miércoles, abril 08, 2020

El hato Caimán: una utopía en ciernes

Un vasto territorio repartido, casi absolutamente, por aquella oligarquía, desde el siglo XVI. Véase que, a cinco leguas de El Caimán, hacia el sur, en 1780, el dueño es uno de los Tovar. Los mismos que imperan en Paya Abajo hacia 1676


por Adolfo Rodríguez



Grabado en madera después de dibujar por J. Chaffranjon, del siglo XIX

Había muchas razones para que el mantuanaje caraqueño se fascinara con Humboldt. Entre otras el espíritu de convivencia que lo anima. Ese requisito imprescindible para un conocimiento más confiable del entorno. Se esmeran, pues, en identificársele y complacerlo. Propietarios de haciendas y de hatos procuran hacerse contestes con su concepción del mundo y procuran mostrarles avances que el sabio espera de la economía local, pero también del orden justiciero que abriga. Relata que “Don Francisco Montera y su hermano, joven eclesiástico muy ilustrado (que) nos acompañaron para conducirnos a su casa de La Victoria. Casi todas las familias con las que habíamos cultivado en Caracas amistad, los Uztáriz, los Tovares, los Toros, se hallaban reunidas en los hermosos valles de Aragua. Propietarios de las más ricas plantaciones, rivalizaban entre sí para hacernos agradable nuestra permanencia. Antes de internarnos en las selvas del Orinoco, gozamos una vez más de todas las ventajas de una civilización adelantada” (1942, Pp. 70-71).

Elocuente que uno de tales anfitriones se interesase en persuadir a los dos viajeros, acerca de un modelo laboral que confirmaría directamente en El Caimán. Escribe Humboldt que “el continente de la América española puede producir azúcar, algodón y añil por medio de manos libres, y que los malaventurados esclavos pueden hacerse campesinos, hacendados y propietarios (1942, P. 96).

No obstante, que algunos de esas mejorías no provienen de iniciativa propietaria, si no de una dinámica social que, forzosamente, toleran y admiten. A saber: la mayordomía de hatos en manos de esclavos, hasta el punto de que su autoridad es reconocida incluso por blancos. Un ascenso verificado ya, a comienzos del siglo XVIII, en una finca de Don Juan Ascanio, en Mesa de Paya, cerca del Hato El Caimán, ya existente. Desconozco quien disfrutaba éste, pero cuando Bolívar pasa por allí en 1818, lo detenta uno de los Ustáriz (Pérez, J. O. 2010, p. 12).

Un vasto territorio repartido, casi absolutamente, por aquella oligarquía, desde el siglo XVI. Véase que, a cinco leguas de El Caimán, hacia el sur, en 1780, el dueño es uno de los Tovar.
Los mismos que imperan en Paya Abajo hacia 1676 en que la propietaria es doña Melchorana Tovar y B. de Solórzano, casada con el Segundo Conde de San Xavier, Juan Jacinto Pacheco y Mijares, pariente de don Juan, el Primer Marqués de Mijares, señor de Las Lajas, hato que, en un momento dado, tiene tanta importancia como El Caimán (*).

Etnógrafo cabal, Humboldt ofrece la más amplia idea de lo que es aquel conglomerado más o menos homogéneo. Radiografía por primera vez una institución clave en el proceso de consolidación de la neoetnia llanera.

Estado, entonces, verificable en el modo de relacionar interacciones igualitarias, entre las distintas etnicidades que convergen alrededor de uno los puntales de aquella pujante economía.

Como componente básico hace un exhaustivo comentario sobre la territorialidad donde se enclava aquella institución con antecedentes en la historia de la península ibérica. Organismo conformado por una ganadería de igual procedencia y que se aclimata en el Nuevo Mundo con su denominación hispana (hato).

Las fricciones entre el factor biótico con la geografía encontrada define el medio ambiente en el que se gesta la cultura llanera. Un neoecosistema que se constituye, de manera inconfundible para la transfiguración de los aportes hispánicos: el neohato que asumo como hato llanero.

Humboldt no usa dicha terminología, pero de su descripción se infiere la índole inusitada y diferencial de una actividad que había conocido, bajo otras circunstancias. en regiones planas de Europa así como del Asia, por referencias o posteriores visitas.

Asimismo deja constancia del agente principal de la culturalidad resultante cuando lo nombra con el vocablo escogido. Y que, por lo tanto, insurge como etnonimia definitiva en la historia colombo—venezolana. Existía, sin duda, antes de que Humboldt haga constar su existencia ante sus interlocutores venezolanos, desde que los visualiza en 1799 por Cumaná. Más de un siglo de existencia bojo el obvio rechazo por parte de una clase dominante que no admite igualdades ni autosuficiencias. Esas cualidades inherentes a toda agrupación de índole étnica.

Tras el ecosistema transfigurado por el caballo y la res y, estos, a su vez, por ese medio, emerge la etnicidad, que Humboldt denomina “peones llaneros” y que, por los rasgos que ofrece, es algo más que “trabajador” y más que un nativo, como los asume varias veces. Más bien alternativa histórico cultural, con inobjetable originalidad, legitimada por la emergencia ecológica explicada.

Engranaje de factores que refuerzan principios universales de que cualquier etnicidad se reviste en beneficio de un orden convivencial. Modelo que no descarta flora, fauna, variaciones climáticas, diversidad ecológica, etc. Unos y otros compartiendo el pequeño universo otorgado. De donde esa paideia, ante la cual Humboldt aparenta disconformidad, pero que conviene al narrarla.

Particularidades del modo de estar y ser en un hato veranero que presenta con una verosimilitud a menudo corroborada en estudios sobre el llano, el hato y los llaneros.

La veracidad que, en aquel instante, era riesgosa para quienes se resistían a los imperativos de adscripción de una etnicidad requerida de legitimación. Inevitable en virtud de una dialéctica, por la cual, presuntos antagonistas resultan aculturizados por las razones de origen que asiste a toda etnia.
Envolvió a Humboldt, al relatar encuentro en el que luce naturalizado por aquella tierra y su cultura. Consustanciación que tal vez no concientiza, porque se trata de una interacción que, casi siempre, transita silenciosamente o establece conexiones invisibles que también hermanan. Y que -de acuerdo con ideas del mismo Humbuldt-, quizá intuía.

NOTAS
(*) En 1687 existían capellanías en los hatos Las Lajas, El Caimán (al sur de Morrocoyes) y Tiznados, sitio éste donde ejerce en l7O2 el Pbro. Juan Antonio Fernández, posteriormente cura de Lezama (Castillo Lara, l975) En el justificativo del Obispo Dn Diego de Baños y Sotomayor para una vicefeligresía en el "Partido de Paya, la cañada, Ortiz, Parapara y Güecipo en los llanos distrito de ocho leguas...", el l8 de setiembre de l696, puntualiza que "ai treinta y un hatos de ganado bacuno ...", entre cuyos dueños nombra a doña Melchorana y a Juan Liendo, ascendientes de los Ascanio que figuraban como dueños de hatos en el sitio de Paya Abajo en las matrículas de l752 (Pinto, M., 1967).


BIBLIOGRAFÍA

CASTILLO LARA, L. G. La Villa de Todos los Santos de Cablabozo: el derecho de existir bajo el sol, Caracas: Italgráfica, 1975.

HUMBOLDT, Alejandro De. Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente hecho en 1799, 1800, 1801, 1802, 1803 Y 1804 por Alejandro de Humboldt y A. Bonpland. Caracas: Biblioteca Venezolana de Cultura (Colección “Viajes y Naturaleza”) (Traducción de Lisandro Alvarado), 1942.


PÉREZ, José Obswaldo. El hato El Caimán. Sitio y Lugar. Su importancia histórica. Ortiz: Ediciones Fuego Cotidiano, 2010.
PINTO C. Manuel. Principio y Formación e San Juan de los Morros. Caracas: Congreso Nacional, 1967.

RODRIGUEZ, Adolfo. Los llaneros: una utopía que cabalga entre Colombia y Venezuela .Caracas: Fondo Editorial Ipasme, 2012.

RODRIGUEZ, Adolfo. Los Llanos: enigma y explicación de Venezuela. Caracas: editorial El Perro y La Rana, 2010.


*Docente e historiador venezolano


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martes, marzo 10, 2020

Desvelado busto del Obispo M. Marti en Valle de la Pascua

Admirable labor, si tomamos en cuenta la Venezuela de ese entonces, con intransitables caminos y a lomo de mulas, inspeccionaba personalmente las iglesias parroquiales, capillas, oratorios y conventos, en las ciudades, villas, pueblos, lugares, doctrinas, misiones, sitios, haciendas y hatos de Tierra Firme…




FELIPE HERNÁNDEZ G.*

Quizá por desconocimiento y falta de sentido de pertenencia del patrimonio histórico de la ciudad, manos inescrupulosas habían sustraído el busto del obispo de Venezuela, monseñor Mariano Martí, que desde los años noventa reposaba en la redoma de entrada a Valle de la Pascua. Gracias a la acción de los cuerpos de seguridad del Estado, la icónica escultura fue recuperada y vuelta a colocar en el sitio de donde nunca ha debido quitarse, puesto que Martí es el creador del curato de Nuestra Señora de la Candelaria, advocación mariana y patrona de la ciudad.

I.- Mariano Martí, Obispo andariego, benefactor de los pueblos coloniales de la Provincia de Venezuela, quien visitó cada uno de los asentamientos urbanos que conformaban la Diócesis de Caracas entre el 8 de diciembre de 1772 y el 30 de marzo de 1784... En 1769 fue presentado y nombrado obispo de Caracas, tomando posesión en agosto de 1770. Su acción pastoral en Venezuela fue notable, en ella se destaca la visita que hizo a toda la Diócesis por espacio de 12 años, tres meses y veinte y dos días, entre 1772 y 1784, salvo algunos intervalos en los que regresó a Caracas.

Admirable labor, si tomamos en cuenta la Venezuela de ese entonces, con intransitables caminos y a lomo de mulas, inspeccionaba personalmente las iglesias parroquiales, capillas, oratorios y conventos, en las ciudades, villas, pueblos, lugares, doctrinas, misiones, sitios, haciendas y hatos de Tierra Firme… La larga visita del Obispo fue registrada en innumerables folios. Muy meticuloso y prolijo, en su recorrido por la Venezuela pecaminosa de la segunda mitad del siglo XVIII, va describiendo el paisaje, los topónimos, los lugares y sitios por donde pasa, la historia, la estación del año, las clases sociales, así como el tipo de construcción, el estado y la dotación de las iglesias, capillas, oratorios y altares.
II.- Nacido en el pueblo de Bráfim, Arzobispado de Tarragona, España, el 24 de diciembre de 1721; es designado por el Rey Carlos III, como Obispo de Puerto Rico, visitó entre los años 1764-1766 las islas del Caribe y las provincias de Guayana y Cumaná, sobre las cuales ejercía jurisdicción eclesiástica. Posteriormente es nombrado obispo de Venezuela, y visitó cada uno de los pueblos que conformaban la Diócesis de Caracas entre el 8 de diciembre de 1772 y el 30 de marzo de 1784...

El calor y el inclemente sol llanero no fue óbice para que en tres ocasiones recorriera las tierras del actual estado Guárico, cruzándolas de parte a parte de los puntos cardinales y haciendo registro minucioso de su economía, sociedad, historia, caminos, geografía y costumbres, hasta el punto que bien merece el calificativo de primer cronista e historiador de los llanos centrales venezolanos. Antes de establecerse en Venezuela, hacia la década de los años sesenta del siglo XVIII, visita Cabruta.

Ejerciendo en esta parte del territorio, cumple visita pastoral desde finales de 1779 hasta entradas de aguas del año 1783. De su venida al sitio de Valle de la Pascua, en su pormenorizado informe pastoral contenido en el libro de su autoría titulado "Relación de la Visita General que en la Diócesis de Caracas y Venezuela hizo el ilustrísimo señor don Mariano Martí, del Consejo de Su Majestad", señala:

“Día 9 de febrero de 1783, salimos del pueblo de Tucupido, a las tres y cuarto de la tarde, y llegamos a las nueve y cuarto al sitio nombrado el Valle de la Pascua, en la casa o hato de don Juan González Padrón, ocho leguas largas. En el camino no deja de haber algunas quebradas, que ahora están secas, y también hay algunas montañuelas o arboledas, que hacen algo penoso el camino. El día 10 de febrero de 1783, salimos de dicho Valle de la Pascua, o hato a las tres y media de la tarde, y llegamos a las ocho y tres cuartos de la noche a este pueblo de Chaguaramas, distante ocho leguas largas. El camino, llano y bueno. En el Valle de la Pascua, en el dicho hato o casa de González Padrón, en uno de sus aposentos, hay una Capilla con su altar, en donde no se ha celebrado Missa desde que murió el señor Madroñero [el obispo Diego A. Diez Madroñero, murió en Valencia en 1769], y servía para desde allí ministrar el Santíssimo Viático a los que viven inmediatos. Antes de llegar a este pueblo [Chaguaramas], como a unas tres leguas, poco más o menos, pasamos el sitio llamado La Tigrera, hato o casa de don Vicente Rodríguez Camejo, y en el corredor abajo hay una Capilla y altar en donde no se dice Missa desde que murió el señor Madroñero, y tal vez servirá para ministrar el Santíssimo Viático a los enfermos inmediatos. La capilla del Valle de la Pascua está cubierta de palma, pero la de La Tigrera está cubierta de teja como toda la casa. La del Valle de la Pascua es bajo la invocación de San Felipe Neri, y la de La Tigrera es bajo la invocación de San Antonio de Padua, pero el sitio de La Tigrera es o lo llaman de Santa Ana”.

Desde el día 9 de febrero que sale de Tucupido hasta el día 14 de marzo de 1783, cuando abandona Chaguaramas con rumbo hacia el pueblo de Lezama en el Orituco, transcurren un mes y dos días, era pleno verano, al igual que en los demás pueblos y lugares de la Provincia de Venezuela que visitó, observó y corrigió los métodos empleados en la enseñanza de la doctrina cristiana, tanto en poblados criollos como en misiones y pueblos de adoctrinamiento. Fue riguroso y severo en la corrección de las distintas clases sociales: indios, pardos, negros y blancos. Aunque se dice que fue benigno en sus enmiendas, no vaciló en apelar al “brazo secular”, es decir, a la fuerza pública, y hasta a la cárcel, para someter a los incorregibles.
Las autoridades de Chaguaramas responsables de cumplir las instrucciones dadas por el obispo Martí, en su visita, eran: cura Joseph Antonio Cabrera, teniente justicia mayor, don Nicolás Arzola y juez de llanos, don Nicolás Gutiérrez. De la visita del obispo Martí, la decisión más importante, fue la creación de la nueva Parroquia o Curato del Valle de la Pascua:

He concedido licencia para que con motivo de ministrar el Viático a los enfermos de una legua, se celebre Missa en los Oratorios del Valle de la Pascua y de La Tigrera…, y también para el mismo fin del Viático en los Oratorios de Belén y de Santa Juana, que todos son de esta Parroquia… Conviene que en el dicho Valle de la Pascua se erija una nueva Parroquia, y para esto tiene don Ilario [su escribiente o secretario] tomada la razón y noticias convenientes.

El Obispo Martí murió en Caracas el 20 de febrero de 1792. A los 71 años.

III.- Como señal de gratitud con el ilustre prelado, el día jueves 05 de marzo de 2020 fue restituida por las autoridades del ejecutivo y legislativas del municipio, el busto del obispo Martí. Con asistencia de numeroso público fue izada la bandera del municipio, se entonaron las notas del himno nacional y de la ciudad, luego intervinieron la alcaldesa, Ing. Nidia Zulema Loreto, el diputado Eduardo Puerta, y quien escribe esta nota, cronista de la ciudad, quien dijo las palabras sobre la vida, obra y presencia en Valle de la Pascua hace más de 230 años del obispo… Vale señalar, que además de las autoridades nombradas, también hicieron acto de presencia, la presidenta del Concejo Municipal, Lic. Mary Gabriela Rengifo, los concejales Juan Ortuño y Yelitza Correa, la diputada Sori Ramos, el Padre Julio, el director general de la Alcaldía, Ing. César Gómez y las directoras de hacienda y Recursos Humanos, el secretario de la Cámara Jairo Echenique, la subsecretaria, Liduska Rodríguez, la Lic. Jhonnalis González, autoridades militares y policiales, entre otras personalidades… Hechas las intervenciones, se procedió a bendecir el lugar por el Padre Julio, la alcaldesa anunció que mediante un decreto el lugar donde está colocada la escultura en el sector La Redoma, final de la Av. Rómulo Gallegos - oeste, frente a Makro y el hotel Colón, pasará a llamarse “PASEO CANTACLARO”, luego se develó la imagen escultórica: Un busto dorado que representa al obispo Mariano Martí. En la representación, el busto está vestido con traje de misionero, corte de cabello característico y su vista se dirige hacia el este. Descansa sobre una columna con una base de unos tres metros de altura aproximadamente pintada de marrón, y a su alrededor está orlado por cuatro columnas metálicas revestidas de concreto pintadas de blanco y rematadas con materos en la parte superior.

Eterna es la gratitud de los vallepascuenses con el obispo Martí, quien como ya se dijo, el 11 de marzo de 1783 visitó el sitio de Valle de la Pascua e inició el proceso que decretó la creación del Curato que separaría a este sitio del dé Chaguaramas, con el que dos años más tarde, el 10 de marzo de 1785, alcanzó la autonomía religiosa el nuevo Curato de Nuestra Señora de la Candelaria del Valle de la Pascua.

Un acto de reconocimiento histórico y de reafirmación del gentilicio vallepascuense… Enhorabuena.

* UNESR // Cronista del Municipio Leonardo Infante // fhernandezg457@gmail.com

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miércoles, enero 22, 2020

A 62 años del 23 de enero de 1958

Hace 62 años ocurrió el derrocamiento del general Marcos Pérez Jiménez, quien ostentaba el poder integrando un triunvirato desde el 24 de noviembre de 1948 cuando fue derrocado el maestro Rómulo Gallegos, primer presidente electo a través del voto universal, directo y secreto con la participación de todos los sectores sociales del país, incluido el voto de las mujeres... a partir de 1950, Pérez Jiménez ejerció de forma dictatorial hasta el 23 de enero del 58 cuando fue derrocado.

Por FELIPE HERNÁNDEZ G.*



La historia es un compendio de procesos dignos de un profundo y certero análisis, ya que de ello depende la comprensión del momento histórico que se está viviendo. El 23 de Enero de 1958 es una de las fechas más significativas en la historia contemporánea de Venezuela, desde el punto de vista histórico constituye la reinstauración de la democracia en nuestro país.

Hace 62 años ocurrió el derrocamiento del general Marcos Pérez Jiménez, quien ostentaba el poder integrando un triunvirato desde el 24 de noviembre de 1948 cuando fue derrocado el maestro Rómulo Gallegos, primer presidente electo a través del voto universal, directo y secreto con la participación de todos los sectores sociales del país, incluido el voto de las mujeres... a partir de 1950, Pérez Jiménez ejerció de forma dictatorial hasta el 23 de enero del 58 cuando fue derrocado.

Los antecedentes de este hecho político, promovido por un movimiento cívico-militar, tiene su origen inmediato el 1º de enero de 1958, cuando un grupo de oficiales, liderados por el coronel Hugo Trejo, se alzó en Maracay con el apoyo de la Fuerza Aérea; y aunque fracasaron en el intento de dar fin a la dictadura, lograron despertar en el seno de la sociedad venezolana el anhelo de libertad.

Para entender lo que sucedió el 23 de enero de 1958, es necesario retroceder unos pocos meses. En noviembre de 1957 el general Pérez Jiménez le comunicó al Congreso de la República su intención de no convocar a elecciones generales, tal y como estaba establecido en la Constitución Nacional que su mismo gobierno había aprobado el año 1953. En su lugar, se celebró un plebiscito el 15 de diciembre de 1957, en él se preguntaba al pueblo si estaba de acuerdo que el gobierno que él presidía continuara en el poder o no. Ese plebiscito se consideraba ilegal porque no estaba estipulado en la Constitución, sólo eran válidas las elecciones generales... Aunque los resultados fueron favorables al Gobierno, la oposición los rechazó por considerar que habían sido fraudulentos.

Éste hecho, aunado al descontento de algunos sectores institucionalistas de las Fuerzas Armadas que veían cómo la Seguridad Nacional (la policía política del régimen) cada día se fortalecía y actuaba de manera más represiva, sirvió como elemento detonante del fin de la oprobiosa dictadura... Al día siguiente del plebiscito hasta sus más genuinos seguidores se habían cambiado...

El descontento iba en aumento y el 1º de enero de 1958, aviones de guerra surcaron el cielo de Caracas. El intento de Golpe de Estado liderado por el teniente coronel Hugo Trejo contó con la participación de buena parte de las guarniciones de Caracas y Maracay, el movimiento fue develado y sus principales actores fueron detenidos por el Gobierno. La acción reveló el profundo descontento que existía en el seno de las Fuerzas Armadas, lo que generó una crisis en la dictadura, ello llevó a Pérez Jiménez a realizar dos cambios de gabinete sucesivos, los días 10 y 13 de enero de 1958.

A partir del intento de golpe de Estado, todos los sectores del país (sindicatos, economistas, empresarios, periodistas, ingenieros, médicos, maestros, federaciones de obreros, estudiantes, etc.) fueron manifestando abiertamente su oposición al gobierno. La Junta Patriótica ----la coalición de partidos de oposición al Gobierno---, llamó a un paro nacional para el día 21 de enero. Aunque hubo enfrentamiento con las fuerzas del gobierno, se puede decir que el paro se cumplió a cabalidad. En la madrugada del 22, la Marina de Guerra y la Guarnición de Caracas se pronunciaron en contra de la dictadura, y en la madrugada del 23 de enero, el general Pérez Jiménez abandona el país junto a sus familiares y un grupo de amigos cercanos, a bordo del avión presidencial, conocido con el nombre de “La vaca sagrada”, con destino a República Dominicana.

Al amanecer del día 23 de enero del 58, los venezolanos celebran la caída de Pérez Jiménez. El poder es asumido por una junta militar presidida por el contralmirante Wolfang Larrazábal e integrada por los coroneles Carlos Luis Araque, Pedro José Quevedo, Roberto Casanova y Abel Romero Villate. Generándose una fuerte repulsa popular por la presencia en la junta de Casanova y Romero Villate, conspicuos miembros del perezjimenismo; quienes finalmente fueron obligados a renunciar y reemplazados el día 24 de enero por los empresarios Eugenio Mendoza y Blas Lamberti.

Vale acotar, que muchos guariqueños fieles a sus ideales y al pensamiento democrático, combatieron con hidalguía la dictadura perezjimenista, siendo perseguidos políticos del brutal régimen; muchos líderes soportaron con firmeza la inclemencia de los calabozos de la terrorífica Seguridad Nacional y de sus esbirros. De las hazañas contra la dictadura militar, la historia regional y local relata que el 23 de enero del 58 en distintos pueblos del Guárico y del país, dirigentes políticos, obreros y amas de casa se alzaron con palos y machetes contra el tambaleante gobierno, algunos pueblos tomaron las jefaturas y las sedes de la Seguridad Nacional e hicieron presos a los esbirros, a otros les dio tiempo de huir como verdaderos cobardes.

Con el derrocamiento del gobierno de Pérez Jiménez se pone fin a la férrea dictadura y se inicia un ciclo democrático en la nación... Una Venezuela sumida en la represión de la dictadura de Pérez Jiménez tuvo su fin y un nuevo comienzo. Hoy, cuando se cumplen 62 años de la histórica fecha, cuando el país vive una profunda crisis económica, política y social, es tiempo que sus líderes y la ciudadanía en general retome el espíritu del 23 de enero, para generar las políticas y acuerdos que el país y la ciudadanía demanda y espera con ansiedad... Son lecciones de la historia.

Valle de la Pascua, miércoles 22 de enero de 2020.

* UNESR/Cronista del Municipio Leonardo Infante // fhernandezg457@gmail.com
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sábado, enero 11, 2020

José Gregorio Hernández, el beato que la feligresía venezolana espera

El reconocimiento del Venerable "médico de los pobres" se encuentra a la espera de la discusión del Congreso de Teólogos y posterior Decreto del Papa y misa de beatificación



Karelbys Meneses
Luego de la aprobación del Vaticano sobre el primer milagro comprobado del doctor José Gregorio Hernández, los feligreses venezolanos se preparan para la noticia de su beatificación. Para ello, la Iglesia exige una serie de requisitos administrativos. El fin es demostrar que el hecho en sí es un milagro y no un acto de superstición. Este caso que se convertiría en el del primer beato de Venezuela, ya se encuentra a la espera de la discusión del Congreso de Teólogos, aprobación del Congreso de Cardenales y posterior decreto del Papa y la misa de beatificación.

Causa solicitada
La causa para abrir la solicitud de beatificación de José Gregorio Hernández se hizo por primera vez en el año 1949. En esa oportunidad, la Comisión Médica rechazó los hechos del médico venezolano como milagros.


¿Por qué el expediente no fue aceptado antes?
El cardenal Baltasar Porras, administrador apostólico de Caracas, señaló que posiblemente la negativa en ocasiones anteriores se debió a un tema de logística en la redacción del documento explicativo del milagro. Asimismo, indicó que en esta oportunidad el tribunal eclesiástico creado en la Diócesis de San Fernando realizó un arduo trabajo para presentar de nuevo el caso ante el Vaticano.

Hasta ahora José Gregorio Hernández solo había sido reconocido ante la Iglesia, en el año 1986, como Venerable: siervo de Dios cuyo estilo de vida, principios y valores sirven de ejemplo para otros.

Más cerca de la beatificación: Comisión del Vaticano aprobó primer milagro de José Gregorio Hernández
Entrega del expediente en Roma
Porras y la nueva postuladora de la causa de beatificación de José Gregorio, la jurista argentino-italiana Silvia Correale, fueron los responsables de entregar, el 18 de enero de 2018, el expediente que detalla el milagro.

Monseñor Giacomo Pappalardo recibió en nombre de la Congregación para la Causa de los Santos del Vaticano, el expediente contentivo que demuestra el milagro de Yaxuris Solórzano Ortega, de 13 años de edad. La adolescente recibió un disparo en la cabeza en 2017, cuando delincuentes intentaron robarle una moto a su padre, en San Fernando de Apure.

¿Por qué el hecho se considera un milagro?
Al momento del impacto de bala, la niña quedó tirada en el piso y pasaron horas antes de que llegara al Hospital Pablo Acosta Ortiz de San Fernando. En el camino sus padres no hacían otra cosa que suplicar al Venerable por la vida de su hija.

Luego fue trasladada a una clínica privada con un diagnóstico reservado. Los médicos informaron que Yaxuris había perdido mucha sangre, masa encefálica y varios huesos, señaló una fuente cercana a la Iglesia, consultada por el diario El Tiempo. Aun así, transcurridos 22 meses, se demostró mediante una tomografía que aunque la niña tiene la lesión en el cerebro, no presenta ningún síntoma. El neurocirujano tratante aseguró que la niña debía presentar discapacidad.

«Quedó en condiciones muy graves, casi de muerte. Fue operada y los médicos dijeron que su diagnóstico era reservado. Perdió masa encefálica y varios huesos. Sin embargo, cuando se le hizo un chequeo a los pocos días, estaba totalmente sana, ¡como si no hubiese pasado nada!», escribió Porras en el expediente para el Vaticano.

José Gregorio Hernández nació hace 154 años
El documento en que se relatan los dos milagros del médico venezolano fue aprobado por los siete miembros de la Comisión Médica del Vaticano.

¿Cómo se comprueba que es un milagro?
El párroco de la iglesia San Rafael de la Florida, Gerardino Boracchinni, aseguró que para que un hecho se considere un milagro, este «debe ser completo, irreversible, duradero y debe escapar de toda lógica científica«.

¿Beato es igual a santo?
Con esta designación José Gregorio Hernández no pasa a ser un santo de la Iglesia Católica. Un beato es un difunto cuyo estilo de vida estuvo apegado a principios y virtudes heroicas previamente certificadas y que puede ser honrado con culto o devoción en cualquier parte del mundo. Por su parte, canonizar o santificar a alguien consiste declarar solemnemente santo y poner en el catálogo de ellos a un siervo de Dios ya beatificado.

Boracchinni dijo que la respuesta definitiva por parte de la Iglesia puede durar meses. Asimismo, destacó el valor que este hecho representaría para Venezuela y la unión de sus ciudadanos.

Actualmente Venezuela cuenta con tres beatas, María de San José, Candelaria de San José y la Madre Carmen Rendiles. El doctor José Gregorio Hernández pasaría a ser el primer hombre beato del país.
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miércoles, enero 08, 2020

Espino, flor y pueblo...



FELIPE HERNÁNDEZ G.*



I.- Humilde flor en terrosos parajes / impreciso horizonte en lejano confín / de preciso color es la flor de tu origen. / Es blanco o amarillo el espino en verano, / florcita sabanera que adorna la sabana... / espinito encandilas con tanta resolana.

II.- Arbolito inocente que cuidas tu existencia / ocultas en tus ramas / espinas y púas cubren tu corporeidad… / cual efigie rechoncha destacas en la inmensidad.

III.- Nadie sabe hasta ahora quien te unió con San Juan, / el Bautista sagrado de la cristiandad, / juntos han hecho vida a lo largo del tiempo. / Historia de un pasado para reivindicar. / Cimarrones y canarios te dieron existencia, / nadie se atribuyó la paternidad. / San Juan de Espino eres desde tu nacimiento, / por Espino a secas te conoce la posteridad.

IV.- En el Guárico eres referencia obligada, / con Parmana y La Peña conformas una trinidad. / Bajíos, ríos, morichales / hileros y esteros para rememorar… / la memoria y la historia dictan: / Juan José Rondón… Críspula, Genarito, Luis Clemente… también son de allá.

V.- Represa y Matalinda... junto a La Preferida dan la bienvenida. / Caño Largo y La Furia, / Acerito y Cañito bordean la vecindad… / Pablero y Las Raíces hacia Orinoco vas.

Sus fiestas rememoran joropo y hermandad, / cofradía de San Juan en tanta soledad. / Moriches, merecure, / con mangos y merey te dan identidad... / Eres pueblo de Espino postergado en el tiempo / mucho tienes aun que contar / ahora es cuando te queda por dar.
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