jueves, diciembre 31, 2020

Vicente Artaona, de guerrillero a prócer olvidado

En uno de los vaivenes de la guerra de la Independencia, que una y otra vez cruzó por los Llanos de Guárico y en especial por el Cantón de Ortiz, debió Artaona entrar a servir en las armas de la República.

Por José Obswaldo Pérez

bATALLA DEL cENTRO

IMAGEN REFERENCIAL WEB | la Campaña del Centro, período donde los azares de la guerra los patriotas tuvieron que retirarse violentamente de las posiciones ganadas

El soldado Vicente Artaona fue otro de nuestros próceres de la Independencia de Venezuela, natural de Ortiz. Aunque desconocemos actualmente el origen de este apellido en la localidad, ya que en el siglo XVIII, no se hallan miembros de esta familia en la zona. Tampoco conocemos los nombres de sus padres y la fecha de su nacimiento. Sin embargo, la historia de este héroe se resume en los pocos datos documentales y en las fuentes de información primarias halladas en el Archivo Parroquial de la Iglesia Santa Rosa de Lima de Ortiz, ubicado en la Arquidiócesis de Calabozo y alguna que otra indagación encontrada en fuentes secundarias.

Al respecto, Manuel Aquino, entonces Cronista Municipal de El Sombrero, en una ponencia presentada en el II Encuentro de Cronista e Investigadores de Ortiz, celebrado el 23 de agosto de 1997, se refiere a él como llanero criollo que perteneció a los jinetes del general Zaraza, cuando andaba solo por los caminos y bosques después de la Batalla de La Puerta, situada entre La Villa y San Juan de los Morros, en 1818, para salvar su vida de la furia asesina de Boves. Escondido en el monte y luego en una casa amiga, Artaona pudo evitar la persecución enemiga. Un día se topó con otro militar que, como él, disperso deambulaba íngrimo y solo, franqueando montañas abruptas y hondonadas por los mismos parajes. Este oficial fue el Capitán Richard Vowell, de origen británico, autor de novelas Las Sabanas de Barinas, Campañas y Cruceros y El terremoto de Caracas. Obras que se publicaron en inglés en Londres y se consagran en abordar temas de nuestra Venezuela independentista, especialmente, las dos primeras retratan el medio social de nuestros llanos.

Vowell llegó a Venezuela en 1817- en el grupo de mercedarios de la Legión Británica-, con el grado de teniente del Regimiento Primero de Lanceros Venezolanos al mando del Coronel Donald McDonald, antiguo Ayudante de Campo del general Ballesteros en las guerras de la Península. De inmediato, entre ambos, surgió una amistad y una experiencia de vida que se recoge en Campañas y cruceros. Según el testimonio del Capitán nuestro héroe era joven, fuerte y activo. Como conocedor de la zona, huyeron al sur y lograron llegar a Ortiz y de incógnitas fueron recibidos por el Venerable cura párroco, el anciano Don Cayetano Guacardo, que aunque de origen español, simpatizaba con la causa republicana.

Sin embargo, por no existir la Hoja de Servicio no conocemos cómo ni cuándo Artaona comenzó su carrera de las armas, aunque seguramente entró a servir en las filas republicanas desde muy joven- en uno de los vaivenes de la contienda de la Independencia-, más no sabemos los hechos en detalle sino a partir de 1818. Año en que el Libertador emprendía la Campaña del Centro, período donde los azares de la guerra los patriotas tuvieron que retirarse violentamente de las posiciones ganadas, y en su retirada sufrieron la derrota de La Puerta, y más luego, La Cuesta en Ortiz y en el Rincón de los Toros, en San José de Tiznados. Sin embargo hay un dato que nos ofrece el autor de Campañas y cruceros: Vicente Artaona, antes de incorporarse a las tropas patriotas, era miembro de la Guerrilla del Palmar, un grupo armado que acaudillaba el famoso Vicentico Hurtado- un negro de elevada estatura-, también natural de Ortiz quien más tarde se incorporó a las tropas de Simón Bolívar. ¿Qué particularidades estuvieron estos movimientos armados en el accionar guerrillero? ¿Qué motivos políticos y sociales aspiraban como expresión histórica regional-nacional? Son interrogantes que por ahora quedan pendientes para responder más adelante.

Después de la batalla del Semen o segunda de La Puerta, no tenemos noticias precisas de Artaona, y lamentablemente no sabemos en qué cuerpo fue incorporado, ni en cuáles acciones tomó parte luego. Solo entendemos que nuestro héroe, según dice Aquino, fue uno de aquellos lanceros indomables del Escuadrón de Dragones comandado por el Coronel Julián Mellado. También militó en las fuerzas del general Pedro Zaraza, hasta el 1818.

Más allá de estos acontecimientos no conocemos la trayectoria militar de Artaona, en el resto de los años subsiguientes hasta el llamado a las filas en 1835, cuando fue uno de los 31firmantes del pronunciamiento del Pueblo de Ortiz contra la conjura de la Revolución de las Reformas, acaudillada por el general José Tadeo Monagas. En general, los rasgos de su vida se sumergen en la penumbra. Casó en el mismo pueblo con la orticeña María Rojas y procrearon varios hijos. De esta unión es Margarita Artaona Rojas, quien contrae matrimonio en la Iglesia Parroquial de Santa Rosa de Lima de Ortiz, el 23 de febrero de 1854, con Jesús Reina Acosta, hijo de Gerónimo Reina y de Águeda Acosta; Bonifacia Artaona Rojas, quien falleció el 25 de marzo de 1891, a los 40 años de edad; Nela Artaona Rojas, quien esposó en la Iglesia Parroquial de Santa Rosa de Ortiz, el 20 de febrero de 1871, con Manuel Loreto, hijo natural de Teresa Loreto. Fueron testigos del acto nupcial Silvestre Rojas y Estefanía Gutiérrez. Igualmente, Juan Artaona, quien fue apadrinado en sacramentos de confirmación por su pariente Juan Rojas. Casó con Caridad Silva, y son padres de Eusebia e Isabel del Socorro Artaona Silva. Esta última fallecida niña y sepultada el 13 de noviembre de 1859. De manera que la familia Artaona fue extensiva hasta finales del siglo XIX y principio del siglo XX, cuando aún algunos de sus antecesores, descendientes y demás familias sobrevivían.

El soldado Vicente Artaona falleció en Ortiz y fue sepultado el 26 de marzo de 1855. No testó y recibió los sacramentos de rigor por el Dr. Salustiano Crespo, párroco de Ortiz, quien certificó su defunción.

Fuentes consultadas

ACADEMIA NACIONAL DE LA HISTORIA (1891). Documentos para los anales de Venezuela desde el movimiento separatista de la unión colombiana, hasta nuestros días. Segundo Periodo. Tomo III. Caracas: Imprenta y litografía del Gobierno Nacional.

AQUINO, MANUEL (1997, agosto 23).La odisea de un hijo de Albión después de la Batalla de La Puerta. Ortiz: II Encuentro Orticeño de Historiadores y Cronistas.

ARRAÍZ LUCCA, RAFAEL (2007). Venezuela: 1830 a nuestros días. Caracas: Editorial Alfa. VAWELL, RICHARD (S.D). Memorias de un Oficial de la legión británica. Campañas y cruceros durante la guerra de emancipación hispanoamericana. Madrid: Editorial América (Biblioteca Ayacucho).

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sábado, diciembre 26, 2020

Las Calendas de Calabozo. 26 de diciembre de 1876

Se trataba de una celebración que se acostumbraba hacer un día después de la Navidad, durante las horas de la madrugada en las calles de la ciudad de entonces.


Calendas

IMAGEN REFERENCIAL VIA WEB | Las Calendas fue una fiesta tradicional en Calabozo del Siglo XIX, descubierta por el historiador Ubaldo Ruiz


por Ubaldo Ruiz

Una antigua tradición calaboceña, arrojada al cesto del olvido desde hace mucho tiempo, fue lo que en su tiempo se llamó Las Calendas. Se trataba de una celebración que se acostumbraba hacer un día después de la Navidad, durante las horas de la madrugada en las calles de la ciudad de entonces. Contamos con la descripción que de la versión de 1876 de esa fiesta hizo el médico alemán Carl Sachs en su libro De los Llanos. Cuenta el ilustre visitante teutón que entre la una y las dos de la medianoche fue despertado por una gran algarabía proveniente de una multitud que desfilaba por la calle. Se escuchaban fuegos artificiales, una música lejana y mucha gente que gritaba lo que a él le parecía que eran “vivas”. Un mensajero a caballo lo invitó a participar en el desfile. Al salir fue tomado del brazo por un amigo llamado Juancho Rodríguez, y así se sumó al festejo. La música consistía en “una alegre marcha ejecutada con flautas, trompas y violines.” La casa donde se alojaba el narrador estaba ubicada frente a la plaza principal, hoy plaza “Bolívar”, aunque no se indica hacia cuál dirección. El desfile terminó en la casa del mencionado amigo Rodríguez (que no se ubica), en donde la fiesta continuó durante “una horita”, tiempo en el cual fueron obsequiados con café, chocolate y brandy, entre otras cosas, mientras la gente bailaba al compás de la música tocada por la improvisada “orquesta”. Le parece curioso al visitante “que al chocolate siempre se suma en Venezuela queso holandés; se considera a estas dos cosas como completamente inseparables.” Al cabo de esa “horita”, “cada uno volvió a su casa para proseguir el interrumpido sueño.

Cuando uno se levanta por la mañana, le parece que todo ha sido un sueño. ‘Las Calendas’ es el nombre de esta costumbre jovial y original”. Hoy podríamos preguntar a cualquier calaboceño si había oído acerca de esa celebración que un tiempo fue tradición nuestra.

Ubaldo Ruiz es profesor universitario e historiador. Es autor del libro Un símbolo calaboceño. Iglesia y parroquia de Las Mercedes (1795-1858), editado por el Fondo Editorial Ipasme, en el 2007.

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jueves, diciembre 24, 2020

La navidad venezolana de Alejandro de Humboldt

Uno de los dos meses de su estadía en Caracas. Días, como siempre, de intensa labor investigativa. El 14 de diciembre escribe a Jerome Lalande informándole sobre sus actividades desde su llegada a Cumaná: 
Haciebda Balandín

ILUSTRACIÓN: WEB INTERNET | Óleo La Hacienda Blandin . Uno de los sitios donde degustaría los clásicos condumios venezolanos de la época. .

Adolfo Rodríguez

S ólo un diciembre pasa Humboldt en Venezuela. El de 1799. Uno de los dos meses de su estadía en Caracas. Días, como siempre, de intensa labor investigativa. El 14 de diciembre escribe a Jerome Lalande informándole sobre sus actividades desde su llegada a Cumaná: “”No permanezco inactivo tan cerca del ecuador”.

Sus amigos caraqueños, que tan solícitamente lo reciben y atienden, le asignan residencia en el lugar más elevado de la ciudad. Al parecer territorio del sitio de La Pastora, que menciona a menudo y atraviesa, llegando de La Guaira, por el camino de los Españoles. Cerca un templo y más distante la Iglesia de la Santísima Trinidad, cuyas campanas oirá desde las madrugadas en aquellos días de conmoraciones religiosas. Habrá establecido ya sus provechosos nexos con la clerecía local, que mucha utiidadl le presta en su largo y difícil recorrido hasta Río Negro. Y, seguramente, con ellos y otros ilustres acompañantes, marcharán después de los servicios, hasta las haciendas de café de los Ibarra, Blandin o Gallegos hacia el Este. La última en Chacao, por donde ascenderá a la Silla d Caracas, en enero. Allí aprecia el “valle fértil en cacao, algodón y café, a cuatrocientos toesas de altura, 11 grados de noche y no más de 17 a 18 en el día. El hilo de agua del río Guaire reflejando “una luz argentada”. Como lo advierte desde aquella cima así como “la faja estrecha de tierra cultivada” contrastando “agradablemente con el aspecto salvaje de las montañas circundantes”.

NOTA: Para elaborar esta nota hice consultas a mis eximios amigos caraqueños Luis Loreto y Arturo Álvarez D´Armas. .

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sábado, diciembre 19, 2020

Yesenia Gámez, entre el canto y las artes plásticas

Esta digna artista guariqueña devota del doctor José Gregorio Hernández y la Virgen Milagrosa, cumple una labor altruista con sus paisanos como buena cristiana, aportando sus conocimientos artísticos de manera desinteresada con el fin de ayudar a consolidar crecimiento de las habilidades artísticas de los aprendices al dibujo y la pintura en los cursos que imparte en la Casa de la Cultura “Francisco Lazo Martí” de la ciudad de Calabozo
Yesenia Gámez

FOTO JOVANI  RAMIREZ | Yesenia Gámez



José Manuel Aquino.

E ntendemos por cultura al conjunto de actividades que realizan los seres humanos, con el fin de satisfacer sus necesidades tanto materiales como espirituales, adquiridas desde el ceno familiar y en todo el conglomerado social a través del tiempo. Integrados desde una realidad compleja, todo ese conjunto de saberes, costumbres, hábitos, artes, creencias y cualquier actividad realizada por el colectivo humano desde las comunidades, regiones y naciones en la búsqueda de un bienestar que los identifican desde la particularidad mediante acciones con el fin medir su alcance desde cualquier espacio.

Una de estas actividades realizadas por los seres humanos, con gran esmero son las artes en sus distintas denominaciones, en las cuales encontramos la pintura, la escultura, la literatura, la música, la danza, la arquitectura, el cine entre otras destrezas. Tienen como fin destacar la capacidad de desarrollar las habilidades, en función de la utilidad de la recreación para el conglomerado social, mediante una visión sensible acerca del mundo, utilizado diversos recursos con los cuales se puedan expresar sus ideas, emociones o sensaciones.

Una de esas actividades más cultivadas a través del tiempo es la música, mediante la combinación coherente de los sonidos, tomando en cuenta la melodía, la armonía y el ritmo. El cantante cumple una importante función en la emisión controlada de los ecos en las diversas composiciones. La forma de utilizar la voz por parte del cantante, en una de la garantía para el éxito de las canciones canción. Por tanto son ellos, los máximos exponentes de un determinado género musical.

La música folklórica, es uno de los géneros más importantes que tienen las regiones porque pertenecen a su idiosincrasia como elemento de su cultura. En la República Bolivariana de Venezuela encontramos distintas variedades melódicas como la gaita zuliana, los merengues y vals venezolanos, música andina, el Calipso guayanés y el joropo entre otros efectos sonoros. Siendo este último canto interpretado y escuchado en casi todo en el territorio venezolano y una cuarta parte del espacio colombiano.

Es precisamente la variedad del joropo llanero, una de las modalidades más difundidas en esas dos naciones. En el Estado Guárico resalta por su estilo, la cantante oriunda de la Villa de Todos los Santos de Calabozo, Yesenia Gámez. En sus interpretaciones no solamente acentúa la belleza del paisaje llanero, sino también la el amor y la exaltación a las faenas de la vida del campo. Esta hija de Digna Gámez, instructora de joropo y el cantantautor de música criolla apureño Rafael Bastidas, quienes le dieron las primeras orientaciones en este ambiente artístico a la edad de los 13 años, cuando subió a los escenarios a presentarse cantar en los actos culturales de los centros Educación Primaria y Secundaria de la localidad antes señalada.

Luego complementaría sus conocimientos de este arte, cuando su progenitora se uniera conyugalmente con el destacado cantautor Don Dámaso Figueredo, oriundo de Guardatinajas, población y parroquia Municipio Francisco de Miranda, del Estado Guárico, con quien aprendió todas las técnicas de este medio artístico con el fin de que esta prodigio de la canta criolla, apodada “la Torcacita del Llano” brillara con su fina voz en distintos escenarios, no solamente en el ámbito regional sino también nacional e internacional, al compartir escenario en estos ambientes con importantes concertistas de la talla de Reynaldo Armas, Reina Lucero Eneas Perdomo, Simón Díaz, Cristina Maica entre otros trovadores. Fue tanto el aprecio para con esta interesante vocalista, que el afamado intérprete le dedicara la inolvidable y exitosa melodía “la hija Catira”; además de brindarle todo el apoyo para que esta calaboceña triunfara en esta actividad artística con sus primeras canciones como: “mi Calabozo” del autor Miguel Rengifo,” canoera del Arauca” composición de Asdrúbal Flores” y me lo dijeron tus ojos” de Manuel Bandres entre otras letras de su amplio repertorio musical.

La personalidad de creación artística no solamente es para el canto y el baile que durante gran parte de su vida le ha dedicado, sino también para las trabajar con habilidades pertenecientes a las artes plásticas. Su talento está dirigido para el dominio del dibujo desde temprana edad; al igual que la pintura y la escultura, por tal motivo se dedicó a trabajar con los elementos de la composición: línea, el color, perspectiva, luz o valor, forma, textura con el fin de trasmitir ideas, sensaciones y sentimientos a los bocetos, dándole un toque particularidad y originalidad a sus obras. Las exposiciones tanto es la mayor evidencia de la calidad estética en sus cuadros de esta hija de Calabozo, por los cuales tiene el beneplácito tanto del público, como de los jurados evaluadores. Su prestigio ha traspasando los límites de la localidad y la entidad llanera mediante los reconocimientos y premios por su excelentes trabajos.

Incursiona en la habilidad de moldear las formas, aumentando sus habilidades en las artes plásticas, mediante la realización de esculturas, de distintos materiales como el yeso y el acrílico, en la que ha realizado bustos de personajes de relevancia en la comunidad, destacando igualmente en la creación de las imágenes de santoral cristiano católico como el de Santa Cecilia. Del mismo modo se ha dedicado también a la restauración, con el fin de mejorar la calidad de las estatuas, mediante la compensación o eliminación de distorsiones y deterioro de las figuras, demostrando su buena técnica para optimizar las formas de los cuerpos reparados.

Esta digna artista guariqueña devota del doctor José Gregorio Hernández y la Virgen Milagrosa, cumple una labor altruista con sus paisanos como buena cristiana, aportando sus conocimientos artísticos de manera desinteresada con el fin de ayudar a consolidar crecimiento de las habilidades artísticas de los aprendices al dibujo y la pintura en los cursos que imparte en la Casa de la Cultura “Francisco Lazo Martí” de la ciudad de Calabozo, mediante la utilización de recursos didácticos eficientes y eficaces con el fin de aprovechar al máximo las capacidades de sus educandos en el mundo de las artes plásticas.

Esta destacada maestra de la pintura y escultura siempre ha tenido agradecimiento a las personas que han contribuido con su formación artística. Primero a su madre Digna Gámez quien le dio todo su apoyo para ser una artista consagrada, al maestro de pintura Efrén Loreto, quien lo ayudó a transitar a ese mundo de las artes plásticas. Del mismo modo tiene admiración por la licenciada Georgina Simoni de Sorci, en lo ingenioso en sus trabajos de pintura y trayectoria en pro la cultura calaboceña, a través de su excelente desempeño como presidenta de la Asociación de Artistas Plásticos del Estado Guárico. Igualmente reconoce destreza en la ejecución de las técnicas empleadas por el artista plástico Yovani Ramírez, para la realización de las obras pertenecientes al arte óptico con el propósito lograr profundidad y movimiento, al igual que sus inventivas en el estilo abstraccionismo geométrico para conseguir la expresividad y el simbolismo.

Toda la actividad artística de Yesenia Gámez, es merecedora de su reconocimiento con el fin de difundir su gran aporte a la cultura de la entidad guariqueña. En momentos que las tendencias globalizadoras quieren opacar las manifestaciones populares para impulsar sus estereotipos estandarizados. Por tanto, es necesario difundir su obra y trayectoria de Yesenia Gámez con el fin de que la sociedad global conozca a los cultores como ella, realizan una labor desinteresada en defensa de las expresiones artísticas del llano venezolano. .

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sábado, noviembre 28, 2020

Sí a la Consulta Popular de la Oposición

FOTO REFERENCIAL | La sociedad civil se organiza para este proceso político


Por Trino Márquez

La consulta popular prevista para realizarse entre el 5 y el 12 diciembre es la respuesta política de las 27 agrupaciones opositoras firmantes del documento en el cual denuncian por fraudulentos los comicios del 6 de diciembre. Fue la jugada ideada ante la decisión del régimen de mantener esas elecciones, a pesar de la solicitud de los partidos venezolanos y la Unión Europea para que fueran postergadas hasta una fecha que garantizara las condiciones mínimas que les permitieran a los candidatos desplegar su campaña y a los electores mantener contacto con los aspirantes.

La unidad monolítica en torno a la negativa de presentarse a esa cita no fue posible. La fracción reunida en la Mesa de Diálogo Nacional, integrada por varias microorganizaciones, decidió desde hace tiempo entenderse con el régimen para limarle sus aristas más filosas. Por la misma época en la cual este entendimiento se producía, aparecieron los ‘alacranes’, grupo de choque utilizado por Nicolás Maduro para expropiarles Primero Justicia y Acción Democrática a sus genuinos representantes. La ‘oposición oficial’ –esa que promueven los gobiernos autoritarios urgidos de una hojita de parra para no mostrar toda su impudicia ante el mundo democrático- pasó a estar conformada por los miembros de la mesita de noche y por los arácnidos. A estas facciones hay que sumar dos grupos. Uno en el cual se encuentran núcleos e individualidades que antes se conocían como los ni-ni. La otra ala está integrada por parte de los disidentes del madurismo o chavismo no madurista. Se trata de un mosaico variopinto en el que se mezclan organizaciones minúsculas con distintos puntos de vista e intereses, unidos por el deseo de participar en las votaciones del 6-D.

La abstención será muy alta. Probablemente superior a 70%, según proyectan distintas encuestadoras. Esa cita no despierta ningún entusiasmo. En medio de una crisis tan pavorosa como la desatada por la negligencia y corrupción del gobierno durante los últimos ocho años, resulta imposible que unas elecciones parlamentarias que no significan ningún riesgo para el responsable de la catástrofe generen algún atractivo. Son demasiado insípidas y acomodaticias. El país está deshaciéndose y el gobierno y sus aliados les dicen a los ciudadanos que vayan a sufragar porque el Ejecutivo necesita ponerle un poco de colorete a su desgastada imagen nacional e internacional. Pésimo chiste.

En este ambiente tan negativo, el desencanto no afecta solo al régimen. También golpea la credibilidad de la oposición reunida en torno al rechazo a las votaciones del 6-D. El hecho de no haber acabado con la usurpación, ni haber logrado el gobierno de transición, ni las elecciones libres –metas trazadas a comienzos de 2019- ha averiado la credibilidad en el liderazgo nacional e internacional comprometido con el cambio. Mucha gente piensa que ya pasó el momento de las consultas y debe pasarse a las acciones concretas. Pero, ¿cuáles acciones y quiénes serán los sujetos que las emprendan? Esas preguntas obvias no las responden los escépticos. Ni siquiera se las plantean.

En las condiciones actuales del país y de la oposición democrática, no es mucho lo que puede hacerse. El bloque dominante –conformado por la cúpula del Gobierno, del Psuv, el Alto Mando militar y las bandas irregulares- exhibe una solidez granítica. Esos cuatro factores conforman una corporación bien engranada.

Frente a ese aparente hermetismo es indispensable dar señales de vida. Demostrar que a pesar de que la oposición se ha debilitado, no ha claudicado, ni perdido la iniciativa.

Resulta imperativo enseñarles a los venezolanos que esperan un cambio, a la nomenclatura del régimen que pretende petrificar la situación y a la comunidad internacional que nos apoya, que existe el ánimo suficiente para seguir luchando por unas elecciones libres, justas y verificables. En razón de esta necesidad, considero que las próximas semanas hay que dedicar todo el esfuerzo posible para tratar de que la consulta popular sea exitosa.

Juan Guaidó y algunos pocos dirigentes más han asumido con devoción la tarea de animar la gente para que participe en el llamado. Sin embargo, ese reto titánico no puede ser afrontado solo por un núcleo de vanguardia. Hay que incorporar a la mayor cantidad posible de ciudadanos. El desafío consiste en contrastar el seguro fracaso de la convocatoria del 6-D, con una concurrencia masiva el 12-D a los centros donde se recogerán las firmas para rechazar el bodrio parlamentario y demandar que se realicen tan pronto como sea posible unas elecciones nacionales libres.

Los bielorrusos todavía están saliendo a protestar luego del escandaloso fraude perpetrado hace meses por Alexander Lukashenko. Los venezolanos tendremos que hacer lo mismo porque Maduro pretende atornillarse aún más a Miraflores, convocando unas elecciones que solo persiguen diferir el inicio del ciclo que conduzca a la constitución de un gobierno reconocido por los países democráticos.

La jornada del 12-D y los días previos hay que asumirla con el deseo de demostrar que los demócratas somos la inmensa mayoría. @trinomarquezc

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