertas—; después vinieron en este orden un varón (fallecido en el parto), Berta Mercedes (nacida en Ortiz,  el 4 de abril de 1931 y bautizada el 16 de julio de 1941; fueron sus padrinos de bautismo Perfecto Díaz y Socorro Díaz). Más tarde, en el año 1933, la pareja de estableció en la Ciudad de Calabozo— en un intento por buscar nuevos aires y nueva vida—, en un sitio denominado La Horca- donde actualmente se haya ubicada la Represa-, donde tuvieron vega y casa de bajareque. Allí nace Martina,  el 3 de marzo de 1934, siendo bautizada en la Iglesia Parroquial de Todos los Santos de Calabozo,  el 15 de enero de 1935;  Lina (fallecida niña) y Pompeya (también fallecida niña). Nuevamente se regresan a Ortiz y aquí nacen Candelaria, casada con el oriental José Marcano —mi padrino de bautismo— y fundadora de la familia Pérez Marcano;  y Pablo Vidal, nacido el 4 de julio de 1938 y bautizado el 8 de abril de 1939. Fueron sus padrinos Martín Salvatierra y María López. De estos mencionados para cuando escribo sólo queda el tío Pablo Pérez, ya muy envejecido y enfermo.
Me han contado, según decía la abuela Esperanza, que el tío Pablo es el más parecido físicamente al abuelo Martín Linares Báez, por su carácter y por lo mal intencionado. No juzgaremos estas opiniones contra aquel anciano desconocido por quien mi padre sentía cierta nostalgia y tristeza a la vez, ya que no volvió a verlo más en su hogar. Decía mi papa que su padre decidió un día marcharse  de la casa después de una discusión con nuestra ascendiente. Dicen que eran contantes estas peleas familiares que mi abuela no lo soportó más. A mi abuelo Martín, entre su terquedad, tampoco no se dejaba curar una bronquitis crónica; esa que, finalmente, lo llevó a la tumba. Murió en San Juan de los Morros, en 1942. Solo y abandonado.
“Yo tenía 14 años cuando nos enteramos de la muerte de mi papa”, me contó mi padre,  entristecido una tarde veranera, meciéndose en su hamaca.

Compártalo:

miércoles, octubre 18, 2023

El oficial calaboceño Pedro Pérez participó en el quinto  asedio a Puerto Cabello, el 10 noviembre de 1823

El general Pedro Pérez había nacido en la Villa de Todos los Santos de Calabozo probablemente a finales del siglo XVIII (Rodríguez,2001) , fue testigo de todos los desmanes que realizaron los partidarios de la corona española por parte del oficial Eusebio Antoñanzas en esta región a los partidarios de la causa republicana, a partir de mayo de de 1812 y posteriormente José Tomás Boves que después de ser puesto en libertad ,empuñó las armas y seguir con las mismas atrocidades a su paso, por las distintas localidades donde combatía a los patriotas


Por José Manuel Aquino

 Una gran parte de la población de Calabozo, vieron con simpatía  el proceso de independencia, a partir de 1810  y después de los acontecimientos del 19 de abril de ese lapso de tiempo, se sumaron a todas las disposiciones e iniciativas  acordadas  por la recién creada Junta Suprema de Caracas. De igual manera admitieron con beneplácito la firma el acta de emancipación del gobierno de español  el  5 de julio de 1811, tanto las autoridades de su ayuntamiento como los  demás miembros de las instituciones del gobierno local. Así como también numerosas familias de esta comarca se acogieron a los ideales republicanos de libertad ,igualdad, prosperidad,seguridad entre los cuales se pueden indicar algunos de los siguientes apellidos :Hurtado,Delgado ,Parpacèn,Camacho de los cuales los historiadores han estudiado sus aportes a este periodo histórico; mientras otras personalidades que obtuvieron un momento de gloria en ese lapso de tiempo ,sufrieron  un olvido historiográfico. Uno de esos  casos es la del general Pedro Pérez.

Este prócer de la independencia venezolana, nacido  en la Villa de Todos los Santos de Calabozo probablemente a finales del siglo XVIII (Rodríguez,2001) , fue testigo de todos los desmanes que realizaron los partidarios de la corona española por parte del oficial Eusebio Antoñanzas   en esta región a los partidarios de la causa republicana, a partir de mayo de de 1812 y posteriormente José Tomás Boves que después  de ser puesto en libertad ,empuñó las armas   y seguir con  las mismas atrocidades   a su paso, por las distintas localidades donde combatía a los patriotas, como el enfrentamiento en el Paso de San Marcos en el rio Guárico, donde asesinarían al oficial Pedro Aldao y seguidamente en los combates del  sitio de la Puerta en 1813. Dando como  resultado la pérdida de la Segunda República, obligando a este oficial independentista Pedro Pérez, junto a otros guariqueños  a pasar al otro lado del rio Apure, para continuar lucha por la independencia.

La alternativa para estos  soldados partidarios de la causa republicana, principalmente los procedentes de Ortiz, Calabozo y San José de Tiznados a  continuar la lucha por la causa  republicana por los  llanos apureños, al conocerse las titánicas acciones emprendidas por José Antonio Páez con su ejército conformado de llaneros procedentes de la provincia de Barinas y las localidades  del Casanare neogranadino  desde 1815. Pedro Pérez  se incorporó a este contingente castrense al igual que muchos  guariqueños en ese lapso de tiempo como  Diego Parpacén, Hermenegildo y Antolín Mujica, Roso Vilera, Juan Ángel Bravo, Luciano Hurtado entre otros soldados. Su primera incursión de insurgente de importancia de este guariqueño fue la Campaña del Centro, que tenía como objetivo el Libertador  Simón Bolívar, llegar triunfante a la ciudad de Caracas en 1818.

Será  el día 6 de febrero de 1818, con la famosa  acción de la toma de las flecheras en las que  participó este oficial guariqueño Pedro Pérez, con otros 49 jinetes desnudos con las  sillas flojas y las gruperas sueltas, atravesar el rio Apure bajo las órdenes de  los coroneles Francisco Aramendi y Cruz Paredes para apoderarse  de las 14 embarcaciones que estaban en el apostadero de  la otra orilla (Páez, ), con la finalidad transportar la totalidad de los 4000 soldados y  pertrechos de guerra , sin alertar a los defensores de la corona española y  tratar de sorprender al general Pablo Morillo que estaba en Calabozo, bajo la mirada y asombro del Libertador Simón Bolívar y los miembros de la oficialidad que lo acompañaba.

     La actuación parcial de este prócer republicano fue reseñada por Tomás Antonio ´Domínguez, a finales del siglo XIX, en diferentes medios impresos para esa época ,de los cuales el historiador y miembro  de la Academia Nacional de la Historia, Telesco Mac Peharson, incorporó un ensayo de este autor, en su  Diccionario ,Histórico ,Geográfico ,Estadístico del Estado Miranda en 1891, permitiendo conocer   su  desempeño como militar al servicio de la república del cual la historiografía para ese tiempo no la había tomado en cuenta. En este artículo señala, que a pesar de  estar a las disposición de José Antonio Páez, este soldado conformó como miembro de la milicia que emprendió el viaje desde la aldea del Setenta, ubicada en las inmediaciones de la jurisdicción del Municipio  Muñoz, en el Estado Apure  a finales del mes  mayo de 1819, para  la campaña de la Nueva Granada comandada por el Libertador Simón Bolívar. Por tanto siguió, la  tormentosa ruta, de  cruzar el río Arauca, luego entrar a territorio neogranadino, con el fin de  pasar el llano inundado, hacia los Andes para llegar al corregimiento del a municipio de Paipa actual Departamento Boyacá (Mac Peharson, 1891.p 406)

      Participando  en los dos enfrentamientos de importancia en territorio neogranadino para culminar con éxito la Campaña de la Nueva Granada: la  batalla de Pantano de Vargas el 25 de julio de 1819, yendo detrás de los 14 lanceros a caballo que comandaba el coronel Juan José Rondón que iniciaron la remontada para vencer a sus oponentes en la refriega, y posteriormente  salir victorioso en el encuentro bélico del 7 de agosto de ese mismo lapso de tiempo en Boyacá (Mac Peharson,1891,p 406),  en el cruce del rio Teatinos por las inmediaciones de Tunja. Luego de salir triunfantes en ambas  contiendas  el Libertador Simón Bolívar  sigue su ruta triunfal a la ciudad de Santa Fe de Bogotá, y comisiona al coronel José Mirabal y al oficial Pedro Pérez guariqueño a la ciudad de Calabozo, con el fin de  requerir información de los acontecimientos  en esta región por donde estaba el general Pablo Morillo y el brigadier Miguel de la Torre y dar también la buena nueva de los laureles obtenidos en tierras colombianas. De esta manera, este destacado patriota participó en esa gran epopeya por estas tierras neogranadinas, junto a sus paisanos Hermenegildo  Mujica, Florencio y José Jiménez  Madrid, Julián Mellado de los cuales la historiadores han escrito sus hazañas, al igual que el nativo de Santa Rita de Manapire, Juan José Rondón sin que a este patriota se le haya mencionado su actuación por esa región.

     Este destacado soldado también participó en la cruzada más importante del proceso de independencia venezolano ,la Batalla de Carabobo el 24 de Junio de 1821, como  miembro de esa comitiva que estaba formada  para el combate  en la primera división del ejército patriota, a la disposición del general  José Antonio Páez, con quien también  siguió luchando a su lado hasta sacar definidamente con   la toma de Puerto Cabello en noviembre de 1823, formando  parte del contingente militar  de 1500 soldados, que estuvo   los primeros días del mes de noviembre de ese año en El Palito y de esta manera ser testigo ,ver partir a los soldados  de la corona española  en territorio venezolano .Luego  tuvo la misión de luchar contra la facción guerrillera  realista de los Güires en 1824,por el Alto Llano de la Provincia de Caracas al lado de prominentes jefes patriotas  como lo fueron los coroneles Judas Tadeo Piñango en Calabozo  y José María Zamora en Chaguaramas, (Andrade y Valderrama, 2010, p 5 ).

    Después de la disolución de la Gran Colombia  en1830, este destacado oficial patriota   seguiò activo en el ejército venezolano hasta 1840.Siempre  a la disposición de José Antonio Páez, para combatir  las diversas insurrecciones que se presentaron durante varios periodos presidenciales: la de 1831,cuando el general José Gregorio Monagas desconoce en Aragua de Barcelona, la Constitución Nacional  vigente para ese tiempo; igualmente estuvo en primera línea para aplacar a los sediciosos al mando de Santiago Mariño, Diego Ibarra Pedro Carujo, Pedro Briceño  Méndez  entre otros en la llamada Revolución de las Reformas ,que derrocaron al doctor José María Vargas en 1835  y luego peleó contra las revueltas de los hermanos Juan Pablo Y José Francisco  Farfán en 1837.

Para el ensayista y abogado Tomás Antonio Domínguez citado por Mac Pherson  (1973), el  general Pedro Pérez  fue un consumado defensor del modelo de gobierno  de corte centralista al comenzar la guerra civil en 1859,por tanto se opuso a los postulados  de los sistemas  federalistas y modelos económicos  de orientaciones liberales (Rodríguez,2001), al considerarlos no acorde para  la unidad de la nación. Después de pasar la turbulencia política  con la llegada de Antonio Guzmán Blanco en 1870 de la  década anterior, vivió los últimos años de su vida narrando sus momentos de gloria en Calabozo, gozando de vitalidad de un guerrero a pesar de llegar a los 80 años, para luego fallecer sin un reconocimiento significativo, por ser un soldado a carta cabal al servicio de la patria. Solamente tuvo la intención   de reconocerle  sus méritos, el doctor Ignacio Oropeza Blanco, al solicitarle que al morir, cortarle un brazo para embalsamarlo, con la finalidad   llevarlo a un Museo Nacional que se estaba conformando en la capital de la República en esos tiempos y así, se le recordase su trayectoria como gran soldado de la patria; pero a pesar de contar su aprobación, esta acción no se pudo materializar, motivado que  al momento de su deceso el galeno no se encontraba en la ciudad.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Bencomo Barrios, Héctor (2004).Héroes de Carabobo .Ediciones de la Presidencia de la República .Caracas.
Dávila Vicente,(1926). Diccionario Biográfico de ilustres Próceres de la independencia Suramericana. Tomo II

 Da Silva, Miguel (2018), Próceres de Carabobo.www Carabobo en sus Personajes. Periodo de La independencia.  Calaméo .com .Books
De  Armas Chitty. (1982). Historia del Estado Guárico. Ediciones de la Presidencia de la República
-_____________.(1978),Historia del Guárico(1807-1874).San Juan de los Morros. Impreso en los Talleres de Gráfico los Morros. Tomos I y II.
Estévez  G, Edgard ( 2007), Batallas de Venezuela 1810 1824.Editoial.C SA. Caracas .
Figueroa  Ernesto y Valderrama Dayana  (2010).Los Güires 1821—1827. ¡Bandoleros o Guerrilleros.nm.http:cnh,gob,ve/Catálogo_Digital/Nuestro_sur1LOA GUIRES_1821-1827.

Franceschi, Napoleón  y Domínguez Freddy ( 2020), Antología Documental para el estudio de la Historia de  Venezuela 1776-2000.Universidad Metropolitana .Caracas-Venezuela.
Mac Peherson,Telasco,,(1973).Diccionario,Histórico,Geográfico,Estadístico y Biográfico del Estado Miranda. Los Teques .Facsimiliar de la Gobernación del Estado Miranda
Páez, José Antonio (1867) Autobiografía del General Páez. Reedición de Petróleos de Venezuela  en colaboración con la Academia Nacional de la Historia  Caracas:, Venezuela, tomos I .y II.
Pita Roger (2021).Puerto Cabello : La rendición del último bastión  monárquico en Venezuela durante la independenciahttps://revistasipgh.org/index.php/rehiam/article/view/597/706.
Rodríguez, Adolfo.(1994),El Estado Guárico, Orígenes ,Mundo y Gente. San Juan de los Morros. Comisión Regional Conmemorativa del Encuentro entre dos Mundos del Estado Guárico.
_______________(2001),General Pedro Pérez, Diario El Nacionalista, San Juan de los Morros.
Sabatino José (2021).La toma de Puerto Cabello, entre historia y leyenda. https://correodelara.com/la-toma-de-puerto-cabello-entre-la-historia-y-la-leyenda/
Vergara y Velasco, Francisco Javier (1960).1818 Guerra de Independencia. Bogotá: Editorial Nelly.
Estévez  G, Edgard (2007), Batallas de Venezuela 1810 1824.Editoial.C SA. Caracas

Compártalo:

sábado, septiembre 09, 2023

Participación del oficial guariqueño José Antonio Benítez, en la toma de Puerto Cabello

Hay una larga lista de militares de esta parte del llano venezolano que  poco se han investigado su trayectoria castrense, que es necesario  reconocerles sus méritos como  forjadores de libertad. Uno de esos héroes olvidados guariqueño por la historiografía tradicional  es el oficial  José  Antonio Benítez (De Armas, 1978), que se une al contingente de soldados encabezado, por el Comandante Juan Félix Ovalles


Por José Manuel Aquino

Estamos este año conmemorando el Bicentenario de la Toma  de Puerto Cabello, acción realizada entre septiembre y noviembre de 1823, cuando las  tropas republicanas sometieron al último bastión realista en territorio venezolano. Momento oportuno para tomar en cuenta muchos soldados  de la patria, que dieron su aporte al proceso de independencia, de  los cuales poco se conocen sus actuaciones a favor de la instauración de la república , especialmente  la participación de  llaneros, que tuvieron un rol protagónico después de la pérdida de la Segunda República en 1814,hasta el final de la contienda independentista, de esta manera, estamos dando los pasos para incorporar a muchos hombres y mujeres que arriesgaron sus vidas al servicio de esta causa, a través de  una nueva historiografía incluyente, visibilizando sus luchas a favor de la instauración de la patria libre y soberana; reconociendo sus valiosos  aportes de este colectivo social , por tanto, estaremos reivindicando a cada uno de esos  héroes de la nación, que participaron  en esta importante  acometida y colocarlos al lado de los consagrados  luchadores del proceso emancipador.

En el fragor de la guerra de independencia venezolana se fueron incorporando paulatinamente gran cantidad  de soldados a esta gesta emancipadora, especialmente en la extensa región guariqueña ,que en ese tiempo formaba parte de la Provincia de Caracas, por nombrar entre tantos  próceres de las cuales conocemos su trayectoria militar como la de Pedro Zaraza, Diego Parpacèn ,Juan José Rondón, Lorenzo Belisario, Hermenegildo Mujica, Julián Mellado, de las cuales se conocen sus hazañas ; pero también hay una larga lista de militares de esta parte del llano venezolano que  poco se han investigado su trayectoria castrense, que es necesario  reconocerles sus méritos como  forjadores de libertad. Uno de esos héroes olvidados guariqueño por la historiografía tradicional  es el oficial  José  Antonio Benítez (De Armas, 1978), que se une al contingente de soldados encabezado, por el Comandante Juan Félix Ovalles  Juan Ángel Bravo, que estuvieron bajo el mando del General José Antonio Páez, en La Toma de Puerto Cabello, en 1823, como afirma Carlos Marx en el 18 de Brumario de Luis Bonaparte,” los hombres hacen su propia historia”. (Marx, 2003)

 En su hoja de servicio como militar activo del ejército patriota, da cuenta de su actuación castrense de este oriundo de  San Juan de los Morros (Dávila, 1924).Se incorpora al ejercito republicano en1821, momento importante en que, el ejercito patriota se preparaba para enfrentar a las fuerzas realistas comandada  por el  brigadier realista Miguel  de la Torre. Este  guariqueño se alista con las fuerzas republicanas con el grado de sargento, bajo el mando del general Juan Francisco Bermúdez en la Provincia de Barcelona, en la Campaña de Caracas, con la misión ordenada por el Libertador Simón Bolívar, en el mes de mayo, de entretener a las fuerzas enemigas para evitar  que estas se  concentrasen en las sabanas de Carabobo. Por consiguiente, José Antonio Benítez, estuvo en esa operación disuasiva conformada por 1200 soldados, que partió el primer día de ese lapso de tiempo, cruzando el rio Unare, para luego trasladarse a Caucagua  y luego vencer a los mandos realista el 12 de ese período en el Rodeo; para luego llegar a  Caracas, cumpliendo con la orden encomendada de llegar  antes el día 15 de ese mes.

     Luego siguió con sus demás compañeros  realizando actividad de despiste hacia la Guaira, para volver a la ciudad de Caracas y dirigirse a la población de El Consejo. Posteriormente estuvo en el enfrentamiento ocurrido el 24 de mayo en las Lajas, donde los patriotas al mando de Juna Francisco Bermúdez, caen derrotados por las fuerzas realistas comandadas por  Tomás Morales, por falta de municiones, teniendo que retirarse hacia  Petare; para después ver acción en el sangriento combate en El Calvario ,en el cual los republicanos huyen hacia Guarenas y Santa Lucía, cumpliendo de esta manera la distracción de las fuerzas enemigas, mientras que mayormente el ejercito independentista, estaba concentrada en la sabana de Carabobo, para posteriormente  vencer de forma contundente a las fuerzas de los partidarios de la corona española en territorio venezolano, el 24 de junio de 1821.
Luego estuvo en San Juan de los Morros, realizando  adiestramiento a los nuevos soldados del ejército  (Dávila, 1924). En  el año 1823, participó en el  quinto asedio a Puerto Cabello, último e importante  enfrentamiento militar librado en el proceso de independencia, en tierras venezolanas, que en ese momento formaba parte de la Gran Colombia. En esta  acción interviene como miembro de la tropa al mando del general Francisco Bermúdez que vino a colaborar con el general José Antonio Páez, jefe de la operación, que reunió más de 1200 soldados de los Batallones: Granaderos, Anzoátegui y Boyacá, con un grupo de caballería comandado por  el general Fernando Figueredo, que estuvo arrestado en el  castillo de San Felipe, unos meses en el año de 1812 y por tener conocimiento  de esta fortificación, fue el responsable de la arriesgada operación castrense.

 En 1828, Jose Antonio Benítez, recibe el meritorio ascenso al grado de Capitán  de Milicias, desde 1830, cuanto estaba  bajo el  mando del general Santiago Mariño, por  territorio tachirense, para  luego solicitar la jubilación en 1852, su  como oficial activo del ejército nacional, después de haber servido a la patria por 31 años. De esta manera, estamos destacando la hoja de servicio  de este soldado que luchó por la instauración de la república, en momento propicio de esta  celebración Bicentenaria de la Toma de Puerto Cabello, para  resaltar a todos estos insurgentes que la historiografía tradicional, no los  tomó en cuenta.

.

REFERENCIAS BIBLIOGRÀFICAS
.

  1. Archivo General de la Nación .Ilustres Próceres de la Independencia. Letra B Tomo XII
  2. Bencomo Barrios, Héctor (2004).Héroes de Carabobo .Ediciones de la Presidencia de la República .Caracas.
  3. Dávila Vicente, (1926). Diccionario Biográfico de ilustres Próceres de la independencia Suramericana. Tomo I
  4. Da Silva, Miguel (2018), Próceres de Carabobo.www Carabobo en sus Personajes. Periodo de La independencia.  Calaméo .com .Books
  5. DE  Armas Chitty. (1982). Historia del Estado Guárico. Ediciones de la Presidencia de la República
  6. -_____________. (1978), Historia del Guárico (1807-1874).San Juan de los Morros. Impreso en los Talleres de Gráfico los Morros. Tomo II
  7. Estévez G, Edgard (2007), Batallas de Venezuela 1810 1824.Editoial.C SA. Caracas.
  8. Franceschi, Napoleón  y Domínguez Freddy (2020), Antología Documental para el estudio de la Historia de  Venezuela 1776-2000.Universidad Metropolitana .Caracas-Venezuela.
  9. Marx Carlos (2003). 18 de Brumario de Luis Bonaparte. Fundación  Federico Enguels Editorial Federico Enguels .Primera edición
  10. Ministerio del Poder  Popular para la Cultura (2018). Correo del Orinoco 1818-1821. Fundación del Centro Nacional de Historia: Caracas
  11. Páez, José Antonio (1867) Autobiografía del General Páez. Reedición de Petróleos de Venezuela  en colaboración con la Academia Nacional de la Historia  Caracas: Venezuela, tomo I.
  12. Vergara y Velasco, Francisco Javier (1960).1818 Guerra de Independencia. Bogotá: Editorial Nelly.

 

Compártalo:

martes, agosto 22, 2023

Juan Fèlix Ovalles, comandante de caballería al servicio del proceso de Independencia venezolano


Desde el comienzo de la contienda independentista estuvo preparado para el combate y le tocó la providencia de estar en la última refriega que dio por terminada la ocupación del imperio español en territorio venezolano, como fue la toma del Fuerte de Felipe en Puerto Cabello, hace 200 años. Una forma de reconocerle sus méritos y su trayectoria insurgente.


José  M  Aquino.


La región guariqueña tiene muchos hombres y mujeres que dieron un importante aporte al proceso independentista, la historiografía hace referencia  a muchos de ellos a los cuales se les han  resaltado  sus méritos por su actuación  el campo de batalla, pero existen otros soldados que lucharon por esta causa, los cuales se han escrito muy poco, por tanto, es necesario resaltarle  sus hojas servicio  a favor de la causa republicana .De esta manera, estaremos   dando los pasos para  ubicarlos en el mismo sitial  de los  demás  héroes de este periodo histórico. Uno de esos  patriotas que hay estudiarle su desempeño castrense, es la del Comandante Juan Félix Ovalles, participante en el Asedio a Puerto Cabello, último enfrentamiento   que realizaron los patriotas  comandadas por el general José Antonio Páez , contra las fuerzas realistas encabezadas por Sebastián de la Calzada en territorio venezolano, que este año se conmemora  200 años de ese acontecimiento. 

Este destacado prócer del proceso  de  independencia nativo de San Juan de los Morros, nace el 22 de junio de 1791, hijo de Josefa Lorca y Carlos Ovalles. Toma la firme convicción de incorporarse al ejército republicano en el mes de abril de 1812, luego de haber ocurrido el devastador  movimiento telúrico ocurrido  en marzo de ese año, que  ocasionó cuantiosas pérdidas  humanas e inmuebles en las principales ciudades  controladas por los patriotas. Su primera incursión bélica  la realizó al lado del General Francisco de Miranda, entre  20 y 29 de abril de ese lapso de tiempo, en la ciudad de la Victoria, contra  las fuerzas realistas dirigidas   por el capitán de Fragata Domingo Monteverde. En esa  refriega sale herido y tiene que huir tras la derrota  de los patriotas, motivo por el cual lo obliga a retirarse de la acciones bélicas por un tiempo, mientras se restablecía de las lesiones; una vez  recuperado, se alista nuevamente en  una unidad militar, esta vez  con el grado de subteniente de infantería, en tiempos  de la Segunda República, donde se enfrentó a las fuerzas realistas comandadas por José Tomás Boves, en San Francisco de Tiznados, a principios  de 1814 (Dávila, 1924).
Después   del éxito de la Campaña  Provincia de Guayana, entre el 8 de octubre 1816 y julio 1817, el Libertador Simón Bolívar proyecta de inmediato  la Campaña del Centro, que tenía como fin de llegar triunfante la región central del país  y entrar  a la ciudad Caracas, pero tras el descalabro en  la batalla de la Hogaza en diciembre de ese lapso, tiene que abortar la operación militar. Al retomarse  la expedición castrense a comienzos de 1818, Juan Félix Ovalles  se incorpora en esta cruzada, llegando con el ejercito libertador  hasta los Valles de Aragua. Toma parte en la Batalla de Semen,  también llamada Tercera Batalla de La Puerta, el día 16 de marzo de ese año, donde  las fuerzas realistas comandadas por  Pablo Morillo, derrotan de manera contundente   al  contingente patriota comandada por el Libertador Simón Bolívar. En esta acción, este oriundo de San Juan de Los Morros, sale herido en la contienda, al  formar parte   del cuerpo de infantería republicana, que la que  sufrió cuantiosas pérdidas humanas y materiales.

En el mes de agosto de 1818, este  prócer guariqueño recibe su merecido ascenso al grado de Teniente de Caballería, por  su desempeño en el campo de batalla. Llegamos a 1819, una vez instalado el 15 de febrero el Congreso de Angostura y realizadas las deliberaciones, donde el Libertador Simón Bolívar, pronunció  su célebre discurso, en el cual propuso un modelo de Estado Republicano y  posteriormente el 2 de abril, los patriotas comandados por el general José Antonio Páez y sus lanceros vencen en una  la arriesgada acción en el sitio de las Queseras del Medio,  a las tropas realistas comandadas  por el general Pablo Morillo, obligándolo  a retirarse a  la Mesa de Calabozo, motivo por el cual se inicia una nueva campaña en tierras neogranadinas . Este  prócer de la independencia participa como integrante del Escuadrón de Dragones a la Campaña  Libertadora de la Nueva  Granada, que se inició el 27 mayo en ese lapso de tiempo, por tanto, este  soldado de la patria  atravesó conjuntamente como los demás compañeros de armas  las diversas dificultades para atravesar en tiempo de lluvias los caudalosos  ríos y las  bajas temperaturas en páramos andinos ,  para  luego vencer a los realistas comandas por el brigadier José María Barreiro  en la población de Boyacá el 7 de agosto de ese mismo año. Por tal motivo, estuvo presente en la entrada triunfante de Simón Bolívar y  todo su ejército a la ciudad de Santa Fe de Bogotá (Dàvila, 1924), tres días más tarde del referido enfrentamiento bélico, que dio por terminada la Campaña de Libertadora de la Nueva Granada en 77 días.

Entramos al año 1820, momento importante para el bando patriota con los excelentes resultados obtenidos  con la liberación de la Nueva Granada, dan un nuevo impulso para ganar la contienda en territorio venezolano; mientras las fuerzas realistas reinaba la desesperanza por la derrota sufrida, aunado al  cambio de política  imperantes en el gobierno español con respecto a la guerra  al recibir el capitán   Pablo Morillo, la orden  de que  arbitre con Simón Bolívar, un tratado de paz y regularización de la guerra. Entre tanto  Juan Félix Ovalles, es ascendido con el grado de Capitán en mayo de ese lapso de tiempo. En 1821, tiene  participación en la Batalla de Carabobo, encuentro decisivo en la cual los republicanos derrotan contundentemente a los defensores de la Corona Español. El Coronel Pedro Celis, certifica su intervención  en dicho encuentro bélico (Ranuàrez ,2017), al no encontrarse en la lista oficial de participantes en  refriega. Posteriormente asume la Comandancia Militar de Nirgua, para 1822, continuaba cumpliendo funciones en esa población (Álvarez,2014).

Llegamos a 1823, el ejercito patriota dirigido  por el General José Antonio Páez, tiene la misión de reducir lo que queda del ejercito realista en territorio venezolano, el día 3 de agosto, el coronel Manuel Manrique, logra la capitulación del brigadier Francisco Tomás Morales en Maracaibo, quedando solamente, quedando  por someter a los  defensores de la monarquía española en Puerto Cabello, comandada por el oficial  Sebastián de la Calzada. Juan Félix Ovalles, formó parte del contingente de 1500 hombres que participaron en el asedio a Castillo de San Felipe, que comenzó el día 23 de septiembre y culminó, de 10 de noviembre de ese año, con la  arriesgada acción de los lanceros que conformaron la operación, permitieron  la rendición del último bastión monárquico de la guerra de Independencia en Venezuela. 

Ya separada Venezuela de la gran Colombia en 1830, bajo el primer  de gobierno José Antonio Páez, a Juan Félix Ovalles, se le ratifica su ascenso a Comandante de Infantería. En 1831, fija su residencia después de haber vivido en Nirgua. Para el año 1835, como   respetuoso  del orden constitucional establecido, decide  apoyar el  gobierno del doctor José María Vargas, y  combate a los líderes del  movimiento Reformista  entre el 7 de junio de 1735 al  3 de marzo de 1736,encabezados por Santiago Mariño, Pedro Briceño Méndez y José Tadeo Monagas, que  aupaban un la restitución de la Gran Colombia. Después de esta sonada militar, se convierte en Guardia de Honor del General en Jefe José Antonio Páez.

Luego de estar a la disposición del General Páez, no sigue con las pretensiones oligarcas de esta caudillo, por tal motivo, se opone a la guerra civil orquestada por este, contra el  recién electo presidente José Tadeo Monagas en1848 (Dávila, 1824), tras el fracaso del asalto al Congreso Nacional  y el alzamiento  en los llanos de Calabozo y el Apure por parte  del centauro portugueseño. Este destacado patriota, ante la severa crisis económica que agobiaba a la nación en1859, durante el gobierno de Julián Castro,  toma la firme disposición de luchar por  una reivindicación social contra los intereses de los terratenientes y comerciantes que habían empobrecido a sus habitantes en sus gobiernos, por tal motivo, se pronuncia  en la ciudad de Miranda, donde residía a favor de los ideales federalistas, inspirados por  Ezequiel Zamora, Antonio Guzmán Blanco y Juan Cristòfono Falcón.

Este prócer  de  la independencia, que nació en San Juan de los Morros,  muere el 2 de febrero de 1862, antes de culminar  la guerra Federal, con una trayectoria impecable al servicio de la patria: lucha  al lado  Francisco de Miranda en 1812, sigue con el Padre de la Patria,  Simón Bolívar ,a la Nueva Granada , y acompaña  a José Antonio Páez, desterrar los últimos contingentes de partidarios de la corona española. A pesar de caer herido en el campo de batalla en varias oportunidades, nunca se amilanó, siempre  estuvo  dispuesto a superar las adversidades. Desde el comienzo de la contienda independentista  estuvo preparado para el combate y le tocó   la providencia de estar en la última refriega que dio por terminada la ocupación del imperio español en territorio venezolano, como fue la toma del Fuerte de Felipe en Puerto Cabello, hace 200 años. Una forma de  reconocerle  sus méritos  y  su trayectoria insurgente.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS


Álvarez Marisol (2014).Formación de Milicias  y Batallones en la Venezuela Prerepùblicana.XII: Congreso Internacional de Aladaa.
Bencomo Barrios, Héctor (2004).Héroes de Carabobo .Ediciones de la Presidencia de la República .Caracas.
Dávila Vicente,(1926). Diccionario Biográfico de ilustres Próceres de la independencia Suramericana. Tomo II
Da Silva, Miguel (2018), Próceres de Carabobo.www Carabobo en sus Personajes. Periodo de La independencia.  Calaméo .com .Books
De  Armas Chitty. (1982). Historia del Estado Guárico. Ediciones de la Presidencia de la República (1978), Historia del Guárico (1807-1874).San Juan de los Morros. Impreso en los Talleres de Gráfico los Morros. Tomo II.
Estévez  G, Edgard (2007), Batallas de Venezuela 1810 1824.Editoial.C SA. Caracas
Franceschi, Napoleón  y Domínguez Freddy (2020), Antología Documental para el estudio de la Historia de  Venezuela 1776-2000.Universidad Metropolitana .Caracas-Venezuela
Ministerio del Poder  Popular para la Cultura (2018). Correo del Orinoco 1818-1821. Fundación del Centro Nacional de Historia: Caracas
Páez, José Antonio (1867) Autobiografía del General Páez. Reedición de Petróleos de Venezuela  en colaboración con la Academia Nacional de la Historia  Caracas:, Venezuela, tomo I.
Rodríguez, Adolfo (1994), El Estado Guárico: Orígenes, mundo y an Juan de los Morros.
Ranuarez, Argenis  (2017). Un Prócer Sanjuanero. http://elrincondelcronistaara.blogspot.com/2017/12/
Robles, Aura (2008), Historia de las Pensiones, Montepío Militar y los Honores de la Independencia de Venezuela: 1830-1858). Ucab, Caracas
Vergara y Velasco, Francisco Javier (1960) .1818 Guerra de Independencia. Bogotá: Editorial Nelly. Estévez  G, Edgard (2007), Batallas de Venezuela 1810 1824.Editoial.C SA. Caracas        

Compártalo:

lunes, agosto 14, 2023

Casas Muertas, en un largometraje

Hortencia Rodríguez, directora del film Casas Muertas, el pueblo que se negó a morir (2023)

La obra fue dirigida por la escritora orticeña y profesora Hortensia Rodríguez, directora de la Compañía de Teatro Municipal de Ortiz (Cumunteatro Ortiz). Y, la misma, es un proyecto que venía desarrollándose desde hace mucho tiempo: explorando distintos géneros desde el teatro hasta los videos cortos.


Por José Obswaldo Pérez


Casas Muertas, la novela de Miguel Otero Silva (1908-1985), ha servido de inspiración para una nueva adaptación de su obra, esta vez, en un largometraje. La película, una especie homefilm, lleva el nombre de Casas Muertas, el pueblo que se negó a morir (2023), la cual se estrenará el próximo 28 de agosto, en el marco de las festividades patronales de Santa Rosa de Lima de Ortiz.
La obra fue dirigida por la escritora orticeña y profesora Hortensia Rodríguez, directora de la Compañía de Teatro Municipal de Ortiz (Cumunteatro Ortiz). Y, la misma, es un proyecto que venía desarrollándose desde hace mucho tiempo: explorando distintos géneros desde el teatro hasta los videos cortos. Su único objetivo es promover unas de la obras literarias más importantes de la literatura mundial que identifica el pueblo de Ortiz, el cual algunos de sus habitantes todavía desconocen.
Este trabajo arduo de Hortensia tiene sus antecedentes: El ave fénix, Los Pregoneros y ¿quién es el muerto? por decir, los titulos que más recuerdo en este momento. Pero la idea principal de Hortensia es haber llevado al movimiento cinético los doce capítulos de la novela escrita. Más de dos horas de duración. Cosa nada fácil cuando se trata de adaptar una obra literaria al cine, quizá la tarea más compleja sea honrar el original. Desde luego, cada secuencia es un retrato narrativo fiel a la obra. Locaciones de los escenarios descriptivos, vestuario, música, lenguaje y, desde luego, el papel histriónico de los actores, juegan un papel importante a la hora de evaluar la producción. No basta, por su puesto, un buen guión. El ritmo de cada secuencia es, al final del día, responsabilidad casi exclusiva del director.
Por otra parte, quizás, el mensaje que esconde Casas Muertas, el pueblo que se negó a morir no sea el ego de hacer un film casero ―con las uñas y los pies-para recrear un momento histórico de la Venezuela gomecista (1908-1936). La virtud subyace en ese esfuerzo humano y colectivo que ha creado Hortensia Rodríguez, por más de treinta años de vida cultural, dedicada a su Ortiz y a su gente: la existencia como pueblo. Una honradez que nos estimula a “sí, podemos” y que “aquí hay mujeres y hombres que tenemos talento”. Una aliento para el futuro. Una esperanza por salir del olvido.
Finalmente, Hortencia honra  al escritor Miguel Otero Silva al cumplir con la intensión inicial del autor: la de hacer una película (esa fue su idea que, finalmente, terminó en una gran novela). Porque no hay, en la historia del cine nacional, un proyecto como lo planteado por la directora de Casas Muertas, el pueblo que se negó a morir. Vale felicitar al talentoso grupo de actores (todos orticeños) que, con el mejor histrionismo, lograron representar los personajes de la obra.
De igual manera hay que reconocer el aporte Daniel Alejandro Polini, un joven fotógrafo coterráneo que ha estado a la altura a contribuir con su trabajo a los mejores focus de la película mediante técnicas fotográficas. A lo mejor hay otros como Polini que, entre telones, jugaron un papel importante en la filmación de la cinta. Cosa que sabremos más adelante. Mientras tanto busquemos la butaca y preparémonos para acompañar a Hortensia en esta puesta en escena. Suerte.

Compártalo: