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José Manuel Celis... Cronista popular


Por Felipe Hernández G.
UNESR-Cronista de Valle del Municipio Infante – Valle de la Pascua
felipehernandez457@yahoo.com

El profesor José Manuel Celis Pereira nació en Valle de la Pascua el 24 de marzo de 1944; el mismo terruño desde donde el 08 de marzo del 2011 partió a otras dimensiones, cuando contaba con 67 años de edad. Estuvo casado con la maestra Caridad Rojas, con quien procreó a sus hijos, José Manuel, Manuel Alejandro, Maira y otros.

El profesor José Manuel Celis fue hijo de Esther Antonio Celis y Yolanda Pereira. Hermano de las maestras Alicia, Yajaira, Omaira Celis Pereira, entre otros. Sus primeros estudios los realizó en su ciudad natal en el Grupo Escolar “Rafael González Udis”, luego la secundaria la cursó en el Liceo “José Gil Fortoul”. Su vocación la encausó hacia la docencia, lo que le llevó a desempeñarse como profesor “de historia, que aprendió en la escuela de la vida y en las numerosas lecturas que realizó” (E. Malaspina dixit) y de otras materias, en los pueblos de El Sombrero (Liceo “Alberto Isaac Padra”), en Valle de la Pascua (Colegio “Juan Germán Roscio”) y en Las Mercedes del Llano (Liceo “Pedro Itriago Chacín”).

En el Colegio “Juan Germán Roscio”, institución fundada y dirigida por el siempre caritativo, afable y gratamente recordado padre Rafael Chacín Soto, supo ganarse el aprecio y la confianza no sólo del citado Padre Chacín, sino además de los profesores Alnardo Salazar Olivieri, Aníbal Matute, Eney y Rafael “Lito” Silveira, Samuel Mejías, Iván Ferrer, Guillermo Aragort, entre otros meritorios educadores que también laboraron en ese histórico colegio.

Miembro de la Sociedad Socorro Mutuo, fue cronista popular y escribía en los diarios locales, El Nacionalista, Jornada y otros periódicos. El único libro que escribió fue el poemario:Hojas al viento, en el que relata la existencia y todas sus circunstancias posibles, alegres y tristes, a través del prisma del recuerdo y la nostalgia. Por otro lado, define acertadamente la poesía como la mejor forma de expresión para quien ama la vida y todas las cosas que la rodean, y remata: “La poesía es el lenguaje del alma, sobre todo de un alma romántica y soñadora como la mía”.
Siempre apoyó fervorosamente las iniciativas culturales y folclóricas que se emprendieron en el municipio Leonardo Infante y en otros pueblos del oriente del Guárico, se recuerda su consecuente estímulo al Festival Nacional “Panoja de Oro”, al Festival Nacional Folclórico Infantil “Cantaclaro”, entre otros eventos culturales.

En ocasión de su fallecimiento, el doctor Edgardo Malaspina, quien fue su alumno en Las Mercedes del Llano, escribió lo siguiente: “... gran amigo de Las Mercedes, fue docente por largo tiempo en nuestro pueblo, hizo muchos amigos y participó activamente en los festivales de música criolla. Su infaltable presencia en nuestros eventos culturales para apoyarnos con su experiencia y capacidad organizativa, nos hizo considerarlo, sencillamente, como un mercedense más”.

Celis afirmaba que el nombre de su poemario significaba que el viento los llevaría a otros derroteros. Unos versos de su poema “Cuando caiga la tarde”, bien pudieran servirle de epitafio:

Yo me quiero morir cuando caiga la tarde
en la quietud dormida de una tarde serena,
al arrullo del canto del pájaro en su nido,
a la sombra de un árbol de ramas florecidas
donde a mi oído apenas llegue el rumor del viento,
trayéndome el sonido de olas en la playa
o el lejano rumor de lluvia en los tejados
o el ruido cantarino de la brisa que peina
esa grama encendida de mi llano infinito.

Para la posteridad quedan sus escritos dispersos en distintos periódicos o en manos de particulares... Los que le conocimos, le recordamos en sus sitios predilectos, junto con el maestro Juvenal Bolívar en la esquina de la Catedral Nuestra Señora de la Candelaria, frente a la plaza Bolívar, o en la puerta de la Sociedad Socorro Mutuo junto al también recordado sastre, don Gustavo “Gustavito” González...

El Prof. Celis fue un docente dinámico, de verbo fácil y siempre presto a establecer el mejor contacto con el alumnado. El 09 de marzo de 2016, el Prof. Samuel Mejías escribió lo siguiente: “Recordado amigo, el tiempo ha transcurrido rápidamente desde tú partida, siempre recordamos tus ocurrencias y verdades, ya que fuiste una persona directa, eso demuestra que dejaste huellas que el inexorable tiempo no podrá borrar”.