domingo, abril 15, 2018

El pez y la nada



Aunque fue jefe de comando de campaña de Capriles y varias veces gobernador de la Unidad, Falcón no tendría el pedigrí necesario, porque así lo decidió el este de Caracas

CARLOS RAÚL HERNÁNDEZ

Latinoamérica, EEUU y la Unión Europea acechan al gobierno, con amenazas de embargo si “gana” las elecciones. Su apoyo popular apenas llega a 25%, 90% de la gente lo cuestiona y 75% está contra él. Hiperinflación, hiperdevaluación, desabastecimiento y demás jinetes del Apocalipsis convierten Venezuela en Haití. Pero para eclipse de cualquier mente normal, grupos urbanos acomodados, decidieron abstenerse de votar. Algo tan incomprensible como un boxeador que no sale en el último asalto cuando su contrincante está groggy.

Pero la clave es la siguiente: como los aspirantes de estos sectores quedaron anulados, prefirieron sacrificar todo, incluso sus propios partidos, con tal de que el único de la MUD que podía y quería, no fuera candidato. Esta es la auténtica razón para abstenerse (me-abstengo-pero-no soy-abstencionista) y pido-condiciones, una excusa abigarrada para incautos, una carnada de colores brillantes que engaña a los peces. Aunque fue jefe de comando de campaña de Capriles y varias veces gobernador de la Unidad, Falcón no tendría el pedigrí necesario, porque así lo decidió el este de Caracas.

No ir a las municipales ni a los concejos regionales es una bomba solo mata gente contra la provincia, las bases de sus partidos y cualquier sentido de la política. Recuerda aquella comunidad de 900 norteamericanos radicados en Guyana, cerca de la frontera con Venezuela, que hace mucho tiempo decidieron suicidarse en masa y matar antes a sus niños. En la furia contra Falcón, liquidan a su propio liderazgo medio y ya hay pobladas en partidos que lucen en disolución. Los dirigentes de base colocan la mirada hacia la fuerza ascendente que les abre las planchas, con perspectivas auspiciosas e impredecibles.

Siempre tendremos París

Ante eso no asombra la montaña de acusaciones, groserías, calumnias, insultos, orquestada desde los alrededores del frente, sobre todo grupos tuiteros moralmente lumpen, sin decencia y vidas rabo e cabuya. Tarde comienzan a comprender la trampa en la que se metieron y que les quiebra los huesos. La esperanza de sobrevivir está en un nuevo 23 de enero de 1958, que de un envión voltee la tortilla, una prueba más de que muchos viven en Narnia o en todo caso, en un mundo no probabilístico. Así las FF.AA. restablecerían de un solo swing el orden y todo el mundo contento. Frente sería la Junta Patriótica. Ya se dijo que la historia cuando se repite no es drama sino comedia.

Arreció desde que publicaron la gráfica de tres dirigentes opositores (ya tienen hasta el candidato para representar a Monseñor Arias Blanco), sellando en París un redivivo Pacto de Nueva York de 1957, el de la histórica foto de Betancourt, Caldera y Villalba. Y el No tiene sentido especular sobre si las dos reuniones, con 61 años de diferencia, tendrán significados equivalentes, pero prefigura el esquema que acarician ido Maduro y los que no aparezcan en esa gráfica, Falcón, Ramos, Rosales, irán al basurero de la historia.

Por esa razón decidieron borrar a Falcón de la faz de la tierra con cualquier recurso disponible, e incluso Borges, siempre comedido, dispara a quemarropa contra él. El problema para los autores del nuevo Pacto de Punto Fijo está en que Falcón en caso de perder, quedaría como jefe de la oposición interna, en el terreno, mientras los otros están inhabilitados o en desbandada, sus partidos ilegalizados y además heridos por las acciones de los dos últimos años. Una fuerza interna con millones de votos encabezada por Falcón, ralentiza el papel del exilio.

El comando Gadot

Que se muera, que se lo lleven los extraterrestres, que lo secuestre un comando formado por Gal Gadot, Blake Lively, Scarlett Johansson y Jessica Biel y que no regrese nunca más, que renuncie (se lo piden los angelitos carbonizados del 350) y que se hunda con ellos en el pozo abstencionista, la nada de Fernando Mires. Ahí sería un pececito más entre otros. Los ejércitos norteamericano y soviético corrían a toda máquina a ver quien llegaba primero a Berlín en la derrota alemana. PJ, VP y Soy Venezuela (¿se llama todavía así?) quieren llegar primero que Copei, el MAS y AP, pero el segundo grupo ya está en la Puerta de Brandeburgo.

Pero el cambio de régimen no tiende a parecerse al 23 _E., un pronunciamiento del comando conjunto de las FF.AA. que depone a Pérez Jiménez, tal como ocurrió con Medina y Gallegos. No fue un golpe de Estado tal como se le entiende comúnmente, un cuartelazo y plomo sino una acción militar “seca” y masiva. Al contrario pareciera que el cambio deseable o posible será una larga pulseada dentro del país con los militares y el madurismo plagado de dificultades, lo que obligará a una negociación seria, no la pantomima de R.D. con la oposición interna.

Ello obligaría a un pacto de coexistencia, al respeto por enclaves de poder, la justicia transicional y a una marcha consensuada y cuidadosa diferente a la que prefiguran desde París. Y hay que tener un bagre podrido en vez de sesos para pedir embargo a los barcos venezolanos en el Canal de Panamá, una de las declaraciones más ridículas que se han dado últimamente (o que “luego de la orden de captura contra Maduro, solo falta que se pronuncie la AN”). Incluso si se diera una acción militar victoriosa como la de Larrazábal en 1958, los militares y el madurismo tendrían mil razones para hablar con Falcón y no con los otros.

@CarlosRaulHer
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La confusión

El resultado podría ser que la mayoría más grande que ha tenido la oposición en toda la era chavista no vote masivamente, sin tener una propuesta alternativa


Por Luis Vicente Leòn


Quiero compartir mi confusión alrededor del proceso político que vivimos. Por una parte, entiendo la frustración de quienes no creen en participar en un proceso electoral sesgado, opaco y manipulado. Si añadimos que el costo de salida del gobierno es infinito, la probabilidad de que entreguen el poder es muy baja, excepto si proviene de una implosión que, por ahora, solo es una especulación académica. No podemos descartar esa posibilidad, pero tampoco basar el análisis en un “cisne negro” que necesita que estén alineadas demasiadas estrellas.

Pero a la vez entiendo la tesis de quienes creen que ir a un boicot electoral tiene una probabilidad de éxito prácticamente nula. Las explicaciones de los pro boicot sobre cómo es que eso producirá un cambio son muy pobres y la capacidad de generar amenazas creíbles más pobre aún, excepto las amenazas de acción internacional contra el gobierno, lo que hace a los pro boicot dependientes de una acción que no controlan y que además se plantea como sustituto y no complemento de una acción propia, algo muy decepcionante en término de resultados esperados.

En todo caso, si la única fuerza opositora del ala boicot son las sanciones, esto me genera otra confusión. Si hablamos de sanciones personales, supongo que su objetivo es crear presión para generar la implosión del chavismo. Entonces llegamos al escenario donde Falcón podría representar, por ejemplo, una opción de negociación con los chavistas disidentes, convirtiéndose en una forma de salir de Maduro a través de la presión del propio chavismo para el reconocimiento del triunfo electoral opositor, atado a una negociación de salida que proteja al chavismo en su conjunto. Una especie de huida hacia delante para quienes sienten la amenaza de verse envueltos en sanciones personales en el futuro. Pero para que eso ocurra Falcón tiene que sacar más votos que Maduro, lo cual es una inconsistencia con la propuesta de boicot.

Las sanciones económicas, financieras y petroleras son otra historia. Ahí la teoría indica que se va a por todo. Pero la evidencia ha demostrado que no funcionan. No estoy analizando la teoría ni la lógica ni la ética de la propuesta. Simplemente su eficiencia. Cuba, Corea, China, Rusia, Zimbabue muestran su fracaso. Y en realidad también Irak, Libia y Siria donde se derivó en otra cosa. Entonces, parece que la propuesta de sanciones está basada en un error de apreciación de eficiencia o en la necesidad de hacer “algo” aunque no funcione. Es como el padre que castiga sabiendo que no resolverá el problema, pero le da remordimiento no hacer nada. El problema es cuando lo que se hace, para cubrir un complejo ético, es peor para la vida de la población que se pretende ayudar. Ya sería fronterizo pedirle sacrificios a quienes viven dentro, mientras yo los veo desde afuera. Pero es aún más complejo pedirle a un pueblo que asuma costos brutales, sabiendo de antemano que la probabilidad de éxito es muy baja.

El resultado de todo esto podría ser que la mayoría más grande que ha tenido la oposición en toda la era chavista no vote masivamente, sin tener una propuesta alternativa, dejando a Maduro en poder y provocando la agudización de sanciones generales, que empeorarán la vida de los venezolanos en general sin provocar cambio de gobierno.

Claro que puede ocurrir el otro escenario. Que en el camino la gente se anime a votar contra Maduro, el chavismo implosione y los chavistas disidentes defiendan el resultado electoral como una vía para buscar una negociación transicional y salir del problema lo más elegantemente posible. Pero para eso, otra vez, Falcón tendría que tener votos para ganar, algo que los opositores institucionales ven como un pecado mortal. ¿Clarito, no?

luisvleon@gmail.com


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domingo, abril 08, 2018

Las últimas horas libre



Lula, rodeado por una multitud. (Reuter)

Misa, memoria y show, la colorida despedida de su gente en el acto de San Pablo. El ex presidente aprovechó la concentración frente al sindicato para un discurso cargado de gestos.


Por Eleonora Gosman

Yo no soy un ser humano. Soy una idea que se mezcla con las ideas de ustedes. Ustedes tendrán que convertirse, en el futuro, cada uno en un Lula”. Esta fue una de las frases que pronunció el ex presidente en el acto que protagonizó junto con sus compañeros gremialistas y los diferentes partidos de la izquierda, en las horas previas a “presentarse” ante sus carceleros.

El día había amanecido con emociones fuertes para el ex jefe de Estado. Sus hijos no lo abandonaron ni un minuto, desde el momento que decidió alojarse en el Sindicato de Metalúrgicos del ABC en San Bernardo del Campo, en las afueras apenas de San Pablo, el sitio donde creció como sindicalista y político.

A media mañana, un grupo de sacerdotes católicos con pastores evangélicos y lutheranos oficiaron una misa en homenaje a Marisa Leticia, su esposa, fallecida exactamente hace un años, en 2017.

Lula nunca perdonó a quienes, supuso, eran los verdaderos causantes de la muerte prematura de su compañera.. “Este no es un momento fácil para mi familia” se condolió. “Y quiero decir, la muerte de Marisa fue anticipada por los jueces y fiscales que maltrataban las figuras no solo mía sino también de mis hijos. A ella la masacraron”.

Pero el tono de este político distó y mucho de ser el de la venganza y la tristeza. Y marcó que respetaría la orden judicial. Se mostró, en todo momento, con un humor impecable que lo acerca precisamente a los sectores de las clases más bajas. Como escribió un periodista en el diario Folha de Sao Paulo: “El hecho es que Lula parece siempre sentirse feliz en el medio de la masa popular. Y su buen humor resiste las situaciones más difíciles”.

La multitud se mostró bronca frente a la detención de su líder, no querían este desenlace. Las consignas eran inequívocas: “Lula no te entregues!”, “Lula vive” y “Lula guerrero del pueblo brasileño”.

Hasta el párroco de 86 años que pronunció la homilía, y que sin duda perteneció a la franja de los curas tercermundistas, se contagió del momento. “En la memoria del pueblo brasileño quedará marcada la historia de estos días como la lucha por la resistencia y la democracia” y concluyó con la consabida consigna: “El pueblo unido jamás será vencido” y la gente repitió el lema.

No faltaron, durante la ceremonia religiosa, referencias al Papa Francisco. Y vinieron del lado menos esperado. Fue la ex presidente Dilma Rousseff que leyó un párrafo escrito por San Francisco de Asís: “Por quien el Papa tomó su nombre”, recordó la ex mandataria.

El ex presidente demostró que tenía intacta esa capacidad notoria de mezclar la política con las historias de vida. Eso hizo cuando contó que en sus épocas de dirigente sindical solía tomar “una copita de coñac para limpiar mi garganta”, antes de discursear.

Tuvo también tiempo y ganas de relatar que en 1979, desde ese sindicato metalúrgico se encabezó una huelga extraordinaria del sector “y conseguimos el mejor arreglo que se podía imaginar con un reajuste de 15% y varias concesiones patronales. Fue en la negociación con las terminales automotrices. Pero ocurrió que los obreros no aceptaron ese convenio y me pasaron a llamar traidor”.

En su memoria quedó marcado el tiempo que les demandó superar esa marca. “Demoramos un año en recuperar la confianza de la gente. Y fue entonces cuando emprendimos una paro de 41 días. En esa época fui preso. Y mis carceleros me decían: ponga fin a esa huelga. Yo les respondía: no voy a poner fin a nada. No soy yo el que decide sino los trabajadores por su propia cuenta”.

De acuerdo con el ex presidente, mirando a la gente que lo escuchaba, sintetizó: “Ahora estamos en la misma situación. Estoy siendo procesado por un departamento que no es mío. Todos mintieron que era mío. Y por eso estoy indignado”. El mensaje duro casi una hora, y quizá fue uno de los mejores de su carrera.


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viernes, abril 06, 2018

La democracia sin cultura se llena de estupidez

En Sils María, donde al profeta del nihilismo se le reveló Zaratustra y el eterno retorno, el ensayista, conferencista y fundador del Nexus Instituut, Rob Riemen, siendo invitado a un ciclo de conferencias junto a otros pensadores, se pregunta por el futuro de una Europa (y por lo tanto de Occidente) que se resquebraja espiritualmente cumpliendo el vaciamiento de sentido que Nietzsche, lúcido hasta la locura, avizoró.
Por Harrys Salswach.-

Es el mismo paisaje, un lago rodeado por pinos y montañas cubiertas de nieve, cuya belleza hizo que los ojos de Proust se llenaran de lágrimas. La Arcadia suiza, con su silencio hermoso, aire puro, el esplendor de la naturaleza y una tradición de pensamiento que es expresión de lo que fue el continente, es ahora el mirador desde el cual la propia cultura, o lo que queda de ella, ruinas, ve su desfallecimiento.
En Para combatir esta era (Taurus, 2018), se reúnen dos ensayos que bien han podido ser parte del anterior libro del holandés (Nobleza de espíritu, Taurus, 2017) que, no sin cierto temerario candor y optimismo, reclama a los intelectuales y a la sociedad la traición del testamento fundacional de Europa y Occidente, el cultivo del alma. Como anota Cicerón “Cultura animi, philosophia est”. Quien esté atento al accionar de las ideologías, de la puesta en marcha de unos engranajes que todo lo trituran hasta devastar naciones enteras, no puede menos que conmoverse con la insistente apelación a la labranza del alma que Riemen reitera en ambos libros. La democracia no se salva de la mirada de Riemen, sin cultura devendrá en la organización de la estupidez, esa forma de la maldad.
El diagnóstico es irrebatible en estas “Consideraciones urgentes sobre fascismo y humanismo”, como dice la baja: la vulgarización del hombre en función de “los peores sentimientos irracionales: resentimiento, odio, xenofobia, ansias de poder y miedo”; el vaciamiento de todo significado que trascienda o conduzca a instancias superiores del espíritu y dé la bienvenida a los apetitos más feroces e inmediatos; la degradación del arte en nombre de una democratización del talento (y los significados) que es su perdición y olvido para complacer a unas masas ignorantes cuyos resabios la hacen inmune a toda búsqueda de “la verdad, la bondad, la belleza, la amistad, la justicia, la compasión y la sabiduría”; la adoración del nuevo becerro de oro que en cada versión hace fotos más nítidas de sus usuarios sonriéndose a sí mismos a una velocidad de repetición suicida; la ciencia extirpada de toda normativa sustancial, el desarrollo de una estulticia integral que se expresa en un lenguaje anacoluto, precario y sexualizado hasta el sinsentido, no pueden sino desembocar en tiranías de cualquier signo, en totalitarismos colectivistas que reduzcan al hombre y el mundo a una cáscara sin contenido y en el que el pensamiento está bajo sospecha. Y he aquí donde Riemen no ajusta la mira de sus binóculos morales, porque la consecuencia para él irremediable de este panorama desolador, es el resurgimiento del fascismo en Occidente. ¿Entenderá el ensayista el fascismo como el capítulo nacionalista del comunismo o su contendor imaginario?
Como parece ser una tradición en la intelectualidad europea y no menos dramática, latinoamericana, el comunismo, la ideología criminal que aún cercena vidas como lo haría una bestia hambrienta, y sus siempre indulgentes y no menos fámulos socialistas, no desvelan al autor. El fascismo, que si el lector quiere lee “comunismo” a lo largo de todo el libro y se calza los zapatos de esa versión italiana de la voluntad de poder, es para Riemen la única amenaza ideológica latente en Occidente. Y como no hace mención a este conjunto familiar: el comunismo y sus crías, nazismo y fascismo, es de creer que China, Cuba, Laos, Venezuela, Vietnam, Corea del norte, por nombrar algunos países, no son amenazas porque ya se han materializado, no son Europa, y han rechazado todo referente Occidental aunque su ideología sea irreductiblemente deudora —de una u otra manera— de esa tradición de pensamiento que admira Riemen.
Es una hora menguada para el cultivo del alma, se siente con admiración el despropósito de tan noble tarea asumida por Riemen. La dama Europa por la que espera su regreso, acompañada de dos nobles caballeros como Thomas Mann y Albert Camus, está hoy avergonzada de sí misma, de sus logros y civilización, del tesoro de su cultura y su belleza, fustigándose el haber sido faro de la humanidad, culpándose de los ataques terroristas que padece y paralizada ante sus perpetradores, abdicando de su fuerza moral, de su espíritu ordenado a la trascendencia, de la tradición que tantas vidas costó honrar, para terminar siendo un continente asfixiado por mano propia, buscando hojas de parra para cubrir sus vergüenzas y no ofender al Otro. Quizás en tiempos tan pueriles y grotescos, lo mejor sea resguardar la libertad leyendo a los tan admirados por Riemen, Mann, Camus, Whitman, Sócrates y Spinoza. Mientras, el mundo parece tomado por los desalmados.



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Fuente: laexperienciadeleerhs.blogspot.com.es

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jueves, abril 05, 2018

El inolvidable padre Franceschini

El padre Juan Bautista Franceschini era originario de Avegno –un pueblo de la Isla de Córcega, Francia-, una población de profundas raíces italianas, a pesar de más de dos siglos de soberanía francesa sobre ese territorio insular. Llegó a Venezuela, estableciéndose en San Sebastián de los Reyes, en 1866.


Por José  Obswaldo Pérez


Avegno: Un pueblo perteneciente a la región de Córcega, Departamento de Alta Córcega (en francés: Haute-Corse, en corso: Corsica Suprana),  ubicada al norte y al oeste con el Mar Mediterráneo.

EN EL MES DE NOVIEMBRE de 1877, el Doctor Juan Bautista Franceschini, párroco designado de Ortiz, comenzó a ejercer sus actividades eclesiásticas al frente de la Parroquia Santa Rosa de Lima. Venía de realizar su postulado en la población de San Sebastián de los Reyes, donde llegó hacia la década de los 60, junto con un hermano llamado Felipe. No sabemos cuáles fueron las condiciones históricas de su llegada a esta parte del actual estado Aragua. Al menos se sabe, por documentos eclesiásticos, que por esa fecha ejerció como cura en Camatagua y después en San Sebastián, donde no sólo se dedicó al ejercicio sacerdotal sino también a la enseñanza de las primeras letras y el catecismo en los niños de esa localidad.


El padre Franceschini, al igual que su hermano,  era  de Avegno. Un pueblo perteneciente a la región de Córcega, Departamento de Alta Córcega (en francés: Haute-Corse, en corso: Corsica Suprana),  ubicada al norte y al oeste con el Mar Mediterráneo. Era una población de profundas raíces italianas, a pesar de más de dos siglos de soberanía francesa sobre ese territorio insular (Franceschi González, 2002).


Fue hijo legítimo de Félix Franceschini, quien falleció en 1860 y de María Juana Mariani, miembros de una modesta familia de agricultores. También, nos asegura la historiadora  Laetizia Castellani – profesora de la Universidad de Córcega, en Francia- que tuvo otro hermano Carlos María, quien era soltero en 1851. Al respecto, Castellani (2023) señala que este familiar fue terrateniente de la zona, aunque su unidad de producción fue disminuyendo:


“A principios de la década de 1870, Charles Marie poseía casi 10 hectáreas, lo que lo convertía en un terrateniente promedio. Su patrimonio fue posteriormente reducido. Es sorprendente que sus hermanos no sean mencionados ni siquiera en América...”, nos afirma en un texto de email.


Igualmente, la citada historiadora indica que tuvo dos hermanas Caterina y María Domenica Franceschini Mariani. Esta última, según Castellani, padecía de retardo mental. Agrega la investigadora que ningunos de sus hermanos:


“En 1866, ninguna de sus tres hermanos estaba casado, su hermano Charles Marie también era soltero. El padre Don Félix murió en 1863. Es sorprendente que Jean Philippe se fuera sin regresar en estas condiciones. Su partida conlleva a un riesgo significativo de ausencia de descendientes varones, aunque Carlos María todavía estaba en edad de casarse. Una de las hijas, Marie Dominique, es estúpida.”


Siguiendo el relato que nos facilita la profesora Castellani, los Franceschini Mariani era una familia numerosa y, según un censo del año 51, todavía convivían junto a sus padres incluyendo el sacerdote Juan Bautista, personaje que tratamos de reconstruir en esta historia. Pero, dejemos a nuestra informante explicar los pormenores, incluso, ¿dónde estudio el padre Franscechini?:


“En 1851, Jean Baptiste todavía vivía en Aregno con su familia.  El hogar está formado por un gran número de personas, lo que demuestra el deseo de evitar la dispersión del patrimonio. No sé dónde estudió Juan Bautista. ¿Está realmente en Aregno en 1851 como sugiere el censo? Generalmente los sacerdotes que se establecen en América han estudiado en Italia. El seminario de Ajaccio abrió sus puertas en 1835, pero los sacerdotes continúan siendo entrenados localmente en sus parroquias o en colegios. Sin embargo, a partir de 1852, los sacerdotes ordenados estaban teóricamente obligados a someterse a exámenes durante cinco años consecutivos, una medida que no siempre se aplicaba”.


Designado párroco de Ortiz

Su llegada a Ortiz ocurre tras la muerte del padre Cipriano González, ocurrida el 18 de septiembre de 1877. Con el vienen su hermano Felipe Franceschini  y su familia. Este se había casado en San Sebastián de los Reyes, el 9 de noviembre de 1868, con la señora María Jesús Zumbado Padrón, natural de Caracas e hija de Fernando Zumbado Cabrera  y de María del Rosario Padrón. Esta pareja tuvo como hijos a: María Juana Adelaida, quien nació en San Sebastián de los Reyes, actual Estado Aragua, el 16 de diciembre de 1869 y fue bautizada en San Francisco de Cara, el 25 de enero de 1870. Fueron sus padrinos sacramentales su tío el presbítero Juan Bautista Franceschini y la señora Concepción Martínez de Peña.


Seguidamente, Brigida María Antonia, nació en San Sebastián de los Reyes, actual estado Aragua, el 26 de mayo de 1871 y fue bautizada en la Iglesia Parroquial de esa localidad el 17 de agosto del referido año. Fue su padrino de bautizo el general  Juan Nepomuceno Paúl.  Contrajo matrimonio en la Iglesia Parroquial de Santa Rosa de Lima de Ortiz, con don Olegario Ramón Ramos y son los padres de: Carmen, Lorenzo Antonio Ramón y Cipriano Ramón de las Mercedes Ramos Franceschini. De esta línea genealógica nos referimos en el apartado siguiente.


Félix, nació el 27 de noviembre 1875 y fue bautizado en la Iglesia Parroquial de San Casimiro de Gúiripa,  actual Estado Aragua , el 24 de mayo de 1876. Fue su padrino su tío el prebístero Juan Bautista Franceshini.  Este Félix, el 12 mayo de 1894, fue testigo de la golpiza que recibió Ramón Mendoza, un vecino de Valencia, por su atacante Juan Antonio Paúl, durante un Velorio de Cruz de Mayo en Ortiz.


Bárbara  María del Carmen, quien nació en San Sebastián de los Reyes, el 20 de mayo de 1873 y fue bautizada el 16 de julio de ese año, siendo su madrina su tía Carmen Zumabado. Casó con Ramón Marsella, hijo de Juan Marsella, en boda celebrada en Ortiz,  el 11 de noviembre de 1896. Fueron testigos del matrimonio Estalindao Cabrera y su hermana Juana Franceschini. De esta pareja es Dolores Marsella Franceschini, quien contrajo matrimonio con Daniel Ramón Scott Gutiérrez, hijo de Antonio Scott Bolívar y de Sofía Gutiérrez. Siendo los progenitores de Marcial Scott Marsella.


Carlos, natural de San Sebastián de los Reyes,  había nacido 1881 y fallecido en Ortiz, el 19 de agosto de 1911. Tenía 30 años de edad y era soltero cuando murió.


Finalmente, María de Jesús Franceschini Zumbado, quien nació el 28 de noviembre de 1882 y fue bautizada en la Iglesia Parroquial de San Sebastián de los Reyes, el  11 de agosto de 1884, siendo su madrina Graciosa Acosta.


Los Ramos Franceschini


Esta línea surge del matrimonio de Olegario Ramón Ramos, hijo legítimo de Ramón Ramos y de Carmela Ramos, quien había nacido en Santa Rosa de Lima de Ortiz, el seis de marzo de 1865, con Brigida María Antonia Franceschini Zumbado. Pareja que procrea, al menos, cinco hijos que sabemos: Carmen María, que nació  en Ortiz, el seis de junio de 1893 y fue bautizada en el lugar  el 25 de agosto de 1893, siendo sus padrinos Silvestre M. Ramos y Epifanía de Matute; Emilia Josefa; Dionisio de Jesús, quien nació el 9 de octubre de 1906, siendo sus padrinos Ramón Ramos y Lucía Báez; Joaquín Antonio ,  el cual nació en Ortiz, el 16 de agosto de 1908 y fueron sus padrinos de bautismo Ismael Capote y Ana Julia Arana de Loreto y Cipriano Ramón de las Mercedes Ramos Franceschini, quien nació en San Sebastián de los Reyes,  el 27 de enero de 1911 y fue bautizado en la misma ciudad el 13 de marzo de 1912. Fueron sus padrinos Ramón González Espinoza, representados por Francisco Fileno González y Graciosa Acosta. La ceremonia bautismal la realizo el presbítero Bachiller Ramón E. Silva.


Al respecto a este último de los vástagos de los Ramos Franceschini, tuve el placer de conocerlo y compartir amenas charlas con él sobre algunas vivencias del pasado de Ortiz. Fue artesano, gallero y funcionario público. Casó con Obdulia Barrios, oriunda de San Francisco de Tiznados, con quien hubo descendencia (Rodríguez Mirabal, 2012;   p.174).


María Antonia Franceschini fue sepultada en Ortiz, el seis de septiembre de 1956. Tenía 82 años cuando dejó de existir en el Hospital de San Juan de Los Morros, donde recibió los hospicios espirituales.” Fue una mujer blanca, alta; ya con muchas canas”, nos la describe la señora Ligia Rodríguez de Baloa, quien la conoció cuando era muchacha. Igualmente,  mucho antes de su muerte, un recuerdo nos relató recientemente su nieto el profesor Rafael Ramos Barrios: Doña María sufrió un accidente doméstico en su hogar, se cayó fracturándose el fémur y pese que se curó quedó padeciendo de esa dolencia.


Igualmente, una anécdota registra en el periódico El Verbo Liberal de Villa de Cura, quien recoge una parte oscura de la historia de esta familia, en una pequeña crónica noticiosa, en la que se le vincula con un escándalo pueblerino. Escribe el corresponsal del periódico, bajo el título “Zalagardas” la información de que en Ortiz los domingos son algo turbillosos, pues a decir de El Telescopio, hubo algo inmoral entre el cura y el señor Olegario Ramos, “que principio, dice el colega, en la parte llamada La Plazoleta, siguió hasta a esquina del León y aún dura! En el mismo día, J.V. Acosta corrió por la calle de El Comercio detrás de una dama armado de un chaparro, y Rafael Pérez en un rapto de celos, cortó los cabellos a una mujer llamada Celsa González. ¡Buen modo tienen los habitantes de Ortiz, de satisfacer el domingo, pues hasta el cura bebe caldo!”. Estos acontecimientos fueron publicados por El Telescopio, en la edición de septiembre de 1886.


El hecho inmoral entre el sacerdote y el señor Olegario Ramos, como dice el citado periódico, nos presupone a pensar en los días en que el señor Olegario andaba de amoríos con la señoritaMaría Antonia.


Hombre bueno e inteligente


El padre Franceshini tiene, en su atrayente vida humana, el haber sido un buen e inteligente hombre al servicio de la Iglesia. Se dice que renunció a ser obispo por no naturalizarse venezolano, “no porque no quisiera el país, sino que le parecía que dejar de ser italiano era como renegar de sí mismo”, se narra en la novela Casas Muertas,  donde es personaje narrativo, junto con otro actores secundarios, como la ama de llaves de la casa parroquial, la beata Hermelinda,  quien revive el pasado de Ortiz tomando como referencia la vida religiosa del pueblo; en particular, las de sus párrocos como Franceschini. Dice nuestra devota religiosa, al describir al sacerdote francés en el relato de Miguel Otero Silva, lo siguiente:


“El padre Franceschini, con su musical acento italiano, derramaba un sermón elocuente desde el púlpito de Santa Rosa y prometía, después de hacer llorar a sus feligreses con la pasión de Cristo, convertir aquella iglesia en una de las más bellas de la provincia venezolana. Los altares estaban llenos de flores cortadas en los jardines de Ortiz y la Virgen del Carmen no se resignaba a las flores blancas de papel con lunares de moscas sino que al pie de su imagen terminaban de abrirse las mejores rosas del pueblo “.


Ciertamente, el padre Franceschini es uno de los promotores de la reconstrucción de la Iglesia Santa Rosa de Lima de Ortiz. En 1886 presidió la Junta de Fomento que  se dedicó con esfuerzo rescatar de dicho templo, el cual se hallaba en “desmejoradas” condiciones por la “presión del tiempo”. Dicha Junta, además, se encargó de recolectar fondos entre los vecinos, con lo cual reunió un total de 500 pesos que, en gran parte, ayudaron para comenzar la recuperación del templo.


Ricardo Núñez Gómez, joven periodista y educador cumanés residenciado en Ortiz - por iniciativa del gobierno de Antonio Guzmán Blanco, quien promovía la educación gratuita-, daba cuenta del mal estado en que se encontraba el templo orticeño, en el periódico El Indicador de Villa de Cura. Sin duda, aquellas notas periodísticas motivaron al presidente de la República, el general Joaquín Crespo Torres, para que se comprometiera - durante una visita al pueblo de Ortiz, el 13 de mayo de 1886- a emprender “… toda su ascendente en la administración actual de país, para que el Tesoro Nacional erogase inmediatamente la cantidad de mil pesos, como contingente (...) a la reedificación del templo de esta ciudad".


Dice Núñez Gómez, en otro artículo publicado en El Progreso de Calabozo que, para junio de ese año, el gobierno ya había desembolsado los mil pesos prometidos y los mismos habían ingresado a la tesorería de la Junta Inspectora de la Fábrica de la Iglesia.


El 8 de diciembre de 1896, el presbítero Franceschini señala - en una carta dirigida al Ministerio de Obras Públicas (MOP)-, los adelantos de la reedificación, mencionando que faltaba el techado y que los trabajos se habían interrumpidos desde 1895. "En esta obra se ha invertido (aproximadamente, hasta el último del mes próximo pasado) veinticinco mil pesos o sean cien mil bolívares", apunta el emprendedor sacerdote.


Más adelante el párroco destaca que " para poner este edificio a punto de techarlo, falta pues, concluir el presbiterio y cuatro columna con cinco arcos por cada lado de la nave del centro", acota.


Se desprende en la misma misiva del Padre Franceschini que el edificio se había principiado a construir en el mes de julio de 1886. A finales de 1888 estaba terminado todo el frente y casi todas las paredes laterales de la nave derecha e izquierda, siguiendo el plano del ingeniero Hurtado Manrique. Hurtado Manrique concibió la obra en el denominado estilo neoclásico y según la tradición, el diseño era una réplica de una Basílica de Roma. Lamentablemente, Hurtado Manrique murió antes de culminar la iglesia, quedando construida parcialmente.


Para principios de 1893, durante una inspección de los trabajos de construcción, los ingenieros Jesús Muñoz Tebar y Mister Block examinaron y aprobaron la obra por su solidez y clase de material usado en ella. En la fábrica se había invertido aproximadamente 25.000 pesos o sea, 100 Mil Bolívares.


Este hombre de Dios, fue un sujeto polifacético, uno entre los religiosos más activos que han pasado por Ortiz. Fue docente y dirigió una escuela privada para niñas; formó parte de la Junta de Instrucción Pública a finales de 1888. Presidió grandes fiestas religiosas, hasta se atrevió a meterse en la política, arriesgarse para anteceder por un armisticio promovido por Crespo, contra sus adversarios políticos.


En 1895, el padre Juan B. Franceschini y el Concejo Municipal organizaron una actividad cultural para conmemorar el Centenario de Sucre, con la participación de cinco niñas vírgenes en una pequeña obra donde las escolares Cristina Paúl representaba a Venezuela, Beatriz Rodríguez a Colombia, Julia Mercedes Reyes a Perú, entre otras, los demás países libertarios de Bolívar.


El rostro del padre Franceschini es revelado como un hombre de “…tez muy blanca, de ojos claros y pelo rubio”, según descripción de la maestra Beatriz de Rodríguez, recogida por su nieto el profesor Fernando Rodríguez Mirabal, Cronista Municipal de Ortiz.  En 1900, el padre Franceschini regresa a San Sebastián de los Reyes. Allí continuará ejerciendo la labor sacerdotal. No sabemos si allí morería años después.


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