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sábado, junio 10, 2023

El violinista que toco con una sola cuerda

El maestro Manuel Antonio Piñero fue un hombre polifacético. Se desempeñó como comerciante, concejal, contador público, educador y músico. En esta última faceta de su vida legó huellas en el campo musical, cuyas obras se han perdido en el tiempo.



Por José Obswaldo Pérez


Uno de los gestos positivos del general Roberto Vargas, en materia cultural y educativa –durante su presidencia del Guárico, en el periodo de 1909-1910-, fue colocar en la dirección de la banda municipal de Ortiz, a su cuñado Manuel Antonio Piñero Becerra-un destacado intelectual de la historia musical guariqueña-, con lo cual no quiero afirmar que el general Vargas usó el despotismo para colocar familiares y amigos en cargos de gobierno. Aunque el régimen de Gómez tendrá estas características despóticas y personalistas como si los parientes fueran una “extensión de la personalidad del dictador”(Arráiz Lucca, 2007; p.124).


Al hurgar sobre los antecedentes biográficos de este distinguido músico poco sabemos de su lugar de nacimiento, aún cuando se le considera haber nacido en la población de Ortiz, hacia la década de los años 40 del siglo XIX, pero no hay testimonios. Hijo legitimado del general Rudecindo Piñero - un militar de la Independencia y prócer de la federación- y de María de los Santos Becerra, pareja que contrajo matrimonio en 1862, residenciándose en El Sombrero (Rodríguez, 2015).


El maestro Manuel Antonio Piñero estuvo casado con Juana María Vargas Díaz, hija de Antonio Vargas y Bonifacia Díaz, hermana del general y doctor Roberto Vargas. De este matrimonio es su hijo Nicolás Antonio de Jesús Piñero Vargas, quien nació el 25 de septiembre de 1912- a poco meses del fallecimiento del ilustre compositor-, siendo sus padrinos de bautismo Carlos Henrique Trujillo y Beatriz Rodríguez de Rodríguez.


Piñero fue un hombre polifacético. En la población de El Sombrero, hacia finales del siglo XIX, se desempeñó como comerciante, concejal, contador público, educador y músico. En esta última faceta de su vida legó huellas en el campo musical. Una revisión historiográfica sobre su obra la podemos extraer del trabajo La Música en El Sombrero del profesor Darío Laguna. Este autor señala, en breves líneas,  que fue “un músico de muchos conocimientos, quien inició jóvenes en el estudio de la música. El maestro ejecutaba varios instrumentos y era, además, compositor. Dejo varias partituras con sus composiciones musicales, que han desaparecido” (Laguna, 1989; pp.97-98).


Por su parte, Manuel Aquino -entonces Cronista del municipio Mellado-, nos contó que cuando llegó a esa localidad a finales del siglo XIX fue como Contador Público y ocupó diferentes cargos en la administración local. En 1873 fue comisario del Primer Censo de la República en el Distrito El Sombrero y,  entre 1875-76, se destacó como concejal (Aquino, 1990;p.5). Igualmente, en esta localidad, tuvo una joyería de renombre (Anuario del Comercio…, p.283).


Igualmente, en esta población centro llanera, Piñero fundó una escuela particular para enseñar teoría, solfeo y tocar piano, armonio y otros instrumentos musicales de viento. Entre sus estudiantes tendría al profesor Prudencio Isáa, uno de los músicos universales de la Historia Contemporánea de Venezuela, oriundo de esa población guariqueña.


Aquino destaca que fue un hombre de una gran personalidad intelectual. De manera anecdótica, contaba nuestro informante que, una vez, en un concierto en Tacarigua, estado Aragua, al maestro Piñero se le fueron rompiendo las cuerdas de su violín; pero, no paro de tocar. Siguió hasta quedarle una sola cuerda, con la cual termino su presentación y obtuvo una grata ovación de parte de su público que le quería y respetaba (Entrevista Personal, octubre 10,1999).


-Manuel Antonio Piñero – subraya Aquino –, en toda la cabalidad de la palabra, fue un profesor de música. Por otra parte, indica el historiador Adolfo Rodríguez que, también, a Piñero se le conocerá como el arreglista del Himno del estado Guárico.


De regreso a Ortiz


A partir de 1910, el maestro se restablece en su pueblo natal. Aquí funda la Banda Roscio, por iniciativa del general y doctor Roberto Vargas Díaz, nombrado presidente provisional del Guárico. Desde la dirección de esta orquesta municipal también contribuyó con la creación de la Escuela Filarmónica del municipio Ortiz. Institución que surgió con el respaldo del Concejo Municipal de Roscio y la filantropía de otro músico orticeño como don Rosendo Martínez, quien sufragaba los gastos de mantenimiento del establecimiento educativo a cambio de la exoneración del impuesto de Industria y Patente. Días antes de su fallecimiento, Piñero ocupó la presidencia de la Comisión de la Junta Clasificadora de Industriales Mercantiles del Concejo Municipal del Distrito Roscio.


El respetable maestro falleció en Ortiz, el 12 de diciembre de 1912. El Concejo Municipal le rindió un merecido homenaje en su deceso.


Los ahijados


Manuel Antonio Piñero tuvo varios ahijados en El Sombrero, en diferentes tiempos de su vida, muchos de ellos hijos naturales. Sus padrinazgos a estas madres solteras denota esa condición social que marcó su época, cuyos nacimientos ilegítimos tenía correlación con la extensión y tolerancia con que contaban las relaciones ilícitas. Fue padrino junto con su madre del niño Simeon del Carmen Rondón, hijo natural de Guillermina Rondón, el 8 de mayo de 1864. También con su madre bautizan a la niña María Paula Elvira Tovar, hija natural de María de Jesús Tovar, el 18 de marzo de 1867. También fueron sus ahijados Carlos Ramón Padilla, hijo natural de Juana Padilla y Valeriano Carpio, bautizados en la Iglesia Parroquial de El Sombrero, el 25 de diciembre de 1871.


Fuentes consultadas


AQUINO, MANUEL (1990, julio 14)Históricas de El Sombrero. San Juan de los Morros: Diario El Nacionalista, p.5
AQUINO, MANUEL (1999, octubre 10). Entrevista Personal.
ARRAÍZ LUCCA, RAFAEL (2007). Venezuela: 1830 a nuestros días. Caracas: Editorial Alfa
LAGUNA DARÍO (1989) Semblanza de un Pueblo. Caracas: Fondo Editorial Ipasme.
RODRÍGUEZ, ADOLFO (1988).La música y los músicos del Estado Guárico. Tomo I. San Juan de los Morros: Coedición de CORPOLLANOS y FUNDACULGUA
RODRÍGUEZ, ADOLFO (1989, Septiembre 01): “Don Nicanor Rodríguez: oráculo de la Resurrección de Ortiz”. Discurso. San Juan de los Morros: El Nacionalista. pp. 12-13

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jueves, enero 19, 2023

La religiosidad popular desde la santidad de Amìlcar Montañez.


Es el pueblo el que marca el camino de la forma de expresar su religiosidad. Por tal motivo, los feligreses le otorgan una mayor devoción a una advocación mariana o santidad a que le había solicitado algún pedido, que al patrono inicial al que continuaban otorgándole contemplación. En consecuencia, los pobladores creyentes al catolicismo con el tiempo van incorporando nuevas religiosidades al que le van a dar una mayor significación.


José Manuel Aquino H

El ser humano, desde tiempos muy remotos, expresa su religiosidad, con una  particularidad al asumir sus creencias independientemente de los preceptos y dogmas que establecen las doctrinas por lo cual profesa un colectivo social. Esto representa  una caracterización en cada comunidad, localidad, o región desde la llegada de los colonos españoles  a estas tierras americanas. La fe y devoción  del cristiano católico en este caso por la figura de Jesucristo, las advocaciones marianas y las santidades  van más allá  de las normas impuestas por la  oficialidad  de esta doctrina (hierófanìa). Son las comunidades  las que marcan el grado de compromiso peculiar hacia la veneración a sus   divinidades. En el caso particular, los primeros  pobladores de El Sombrero, comenzaron su  advocación mariana por la madre de Cristo, representada por la imagen  de la Virgen  Inmaculada Concepción, desde 1725, cuando se organiza el poblado; pero, en cada  casa, y  hacienda  de la  comarca había  ermitas donde se le rendía veneración y devoción  a las distintas protecciones  y santidades. Los testamentos revisados en esos  primeros años  de la fundación de esa comunidad de agricultores y ganaderos,  ordenaban a sus familiares que al  fallecer, siguieran realizando misas y  rezos a las invocaciones  de estos misticismos.


Es el pueblo el que marca el camino de la forma de expresar su religiosidad. Por tal motivo, los feligreses le otorgan una mayor devoción a una advocación mariana o santidad  a que le había solicitado algún pedido, que al  patrono inicial al que continuaban otorgándole contemplación. En consecuencia, los pobladores creyentes  al catolicismo con el tiempo van incorporando  nuevas religiosidades al que le van a dar una mayor significación. En este sentido, los  creyentes de esta rama del cristianismo en la localidad sombrereña a las  orillas del rio Guárico, añadieron  a su  religiosidad popular  la advocación a la Virgen del Carmen, que comparte con la protectora de la Parroquia, la Inmaculada Concepción  desde su fundación poblacional en 1725.


Como vemos, en este caso particular de la feligresía sombrereña, se le da una importancia a esta advocación mariana a la imagen de María de Monte Carmelo; otro caso es  el de la población de Barbacoas, que inició  con la devoción de la Inmaculada Concepción, pero, luego sus  pobladores le dieron mayor popularidad a través de  grandes  fiestas religiosa  en honor a Santa Rosa de Lima. Al cronista oficial de El Sombrero en 1990, le formulé  esta inquietud. ¿De por qué los sombrereños le realizan  fastuosas  fiestas patronales a la Virgen del Carmen?,  y no tanta notoriedad a la Virgen Inmaculada Concepción, que fue la protectora inicial desde que se conformó el poblamiento. Este historiador respondió, “que los sombrereños comenzaron a rendirle mayor  veneración a la  Santa María de Monte Carmelo, para que  intercediera a curar a los diezmados de  la pandemia  de cólera que  azotó a esa localidad”. Tomando en cuenta lo dicho por este cronista, en este lugar de la región de los llanos  y , mayormente, en  todo el territorio nacional en el lapso comprendido entre 1854 a 1857,  fue cuando el cólera diezmó la población   (Aquino ,2014). Desde ese momento histórico, la feligresía  le profesa una fervorosa religiosidad  popular a esta imagen; así como, también, en Semana Santa a la imagen del Jesús Nazareno, al igual que el Santo Sepulcro  de las cuales  existen las cofradías, que realizan actividades en esas fechas. 


También,  los cristianos católicos de esta población    sienten devoción  por  la figura del doctor  José Gregorio Hernández, desde que murió en el fatídico accidente, gozó notoriedad  de los fieles de este credo por  sus acciones milagrosas ,especialmente   de  los  necesitados ,cuando en vida atendió  de manera esmerada y gratuita , recibiendo el calificativo del Siervo de Dios.


Una nueva devoción

Pero existe una religiosidad  muy particular en esta localidad ubicada  a las orillas del  rio Guárico, que después de haber fallecido en 1952, la devoción por Amílcar Montàñez, e igualmente  es considerado  por la Congregación  Salesiana de Don Bosco, el  Domingo Sabio en  la República Bolivariana de Venezuela Venezuela. Al ser comparado  este  sombrereño, con el joven  santo italiano ,no mártir de la Iglesia Católica, nacido el 2 de abril de 1842,en  Riva  presso Chieri, localidad  y comuna de la Provincia de Turín, en la región de Piamonte, donde  falleció a los 15 años de edad en 1857,cuando   estaba congregado   en el oratorio de San Francisco de Sales de Turín, desde  los 12 años de edad, donde participó activamente  en La Compañía de María Inmaculada , que posteriormente  se convertiría en la congregación de  la  orden religiosa  salesiana en esta  ciudad  alpina .Este santo se caracterizó por sus acciones hacia  los jóvenes, por tal motivo se le considera el patrono de los monaguillos y es un gran intercesor para todos los moceríos, sobre todo aquellos que han sucumbido a malas influencias o se han descarriado (Abat,2021 ).


Amílcar Montañez, nació en  El Sombrero el 29 de Junio de 1935, cursó  estudios en el Colegio Salesiano San Francisco de Sales, en el sector  Sarria  de Caracas, en el año 1950 hasta  1952, cuando le diagnosticaron un tumor  en el hígado, motivo por el cual suspende sus estudios y luego fallece el 16 de junio de ese lapso. En su  estadía  en esa institución educativa, se esmeró en imitar las virtudes cristianas y humanas que practicó Domingo Savio (Abat, 2021); fue modelo de altruismo, en el estudio, la disciplina, la puntualidad, en la colaboración con sus compañeros de estudios. Sus profesores vieron en él una vida ejemplar; también   lo consideraron  respetuoso y nunca se le llamó la atención. Este misericordioso a la imagen de Jesús Sacramentado y a la Virgen María Auxiliadora. En su terrible enfermedad le dijo a su madre la señora Manuela Montañez, le dijo a su madre “Es preferible el dolor  al  pecado”, con esta frase nos deja una honda reflexión para estar al servicio de Cristo y no trasgredir su ley.


La fama de su santidad, fue ascendiendo a mediados de la década de los años 1950, después de su deceso, sus coterráneos les solicitan  plegarias y estos llevaban a su tumba gran cantidad de  flores y velas, para el asombro de muchas personas que acudían al cementerio, antes de ser  trasladados  sus restos a la Iglesia  María Inmaculada Concepción, previa autorización de las autoridades de la Diócesis de Calabozo, a finales de la década de los años ochenta. De igual manera, su madre la señora Manuela Montañez, construyó una ermita, con la  imagen de Amílcar, en la cual sus devotos le llevan recuerdos, muchos de ellos bañados de oro, por haberle concedido alguna suplica. Una de las   devotas  por el Santo Sabio venezolano, fue la maestra  Ramona Hernández Peraza, quien  llegó a la población de El Sombrero  en 1950  a su llegada a esta localidad, después de su muerte, siempre  le encomendaba alguna súplica  y solicitaba algún favor, de la misma manera, la educadora  Magdalena Reyes de Pinzón, quien solicitaba a sus amigos, que  cualquier problema que tuviese, sobre todo una  enfermedad, pidiese a esta santidad   su intersección y que luego de obtener el favor, había que llevarle  un recuerdo a la imagen que estaba en la casa de su señora madre Manuela Montañez.


La devoción por Amílcar  Montañez, no se limita solamente  a sus coterráneos, siempre veía llegar personas  provenientes de otras ciudades a rezarle o llevarle un recuerdo, uno de ellos fue el famoso comediante de Venevisiòn a mediado de la década los años 1960, Jesús Alberto Macano, cuyo nombre artístico fue Chuchin Marcano; de igual manera la destacada docente calaboceña la doctora Erlinda León Abreu, también devota, guarda una estampita de su imagen  y le  reza diariamente. Este mismo fervor lo tiene médico José Manuel Perdomo, también oriundo de El Sombrero, al considerarlo como santo, desde que se encomendó para sanar a su padre de una hematemesis (vómito de sangre)  en que casi pierde la vida. Desde ese episodio a la edad de edad de 13 años, le ha  solicitado  su intersección para sus estudios de medicina y posteriormente por  la salud de sus pacientes (Perdomo,2018);  este reconocido galeno pionero en el país en Implantes de Células Madres Antólogas, y en Insuflación de Ozono para pacientes enfermos de cáncer, les recomienda  a estos enfermos que le recen  para que se restablezcan de esta grave enfermedad y estos mejoran (Perdomo,2018 ). Es tanto el fervor que le tiene a esta santidad que la Unidad Médica Biológica, donde labora  lleva el nombre de Amílcar Montañés, con una imagen de este virtuoso joven.


La congregación de salesiana de Don Bosco, donde estudió  difunde sus  virtudes cristianas a través de escritos como el libro del  padre Eliseo Bezze  y distintos folletos para mantener  su misticismo, igualmente  en  la institución donde estudió en la ciudad de Caracas, tienen una representación  escultórica de este  joven que fue devoto de Jesús Sacramentado y  María Auxiliadora. Sus compañeros de estudios también han dado opiniones a través del tiempo de este sombrereño con respecto a sus dones de santidad y virtudes, buen carácter, gentil,  educado, al igual que los  sacerdotes de esta misma comunidad religiosa .El alto prelado de la Iglesia Católica, obispo de La Guaira  ha difundido su fervor, en la ordenación sacerdotal de su paisano Honorio Herrera, el 29 junio de 2020,donde  manifestó que el estado Guárico  es  tierra de santidad y que  Amílcar Montañez  era uno de ellos  (Biord,2020).

             

Su nombre no solo  lo lleva el  parque infantil de la población que lo vio nacer,  que está ubicado frente a la plaza Bolívar, en la ciudad que lo vio nacer, también existe un programa asistencial a las comunidades , que lleva su patronímico, Base de Misión Montañez  en  un   sector del    municipio Julián Mellado, para atender a un gran número de familias en condiciones de pobreza en esa jurisdicción, con el fin de garantizarles el acceso de la alimentación, salud, educación vivienda, deporte y recreación desde el año  2015. De igual manera, existe una fundación de la congregación salesiana  con su apelativo, en la ciudad de Caracas, para atender a los niños más vulnerables en esta nación, que tiene amplia información de sus actividades en las redes sociales, y  también difundiendo su fama de santidad.     


La Diócesis de Calabozo, reconoce los dones de la santidad de Amílcar Montàñez, junto a otros guariqueños que  le pueden realizar los procedimientos establecidos en el Derecho Canónico para ser considerado beato, tal como aparece en la Carta Pastoral conjunta de la Provincia Eclesiástica de Calabozo (0ctubre ,2020). Por tanto, la comunidad religiosa salesiana y devotos en Venezuela pueden impulsar esta causa y llegar a ser santo   al igual que Santo Domingo Fabio y José Gregorio Hernández y la madre María de San José.


 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Abat Francisca (2021).Santo Domingo Savio, patrón de los monaguillos. https://www.religiondigital.org/un_santo_para_cada_dia/Santo-Domingo-Savio-patron-monaguillos_7_2338336158.html.
Aquino, José M (2014).Desarrollo socioeconómico de El Sombrero en la segunda mitad del siglo XIX. Encuentro de  Cronistas e Historiadores, Calabozo.
Bezze B Eliseo (2014).Vida de Amílcar Montañez. Fundación Editorial Salesiana, Caracas.
Diócesis de la Guaira (2020). Boletín de la diócesis de la Guaira  2021. https://diocesisdelaguaira.com/img/Emoticon%201/Boletin%20Diocesis%20de%20la%20Guaira%202020.pdf.
González, Ramón A (2022).Amílcar Montàñez, el Domingo Sabio de Venezuela. https://es.aleteia.org/2022/02/25/amilcar-montanez-el-domingo-savio-de-venezuela/.
Perdomo, José Manuel (2018).La santidad de Amílcar Montàñez, mejora mis pacientes. https://www.umbam.com/con-la-santidad-de-amilcar-montanez-mis-pacientes-mejoran/


José Manuel Aquino es docente, investigador e historiador venezolano.

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martes, noviembre 08, 2022

Vigésimo noveno aniversario más del Programa de Medicina de la Universidad Rómulo Gallegos


El primer docente Ordinario fue el Dr. Giacomo Pizzela, quien también fue el primer director del Programa de Medicina.


Por Edgardo Rafael Malaspina Guerra


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El 25 de julio de 1977 el presidente Carlos Andrés Pérez decretó la creación de la Universidad Nacional Experimental Rómulo Gallegos para San Juan de los Morros. El 8 de noviembre de 1993 se puso en marcha el Programa de Medicina, Dr. José Francisco Torrealba, destacado médico e investigador guariqueño. La iniciativa fue impulsada por el rector Giovanni Nani. Este programa funciona exitosamente en San Juan de los Morros, Calabozo y Valle de la Pascua.


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El 21 de abril de 1986 el Consejo Nacional de Universidades aprobó la carrera de Técnico Superior Universitario en Enfermería. En octubre de 1986 el Consejo Nacional de Universidades aprueba la Licenciatura en Enfermería. La profesora Yolanda Villasmil fue la primera coordinadora del Área de Ciencias de la Salud y del Programa de Enfermería.


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Para la elaboración del proyecto de la carrera de Medicina fue designada una comisión el 21 de octubre de 1991. El 30 de octubre de 1992 el Consejo Nacional de Universidades designa una comisión para el estudio del proyecto, el cual es aprobado el 4 de junio de 1993. Para la conformación inicial del programa tomaron parte activa los profesores Návis Márquez, José Zapata, Eugelio Chacín, Carmen Malpica, Iván Simón, Rafael Méndez, Marta Vicenta de Domínguez, Wilmer Becerra, Elzy León, Belkis Valeri, Darío Sánchez, Armando Peña, Miguel Malpica, Rafael Chirinos y Ely Febres.


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El Dr. Giacomo Pizzela en “Algunas consideraciones para no olvidar los inicios del Programa de Medicina adscrito al Área de Ciencias de la Salud de la UNERG” (Trabajo inédito, 2002) habla de las primeras tareas que necesitaban resolver, entre las cuales menciona la búsqueda de los espacios físicos para implementar el Área Administrativa, los distintos departamentos, el anfiteatro de Morfología Macroscópica y el laboratorio de Histología, Embriología y Genética. Las prácticas de Histología se iniciaron en los laboratorios del Área de Agronomía con la colaboración de la Lic. Cinthia Tavares.


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Giacomo Pizzela dice también que los primeros docentes contratados del Departamento de Ciencias Morfológicas fueron los profesores Jesús Hernández, Miguelina Hernández y Cáceres. En otras asignaturas estaban Lourdes Serralha, Eliecer Andrade y César Ramírez.


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Los primeros departamentos creados fueron: Ciencias Morfológicas a cargo de Giacomo Pizzela; Salud Mental a cargo de Návis Márquez; Salud Pública a cargo de Eliecer Andrade; y Ciencias Funcionales, creado en el segundo año de la carrera, a cargo de José Szwarcbort.


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El primer docente Ordinario fue el Dr. Giacomo Pizzela, quien también fue el primer director del Programa de Medicina.


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El colegio de primera categoría de Calabozo fue decretado el 29 de agosto de 1883, y podía otorgar los títulos en Ciencias Políticas, Ciencias Eclesiásticas y Ciencias Médicas. Es por eso que al colegio de Calabozo lo podemos considerar el antecedente histórico más cercano del Programa de Medicina de la Universidad Rómulo Gallegos.


           

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El Programa de Medicina José Francisco Torrealba tiene raíces de abolengo, de estirpe impregnada de grandeza en la carrera de Ciencias Médicas de Calabozo, la cual produjo hombres de la talla de Francisco Lazo Martí, el más insigne de los poetas nativistas; Carlos Segundo Madera que ejerció la medicina como un verdadero apóstol y compartió su profesión con el periodismo y la poesía.


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También pertenecen a este grupo de selectos pioneros de la medicina venezolana Carlos del Pozo quien dirigió la vacunación contra la viruela en Calabozo a principios del siglo XIX. El calaboceño, Dr. Anacleto Llamozas quien diagnosticó el primer caso de hidrofobia o rabia en el país en 1824; y José Félix Roscio, hermano del primer constituyentista Juan Germán Roscio, miembro de la Sociedad de Instrucción de la Facultad Médica de Caracas en 1827.


Fuente:

https://drive.google.com/file/d/1pJWJUseH1HtnflgAepDqRObmv694kn0f/view

Edgardo Rafael Malaspina Guerra es médico e historiador guariqueño. Profesor titular jubilado de la Universidad Rómulo Gallegos

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domingo, octubre 30, 2022

“Usted me debe esa cárcel”.

“Haga preso a ese carajo (a Caupolicán) (…) esto no se puede admitir; mire, en Venezuela, el presidente que se deje coger por el rabo, lo tumban” ,le dijo Rómulo Betancourt a Carlos Andrés Pérez . CAP intercedió por el poeta quien se exilió en Colombia.


Por Edgardo Rafael Malaspina Guerra


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Cuando Caupolicán Ovalles (1936-2001) publicó en 1962 su poemario ¿Duerme usted señor presidente?, Rómulo Betancourt se molestó tanto que le solicitó a su ministro de Relaciones Interiores, Carlos Andrés Pérez, el encarcelamiento del poeta. CAP no cumplió la orden porque eran tiempos cuando los ministros no eran focas. Con el tiempo el poeta Ovalles y Pérez se hicieron amigos, como debe ser entre venezolanos que entienden que pensar distinto no es motivo para odiarse. A pesar de sus ideas marxistas y de adversar con sus escritos a los gobiernos de turno, Caupolicán Ovalles fue designado secretario general del Instituto Nacional de Bellas Artes y recibió el Premio Nacional de Literatura.



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“Haga preso a ese carajo (a Caupolicán) (…) esto no se puede admitir; mire, en Venezuela, el presidente que se deje coger por el rabo, lo tumban” ,le dijo Rómulo Betancourt a Carlos Andrés Pérez . CAP intercedió por el poeta quien se exilió en Colombia.

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En la entrevista que le hizo Ovalles a Pérez cuando tenía casa por cárcel , CAP le dijo al poeta: —“Usted me debe esa cárcel” —. Y ese es el título del libro, publicado en 1996, donde el expresidente habla de su vida: infancia, juventud y participación política.

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“Mi prisión no ha sido una prisión inocente, sin consecuencias. Indudablemente, se planificó para sustraerme de la vida política. A pesar de que se decía que yo estaba liquidado, era necesario hacerme preso”. (CAP).

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“CAP y yo fuimos enemigos, y luego nos hicimos amigos en un acto en homenaje a los años 60 de Vicente Gerbasi, en plena campaña electoral de CAP. En ese acto me tocó hablar y dije lo que tenía que decir: que había perdido parte de mi juventud tratando de fundar AD y que me había pasado la segunda parte de mi vida tratando de destruirla, y que creía que lo que se planteaba era un equilibrio: yo debía aceptar esa amistad, a pesar de seguir con mi pensamiento político”. (Ovalles).

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“Yo vengo trabajando desde hace tiempo sobre los 100 años de la incorporación de los andinos a Venezuela. Entonces, en la Gran Papelería del Mundo yo he ido haciendo un repertorio de Gómez, de López Contreras, de Medina, de la Revolución de Octubre. De manera que me planteé que la presencia de Carlos Andrés Pérez y su relación con muchos otros políticos era fundamental”. (“CAP y Caupolicán Ovalles: Enemigos, amigos, exenemigos”. El Nacional, Sección Arte, Cuerpo C, 1996. Entrevista realizada por Cheffi Bor Zacchini).

Fuente: Escobar M. Caupolicán Ovalles. 1 ed. Caracas: Fundación Editorial El perro y la rana; 2019.

Edgardo Rafael Malaspina Guerra es médico e historiador venezolano. Autor de Diario de Moscú (2010).

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lunes, octubre 24, 2022

De cómo el presidente Pérez salvó de una muerte segura a un comunista venezolano, encarcelado por otro comunista en Corea del Norte

Lameda se convirtió en un comunista hecho preso por otro comunista. Tenía razón Guillermo Cabrera Infante cuando afirmó que "un comunista es un animal que después de leer a Marx ataca al hombre"


Por Edgardo Rafael Malaspina Guerra


El poeta y escritor Alí Lameda(Imagen de Archivo

1 El profesor Daniel Rodríguez solía visitarme de vez en cuando en Las Mercedes del Llano para bebernos unas cervezas y conversar. En una de esas visitas me trajo un obsequio: un libro del poeta comunista venezolano Alí Lameda (Galerón y vidalita: décimas de pampa y llanura) ; y esa tarde de un viernes el profesor Daniel Rodríguez, que también era comunista, me contó la sorprendente e increíble historia del bardo de su partido.

2 Alí Lameda (1923-1995) nació en Carora. Estudió Medicina en Bogotá, pero no culminó sus estudios para dedicarse a la escritura. Leyó mucho, viajó bastante y empezó a publicar su obra poética, la cual recibió críticas elogiosas.

Pedro Díaz Seijas lo ubicó entre “el grupo de jóvenes con obra de valor y brillante porvenir” en su monumental tratado “Historia y antología de la literatura venezolana”.

3 Lameda se leyó la literatura referente al socialismo, se hizo miembro del Partido Comunista de Venezuela (PCV) y bajo la protección de Miguel Otero Silva publicaba sus artículos en El Nacional, periódico de cual fue corresponsal en Roma.


Pompeyo Márquez y Carlos Andrés Pérez, en 1974 Archivo de Fotografía Urbana

4 El PCV lo envió como como su representante por los países socialista. Viajó por Europa y cumplió su trabajo específicamente en Checoslovaquia y Alemania Oriental. En 1963 ganó el premio de la “Casa de las Américas” de Cuba y su prestigio como intelectual y escritor creció. Y con esa fama empezó su desgracia.

5 En 1965 fue contactado por los norcoreanos para traducir al español las obras de su líder Kim II Sung, cuyo cadáver embalsamado sigue siendo el “presidente eterno” , “líder supremo” según la constitución de ese país. Esas expresiones en alguna parte las hemos escuchado.

6 Lameda estaba haciendo su trabajo de traductor en Corea del Norte cuando en 1967 fue arrestado por los gendarmes de esa dictadura comunista criminal. Se le acusó de traidor a los ideales del pueblo, agente de la CIA, etc. Las acusaciones se basaban en la correspondencia que le habían violado y revisado, donde el venezolano criticaba los largos discursos del líder supremo y la hambruna a la que sometía a su pueblo. Le dieron veinte años de trabajos forzados. Lo colocaron en una celda donde no podía acostarse y le daban 300 gramos de comida podrida al día.

7 Lameda se convirtió en un comunista hecho preso por otro comunista. Tenía razón Guillermo Cabrera Infante cuando afirmó que "un comunista es un animal que después de leer a Marx ataca al hombre".

8 Pero sólo cumplió siete años de la pena, el dictador lo liberó gracias a las gestiones del presidente Carlos Andrés Pérez (1974), quien continuó las peticiones que hiciera Rafael Caldera: establecer relaciones diplomáticas con Corea del Norte sólo cuando liberarán al venezolano Alí Lameda.

9 La venezolanidad estuvo por encima de la ideología. Lameda fue internado en una clínica europea para restablecer su deteriorada salud. En gobierno venezolano corrió con todos los gastos y luego lo incorporó como agregado cultural en varias embajadas.

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0 Milagros Socorro es la periodista que mejor ha documentado y divulgado el caso de Alí Lameda.

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1 La democracia, con su tolerancia, es la cura más efectiva contra el comunismo, donde pasan cosas que son rechazadas, por lo menos, por el 90 % de la gente con sentido común.

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2 Pedro Beroes escribió: “Después de su larga temporada en el infierno, ha regresado a su lar nativo Alí Lameda”. Aludía, por supuesto, al enigmático, bellísimo pero difícil poema escrito por Jean Arthur Rimbaud bajo el efecto de los narcóticos.

Edgardo Rafael Malaspina Guerra es médico e historiador venezolano. Autor de Diario de Moscú (2010).

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lunes, octubre 03, 2022

El apellido Scott en Ortiz

Monumento en honor a Ezequiel Zamora, en Villa de Cura. Líder de la Federación que fue socio de Daniel Scott (Foto Diario El Siglo)

Los hermanos Scotto o, finalmente, Scott son dos figuras del acontecer local, regional y nacional que están vinculadas con el proceso político venezolano del siglo XIX. Personajes singulares, muy conocidos en la vieja San Luis del Rey de Villa de Cura.


Por José Obswaldo Pérez

Este apellido aparece en la geografía de Ortiz hacia finales del siglo XVIII, en la parroquia de San Francisco de Tiznados. Uno de sus miembro va a ser Anselmo Escoto (o Scott), vecino del lugar y uno de los implicados en las acciones revolucionarias de la Independencia de Venezuela. Además, Escoto fue uno de los remitentes de donativos en dinero y especies para las tropas que salían de esta zona a combatir a los realistas en 1811(Gaceta de Caracas, 3 de septiembre de 1811; p.4).

Desde tiempos tempranos este Escotto o Scott supuso que debía concurrir con sus aportes a la causa libertaria. Porque luego, con la fundación de la Republica y durante el gobierno del general José Antonio Páez (1831-1835), dos hermanos Scott poseyeron propiedades en San Francisco de Tiznados: Daniele Scotto y Geremi Scotto. Provenían de la Villa de San Luis del Rey de Cura; pero, eran originarios de la Isla de Cerdeña, península que, posteriormente, conformará el reino de Italia (Vannini de Gerulewicz, 2001; p.621). Eran hijos legítimos de Antoni Scotte y Paula Fracada.

Según la historiadora Vannini de Gerulewicz los hermanos Scotto emigraron a Venezuela, durante la primera oleada de extranjeros italianos que se refugiaron en el país, con el fin de “probar suerte en otras tierras” cuando emergía la naciente republica (ídem). Quizás amparados por la ley general de inmigración de 1837, la cual abrió las puertas para inmigrantes italianos y otras nacionalidades (Arráiz Lucca, 2007; p.29).

Los Scott en la historiografía venezolana

Los hermanos Scotto o, finalmente, Scott son dos figuras del acontecer local, regional y nacional que están vinculadas con el proceso político venezolano del siglo XIX. Personajes singulares, muy conocidos en la vieja San Luis del Rey de Villa de Cura. Hombres sencillos que, por tener méritos especiales, consignaron sus nombres en la historia, sobre todo por su hechos de vida diaria, ligados con su personalidad de comerciantes algo avaros en la posesión material, pródigos y galantes en cortesías y charlas.

En este sentido, el escritor e historiador Adolfo Rodríguez señala que Daniel Scotto fue socio de Ezequiel Zamora, en 1839, en actividades financieras y que este enseñaba el arte de bailar. Al respecto el autor apunta:

“Se inicia aquí en los asuntos mercantiles asociado a un profesor de baile de origen italiano, llamado Daniel Scotto o Scott, junto al cual hizo uso de la implacable Ley del 10 de abril de 1834, que, por propiciar la usura, era denunciada, entonces, por el naciente Partido Liberal y una intelectualidad justiciera de la época. Zamora condujo hasta el tribunal, al hacendado Mateo Zerpa, quien tuvo que cancelarle hasta con un siervo.”

Es de hacer notar que, en su momento, la sociedad Scotto y Zamora, como prestamistas (canastilleros, en viejo término de la época) y en cumplimiento de la repudiada ley de Quita y Espera, cobraron la deuda que el hacendado Mateo Cerpa tenía contraída con ellos, rematando a su favor las propiedades del deudor. Rodríguez recuerda que, en lo relativo a la ley y al futuro General del Pueblo Soberano, subyacía entre ambos una relación usurera, donde la avaricia prevalecía sobre la condición humana de ser un redentor de las clases desposeídas:

“Zamora es un pequeño comerciante, que comienza apenas como socio de Scotto, quien seguramente no es tampoco “un canastillero”. Lo cual significa que los dos no practiquen los métodos usureros de éstos: prestar a los “cosecheros”, e imponerles las condiciones de la Ley del 10 de abril. Y hasta llegar al caso de hacerles rematar sus haciendas. Y obtener en pago de deudas y también esclavos, como hizo Zamora el 7 de enero de 1841.” (Rodríguez, 1977, p.38).

Al igual que el historiador Rodríguez, Manuel Donís Ríos sintetiza esta secuencia que llevó a Zamora de dependiente a propietario de su pulpería situada en la calle Real de Villa de Cura, gracias a los beneficios vergonzosos de la Ley Quita y Espera del gobierno paecista:

“Una vez en Villa de Cura se hizo socio de la casa comercial de Daniel Scotto y como pequeño comerciante y prestamista que fue (llamados despectivamente, canastilleros), se ajustó –y saco beneficio– a las condiciones establecidas en la Ley de abril de 1834, la cual concedió el derecho a los acreedores de rematar las propiedades y bienes; incluyendo las deudas y esclavos de los deudores, para hacer efectivo el pago en caso de que éstos no cancelaran en el plazo establecido (…) La sociedad con Scotto se disolvió y el nuevo socio fue Gabriel Rodríguez. La Sociedad Rodríguez Zamora duró hasta marzo de 1844, año en que Ezequiel se independizó y montó negocio propio.” (Donís, 2007, p. 17).

En 1847, el general Carlos Luis Castelli, uno de los próceres libertadores de Venezuela, era- ad honorem- Cónsul del Rey de Cerdeña en Venezuela y testimoniaba el primero de abril de ese año, en un documento histórico escrito de puño y letra, sobre el listado de varios ciudadanos originarios de la península italiana, súbditos a su majestad, residenciados en el país. Y, entre los mencionados que se encontraban, estaban los hermanos Scotto (Vannini de Gerulewicz, o.cit).

El primero de los Scotto o Scott, Daniel, no sólo se destacó como maestro de baile y comerciante sino que también fue político, desempeñándose como concejal del Concejo Municipal de Villa de Cura, en 1845. En esta ciudad casó in articulo mortis el 3 de octubre de 1855, con Guadalupe Bolívar, hija natural de Isabel Bolívar. Fueron testigos del acto nupcial el doctor Matías González Méndez y Josefa Guerrero. Son los padres de Antonio Scott Bolívar, casado con Sofía Gutiérrez y con quien procrea a Antonio, Félix Manuel, Andrés Rafael, Daniel Ramón, Carmen y Ana Teresa Scott Gutiérrez (Scott, o.cit; p.25). El cuarto hijo de los Scott Gutiérrez, Daniel Ramón, contrajo matrimonio en segundas nupcias con la orticeña Dolores Marsella Franceschini, hija de Ramón Marsella y de Bárbara Franceschini Zumbado . Siendo los progenitores de Marcial Scott Marsella.

Mientras, Andrés Jeremías Scotte (o Scott) casó y se veló en la Iglesia Parroquial de San Luis del Rey de Villa de Cura, el 30 de agosto de 1848, con la señorita y educadora Rosaura Meléndez, hija natural de María Sinforosa Meléndez , al parecer vinculada con los Meléndez de Tiznados y Ortiz. La boda fue oficiada por el párroco Juan Baustista Obregón y fueron testigos del acto Joaquín Jaén, Rosaura Celis y Laureano Seijas.

De este matrimonio fueron hijos suyos: Samuel Ramón del Carmen, nacido en Villa de Cura, el 25 de agosto de 1855 y tuvo como padrinos a los tíos Manuel y Virginia Meléndez; Francisco, Andrés y Daniel Scott Meléndez. El primero, Samuel Ramón vive en Ortiz, en 1874, cuando era capital del Guárico, y su población transcendía las fronteras por su apogeo cultural y político. Así lo demuestra un documento del 11 de abril de 1874, el cual suscribe junto a otros vecinos de la localidad, pidiendo a la Legislatura Nacional una reforma a la Constitución promovida por el general Antonio Guzmán Blanco, la cual fue promulgada el 27 de mayo de 1874 (Arráez Luccca, 2007; p.89). Igualmente, su hermano Francisco Scott Meléndez casó en la Iglesia Parroquial Santa Rosa de Lima de Ortiz, el 24 de junio de 1871, con Inés Rodríguez Ávila, hija legítima de Pedro Pablo Rodríguez y doña Bárbara Ávila. Fueron testigos del acto Enrique Briceño y Melicia Trujillo.

Para ese año de su matrimonio con Rosaura Meléndez, este Jeremías Scott había comprado en San Francisco de Tiznados, un hato a don Francisco Monroy- oriundo de Calabozo-, latifundio que contenía “más de cuatro mil reses, 400 bestias caballares y 80 burros aproximadamente” (Botello, 2004; p.34).

En nuestra historia familiar, oía de nuestros mayores que hacia la década de los 40 del siglo veinte, un Francisco Scott poseía tierras en Ortiz, cerca de Guesipo y se hizo compadre de mi abuela María Esperanza Pérez Salvatierra, junto con la pariente Narcisa Pérez, tía de mi abuela, por “echarle el agua” al tío Epifanio de los Reyes Pérez, el popular “reyito” que aún vive con nosotros.

Bibliografía consultada


BOTELLO, OLDMAN (1998).Los Tiznados: orígenes de San Francisco y San José de Tiznados. Caracas: Congreso de la República. Ediciones de la Cámara de Diputados.

BOTELLO, OLDMAN (2004). El linaje Fuentes Ceballos de Landazuri de Villa de Cura y sus entronques. Trabajo de incorporación como Miembro de Número del Instituto Venezolano de Genealogía. Serie Cuadernos de Genealogía.

DONÍS, MANUEL (2007). Ezequiel Zamora. Caracas: Biblioteca Biográfica Venezolana.

RODRÍGUEZ, ADOLFO (1977). Ezequiel Zamora. Caracas: Ministerio de Educación.

SCOTT, DANIEL (2012). Remembranza de familia. San Juan de los Morros: Ediciones El Perro y la Rana.

VANNINI DE GERULEWICZ, MARISA (2001). La primera inmigración italiana en Venezuela: alineación de los derechos humanos, historia de un reiterado atropello. Caracas: Revista Tierra Firme, No.76, año 19, Vol.XIX; pp.619-630.

VILORIA VERA, ENRIQUE (2020, 25 de octubre). Ezequiel Zamora: De huérfano menesteroso a boyante pulpero. La Patilla. https://www.lapatilla.com/2020/10/25/ezequiel-zamora-de-huerfano-menesteroso-a-boyante-pulpero-por-enrique-viloria-vera/

José Obswaldo Pérez es periodista, docente universitario e historiador venezolano. Editor de la Revista Fuego Cotidiano

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martes, septiembre 27, 2022

Un charro visita a Calabozo en 1956

El Ídolo de México, oriundo de Guamúchil, localidad del Estado de Mazatlán, realizó tres giras por distintas ciudades de Venezuela, antes de morir en un accidente de aviación en el mes de abril del año 1957


Pedro Infante en una de sus presentaciones en Venezuela (Foto Diario El Impulso).

Por José Manuel Aquino

Pedro Infante, llamado por sus fanáticos “Ídolo de México”, uno de los grandes cantantes de rancheras pertenecientes a la época de oro de esa nación en las décadas de los años cuarenta y cincuenta del siglo XX, al igual que Javier Solís, José Alfredo Jiménez, y Jorge Negrete entre otros intérpretes, logrando estos renombrados artistas llenar los escenarios en sus giras por distintos países del continente americano; complementado también sus éxitos con sus autorías películas obteniendo gran popularidad. En tal sentido, el oriundo de Guamúchil, localidad del estado de Mazatlán, realizó tres giras por distintas ciudades de Venezuela, antes de morir en un accidente de aviación en el mes de abril del año 1957.

Su primer viaje en al país, lo realizó el 18 de noviembre de 1948, a la ciudad de Caracas y durante varios días intervino en distintos cines y emisoras de radio. Las actividades artísticas de este intérprete del género ranchero y romántico fueron interrumpidas por el alzamiento militar que permitió el derrocamiento del presidente Rómulo Gallegos, al tomar el mando la Junta de Gobierno Presidida por Delgado Chalbaud, continuó realizando sus presentaciones; una de esas giras al interior de la República programada fue al estado Guárico, específicamente en localidades donde se estaban realizando las actividades de exploración y explotación petrolera por parte de las compañías norteamericanas, en las cuales el movimiento económico permitía llevar espectáculos a dichos pobladores: Valle de La Pascua, Tucupido y Las Mercedes del Llano.(Hernandez,2017), resultando un éxito en visitas a estas tierras del llano venezolano.

En su segunda gira de este connotado artista azteca a Venezuela fue en 1956, junto al mariachi Perla de Occidente, durante el gobierno del general Marcos Pérez Jiménez, actuó en Calabozo al sur del estado Guárico, localidad que recibía un flujo de personal calificado de distintas partes del país y en especial de inmigrantes provenientes Europa para trabajar en la realización del Sistema de Riego Rio Guárico, una de las obras hidráulicas más importantes del modelo desarrollista impulsado después de la Segunda Guerra Mundial en Suramérica y en especial en Venezuela, por parte del capitalismo internacional, en momentos en que esta nación recibía cuantiosos recursos económicos por la venta de su petróleo.

Los testigos

Fue testigo de la estadía de Pedro Infante en Calabozo,el emigrante italiano Natalio Bonora, quien estableció una barbería en esa localidad en el año 1951, beneficiado de la política estatal de puertas abiertas para que los europeos viniesen a trabajar en las distintas actividades y principalmente en las obras de infraestructura puestas en marcha durante la dictadura del dictador Marcos Pérez Jiménez. A este distinguido maestro de afeitar, le fue solicitado por el empresario contratante del connotado cantante mexicano en esa época, la colaboración para el traslado en su cómodo y espacioso vehículo marca Oldsmobile a los mariachis, a uno del teatro donde realizaría una de las presentaciones.

Natale Bonura, accedió al pedimento de su amigo y trasladó a los artistas al cine Adriático y luego al teatro Guárico. Una satisfacción personal de ser testigo de un acontecimiento en que los calaboceños y en especial la gran cantidad de trabajadores que laboraron en la construcción del sistema de Riego Rio Guárico en esa época, pudiesen deleitarse con las canciones de uno de los principales cantantes internacionales de ese momento histórico en esta villa; del mismo modo comentó, que no solamente este artista mexicano realizó conciertos durante ese periodo en esta localidad, también se presentaron otros intérpretes internacionales provenientes de Europa. Recuerda Bonura que, en esos años, hubo un concierto de la famosa cantante y actriz italiana Nila Pizzi, ganadora del Festival de San Remo, en dos años consecutivos 1951 y 1952, cantando en el escenario “Grazie dei fiori”,” Vola colomba” y su éxito para ese tiempo “Papaveri e papere”. Igualmente, comentó que sus paisanos asistieron a oír las baladas del célebre vocalista de Luciano Tajoli, deleitando su amplio repertorio de canciones entre las cuales estaban : “ Rasso di sera y Mamma. Por tal motivo, considera este destacado maestro de la barbería que en esos tiempos del gobierno de Pérez Jiménez, los espectáculos fueron uno de los mejores que tuvo Calabozo, no solo en lo cultural, sino también en lo económico y social.

Otro testigo de esa visita del Ídolo de Guamúchil por Calabozo, durante ese año 1956, fue Manuel Aquino Delgado, quien trabajó como conductor de una vagoneta cargando ripio para la construcción del muro de la Represa Rio Guárico, alojado en un campamento ubicado en El Rastro en ese tiempo, que al momento de escuchar la promoción de las presentaciones del cantante junto con unos compañeros, realizaron las diligencias respectivas para adquirir los boletos e ir al concierto y tratando de programar los turnos de trabajo para acudir a tan importante velada. Contó también que en el teatro se encontró con varios sombrereños, entre los que recordó a Juan Vicente Mota, Luis Martínez Navas, Donald Santana y Miguel Ángel Muñoz, que laboraban en otras compañías instaladas en esta localidad.

De igual manera, Aquino contó que el entusiasmo reinante del público a escuchar los éxitos de Pedro Infante en el Cine Guárico, ubicado en la carrera 13 de esta localidad, donde este consagrado artista interpretó, recordando con satisfacción sus rancheras y boleros entre los cuales cantó: Amorcito Corazón, Cielito lindo, flor sin retorno, La Calandra, Eufemia, Las mañanitas, entre otras; y, las personas emocionadas coreaban en el escenario ¡otra canción! Repetidas veces.

De esta manera, reconstruimos un momento histórico de la década los años 50 del siglo XX, con la construcción del sistema de Riego en Calabozo, en esta parte de los llanos, como una manera de compartir esos momentos de ardua actividad constructiva y de bonanza económica en el deleite de los pobladores con artistas de renombre internacional, lo que ya en la parte norte y centro del país desde hacía varias décadas habían disfrutado, a partir de la visita de Carlos Gardel y otros connotados virtuosos de la música en Venezuela.

José Manuel Aquino es docente universitario e historiador. Además se desempeña como promotor cultural. Es Gerente Editorial de la Revista Electrónica Fuego Cotidiano
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